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Super gen - Capítulo 552

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552: Capítulo 552 – Matando al Jefe Entre Mil Soldados 552: Capítulo 552 – Matando al Jefe Entre Mil Soldados Editor: Nyoi-Bo Studio Han Sen estaba en el aire, y había elevado sus pies como si estuviera en unas escaleras invisibles.

Su cuerpo, que parecía descender, empezó a elevarse una vez más, y cómo un proyectil aéreo, estaba planeando hacia Blackgod otra vez.

Todos quedaron atónitos.

La habilidad de obtener impulso desde el aire y permitirle a una persona saltar de nuevo era extraordinaria.

La gente no creía lo que veía.

Treading Cloud de la familia Chen, aunque no era tan efectiva como Siete Giros, ya que esta última podía generar impulsos del aire siete veces, era suficiente para que Han Sen alcanzase a Blackgod.

Blackgod era una persona difícil y dura.

Al ver a Han Sen volar hacia él, supo que ya era demasiado tarde para irse.

Podía estar asustado, pero de igual manera, gritó y asumió la forma de un simio, arremetiendo alocadamente en dirección de su oponente.

—¡Muere!

—gritaba Blackgod.

Su espada larga negra desapareció a la velocidad de la luz, y volvió a reaparecer directamente frente al rostro de Han Sen.

Utilizó Cuchillo Tornado el doble de rápido.

A través del poder que le concedía su transformación en simio, había alcanzado nivel tan alto que el movimiento de su espada era demasiado rápido como para ser visto por el ojo humano.

¡Dong!

Al ver la espada negra aparecer tan cerca del hermoso rostro de Han Sen, Blackgod súbitamente sintió su brazo adormecerse.

El brazo que sostenía la espada ya no podía ser controlado, y miró como volaba hacia arriba.

La espada rozó el rostro de Han Sen.

y creó un riachuelo de sangre poco profundo.

Unos cuantos mechones de cabello dorado también fueron cortados y fueron llevados por el viento.

Han Sen utilizó su puño para bloquear el Cuchillo Tornado de Blackgod, aunque nadie pudo ver cómo, debido a la velocidad en la cual se desarrollaban los eventos.

Casi al mismo tiempo, la otra mano de Han Sen realizó una acción completamente diferente.

Su mano tomó la forma de una hoja, y brilló como un rayo de electricidad.

Sin advertencia, avanzó como el ataque de un asesino fantasmal.

Blackgod quería sacar su brazo de ahí y atacar de nuevo, pero se percató de que su visión comenzó a volverse borrosa.

El rostro de Han Sen parecía estar más lejos, y sintió como que volaba, uniéndose a Han Sen en el aire.

Todo esto se sentía bizarro para Blackgod.

En su visión, veía un cuerpo familiar vestido con armadura negra.

El cuerpo estaba sentado encima de un lobo negro, pero le faltaba cabeza.

Del hueco del cuerpo, se derramaba una fuente de sangre.

¡Plop!

Blackgod estaba horrorizado, con sus ojos casi saliendo de sus fosas.

Su boca estaba abierta y la sangre se derramaba.

El área estaba llena de sangre rubí.

El campo de batalla quedó en silencio.

Los ojos de todos ahora estaban fijos en la cabeza que estaba en el aire, y todos se veían atónitos, sin poder comprender lo que veían.

El maestro del Refugio Blackgod; el hombre más fuerte de los campos de hielo; el guerrero que poseía el cuchillo endemoniado que desaparecía.

Su cabeza había sido cortada por una mano que venía del corazón de la formación de su ejército.

Todos estaban agitados, angustiados.

Como si hubieran sido congelados, lo único que podían hacer era mirar fijo al hombre rubio que se veía como un dios.

Aventurándose sólo en batalla, y matando al líder Blackgod entre cientos de sus hombres, Han Sen ahora tenía una reputación que sembraría miedo en quien oyera su nombre.

Los guerreros aún en el campo de batalla creían que él era un demonio o un dios, y rápidamente se rindieron.

—No…¡No puede ser!

—exclamó Zhu Ting, con su mandíbula por el suelo.

No podía cerrarla aunque lo intentase.

De los seis evolucionados con nivel físico por sobre 100, y los 237 evolucionados élite presentes, ninguno había podido detener a Han Sen.

Prácticamente le habían permitido cortar la cabeza de un evolucionado con nivel por sobre 100 con sólo sus manos.

Nadie podía creer lo que veía.

El rostro de Yang Manli estaba rojo de la emoción, y sus hermosos ojos brillaban.

Su corazón bombeaba alocadamente.

Incluso ella difícilmente podía creer que Han Sen hubiese logrado matar a Blackgod de esa manera, en una situación tan desesperada.

La formación que se enfrentó a él no fue nada contra sus habilidades.

Simplemente movió su mano y cortó la cabeza, rápida y limpiamente, suave como la manteca.

—¡Qué poder tan increíble!

No hay dudas de por qué es el heredo del entrenador Han —dijo el Tío Qing, desconcertado.

Las personas que querían abrir las compuertas estaban sin palabras.

No podían creer que Han Sen pudo hacerle frente a semejante élite, rodeado por su gran ejército, y matarlo de esa manera.

En dos a tres minutos, todo había terminado.

Aquellas pocas personas sintieron un escalofrío en sus cuellos, y no podían evitar pasarse los dedos por ahí.

Sentían que cuando Han Sen volviera y descubriera cómo se habían comportado, ellos también quedarían sin cabeza.

Muchas personas empezaron a correr hacia el teletransportador, consumidos por el miedo.

Han Sen logró cortar la cabeza de alguien como si fuera un juego, en medio de una gran batalla.

Estos no tenían la protección del ejército, y tampoco eran evolucionados élite que pudieran haberse defendido por sí mismos.

Sus piernas se convertían en jalea mientras corrían a los teletransportadores.

Muchos se cayeron antes de alcanzar las máquinas, y era una vista cómica verlos como bufones, desesperadamente intentando hacer un torpe escape.

Pasaría mucho tiempo antes de que alguno de ellos se atreviera a mostrar la cara por el refugio de nuevo.

Tampoco sería sorpresa si la imagen de una cabeza voladora sangrienta aterrorizaba a sus sueños como un recordatorio espantoso de lo que ocurrió ese día.

Los seis evolucionados supremos permanecieron congelados.

Habían presenciado a personas fuertes en su época, pero esto era diferente a cualquier cosa que hubieran visto antes.

Un solo hombre, apuntando a la cabeza de su oposición como un cohete, había logrado bailar y zigzaguear entre un ejército para llegar a su objetivo.

Su ejército.

Sus corazones estaban fríos, y abandonaron cualquier idea de pelear.

Habían seguido las órdenes de Blackgod, pero sólo lo hicieron debido a que la Alianza los envió a su servicio.

No tenían lealtad hacia él.

Pero ahora que Blackgod literalmente perdió la cabeza, ya no se sentían obligados a pelear por él.

Sus mentes siguieron volviendo a la imagen de Han Sen evadiendo y brincando por la totalidad de sus fuerzas para matar a Blackgod, y mientras estas imágenes pasaban, los escalofríos pasaban por sus espinas.

Los seis se quedaron dónde estaban, y los evolucionados ordinarios tampoco se movieron.

Sus mentes ya estaban pensando en irse de la escena.

—Han Sen, sólo tomamos órdenes de Blackgod —dijo un evolucionado entre el silencio—.

Seguimos su comando, eso es todo.

No tenemos deseos personales en tener conflictos contigo.

Ahora mismo, Blackgod está muerto y no tenemos nada que ganar de seguir peleando.

¿No podemos terminar todo ahora y llamar a tregua?

—Quien sea que ataque mi refugio es mi enemigo; y no te corresponde determinar quiénes son mis enemigos —dijo Han Sen, fríamente.

—Si peleamos por nuestras vidas, quizá no tengas la ventaja —dijo otro soldado de élite.

Aún, su voz temblaba con el deseo obvio de escapar y no verse forzado con luchar contra Han Sen.

—Ya que están aquí, entonces tendrán su respuesta.

Si pelean, pelearemos hasta que el último hombre quede en pie.

Si no, entonces se unirán a mi ejército Diosa.

Me seguirán mientras lidero un asalto para destruir Refugio Blackgod.

Esto los hará soldados del ejército Diosa —dijo Han Sen, mirándolos alegremente.

—Mmm…—los evolucionados sonaban dudosos.

Ya estaban aterrados, y viendo a la figura de casi divina de Han Sen, lo último que querían hacer era enfrentarlo.

Aunque había 200 evolucionados con ellos, no se sentían seguros.

Pero rendirse ante él y tomar Refugio Blackgod, temían que su líder principal en la Alianza no olvidara eso fácilmente.

—Conozco a la persona llamada Dong Lin.

Luego de que regresen, pueden registrarse conmigo —dijo Han Sen.

Ya sabía mucho sobre los manejos de Blackgod de parte de Tang Zhenliu, así que sabía lo suficiente para hacer esa sugestión.

Al oír eso, ya no dudaron.

Verdadero o falso, Han Sen ya les había dado una razón para no pelear.

Llenos de miedo, lo último que querían hacer era pelar.

—Estamos dispuestos a unirnos al Refugio Diosa y seguir tu comando —dijeron numerosos evolucionados al unísono.

Las personas de Refugio Diosa estaban sorprendidas, ya que todo esto estaba pasando tan rápido.

Estaban sedientos de sangre hacía algunos minutos, y ahora se estaban rindiendo ante Han Sen.

En sus ojos, el poder del ejército Blackgod aún era fuerte.

No era como si no pudieran dar pelea, así que, ¿por qué se rendirían tan fácilmente?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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