Super gen - Capítulo 454
- Inicio
- Todas las novelas
- Super gen
- Capítulo 454 - 454 Capítulo 454 - Llévame Contigo
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
454: Capítulo 454 – Llévame Contigo 454: Capítulo 454 – Llévame Contigo Editor: Nyoi-Bo Studio Luego de matar al mamut blanco, Han Sen estableció su prestigio en la Banda Diosa.
La gente empezó a reconocerlo oficialmente como el líder.
Muchos jóvenes incluso lo veían como un ídolo.
La Banda Diosa se volvía más y más organizada.
Han Sen era muy generoso con los miembros que trabajaban duro, dándoles mucha carne.
Han Sen le pidió a Yang Manli que cultivase específicamente a jóvenes como Xu You, quienes se habían atrevido a arriesgar sus vidas.
La llegada de Han Sen trajo una revolución a ese lugar.
Aunque aún no se atrevían a cazar en áreas remotas o acercarse al refugio de espíritus, con Han Sen liderando el equipo, podían matar muchas criaturas ordinarias y primitivas de una vez en las montañas cercanas.
Esto le dio algo de esperanza a los evolucionados del lugar.
Ya no necesitaban esperar y contar los días.
Muchas personas que no habían entrado a Santuario de Dios desde hacía mucho tiempo y habían perdido la esperanza regresaron al lugar luego de oír las noticias, queriendo descubrir si la leyenda era real.
Quedaron atónitos.
El mundo de hielo y nieve ya no era silencioso como antes.
La gente era activa por todas partes.
Aunque no podía compararse con grandes refugios humanos, la situación ya no era tan desesperada.
Más y más personas volvieron y se unieron a la Banda Diosa.
Las noticias se esparcieron, haciendo que gente que había perdido la esperanza, entrase de nuevo a Santuario de Dios.
Por lo tanto, la Banda Diosa se volvió más y más fuerte.
Con mucha carne para vender, los ricos también empezaron a aparecer.
El comercio se volvió más y más frecuente y ocurrían muchas transacciones.
Debido a que Han Sen aparecía en pocas ocasiones, pocos sabían cómo se veía.
La mayoría sólo conocía su nombre.
Muchos comenzaron a pensar que Han Sen era una leyenda, una leyenda viviente.
Un evolucionado que apenas había entrado al Segundo Santuario de Dios por unos pocos meses, que logró revivir el lugar por su cuenta e inspiró a mucha gente desesperada.
Eso sólo podía ser una leyenda.
Obviamente, más personas reconocían a Yang Manli, la mano derecha.
Muchos asumían que ella era la diosa de “Banda Diosa” y pensaron que era la mujer de Han Sen, la señora de la Banda Diosa.
Por supuesto, Yang Manli escuchó tales presunciones.
Inicialmente, sintió timidez y enojo.
Sin embargo, le era imposible clarificar todas las veces.
Luego de un tiempo, se cansó de corregir a otros.
—Hermano, en verdad eres tú.
Finalmente encontré la organización —dijo alguien que corrió súbitamente a Han Sen y lo abrazó, lleno de lágrimas.
Ese día Han Sen se acababa de teleportar a Santuario de Dios desde la Alianza.
—¿Zhu Ting?
—dijo Han Sen, al ver de quién se trataba.
No pudo evitar quedar sorprendido, no se imaginaba encontrar a Zhu Ting aquí.
—¿Cómo te atreves a mostrar tu cara por aquí?
¿Realmente piensas que no te mataré?
—dijo Han Sen, con rostro severo.
—Hermano, no tiene sentido vivir así.
¿Puedo seguirte?
Si no puedo, preferiría morir.
¡Sólo mátame!
—dijo Zhu Ting, sin soltar la pierna de Han Sen.
Han Sen rió internamente y pensó: “Este sujeto debe ser bastante desafortunado para ser asignado aquí.
Debe haber pasado muchas dificultades.
Parece que se está volviendo loco”.
—¿Cuándo llegaste aquí?
¿Cómo es que nunca te vi?
—dijo Han Sen, luego de llevar a Zhu Ting a un lugar tranquilo.
—Luego de que huyera, vine al Segundo Santuario de Dios inmediatamente.
Quien hubiera dicho que terminaría en este condenado lugar.
Cada vez que intentaba matar a una criatura primitiva, estaba arriesgando mi vida.
Luego de tanto tiempo, ni siquiera he podido maximizar mis genopuntos ordinarios.
Esta no es manera de vivir… Hace dos meses, salí a cazar y casi me mata una criatura mutante.
Corrí tan lejos que sólo regrese anteayer.
Desde que escuché sobre ti, siempre te he esperado cerca del dispositivo de teletransportación —dijo Zhu Ting lleno de lágrimas.
Naturalmente, Han Sen no tomaría las palabras de Zhu Ting muy en serio.
Este sujeto era bastante astuto y tenía todo tipo de ideas.
También podía utilizar veneno.
Un asesino y sinvergüenza, Zhu Ting definitivamente era alguien peligroso.
Sin embargo, Han Sen no quería matar a Zhu Ting aún.
Aunque este sujeto era peligroso, Han Sen no lo consideraba un riesgo.
Además, Zhu Ting sabía muchas cosas que Han Sen desconocía, como por ejemplo, cosas sobre Han Jingzhi.
Zhu Ting era un hijo bastardo de los Chen.
Parecía que los Chen también sabían lo que había ocurrido en el pasado.
Han Sen se preguntaba el rol que tuvieron.
Han Sen sospechaba que alguien de los Chen también era miembro de la Unidad Siete del Servicio Secreto.
—Así que, quieres seguirme.
¿Pero por qué debería aceptar eso?
—dijo Han Sen, mirando a Zhu Ting con media sonrisa.
Sin importar qué era lo que Zhu Ting quería, Han Sen deseaba obtener algo de él primero.
—Hermano, yo debería ser más útil que esas personas ordinarias, ¿verdad?
—dijo Zhu Ting, parpadeando.
—Y mucho más peligroso —respondió Han Sen en voz baja.
Zhu Ting dijo con una sonrisa irónica: —Joven Maestro, hermano mayor, tú eres el descendiente del Instructor Han.
¿Cómo me atrevería a lastimarte?
Si en verdad hiciera algo para lastimarte, incluso mi padre me golpearía hasta morir.
“Los Chen están bastante bien informados.
Sin embargo, no recuerdo ninguna relación entre los Han y los Chen”, pensó Han Sen.
No estaba impresionado.
Todos decían ser amigos de Han Jingzhi.
No sabía quién decía la verdad, así que decidió ignorar a todos.
—¿El Instructor Han no mencionó que mi antepasado también era un miembro del Servicio Secreto, un colega suyo?
—dijo Zhu Ting rápidamente.
—No lo sé—dijo Han Sen, sin querer comentar.
Se dijo a sí mismo: “En verdad, los Chen también fueron parte de la misión”.
—Es inútil que hables.
Dame algo sólido.
Si quieres seguirme, debes pagar por adelantado —dijo Han Sen.
Zhu Ting dijo con rostro triste: —Luego de venir a este maldito lugar, no he obtenido nada y perdí casi todas las almas bestia que compré del Primer Santuario de Dios.
Ahora soy tan pobre que lo único que tengo es dinero.
¿Quieres dinero?
Nombra tu precio, y te pagaré sin importar cuanto sea.
—¿Todavía tienes Siete Giros?
—dijo Han Sen abruptamente.
Han Sen siempre había querido Siete Giros de los Chen.
Aunque podía volar con alas de alma bestia, la velocidad sería determinada por la fuerza del alma bestia en lugar de su propia fuerza.
Por lo tanto, Han Sen estaba muy interesado en esa técnica, la cual le permitiría ir por el aire utilizando sus propios medios.
Sin embargo, Siete Giros era el secreto familiar de los Chen.
No se le enseñaba a gente extraña.
Con tal oportunidad, Han Sen quería probar si Zhu Ting podía enseñarle Siete Giros.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com