soy un villano en Sonic - Capítulo 14
- Inicio
- Todas las novelas
- soy un villano en Sonic
- Capítulo 14 - 14 Capítulo 13 Una Oferta Inesperada
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
14: Capítulo 13: Una Oferta Inesperada 14: Capítulo 13: Una Oferta Inesperada Perspectiva: Solaris La réplica de Ahriman era predecible.
Orgullo, desdén y un velado intento de hacer parecer la Pieza más peligrosa de lo que era.
Hablaba de “conocimiento” y “pestilencias” como si yo fuera un niño con una bomba.
Pero su argumento se sostenía sobre una base frágil: la desesperación.
“El conocimiento sin poder es solo filosofía inútil, Ahriman,” contraatiqué, mi voz aún imperturbable.
“Y el poder sin dirección, mera barbarie.
Ustedes tienen algo del primero, yo tengo una sobreabundancia del segundo.
Su ‘eterna custodia’ los ha llevado a estar atrapados en un templo en un mundo que no es el suyo, débiles y acorralados.” Hice una pausa, observando cómo la tensión cargaba el aire.
Mis sistemas analizaban cada micro-movimiento de su armadura, cada sutileza en su postura.
Y entonces, una tercera opción, una que ni siquiera Valerius habría anticipado, cristalizó en mi procesador.
Era arriesgada, casi herética para mi naturaleza desconfiada, pero la lógica era impecable.
“Hay una alternativa a la sumisión o a la aniquilación,” anuncié, y noté cómo la misma Lunik contuvo el aliento a mis espaldas.
“Una que no implica que se queden sin su preciado ‘mapa’, ni que yo tenga que gastar recursos valiosos en borrarlos del existence.” Mis ojos amarillos se clavaron en los oscuros lentes de su yelmo.
“Únanse al Imperio del Sol Naciente.” El silencio que siguió fue tan profundo que solo lo rompió el leve zumbido de Valerius y el susurro del viento en los árboles.
Hasta uno de los Apoliön, que había estado analizando de cerca la armadura de un Marine Espacial cercano, se detuvo.
El mecha, con curiosidad casi infantil, había estado tocando suavemente la superficie de la ceramita con el filo inerte de su espada de plasma, como si estudiara su textura.
El Marine, inmóvil como una estatua, permitía el examen, pero la tensión en su pose era evidente.
Ahriman permaneció quieto por un momento que se sintió como una eternidad.
Finalmente, su voz surgió, más baja, cargada de una incredulidad que rayaba en la ofensa.
“¿Unirnos…
a ti?” La pregunta era un susurro cargado de milenios de orgullo legionario.
“¿Convertir a los Mil Hijos, la legión del Primarca Magnus, en…
mercenarios de una potencia local de un mundo xeno?” “No serían mercenarios.
Serían un activo estratégico,” rectifiqué, ignorando el desprecio en su tono.
“Conservarían su autonomía operativa, su estructura de mando.
Su ‘conocimiento’ tendría los recursos de un imperio industrializado para explorarlo.
La Pieza del Umbral seguiría en su poder, pero su investigación sería…
compartida.
Juntos, podríamos desbloquear su potencial de una manera que ustedes, aislados y debilitados, jamás podrían.” Extendí un brazo delgado, abarcando simbólicamente la flota que nos rodeaba.
“Miren a su alrededor.
Este es solo el principio.
Mi ambición no se limita a este planeta.
Ustedes hablan de realidades, de conocimiento trascendente.
Yo puedo ofrecerles los medios para alcanzarlo.
Dejen de ser guardianes de un templo.
Vuelvan a ser conquistadores de lo desconocido, pero con un ejército a sus espaldas.” Era una oferta genuina.
Su tecnología arcana, su comprensión de energías que ni yo dominaba por completo…
sería un salto cualitativo para mi imperio.
Y tener a un ser como Ahriman bajo mi esfera de influencia…
el riesgo era enorme, pero la recompensa potencial era astronómica.
“Piénsenlo,” concluí, dando media vuelta lentamente, un gesto calculado de despreocupación.
“Tienen tanto tiempo como tarde mi paciencia.
Pero consideren esto: la próxima vez que hablemos, no será una oferta.
Será un ultimátum.” Y con esa elección imposible plantada en su mente, me alejé, dejando a los Mil Hijos con su templo, su libertad recién estrenada, y una decisión que podría cambiar el destino de dos realidades.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com