Su Amante Contractual - Capítulo 345
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Capítulo 345: Ella no es frágil
—No necesitas pensar en ello, ¿vale? Pronto te enterarás, y me preocupa que te estreses cuando veas la noticia. Así que es mejor que te lo cuente yo.
Hailee miró a Vince con seriedad. Sonrió y lo abrazó. —Está bien. Por supuesto, me preocupará, y me impactará al mismo tiempo, saber que Eva ha muerto. No es por mí, sino por ti. ¿Cómo ha ocurrido? ¿Es esta la noticia que te ha comunicado Bruce?
Vince asintió. Respiró aliviado al ver que Hailee estaba tranquila al respecto. Quizá solo le estaban dando demasiadas vueltas.
Parece que estaban tratando a Hailee como si fuera demasiado frágil. ¿O es que él era demasiado protector con ella?
Por supuesto, no quería verla triste ni sufriendo porque otras personas quisieran complicarles la vida.
Solo quería verla feliz cada día.
Quiere darle el mundo. Sin embargo, ya es suyo.
Y por eso, hacerla feliz era lo único que podía ofrecerle.
Vince se inclinó y besó a Hailee en los labios. Ya habían acordado ser sinceros el uno con el otro, resolver cada problema y luchar juntos contra la tormenta que amenazaba sus vidas.
—El resultado de la investigación de Bruce apunta a Liam Huo. Tenía a alguien fuera para que hiciera cosas por él, y contrataron a alguien dentro de la prisión para que matara a Eva.
—¿Teme que Eva testificara en su contra? —preguntó Hailee.
De alguna manera, tenía la corazonada de que esa no era la verdadera razón, sino que era algo relacionado con ella. Sin embargo, no quería hacer suposiciones, así que rezaba para que solo fuera una percepción equivocada de que alguien había muerto una vez más por su culpa.
Vince levantó el brazo derecho y acarició las mejillas naturalmente sonrosadas de Hailee. Pudo ver un destello de preocupación, ya que ella ya tenía sus sospechas sobre por qué Liam lo había hecho.
—Sea cual sea la razón de Liam, no necesitas pensar demasiado en eso, ¿vale? Aunque estoy pensando en ir a ver a Liam —dijo después.
—¡No! —No iba a permitirlo. Hailee se giró bruscamente y se encaró con Vince.
—Quiero acabar con su locura —explicó—. No quiero vivir con miedo cada día. ¿Y si alguien viene y le hace daño a nuestra familia? No puedo encerrar a nuestros hijos en un lugar como papá lo hizo conmigo.
Hailee se quedó mirando a Vince. Tenía toda la razón. Ella también había vivido bajo la estricta vigilancia de su padre, temiendo que sus enemigos le hicieran daño.
Podía moverse libremente por Australia, pero fuera del territorio de su padre la cosa era distinta. Sus hijos merecían tener libertad, incluso si ellos eran medianamente estrictos con ellos.
—Cariño, quizá no necesites ir. Te quiero aquí. —Hailee apoyó la cabeza en el hombro de Vince y hundió el rostro en el hueco de su cuello para aspirar su aroma.
Vince sabía que estaba preocupada por él. —Si te preocupa que Liam pueda hacerme daño, sabes que puedo protegerme. Sé artes marciales y lucha con espada. Te lo acabo de demostrar hace un rato.
Fue un susurro en su oído y Hailee se sonrojó al percibir el tono burlón de Vince. ¿Cómo podría olvidar cómo se le caía la baba viéndolo con el torso desnudo, sudando por la práctica de artes marciales?
No solo eso, ella y Vince hicieron otro tipo de ejercicio dentro de esa habitación sagrada.
Hailee no pudo evitar esbozar una sonrisa juguetona. Estaba claro que Vince se estaba burlando de ella, y lo consiguió. Sin embargo, su sonrisa se desvaneció y fue reemplazada por una expresión sombría, ya que Vince no le veía la cara.
Suponiendo que Liam pensara que podía atraer a Vince o a ella para que se reunieran con él, no dejaría que eso sucediera.
—Cariño, Liam tiene una discapacidad permanente desde que le disparé en las rodillas, y ya no puede pelear contigo cuerpo a cuerpo. Sin embargo, ¿qué hay de sus conexiones? Liam es un pez gordo. Conocía a todos los grandes criminales del mundo, incluido ese sindicato internacional que Shun ha intentado detener todos estos años. Liam los persuadirá para que lo ayuden a hacer cosas por él fuera a cambio de su silencio.
Vince reflexionó sobre las palabras de Hailee. «Esta chica tiene razón», reflexionó.
La cuestión no era que Liam hubiera ordenado matar a Eva en la prisión, sino que solo querían crear la oportunidad de atacarlo cuando visitara a Liam.
—Está bien. Ya no iré. —Le hizo caso a Hailee. Era obvio que Liam intentaba todo para separarlo de ella, incluso estando en la prisión.
—Gracias, cariño. Liam no merece ser honrado con tu visita, y tu lugar es aquí, a mi lado —dijo Hailee antes de levantar la barbilla para besar a Vince.
La verdad era que no dejaría que su almohada abandonara la cama. Se volvería loca extrañándolo si él no estaba a su lado por la noche. Le sería difícil dormir bien.
—Llamaré a Shun para pedirle ayuda con lo de Liam. Quizá encerrarlo en Italia sea la mejor solución.
—Creo que es realmente lo mejor que se puede hacer. De esa manera, nadie podría acercársele —convino él.
—Vale. Iré a por mi teléfono —dijo Hailee.
—Deja que te lo traiga. Pero tienes que sentarte cómodamente. —Vincent ayudó a Hailee a levantarse y sentarse en el sofá.
Hailee se sentó cómodamente en el sofá, apoyando la espalda en el reposabrazos después de que Vince le pusiera una almohada, antes de ir a la mesa a por su teléfono.
—Gracias, cariño. —Besó a Vince en los labios. Él se sentó, colocó las piernas de ella sobre su regazo y luego empezó a masajearlas.
Ella suspiró con satisfacción mientras Vince le presionaba los talones y alrededor de los tobillos, subiendo hasta las rodillas. Vince vio el placer en su rostro.
—¿Aprieto un poco más? —preguntó él.
Ella asintió con una gran sonrisa. Vince sabía cómo complacerla.
Mientras Vince seguía masajeándole las piernas, Hailee marcó el número de contacto personal de Shun. Solo sonó dos veces y respondieron al otro lado de la línea.
—¿Princesa?
—¡Eh, Shun!
—¡Hola! ¿Cómo estás?
—Estoy bien. Ya empiezo a tener una buena barriga de embarazada —le dijo alegremente a Shun.
—Me lo puedo imaginar. —Y bromeó con Hailee.
Hailee se rio entre dientes, pero después su expresión cambió. —Shun, sé que ya has oído lo que pasó anoche.
—Sí. —Aunque Hailee no podía verlo, Shun aun así asintió con la cabeza—. Uno de tus caballeros ya me lo ha comunicado.
—¿Puedes hacer algo con respecto a Liam? Todavía tiene contacto con el exterior.
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