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Su Amante Contractual - Capítulo 24

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24: ¿COMPARACIÓN?

24: ¿COMPARACIÓN?

Hailey pasea la mirada por todo el autobús.

Todo el mundo la miraba fijamente, esperando una respuesta.

Era una mierda que tus amigas te estuvieran masacrando en público.

Pero también era una mierda que la pregunta de tu amiga fuera sobre algo que todavía no te ha pasado.

¿Cómo iba a saber si Vince era excelente en la cama?

¡Si todavía no se habían besado en los labios!

Su contacto más íntimo había sido solo un beso en las mejillas y en la frente.

Y no pasaba nada cuando estaban a solas.

En estos meses, eran como buenos amigos que se peleaban como amantes.

En comparación, ella y Bryan eran más íntimos, y aunque solo era una interacción amistosa, era a lo que estaba acostumbrada desde que crecieron juntos.

Abrazaba a Bryan con naturalidad o se sentaba en su regazo si necesitaba algo de él: como que la ayudara a convencer a su padre después de que este se negara a darle permiso para las cosas que quería probar.

Ella corría a pedirle a Bryan que hablara con su padre.

Entonces, su padre se lo permitía siempre y cuando Bryan la acompañara en sus locas actividades.

Y cuando se convirtieron en pareja después de que Bryan le pidiera matrimonio de la nada.

Y ella dijo que sí…

Solo lo besaba en las mejillas.

Nunca en los labios.

Así que todavía no había dado su primer beso.

Por eso no podía saber si un hombre era bueno besando, ¡y mucho menos en la cama!

¿Quizá Eva tenía razón?

No tenía experiencia, pero podía aprender, ¿verdad?

¿Y si…?

¡No!

Sonrojada, Hailey quiso cubrirse la cara.

«¡Ah!

¿¡En qué estaba pensando!?».

Estaba avergonzada de sus propios pensamientos.

Pero, para ser sincera, esto era algo sobre lo que siempre reflexionaba.

Bryan y Vince eran hombres atractivos e inteligentes.

Aunque no lo sabía todo sobre Vince, a él le encantaba tener aficiones.

Tenía la sensación de que ambos hombres eran supertalentosos en muchas cosas.

Y una cosa…

Había visto a las mujeres babear por Bryan toda su vida, pero a ella no le importaba.

Era guapo, con un cuerpo de Dios Griego.

Pero había algo que hacía a Bryan menos atractivo para ella que Vince.

No estaba segura de por qué…

Quizá porque había crecido viendo a Bryan casi todos los días de su vida.

Los rasgos perfectos de Bryan no la entusiasmaban como mujer.

¿Pero por qué Vince?

Él no era más que un desconocido, pero le daba una vaga impresión, y era algo que quería descifrar, ese sentimiento que persistía en su pecho.

Podía admitir que Vince le atraía.

Al principio, quiso creer que Vince solo había captado su atención por su aspecto de ascendencia asiática.

Pero más tarde, se dio cuenta de que era completamente diferente entre Bryan y Vince, hasta el punto de que no podía determinar lo que realmente sentía por él.

Sorprendentemente, había una diferencia en lo que sentía entre Bryan y Vince.

¿Sentía una atracción física por Vince, como una atracción sexual?

¡Dios!

¿Por qué estaba pensando en eso en un momento como este?

¡Además, tenía un problema que afrontar!

Volvió a sentirse avergonzada de sus pensamientos.

Todo el mundo esperaba su respuesta.

Sin embargo, Hailey seguía en su propio mundo.

Se preguntaba a sí misma…

¿A qué sabría Vince?

¿Cómo de cálido sería su contacto?

No se dio cuenta de que se estaba mordiendo las uñas mientras sus mejillas se sonrojaban.

También pensó, ¿y si Vince de repente la besaba en los labios porque era necesario para su actuación?

¿Cómo debería responder?

Eso sí que era un problema.

Quizá debería pedirle a Vince que practicaran.

¡No!

¡No podía preguntarle a Vince algo así!

¡Era demasiado vergonzoso!

¿Qué pensaría Vince?

¡Debía dejar de soñar despierta!

—¡Oye!

—la sacó Hazel de su ensoñación—.

¡Por cómo te has sonrojado, te estás imaginando al jefe Vincent ahora mismo!

Y pilló a Hailey con las manos en la masa, ya que su cara no podía negar nada.

Era cierto que estaba pensando en él.

Entonces, ¿por qué no?

«Dejaré que supongan…».

Hailey le sonrió tímidamente a Hazel.

Dejó que creyeran lo que fuera que estuviera pasando por sus cabezas.

No necesitaba responder a la pregunta de Hazel y, por suerte, Nadia habló por ella.

—Cielos…

¿Por qué le haces a Hailey este tipo de preguntas?

¡Estás hurgando en la privacidad del Presidente Shen!

—¡Ah!

—Hazel se dio cuenta de su estupidez, con la preocupación ahora escrita en su rostro.

Se disculpó—: ¡Lo siento mucho, Hailey!

¡Me pasé de la raya al hacerte esa pregunta!

Si el jefe se entera, ¡podría comprometer su inversión en nuestra empresa!

¡Debería ser una pregunta prohibida!

—Qué bien que hayas despertado de tu idiotez —regañó Liza a Hazel.

Luego, le devolvió una pregunta estúpida.

Para ella, era ridículo que Hazel le hubiera hecho esa pregunta a Hailey—.

Oye…

¿Te gusta el Sr.

Shen?

Hazel tardó un buen rato en procesar la pregunta que Liza le había hecho.

Al darse cuenta, se quedó boquiabierta.

—¡No es verdad!

—soltó, fulminando con la mirada a Liza por vengarse de ella.

Liza sacó la lengua antes de sonreír.

Hazel puso los ojos en blanco cuando todos la miraron con ojos penetrantes.

«Cielos.

A esta gente le encanta oír cotilleos».

—Entonces, ¿por qué molestas a Hailey con su vida sexual?

Hailey se quedó boquiabierta de nuevo.

¡Estas chicas eran tan atrevidas, soltando esa palabra tan a la ligera!

Bueno, por supuesto.

Ella había crecido en un país más abierto que este, más conservador.

Sin embargo, era diferente cuando los implicados eran ella y Vince.

Aun sintiéndose mal, Hazel puso los ojos en blanco y se justificó ante Liza.

—No estoy molestando a Hailey.

¡Y no me gusta Vince!

¡Hailey y Vince son los que son perfectos el uno para el otro!

Además, ¡el mejor amigo de Vince es quien me ha gustado desde que era más joven!

—Todavía eres joven, ¿sabes?

—bromeó Nadia, riéndose de Hazel.

—¡Cielos!

¡Es mi amor de la infancia!

¡Y vuelve a casa para asistir a la Reunión de Clase!

¡Así que necesito vuestra ayuda, chicas!

—Los ojos de Hazel ahora les suplicaban.

Se esforzaba por parecer indefensa.

Su boca, en un puchero, hacía juego con sus ojos que parecían a punto de llorar.

—¿Eh?

¿Y cómo podemos ayudarte?

¿Quieres que hagamos de celestinas?

¿Acaso sabemos quién es?

—espetó Liza, que ahora escuchaba atentamente el cotilleo de Hazel sobre su vida amorosa secreta.

—Bueno, se fue al extranjero después de graduarse.

Y apenas ha venido de visita desde entonces.

¡Así que quiero que se dé cuenta de que aquí estoy!

¡Ya soy toda una mujer!

—¿Y bien?

¿Cómo podemos ayudarte, entonces?

—repitió Liza su pregunta.

—¡Ayudadme a encontrar un vestido fabuloso mañana!

¡Por favor!

Vayamos de tiendas después de comer.

¡Invito yo!

—¡Cuenta conmigo!

—respondió Nadia al instante tras oír la palabra «comer»—.

¡Siempre que vayamos a comer a un Restaurante Coreano!

Nadia era una fan de todo lo coreano.

Seguía a todos los actores de K-dramas famosos y veía todas sus series.

Y comer en un restaurante coreano también era su adicción, imaginando que estaba con su OPPA cada vez que cocinaba carne a la parrilla o hacía estofado.

Sin embargo, Liza se limitó a poner los ojos en blanco al oír a Nadia hacer la misma petición.

Ya sabía que Nadia solo quería algo que publicar en su Instagram sobre cosas coreanas.

Bueno, ella prefería la comida japonesa.

No porque fuera medio japonesa, sino porque le encantaban el sushi y el ramen.

—¿Podemos comer en un Restaurante Japonés la próxima vez?

—Bueno, por mí bien donde queráis comer, chicas —respondió Hazel.

Miró a Hailey y preguntó—.

¿Y tú, Hail?

Mientras respondía a un mensaje en su teléfono, Hailey levantó la barbilla para contestar a Hazel: —¿Mmm?

Bueno, no me importa comer carne a la parrilla o ramen…

Me parece bien cualquier cosa.

—¿Y qué hay de buscar un vestido?

—Hazel quiso insistir a Hailey—.

¿No has cambiado de opinión sobre ser la cita de Vince esa noche?

Quería que asistiera a la fiesta como pareja de Vince para darle envidia a Zenaida esa noche.

Pero Hailey no parecía tener interés en hacer una gran aparición en la alfombra roja.

Había oído que los solteros y solteras invitados llevaban a modelos y actores como acompañantes.

Así que sería un evento lleno de estrellas.

—Mmm…

Quiero terminar mi formación —respondió Hailey con indiferencia.

Le interesaba poco hacer de Barbie esa noche.

—Oye…

¿Con quién te escribes?

—Hazel echó un vistazo al teléfono de Hailey.

Descubrió que era Vince—.

Oh…

¿Ya se echan de menos?

Hailey negó con la cabeza.

Se rio tontamente al responder a Hazel: —Vince me estaba preguntando lo mismo, y le he dado la misma respuesta que a ti.

—¿Quieres decir que el jefe no sabía que ibas a trabajar como parte del personal de servicio esa noche?

—Nop.

—¿Qué?

—Sí.

—Oh, ya veo…

—Hazel esbozó una sonrisa extraña.

Liza y Nadia la miraron con curiosidad.

Ella les guiñó un ojo mientras varios escenarios se desarrollaban en su cabeza.

¡Tenía un plan perfecto para esa noche y necesitaba la ayuda de Liza y Nadia!

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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