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Super gen - Capítulo 327

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327: Capítulo 327 – Campeón Absoluto 327: Capítulo 327 – Campeón Absoluto Editor: Nyoi-Bo Studio Qian Hezhen había estando pasado mucho tiempo en Gladiador, pero sentía cada vez más presión.

Era cada vez más difícil derrotar a Han Sen.

Al principio, Qian Hezhen solo estaba intrigado por los trucos que éste utilizaba, sin embargo, cada vez le tomaba más y más esfuerzo vencer a Han Sen.

En los últimos días, tuvo que usar todo lo que tenía y buscar nuevos avances para poder ganar.

El problema principal era que la condición física de Han Sen estaba mejorando cada vez más, lo que había provocado que Qian Hezhen perdiera su ventaja.

De hecho, auqllo ni siquiera se debía a la mejora real de la condición física de Han Sen, sino al progreso que había logrado practicando Sobrecarga.

Ahora, Han Sen había mejorado su desempeño, cosa que Qian Hezhen claramente notaba.

Con Sobrecarga, el combate se volvía algo peligroso para Han Sen.

Una vez que superara sus límites, habría graves consecuencias.Sin embargo su cuerpo aún no había alcanzado ese límite.

Todavía no era lo suficientemente rápido.

Esta velocidad no sería suficiente para que esquivase la mordedura de la tortuga.

El cuerpo de Han Sen se movía a una velocidad deslumbrante y sus pies parecían borrones en el aire.

Aunque Han Sen pasaba la mayor parte del tiempo en Gladiador, entrenaba una hora por día sin simulaciones.

En el combate virtual, no podía sentirlo todo, lo que hacía que el entrenamiento de una hora fuera de la realidad virtual fuera una necesidad.

La ubicación que Han Sen había escogido para su entrenamiento era la sede la Sociedad de Armazones de Guerra, que seguía siendo una sociedad poco popular.

Después de que el Gordo y el Flaco se graduaron, solo Han Sen y sus amigos permanecieron en la sociedad.

Gracias a Wang Mengmeng, la escuela les permitió mantener la sociedad y su sede.

Sin embargo, nadie nunca pasaba por ahí.

Esta vez, sin embargo, había alguien observando a Han Sen desde lejos.

Jing Jiya observaba a Han Sen entrenar con atención.

Desde que éste lo había derrotado la última vez, Jing Jiya había estando estudiado las técnicas de la flecha giratoria.

Sin embargo, no importaba cuánto lo intentara, no podía ser tan bueno como Han Sen.

Al enterarse del entrenamiento de Han Sen, Jing Jiya decidió esperar allí y hablar con él.

Sin embargo, Han Sen comenzó a entrenar directamente al llegar, por lo que Jing Jiwu tuvo que sentarse a esperar que termine.

Después de mirar por un rato, la mirada de Jing Jiya había cambiado.

Aunque Han Sen simplemente estaba haciendo una práctica de carrera de transbordador, Jing Jiya se sorprendió por su velocidad.

Solo había visto algo semejante entre los evolucionados.

Jing Jiya nunca había presenciado tal velocidad, ni siquiera con su hermano mayor Jing Jiwu, en ningún no evolucionado que conociera.

Han Sen ni siquiera estaba usando el Mantra de Herejía, de lo contrario tendría una velocidad aún mayor.

—¿Me necesitas para algo?

—preguntó Han Sen después del entrenamiento.

Han Sen se sentó en una silla, se secó la cara, bebió un poco de agua y miró a Jing Jiya.

Había notado su presencia desde el principio.

—Dijiste que me enseñarías a girar la flecha.

¿Es eso cierto?

—dijo Jing Jiya, mordiéndose los labios.

Para alguien tan orgulloso como Jing Jiya, no era fácil pedir algo.

—Por supuesto, si quieres aprender, todo lo que necesitas hacer es pagarme la matrícula, y luego me encantaría darte unas lecciones —respondió Han Sen con una sonrisa.

—¿No tienes miedo que aprenda mucho de ti y luego te derrote?

—preguntó Jing Jiya.

Han Sen terminó la botella de agua, la arrojó a la papelera y respondió: —Siempre que sea algo que haya aprendido, seré el mejor en eso.

Si quieres aprender, puedo enseñarte, pero nunca podrás vencerme.

Mirando la expresión de Han Sen, Jing Jiya apretó los dientes e insistió:  —Quiero aprender.

¿Cuándo puedes empezar a enseñarme?

—Si me pagas, podemos empezar ahora mismo —repuso Han Sen con una sonrisa.

Jing Jiya le hizo inmediatamente una transferencia a Han Sen.

No creía que perdería ante él.

Con su talento, todo lo que le faltaba eran los trucos de Han Sen.

Mientras aprendiera estos trucos, nunca volvería a perder contra este tipo.

Después de confirmar la transferencia, Han Sen comenzó a enseñar a Jing Jiya técnicas para hacer girar la flecha.

Ya que Jing Jiya ya había practicado mucho en eso, era fácil enseñarle.

Han Sen no se reservó nada cuando estaba enseñando.

Le enseñó a Jing Jiya todo lo que necesitaba saber sobre la flecha giratoria, y todo lo que tenía que hacer Jing era practicar.

Como dijo Han Sen, no temía que otros aprendieran de él, porque aún seguiría siendo el campeón absoluto usando la misma técnica.

Además, la flecha giratoria era solo una pequeña instancia en todo su sistema de conocimiento.

Aunque los trucos eran importantes en las artes marciales, lo más importante era utilizar el truco correcto en el momento adecuado.

La aplicación correcta era la clave para todo tipo de artes marciales.

Jing Jiya solo había aprendido a disparar flechas giratorias, pero no había desarrollado su propio estilo.

Como Jing Jiya estaba dispuesto a pagar, a Han Sen no le importaba siempre y cuando ganase algo de dinero.

A pesar de no necesitar de dinero en ese momento, tener más dinero no le hacía daño.

Jing Jiya temió al principio que Han Sen pudiera tener algunas reservas y solo enseñarle parte de los trucos.

Sin embargo, descubrió muy pronto que si hubiera aprendido todo lo que Han Sen le había enseñado, ya hubiera sido capaz de disparar flechas giratorias como lo había hecho Han Sen, si no mejor.

¿Estáél tan seguro?

¿Por qué cree que siempre me derrotaría?

Viendo a Han Sen marcharse al terminar la practica, Jing Jiya ya no sabía qué pensar.

Después de regresar a su dormitorio, Han Sen recibió una llamada de Apostador, quien le dijo que había una nueva misión asignada por la gerencia.

Después de revisar la información que le envió Apostador, Han Sen se sorprendió de que hubiera tal persona en el Santuario de Dios.

Han Sen reflexionó y le dijo a Apostador que le gustaría asumir la misión él mismo.

Por un lado, la misión era demasiado peligrosa, por otro lado Han Sen quería conocer a esa persona, razón por la cual decidió asumir la misión.

Más importante aún, esa persona se encontraba actualmente en el Refugio de Gloria.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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