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Super gen - Capítulo 318

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318: Capítulo 318 – El Favor Es Dejarte Vivir 318: Capítulo 318 – El Favor Es Dejarte Vivir Editor: Nyoi-Bo Studio Había una gran variedad de criaturas en las Montañas de Cobre, pero Han Sen no estaba de humor para cazar.

La mayoría de las criaturas eran primitivas u ordinarias.

Ocasionalmente, veía varias criaturas mutantes, pero todas eran muy grandes como para que Han Sen considerase cazalas.

El lobo tornado tenía una velocidad increíble.

Han Sen nunca había visto una montura así.

Casi ninguna criatura podía alcanzarlo.

De acuerdo a lo que le dijo Ma Mingjun, Han Sen buscaba a la tortuga montando el lobo tornado.

Quizá había sido buena suerte, o quizá era la velocidad del lobo, pero Han Sen encontró a la tortuga legendaria luego de un día.

La tortuga era demasiado grande como para pasar desapercibida.

Era una tortuga negra tan grande como un coche, que trepaba por la montaña de color cobre.

Aunque la pendiente era empinada, la tortuga negra la estaba trepando a alta velocidad con sus cuatro patas.

Han Sen no se apresuró a ir por ella, sino que decidió observarla.

La tortuga tenía un caparazón negro y cuello y extremidades de color verde oscuro.

Al mirar más de cerca, vio que habían patrones borgoñas en su caparazón oscuro, los cuales eran apenas visibles.

En la cabeza de la tortuga, había un par de cuernos de carnero, y sus extremidades estaban cubiertas de escamas verdes.

Luego de un tiempo, la tortuga estaba por llegar a la cima de la montaña.

Extrañamente, aunque las Montañas de Plata casi no tenían flora, un exuberante árbol de frutas crecía en la cima de la montaña.

El árbol tenía alrededor de cuatro metros de alto y tenía muchas flores blancas.

Algunas de ellas ya se habían marchitado, y unas frutas rojas como rubíes crecían en él.

Cuando la tortuga alcanzó el árbol, logró pararse en sus patas traseras y puso las delanteras en el tronco del árbol.

Estirando su cuello, intentó morder las frutas.

—¿Salió del océano porque quiere comer aquellos frutos rojos?

—dijo Han Sen, atónito.

Durante la educación obligatoria, Han Sen había aprendido que ninguna de las plantas en el Santuario de Dios debía de ser consumidas, especialmente las frutas y raíces.

Quizá fuera por las diferencias entre los genes humanos y los de las criaturas que comer plantas de Santuario de Dios traería más daños que beneficios.

También había plantas comestibles, pero uno debía ser un experto del área para poder identificarlas.

En esta época, casi nadie probaría comer las plantas por su cuenta.

Ya que las pruebas científicas no funcionaban en Santuario de Dios, uno normalmente no consumiría las plantas nativas de este lugar.

La última vez cuando Xu Ruyan y su gente de Refugio Verde se encontraron atrapadas en la isla Windend, habían probado consumir plantas y hongos muchas veces antes de descubrir cuáles eran comestibles.

Esta tortuga podía comer aquellas frutas, pero no significaba que fueran seguras para el consumo humano.

La tortuga estaba devorando al árbol, algunas veces tragando hojas y flores blancas junto con las frutas.

Muy pronto, todas las frutas desaparecieron.

La tortuga chasqueó la boca: parecía que quería más.

Luego se dio la vuelta lentamente y empezó a bajar de la montaña.

Mientras Han Sen aún decidía si debía probar si la tortuga era o no una súper criatura, súbitamente escuchó un ritmo de cabalgata a lo lejos.

Han Sen se dio la vuelta y vio a Zhao Guqing liderar su grupo en esa dirección.

Al ver a Han Sen y a la tortuga, el rostro de Zhao Guqing se volvió lúgrubre.

El grupo de personas cabalgó hasta Han Sen y lo rodeó.

Sentándose en la espalda de un tigre gigante, Zhao Guqing le dijo fríamente a Han Sen:  —¿Quieres vivir o morir?

—¿Qué pasa si quiero morir?

¿Y qué pasa si quiero vivir?

—preguntó Han Sen, calmado.

—Es fácil si quieres morir.

Podemos matarte aquí y ahora —espetó Zhao Guqing con desprecio.

Luego añadió: —Si quieres vivir, debes dejar que te tomemos y te saquemos de las Montañas de Cobre.

Han Sen ni siquiera estaba molesto, porque esta gente no merecía ninguna de sus emociones.

Miró a Zhao Guqing y sonrió:  —¿No crees que estas siendo malagradecido a alguien que te ha hecho un favor?

—Chico, ¿De qué estás hablando?

¿Cuándo nos has hecho un favor?

Si quieres, puedes intentar lamer nuestras botas —se burló Liu Heijie, apuntando a Han Sen.

Han Sen ni siquiera se dignó en responderle.

Continuó en voz baja:  —¿No saben qué favor fue?

—¿Qué?

—dijo Zhao Guqing frunciendo el ceño y se sintió alarmado por Han Sen.

Han Sen estaba demasiado calmado.

Parecía que ni siquiera los temía.

Zhao Guqing le echó una mirada a alguien a su lado.

Dos personas inmediatamente miraron alrededor, pero no encontraron ninguna trampa.

Sólo Han Sen se encontraba ahí.

Han Sen suspiró: , —El favor es no matarlos.

Aún no te he matado, lo cual es un gran favor para ti.

En lugar de considerar cómo agradecerme, están intentando lastimarme.

Si no son malagradecidos, ¿qué son entonces?

—¡Maldita sea!

—gritó el grupo de personas y se arrojó hacia Han Sen con armas largas en sus manos.

Aunque Zhao Guqing permanecía escéptico, en verdad no había nadie más ahí además de Han Sen.

Sin pensarlo más, Zhao invocó una lanza y la dirigió a Han Sen.

Al ver las armas que se dirigían hacia él, Han Sen sacó la lanza giratoria de su mochila.

Con una barrida, la lanza rechazó todas las armas que venían, rompiendo todas aquellas que eran menos que de sangre sagrada.

Aunque las armas de Zhao Guqing y Liu Heijie no se rompieron, apenas podían sostener sus armas, porque sus manos estaban dormidas y ensangrentadas.

Todos quedaron atónitos, sin poder creer que este chico había podido rechazar a todos con sólo una lanza.

Empezaron a temer a la figura que se encontraba encima del lobo plateado.

Han Sen no estaba de humor para apreciar sus miradas.

Rápidamente clavó la lanza giratoria a una persona del grupo.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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