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Still Defiant! [Marvel/DC] ESP - Capítulo 65

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65: 65: Khan 65: 65: Khan 65: Khan Tres días antes del incidente en la feria de ciencias de la fundación Baxter.

En Smallville, Plaza Central.

Lena y Carol tomaron asiento en el mismo lugar donde se habían reunido el día anterior, para un segundo encuentro este comenzó bastante similar al primero, con Lena llegando a recoger a Carol después de que las clases del día terminaran.

Aunque era extraño tener a alguien llegando a buscarla, Carol no lo pensó demasiado y siguió a Lena, después de todo su objetivo era saber más sobre la mujer y que ella tomara la iniciativa de venir a ella le ahorró tener que pensar cómo acercarse sin parecer sospechosa.

“pareces distraída, te encuentras bien?” Lena preguntó después de que ambas terminaran de pedir sus órdenes y la camarera se fuera.

Cuando pasó por ella, Carol parecía algo distante, incluso más que la primera vez que hablaron, haciendo que Lena se preguntará si algo estaba mal.

al escuchar su pregunta Carol tardó unos momentos más antes de responder, su voz ligeramente ronca.

“si, solo…

pensando en cosas” dijo vagamente, sus ojos azules mirando a Lena por un momento antes de desviarse hacia la ventana con vista a la plaza.

para cualquiera que la mirara parecería que está observando el paisaje rural del pueblo donde había crecido, pero solo ella sabía que sus ojos en realidad estaban enfocados en una escena completamente diferente.

a través de los lentes de sus anteojos, una imagen se le fue mostrada gracias a la avanzada tecnología kryptoniana con la que sus nuevas gafas habían sido creadas, al principio Carol no había entendido del todo por que su madre se había molestado en hacer algo como esto para ella, pero ahora que las estaba usando tenía una idea más clara, aunque dudaba que este fuera el uso que Lara esperaba que les diera.

poder monitorear en tiempo real cualquier acontecimiento dentro de la fortaleza sin importar la distancia fue mucho más útil de lo que pensó al principio y esa era solo una de las tantas características que Lara había incorporado en los anteojos de aspecto simple.

otra que sin duda estaba ayudando mucho a Carol en este momento fue su capacidad de camuflar como sus ojos cambiaban de color de forma involunaria debido a sus emociones casi incontrolables.

para Lena sentada frente a ella, su rostro no parecía muy diferente de lo habitual, con sus ojos azules claros siendo los mismos de siempre.

pero la realidad sin embargo era muy diferente, pues sus pupilas ahora eran de un color rojo brillante, con el calor comenzando a emanar de ellas.

Carol tuvo que luchar bastante para que sus cejas no se fruncieran y una mueca apareciera en su cara, aunque dada la pregunta de lena parecía que no pudo ocultar por completo su malestar.

“bueno, si algo te molesta no me importa escucharlo, quizá pueda ayudarte” Lena ofreció, con una sonrisa amistosa naciendo en sus labios, su titubeo al conversar con Carol había disminuido en gran medida en comparación con el día anterior.

ella parecía tener la impresión de que ahora eran amigas o algo así, lo que no molestaba tanto a carol como pensó que lo haría, tal vez por que ahora mismo su ira estaba más dirigida hacia otra cosa.

‘¿se está burlando de mí?’ se preguntó, cuestionandose si su madre biológica tenía alguna especie de sentido del humor bizarro del que no era consciente.

Cuando Daniel le dio las gafas, Carol no había pensado mucho en ellas, ni siquiera se las había puesto y solo las había guardado en una de las bolsas de su gabardina hasta que pudiera ir a la fortaleza y preguntarle sobre ellas en detalle a Lara.

Carol casi podría haber olvidado que las traía consigo si no fuera porque estas comenzaron a emitir un leve pitido, indetectable para el oído humano, a mitad de la mañana.

sin saber que pasaba e incapaz de abandonar sus clases para ir a la fortaleza y preguntar ella finalmente había decidido ponerselas con la esperanza de que el ruido parara.

Al hacerlo sintió como sus iris eran escaneados y después una imagen de su madre apareció frente a sus ojos, con esa característica sonrisa amable que siempre le daba, por un segundo Carol pensó que la mujer finalmente había decidido intentar acompañarla a todas partes y casi de inmediato decidió lanzar las gafas al sol.

Puede que fuera su madre biológica pero Carol no quería tenerla a su lado todo el tiempo, ninguna persona cuerda quería tener a alguno de sus padres mirándolo por encima del hombro todo el tiempo.

Afortunadamente se dio cuenta a tiempo que la imagen en los anteojos no era la ‘verdadera’ Lara, solo un programa simple que usaba su cara y voz para ayudarle a navegar por el sistema de las gafas.

Durante los siguientes minutos Carol obtuvo una explicación detallada de varias de las funciones de las gafas, muchas de ellas parecían bastante innecesarias mientras que otras más llamaron su atención.

sin nada que hacer y con las clases siendo su aburrido habitual, Carol terminó pasando casi todo el día escolar jugando con varias de las funciones hasta que con curiosidad miró la opción de monitoreo a largas distancias.

En un principio, no le había prestado demasiada atención.

Observar lo que ocurría dentro de la fortaleza no le parecía especialmente interesante, sobre todo porque el lugar solía estar vacío la mayor parte del tiempo.

Por otra parte Carol dudaba seriamente que alguien en la tierra pudiera entrar a la fuerza en el lugar, e incluso si de alguna forma imposible lo lograran, con su madre ahí, cualquier intruso sería fácilmente detectado y tratado, por lo que casi había descartado la función como otra de esas características inútiles que no pensó que usaría.

hasta que recordó que Daniel estaba en la fortaleza en este momento, lo sabia por que lo había oído alejarse volando mientras ella iba camino a la escuela y al seguir el sonido de sus latidos supo que debería estar en la antártida.

Aún no lograba afinar su oído hasta el punto de poder saber su ubicación exacta, pero con el tiempo había llegado a hacerse una idea de cuán lejos estaba Daniel de ella dependiendo de que tanto necesitaba esforzarse para seguir escuchándolo.

y solo cuando él estaba en la Antártida y detrás de los muros cristalinos de la fortaleza era que sus latidos eran más distantes.

‘Ella debe haber sabido que no podría evitarlo’ pensó mientras seguía mirando las imágenes mostradas en los lentes de las gafas.

Lara también debe haber sabido que Daniel iba a despertar a Harleen este día y por eso había hecho que las gafas emitieran ese sonido, instando a Carol a ponerselas.

su madre quería que viera esto, tal vez pensando que podría motivarla o hacerla reaccionar de alguna forma.

Carol entrecerró los ojos, sus dientes apretandose al ver como Harleen de repente estaba vestida con ‘Su’ traje, usando el símbolo que solo ella y Daniel deberían poder usar.

Poderes, por que había ganado poderes?

que clase de broma estúpida era esa?

¿Cómo es que un simple humano había pasado de ser nada a de repente ser capaz de cosas como las que la mujer rubia estaba haciendo?

no tenía sentido o lógica, era como si el universo simplemente se estuviera metiendo con ella, como si le dijera en la cara ‘ya no eres tan especial como creías’ El ojo derecho de Carol casi comenzó a temblar pero logró controlarlo.

Su humor mejoró un poco al ver a Harleen intentar golpear a Daniel solo para terminar con el puño magullado, aunque esa breve chispa de diversión casi se apaga al verla patearlo en la entrepierna al momento siguiente.

Afortunadamente Daniel estaba bien y fue Harleen la que terminó retorciéndose en el suelo o de lo contrario Carol podría haber ido volando hasta ahí a enseñarle que había cosas que no debían tocarse sin permiso.

‘no es tan fuerte’ el pensamiento le trajo cierto consuelo aunque no tanto como hubiera deseado.

“¿Carol?” La voz de Lena la hizo volver a prestar atención a su entorno.

Al ver el ceño fruncido en su rostro, Carol supo que se había quedado callada demasiado tiempo.

Recordando lo que la mujer había dicho, Carol dudó por un momento.

Normalmente no le gustaba hablar de sus problemas con otros, y menos aún considerando que ella y Lena apenas se conocían.

Por otro lado, no es como si tuviera muchas personas con quienes hablar de tales cosas.

Decirle sus quejas a Chloe era peligroso, porque podría terminar yendo con sus padres.

Hablar con Lara, aunque mucho más fácil, también resultaba incómodo en ciertos sentidos, considerando que era su “madre”.

Y aunque podía hablar con Daniel de cualquier otra cosa, acudir a él para hablar sobre él mismo sería extraño.

No debería hacerlo, pero quería escuchar algo que no fuera simplemente su propia voz quejándose en su cabeza, al menos para dejar de pensar en todas las formas en las que le gustaría poder estrangular a Harleen.

“¿Alguna vez has sentido que alguien te está quitando algo importante y no sabes que hacer para detenerlo?” dijo finalmente, sin querer entrar en demasiados detalles.

Al oírla, Lena parpadeó con ligera sorpresa.

No era exactamente lo que había imaginado que diría, y casi de inmediato sus pensamientos volvieron a Lex y al motivo por el cual ella había terminado en Smallville.

La herida de su traición aún estaba fresca, haciéndola apretar el puño con fuerza.

“Si…

lo he sentido” dijo entre dientes, provocando que Carol alzara una ceja.

Lena suspiró e intentó relajarse antes de continuar.

“Cuando era más joven, di por sentadas muchas cosas.

Nací con todo lo que una persona podría desear: mucho dinero, una buena familia, cosas que pensé que era natural tener y que siempre tendría” Ella bufó, frunciendo levemente el ceño antes de seguir.

“Pero entonces mi madre enfermó, y tuve que verla morir lentamente frente a mis ojos, sin poder hacer nada más que quedarme a su lado.

De repente, el dinero dejó de servir, y la familia que creía tener empezó a desmoronarse.

Mi hermano se distanció; mi padre…

supongo que simplemente dejó de ocultar quién era en realidad.

Fue como si todo se viniera abajo, y sin importar cuánto tratara, no pude detenerlo” negando Lena soltó una risa seca.

“lo siento, parece que me estoy yendo por las ramas” no sabía por qué había revelado tanto de sí misma de repente.

Tal vez solo quería abrirse un poco con ella, o simplemente necesitaba desahogarse, ya que su pregunta había tocado una fibra sensible sin que Carol lo supiera.

“lo que quiero decir es que he experimentado ese sentimiento, entiendo como es…” su voz ganó un eco de amargura al final,un matiz que Carol reconoció enseguida, pues era una amargura que ella misma sentía a veces.

Fue inesperado darse cuenta de que ambas compartían algo en común, aunque sus sentimientos no nacieran de las mismas experiencias.

Lena debió ver algo en la mirada de Carol, porque una suave sonrisa apareció en su rostro, como si le estuviera diciendo que ‘entendía’ a pesar de que Carol apenas y había dicho nada.

sin poder evitarlo Carol sonrió levemente por un segundo antes de volver a su expresión habitual, claro todavía estaba enojada, más que nada preocupada e irritada, pero no tanto como antes.

Aunque el hecho de que harleen hubiera obtenido poderes fue inesperado, en el gran esquema no cambió tanto las cosas, incluso si era difícil, Carol ya había decidido dejar de preocuparse por lo cerca que otras mujeres estuvieran de Daniel y, en cambio, enfocarse más en sí misma y en su relación con él.

como había dicho su madre en el pasado, no había necesidad de prestarle atención a cosas que al final no importaran, por más molestas, irritantes e insoportables que fueran…

y ahora había vuelto a estar tan molesta como antes.

‘esto es más difícil de lo que pensaba’ reflexiono dejando escapar un ligero suspiro.

Tal vez debería dejar de ver las imágenes proyectadas en sus lentes, pero por alguna razón no pudo hacerlo, fue doloroso pero a la vez tenía una mórbida curiosidad por observar cómo era la relación entre Daniel y Harleen.

‘Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo y en 100 batallas nunca estarás en peligro’ era una frase que había leído en uno de los libros que su profesor de historia insistió en que todos los alumnos estudiaran.

antes no le había prestado mucha atención pero ahora sintió que era bastante acertada.

Por molesta que le resultara Harleen, Carol no pudo evitar pensar que había cosas que también podría aprender de ella.

Sin más, si lograba que Daniel la tratara de la misma forma en que trataba a la mujer rubia, ya sería una gran ganancia.

Con esa idea en el fondo de su mente, Carol siguió conversando casualmente con Lena mientras al mismo tiempo prestaba atención a la situación en la fortaleza, sin saber que pronto tendría más que solo una mujer rubia de la que aprender.

.

.

.

Ese mismo día en otra parte del mundo, muy alejado de América, Oculto en las profundidades de las Montañas Wuling, en China.

envuelto entre neblinas y cubierto por el dosel de los bosques ancestrales, se erguía un majestuoso templo oscuro de siglos de existencia.

A su alrededor, pabellones y salas se entrelazaban como un laberinto silencioso, por cuyos corredores se deslizaban figuras vestidas de negro, todas avanzando con un propósito desconocido y la mirada fija en el largo camino escalonado que conducía a las imponentes puertas principales del templo.

El seco golpeteo de un bastón contra la piedra resonó en todo el lugar, marcando un compás solemne, mientras un grupo de individuos vestidos de rojo ascendía con paso mesurado por los antiguos escalones.

Liderando el grupo marchaba una anciana encorvada, de apariencia frágil y dócil, que apoyaba su andar en un bastón delgado.

Sus ojos oscuros, casi ocultos bajo el peso de sus párpados, contemplaban con solemnidad los diez grandes pilares dorados que sostenían la estructura del templo.

Pronto, el grupo terminó de recorrer el largo camino y, con un leve gesto de su mano, la mujer detuvo la marcha de sus acompañantes, avanzó unos pasos sola y, con las manos juntas en señal de saludo, se inclinó respetuosamente ante las puertas cerradas del templo.

“Gran conquistador de las ciudades celestiales” pronunció con reverencia “Solicitó una audiencia” su voz, aunque baja, pareció recorrer hasta las profundidades del templo, llegando hasta los oídos de una figura imponente sentada en un trono metálico.

un par de ojos con brillantes iris verdes se abrieron de golpe, su mirada pareció atravesar todo obstáculo, fijándose en la anciana y su séquito.

“Gao…” susurró, antes de alzar la mano y, con un simple gesto, hacer que las gigantescas puertas del templo se abrieran para ellos.

.

.

“Tu visita es inesperada” dijo el hombre en el trono.

La mujer, llamada Gao, sonrió levemente ante sus palabras.

De todos los presentes, ella era la única a quien se le permitió mantenerse de pie ante su presencia.

“Los tiempos han cambiado, maestro Khan.

La Mano ha enfrentado…

dificultades.

Ya no tengo otra opción que acudir a usted en busca de nuevas oportunidades” admitió, con una renuencia en su voz que no pudo ocultar.

Claramente, esta no había sido su opción ideal, y el hombre lo sabía perfectamente.

“Parece que tus pequeños planes han sido frustrados.

No es de sorprender; aunque hábiles, tus hombres siguen siendo meros humanos.

Contra un falso dios, no son más que carne de cañón.” “No fue el Dios en los cielos quien interfirió” Gao dijo entre dientes, su ira evidente.

“¿Oh?

Si no fue él, ¿quién pudo obligarte a venir hasta mí?” Khan preguntó con verdadera curiosidad.

“El Diablo” contestó Gao, sin dar más explicaciones, provocando que Khan soltara un bufido seco.

suspirando Gao solo pudo tragarse su vergüenza y continuar hablando.

“Nuestro control sobre Nueva York es inestable.

El ataque de Graviton dañó gravemente nuestra infraestructura.

La fecha destinada se acerca, y ya no podemos seguir desperdiciando recursos intentando recuperar la ciudad ni lo que hay en ella.

Por eso estoy aquí: solo con su ayuda la Mano podrá regresar a sus tierras sagradas.” “Quieres que conquiste K’un-Lun para ti…” Hubo una ligera sorpresa en la voz de Khan.

Gao asintió lentamente.

“Sus puertas pronto volverán a abrirse.

Si no hacemos algo ahora, tal vez nunca tengamos otra oportunidad.

Con la fuerza actual de la mano, es imposible superar sus defensas.” suspiró, antes de levantar la cabeza y mirarlo con emociones conflictivas que finalmente se asentaron en una esperanza renuente.

“Por eso lo necesitamos: Solo aquel que alguna vez conquistó tres de las siete ciudades celestiales, derrotó a sus campeones y mató al Puño de Hierro una vez, puede hacerlo de nuevo!

puede atravesar sus puertas y devolvernos lo que por derecho nos pertenece!” La voz de Gao se fue tornando cada vez más fuerte, su cuerpo temblaba de emoción, como si ya pudiera imaginarse entrando nuevamente en las tierras de su antiguo hogar.

pero pronto sus ensoñaciones fueron interrumpidas por el frío resoplido de Khan.

“Grandes palabras vacías.

Aunque aprecio los elogios, ambos sabemos que no ganaré nada atacando K’un-Lun.

¿Por qué debería ayudarte?” Por supuesto, Gao ya había anticipado su negativa.

Un conquistador como Khan no actuaba siguiendo los intereses de los demás.

Ambos lo sabían, así como también sabían que si la oferta de Gao no lo satisfacía, ella se iría con las manos vacías.

Por suerte, había venido preparada.

“Sé que tu precio es alto, maestro Khan, y no me habría atrevido a venir aquí sin los medios para pagarlo” dijo introduciendo su mano dentro de la larga manga de su túnica roja y sacando un antiguo pergamino.

“Hace siglos, cuando marchaste con tu ejército e invadiste el Reino Divino de Ta Lo para luchar contra los dioses, perdiste cuatro de los Anillos Makluan heredados de tu padre, el primer Mandarín.

En aquel entonces, sólo habías logrado encontrar cinco de los diez anillos que él escondió alrededor del mundo, y al final solo pudiste conservar uno: una pérdida de la que, incluso hoy, no te has recuperado del todo.” Ante la mención de su más grande fracaso, Zheng Khan se puso de pie abruptamente, con los puños apretados y los ojos entrecerrándose peligrosamente tras la visera de su casco.

Gao casi dio un paso atrás, pero logró mantenerse firme y a pesar de su temor que crecía interior continuó hablando, alzando el pergamino en sus manos hacia él.

“Durante estos últimos siglos has logrado encontrar y recuperar otros tres anillos, acercándote una vez más a tu antigua gloria, pero aún no por completo de vuelta a ella…Por eso te ofrezco esto: ¡la ubicación del noveno anillo!” Antes de que Gao pudiera siquiera terminar sus palabras, el pergamino en sus manos ya había sido arrebatado.

El Mandarín no dudó en desplegarlo, leyendo su contenido en cuestión de instantes, sus ojos reconociendo de inmediato la familiar escritura antigua en el papel: la misma caligrafía con la que su padre había escrito los otros ocho pergaminos que alguna vez habían pasado por sus manos.

no había dudas, era real!

pero…

“dónde está la otra mitad?” preguntó, su voz tensa y gutural.

El pergamino había sido cortado; el fragmento que debía señalar la ubicación exacta del noveno anillo faltaba, y ese simple hecho encendió su ira.

Gao tragó saliva al sentir cómo el aire se condensaba a su alrededor, una espesa intención asesina golpeando contra sus huesos como un viento helado.

“S-será tuya…

una vez que le entregues K’un-Lun a la Mano.” dijo con esfuerzo, mientras escuchaba cómo los hombres que la habían acompañado se desplomaban inconscientes tras ella.

La sala se sumió en un profundo silencio.

El Mandarín la observó con intensidad durante varios segundos antes de volver a sentarse en su trono y enrollar lentamente el pergamino, dejando escapar una risa baja desde su garganta.

“admiro tu valentía, sabes bien que podría arrasar con todos ustedes y obtener la mitad faltante a la fuerza y aun así vienes e intentas negociar conmigo, algunos lo llamarían imprudencia pero yo lo se mejor…” Sus dedos tamborilearon sobre el reposabrazos del trono, cada golpe resonando como si fueran los propios latidos de Gao martillándole en los oídos.

Entonces se detuvo, provocando que su corazón se paralizara por un instante.

“Muy bien.

Lo haré.

Cuando llegue el momento y las puertas de K’un-Lun se abran, iré en persona, mataré al Puño de Hierro y conquistaré la ciudad para ti” prometió, provocando que una sonrisa comenzará a formarse en el rostro de Gao.

pero Khan aún no había terminado.

“Sin embargo, una vez que te entregue K’un-Lun y obtenga la ubicación del noveno anillo, la Mano pasará a formar parte de mis fuerzas.

Tú y tus cuatro camaradas me servirán durante trescientos años, y marcharán junto a mí de regreso a Ta Lo” “E-eso es!” exclamó Gao, retrocediendo mientras su rostro palidecía.

“Es la oferta que aceptarás…

o te mataré aquí mismo, y luego destruiré a todos los que te sirven en busca de mi anillo.” Gao supo que ya no había espacio para negociar.

Khan había dictado sus términos y la única opción que quedaba era aceptar o arriesgarse a enfrentar el peso de su ira, un peso que ella sabía bien que la Mano no podría soportar.

“entiendo…” respondió finalmente, con voz apagada “se los informare” los otros cuatro no estarían contentos, pero al igual que ella solo podrían agachar la cabeza y aceptar.

.

.

sentado en su trono el Mandarin observó impasible como el séquito de Gao se marchaba, las grandes puertas de su templo cerrándose a su espalda y sumiendo el lugar en una penumbra tenue, apenas combatida por el fuego de las antorchas en las paredes.

“Deberíamos matarla” una voz femenina se escuchó viniendo desde las sombras, con un golpe seco dos figuras, una femenina y otra masculina, descendieron desde el techo, posándose respetuosamente ante Khan.

los ojos del mandarin se fijaron en ellos por un momento antes de negar lentamente.

“Debes aprender a ser paciente, Xialing.

Gao y la Mano son herramientas que aún pueden ser útiles; matarlos ahora no nos serviría” dijo en un tono uniforme y paciente, como el de un maestro instruyendo a un alumno.

“¡Pero te han insultado, padre!” exclamó la chica con clara indignación, como si la ofensa la hubiera afectado a ella misma.

“Muchos lo han hecho.

Muchos han muerto por ello, así como otros permanecen con vida.

Matar a cada persona que intenta herir tu ego sólo demuestra cuán frágil es en realidad.

Debes aprender a ver más allá de esa vanidad” la chica frunció las cejas, claramente no convencida del todo pero sabía que no debía insistir más, pues su padre había tomado su decisión y eso no se podía cambiar.

Sin embargo, aún tenía algo más que decir.

“Entiendo que Gao y su grupo nos sean útiles…

pero ¿qué pasa con Tony Stark?” preguntó, escupiendo el nombre como si fuese veneno.

al escucharla el mandarin soltó una pequeña risa, entonces movió su mano, haciendo que una pantalla proyectada apareciera frente a él, reproduciendo un video que había estado inundando los noticieros de todos los países importantes.

“este patético intento de matarme y robar mi tecnología ha colmado mi paciencia y quiero aprovechar este momento para enviarle un mensaje a su líder, no se quien seas ni tampoco me importa, pero algo que tengo claro es que eres un cobarde” la voz de Tony Stark inundó la sala, haciendo que los hombros de Xialing se tensaran.

Sus ojos, afilados como cuchillas, se fijaron en el rostro del hombre en la pantalla con claras intenciones asesinas, al mismo tiempo un brillo amarillo incandescente comenzo a inundar sus pupilas.

“sigue sacrificando a tus hombres como peones, envía a todos los que quieras, pero ten por seguro que nunca podrás obtener lo que buscas y si eres lo suficientemente valiente te desafío a salir de tu escondite e intentarlo tú mismo, ya sabes donde vivo, pero…

se que no lo harás” A un lado de Xialing, el joven que la acompañaba, quien hasta ahora había permanecido en silencio, miro el video de manera impasible, sus ojos apenas mostrando emoción o pensamiento alguno.

“así que sigue escondiéndote, no durara, te encontraré, tarde o temprano lo prometo” Con esas palabras resonando en la sala, la proyección desapareció, y el silencio volvió a apoderarse del ambiente.

Un silencio que pronto fue roto por el sonido de dientes rechinando.

Incluso si ya había visto el metraje una vez antes, Zheng Xialing aún sintió la misma rabia hirviente inundando sus venas al escucharla de nuevo, Su cuerpo, envuelto en ropajes oscuros, comenzó a brillar: una luz anaranjada naciendo desde lo profundo de su interior, tiñendo su piel de un resplandor antinatural, mientras el calor brotaba furiosamente de cada uno de sus poros.

“como se atreve!” gruño, pero antes de que su ira pudiera entrar en ebullición, Khan habló.

“Suficiente…” no gritó ni exclamó, su voz casi podría haber sido un susurro pero impactó contra los oídos de Zheng Xialing como un trueno, haciendo que su cuerpo temblara y el calor abrasador en ella comenzará a disiparse.

La chica agachó la cabeza, con vergüenza tiñendo sus mejillas.

“lo siento padre” “aunque la ira es una fuerza impulsora poderosa, también puede volverse en tu contra si no tienes cuidado, debes aprender cuando hacer uso de ella y cuando es solo una rabieta inutil, pensé que ya te lo habia enseñado” El leve tono de decepción en su voz hizo que Xialing apretara los puños, sus hombros cayendo ligeramente.

Desviando la mirada de ella, Khan se enfocó en el joven que había permanecido en calma hasta ahora.

“a diferencia de tu hermana se que tu puedes ver las cosas con más claridad Shang chi, dime que piensas de esta situación” al sentir el peso de su mirada sobre él y escuchar su pregunta, el joven apenas y se vio afectado, respondiendo con claridad.

“Un desafío como este no puede quedar sin respuesta, padre.

Tony Stark ha hecho más que solo insultarte: ha matado a nuestros hombres, obstaculizado nuestros negocios y mermado parte de nuestras fuerzas en Asia central, así como nuestra influencia.” comenzó, midiendo cada palabra con cuidado.

“si dejamos que esto siga su curso podría afectar la forma en la que nuestros enemigos nos perciben, darles la ilusión de que estamos debilitados o que tenemos miedo de enfrentarnos a él” lo cual por supuesto no era verdad.

“Un insulto es algo vacío, como intentar bloquear un gran río tirando una pequeña piedra.

Pero cuando un hombre hace más que insultarte, cuando sus acciones atentan contra lo que es tuyo, es cuando se exige una respuesta” sentenció Khan con gravedad, su voz inundando la sala, entonces asintió hacia su hijo con aprecio y continuo.

“Tony Stark es un problema que debe resolverse, pero no uno que justifique mi intervención personal.

Por ahora, debo prepararme para cumplir mi parte del trato con Gao…

Por eso he decidido dejar este asunto en sus manos” al oír esto ambos se tensaron y alzaron la mirada con ligera sorpresa.

“Ha llegado la hora de que me demuestren su valía, Vayan, mátenlo y tráiganme su armadura, si logran hacerlo antes de que las puertas de K’un-Lun se abran Les concederé el mando de sus propios ejércitos, sus propios dominios bajo mi bandera.” promedio con solemnidad haciendo que los ojos de Zheng Xialing comenzarán a brillar de emoción.

Por su parte, Zheng Shang-Chi solo pudo tragar en silencio e intentar mantener su expresión tan neutral como fuera posible.

Solo él sabía que, en su interior, no había codicia, sino urgencia.

Parecía que el momento de que actuará finalmente había llegado.

“entendido padre” respondieron ambos al unísono, aceptando la orden sin dudar.

.

.

.

.

.

.

.

Nota: Saben, siempre me pareció divertido ese meme del mcu donde se muestra que en alguna parte de la tierra está pasando algo super serio y dramático mientras que en otra parte del universo tenemos a un pato humanoide navegando por el espacio …

supongo que este capitulo es algo así, Fue bastante divertido escribir la parte del mandarin, por otro lado la parte de Carol fue algo mas complicada pero de cierta manera también me gusto.

ambas contrastan ya que una es algo más slice of life mientras que la otra es un acontecimiento que he venido preparando desde hace muchos capítulos, es decir khan, o el mandarin, como uno de los primeros enemigos principales de la historia.

por si alguien se lo pregunta, esta versión del mandarin es casi algo original, la estoy construyendo tomando muchos elementos de distintos medios, comics, series animadas, películas live action, encontrarán cosas familiares en su historia pero también cosas muy distintas que espero lo hagan único en cierto sentido.

Como siempre espero sus opiniones y comentarios al respecto, estaré feliz de leerlos y ver que piensan.

Como nota extra: el reino de Ta Lo, mencionado en este capítulo no es exactamente el Ta Lo de la película de Shang chi, si no el reino celestial de Ta Lo (Daluo Tian) de los cómics de marvel, Donde los dioses de la mitología china se encuentran/viven.

Así que si, Zheng khan intentó hacer un ‘kratos’ en contra de toda la mitología china y bueno, no le salió muy bien pero sobrevivió y ahora está esperando el momento para volver a intentarlo.

Remember that You can already find the next chapter of this story on P/atreon ( p/atreon com/EmmaCruzader ) All the support received is appreciated ;D

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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