Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Suerte y perseverancia - Capítulo 338

  1. Inicio
  2. Suerte y perseverancia
  3. Capítulo 338 - 338 Mundo Shinobi - Un comienzo difícil - capítulo 6
Anterior
Siguiente
Configuración
Tamaño de Fuente
A A 16px
Tipo de Fuente
Color de Fondo

338: Mundo Shinobi – Un comienzo difícil – capítulo 6 338: Mundo Shinobi – Un comienzo difícil – capítulo 6 Se me estaba olvidando una explicación de algo que preguntaron el otro día con respecto a las memorias de Kain.

Bueno, para empezar, yo doy muchas veces por sentado que esta novela es un poco diferente de otros fanfic, sobre todo por el tema de que el MC no es una maquina que nace lista para vencer a todos los que se paren por delante de él o que esta listo para follar desde el año 1 de vida.

Con respecto a esto dos temas, tienen el capitulo 1 del 2° volumen “Con el pie izquierdo”, en donde Kain nace, vive durante un tiempo y muere sin tener la posibilidades de conocer algo.

De ahí que sea Suerte y Perseverancia.

Porque el prota tiene la Suerte de haber nacido y tiene que tener la Perseverancia para poder desarrollarse.

Ok, después de haber explicado todo eso, quiero decir que las memorias y los conocimientos de Kain siempre están presentes.

Sin embargo, la pregunta que les hago es ¿el cuerpo de un recién nacido podría aguantar tanta información?

Lo más probable es que no.

Entonces, aludiendo a esta premisa, Kain crece, va descargando partes de su personalidad inicial, conocimiento y poco a poco las va asimilando en su cerebro y en su cuerpo.

Por eso, Kain evolucionando a cada volumen y aprende diferente tipos de cosas.

De ahí que Kain llore en el 3 volumen por la venta de los bebés como si fueran ganado en la Zona de Conflicto, en Mushoku.

Ya que él creció con Rawls (muy diferente de sus otras reencarnaciones) y se puede imaginar a su hermano siendo tratado de esa manera.

Kain va evolucionando porque su mente siempre es la de un ser recién nacido que poco que poco va asimilando su personalidad inicial, pero en el proceso adhiere nuevos conceptos y significados.

Eso a su vez evita que se vuelva el Sanguinario dios Vampírico que fue en un comienzo.

Y esto a su vez, también se alinea con el pensamiento de que todas las cosas tienen que tener un fin (Dark Soul; soy un gran fan por si no lo habían notado).

Espero que eso les haya aclarado la razón por la que Kain se comporta como un niño normal desde pequeño.

No es que de repente despierte de un largo letargo, sino que primero tiene que acondicionar su cuerpo para poder “descargar” las habilidades y conocimiento.

Si alguno lo recuerda, el cuerpo siempre a sido una limitante.

Tanto en el segundo volumen como en el tercer volumen, Kain murió porque su cuerpo no pudo aguantar todo su poder.

Ahora ¿Que pasara en un mundo de alto nivel como “Naruto”?

En donde Kain nació como un Uchiha, va a ser cuidado bajo la tutela de monstruos como Naori (mangekyo Sharingan), Mito (sello y bestia de cola), Hashirama (senjutsu y modo sabio).

Espérenlo…

-o-
Gracias a Kain y su familia, la reputación de Hashirama Senju empeoro.

La gente común se enteró de que el pequeño niño de cabellos blancos que a veces paseaba por las calles con la esposa del hokage, era en realidad el hijo del demonio Uchiha.

Así que Mito dejo de salir con Kain, ya que cada vez que lo llevaba al mercado, se le ponía la piel de gallina.

Era increíble la cantidad de personas que podían mirar con odio a un niño.

Ella siendo una portadora de bestia de colas, se vio afectada por estas presencias.

Hubo un día, el último en el que saco a Kain a dar un paseo en el que estuvo a punto de volverse loca ¿Cómo podían odiar a un niño que ni siquiera conoció a su padre?

Ella es pregunto.

Mito le comento ese mismo día a Hashirama y esté le prohibió salir de nuevo con Kain.

Solo habían pasado dos años desde el gran ataque de Madara y las heridas aún estaban cicatrizando.

Así que Kain se comenzó a quedar con su madre en la casa de Hashirama Senju.

Solo su abuela o Mito salían para ir a comprar los alimentos.

Por otro lado, cuando Kain cumplió los tres años, Naori tomo la decisión de empezar a instruirlo en las artes shinobi.

Esto último causo una gran amargura a Naoko, quien en un principio pensó que sería genial que su hijo fuera un gran shinobi como su padre.

Sin embargo, ahora que había vivido con Kain, esta idea le provocaba una gran angustia.

Naoko era ciega, pero podía escuchar la cansada respiración de su hijo y el débil trote después de dos horas de entrenamiento.

El niño siempre le decía que estaba bien, que su cansancio era porque su cuerpo era demasiado joven.

No obstante, eso no la hacía sentir mejor.

-Vamos, Kain- alzó la voz Naoko -tú puedes, la abuela dijo que solo te queda la última vuelta-
Ella, al igual que otras veces, estaba sentada al borde del pasillo techado que bordeaba la casa.

Sus pies tocaban el suelo y sus rodillas estaban ligeramente inclinadas hacia la izquierda.

Sus manos estaban puestas sobre su regazo y su espalda estaba en un posición recta.

Al mismo tiempo, su rostro reflejaba la preocupación mientras se veía como una hermosa estatua de jade.

Dos mechones de su largo cabello oscuro enmarcaban su rostro de tez clara, mientras sus labios color cereza hacian una mueca de preocupación.

Sin duda alguna era bella, pero en este momento no había nadie más que su madre y su hijo para mirarla.

-Ya voy, mami- respondió una voz infantil cansada que al mismo tiempo jadeaba.

Lo que le provoco a Naoko un destello de alegría y una sonrisa radiante.

Él estaba bien, pensó.

Por otro lado, la anciana Naori estaba a unos cinco metros por delante de ella supervisando la cantidad de vueltas que daba Kain por el patio.

Al ver al pequeño de tres años corriendo de un modo destartalado, negó con su cabeza.

-No te preocupes, Naoko- respondió la anciana -este niño está bien, solo está un poco cansado-
No obstante, Naoko puso un rostro preocupado y le dijo -madre, se suave con Kain, todavía es pequeño-
Naori solo negó tornando los ojos al cielo.

Kain estaba más que bien, había podido dar diez vueltas seguidas al gran patio de la mansión de Hashirama.

El niño tenía una gran capacidad pulmonar, sin contar que su energía era casi inagotable.

Por ahora se veía cansado, pero en dos minutos más estaría como si nunca hubiera hecho ejercicio.

Esto la llenaba de alivio por dentro, ya que indicaba que el niño tenía un gran por venir como shinobi.

Al mismo tiempo que ella pensaba en esas cosas, Kain se desviaba del camino y llegaba frente a su madre para abrazarla.

La puerta corredera de la casa se abrió y una mujer pelirroja con dos moños avanzó por el pasillo hasta Naoko.

Se sentó a su lado, en el borde del pasillo, y le acarició el cabello a Kain, mientras este último abrazaba a su madre.

-Los hombres tan dependientes de su madre no son para nada bonitos- dijo Mito con una gran sonrisa.

Le gustaba acariciarle el cabello a Kain, ya que este era demasiado sedoso.

-No importa- dijo el pequeño Kain girando su cabeza para el lado en donde estaba Mito y dejando que su madre lo abrazara.

Su ojos lazuli eran más profundos que el mar y su cabello era tan blanco que parecía tener un halo de luz sobre su cabeza.

Kain sonrió y le saco la lengua a Mito.

-Pequeño bribón- dijo Mito como si estuviera enojada, le dio una palmada en el trasero y miró a Naori -anciana, préstamelo por un momento, le enseñare un par de cosas-
-¡Oka-sama!- dijo Naoko asustada, nunca lo vio, pero era de conocimiento común que la esposa del hokage era un tanto violenta.

Sin embargo, para sorpresa de Naoko y Mito, Naori dijo que no.

La primera se sorprendió ya que ella le había indicado que nunca le lleve la contra a Mito Uzumaki.

Y la última, se sorprendió porque esperaba que la anciana aceptara felizmente que tomara al niño bajo su cuidado.

-¿Por qué?- pregunto Mito algo desconfiada
-Porque mi tiempo es más limitado que el suyo- respondió Naori en un tono respetuoso al mismo tiempo que hacia una reverencia.

Al escucharla, Naoko y Mito se congelaron y quedaron un tanto cabizbajas.

Kain entendió también el significado detrás de sus palabras, pero jugo su rol como niño.

Solo sonriendo y abrazando el delicado cuerpo de su madre.

-Kain, ven aquí, deja de regalonear con tu oka-sama- dijo Naori
-Ve- dijo Naoko tratando de apartar a Kain con sutileza.

Después de eso, le dijo con un rostro sereno -escucha todo lo que te diga tu abuelita-
-Sí, mami- respondió Kain mientras le sostenía las manos y se separaba.

Kain soltó las manos de Naoko y corrió a la cola de Naori hasta alcanzarla.

La anciana le ofreció su envejecida mano y Kain la tomo.

De esa manera, juntos caminaron con dirección al bosque que estaba a unos cincuenta metros más allá del patio de la casa.

-No te preocupes- dijo Mito al lado de Naoko -el niño es saludable y muy fuerte.

A su edad yo ni siquiera corría-
-Lo sé- respondió Naoko -pero no puedo dejar de preocuparme.

Si no fuera ciega podría ser una mejor madre-
-Todos hacemos lo que podemos con lo que tenemos.

No te preocupes, él lo sabe y se alegra de tenerte como su madre-
-Gracias, Mito-sama.

Usted siempre es demasiado amable con nosotros.

También le agradezco por tener paciencia con mi oka-sama-
Mito se congelo por un momento y después le dijo con una sonrisa -eso salió de la nada-
-Usted siempre es considerada con nosotros a pesar de que vivimos de allegados.

Además, soy ciega, pero hasta yo me doy cuenta de lo que hace mi oka-sama.

Ella busca que usted se encariñe con Kain para que lo cuide-
Mito hizo una risita tonta, se pasó las manos por la cabeza y le dijo -bueno, por eso no te preocupes, aunque tu madre sea una vieja astuta, no siento que lo haga con malas intenciones-
-Muchas gracias-
Después de eso, Mito llevó a Naoko dentro de la casa y la guio a la cocina para que le hiciera compañía por mientras que ella hacia la comida.

Por otro lado, Kain camino con su abuela de la mano a través del bosque, captando como pequeñas sombras de diferentes colores pasaban por detrás de los árboles y las rocas.

Estas sombras se elevaban en el cielo y cuando no habían ramas que obstruyeran la visión, se convertían en pájaros.

Otras veces las sombras se escabullían por entre medio de los matorrales y cuando no había nada que tapara la vista, se transformaban en pequeñas ardillas; a lo mejor un conejo o un pato que arrancaba graznando en otra dirección.

-Fíjate por donde caminas, Kain- dijo la anciana Naori al captar lo distraído que estaba su nieto.

Es como si su mente estuviera absorbida por los pequeños animales que deambulaban por el bosque.

-Sí abuelita- respondió Kain tratando de ignorar las sombras multicolores que deambulaban a lo largo y ancho del bosque.

Entonces miró hacia adelante, vio algunos árboles gruesos, lleno de nudos y largas ramas que se extendían como brazos caídos.

Algunos árboles solo eran un manojo de hojas, otros tenían manzanas colgando de sus ramas.

Kain levantó la mirada para mirar las frutas y noto que estas emitían una especie de aura multicolor.

Demasiado débil para captarla si no enfocabas la vista.

No obstante, cuando paso por debajo de una manzana roja y estiro su cuello para tratar de acercar su vista lo mayor posible, se tropezó con una raíz y casi cayo de cara.

Sin embargo, quedo colgando de un brazo.

Su abuela lo sostuvo antes de que cayera, así que lo sujeto y después lo puso de pie.

Ella se agacho para que su vista coincidiera y Kain pudo ver como uno de sus ojos estaba pálido.

Era como si a su abuela le hubieran pintado la pupila con pintura mientras el otro era oscuro como la noche.

Ella soltó un suspiro al ver al niño tan absorto en sus ojos, en vez de estar preocupado por su propio error.

-Kain- dijo Naori llamándole la atención -tienes que poner más cuidado en lo que haces.

Estos últimos días andas con la cabeza en las nubes.

Está bien estar distraído, pero no todo el tiempo-
-Lo siento, abuelita- dijo Kain, agacho su pequeña cabeza y mirando al suelo con una expresión apologética.

Naori fue superada por esa expresión triste y le acarició el cabello.

-Ven- dijo ella -vamos a entrenar al lago, la abuela te enseñara algo súper especial-
Entonces Kain asintió y miró hacia arriba para ver a la anciana.

Sin embargo, los rayos del sol pasaban por entre medio de las ramas de los árboles dándole justo en los ojos.

Kain hizo una visera con su propia mano y miró a su abuela.

Su rostro se veía como una sombra mientras que sus cenicientos cabellos largos resplandecían con la luz.

REFLEXIONES DE LOS CREADORES AOoBeligerante Una encuesta ¿Qué habilidad o conocimiento les gustaría que aprendiera Kain en el mundo de Naruto?

Esto es con respecto al templo del conocimiento.

Les recuerdo los maestros que a tenido: *1°Volumen -misterioso maestro que dejo conocimiento de sellos, pero que estaba incompleto.

*2°Volumen -Lobo Celestial de Again the Gods, Técnica de fortalecimiento celestial que en este volumen va a dar mucho de qué hablar, ¡lo prometo!

*3°Volumen – Scathach -técnica de lanzas que provocan hemorragia.

Toda sugerencia es bienvenida.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo