Super gen - Capítulo 614
- Inicio
- Todas las novelas
- Super gen
- Capítulo 614 - 614 Capítulo 614 - Matando al Pavo Real
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
614: Capítulo 614 – Matando al Pavo Real 614: Capítulo 614 – Matando al Pavo Real Editor: Nyoi-Bo Studio Han Sen persiguió a la langosta, la cual había alcanzado una profundidad de más de mil metros.
La luz azul del pavo real se hacía más y más débil, un claro signo de que estaba muriendo.
Sus alas estaban rotas, partidas por las pinzas de la langosta.
Sangre se esparcía en el océano de la carne rasgada, pintando el área en un tinte rojizo.
Han Sen sólo podía ver al pavo real cuando sus luces azules parpadeaban.
El rostro del pavo real se veía podrido.
Su carne había sido desgarrada y derretida, lo cual exponía partes de su cráneo.
Por todo su cuerpo, las plumas que una vez formaron una melena de plumas majestuosas habían sido trituradas hasta volverse harapos.
El tren de su espalda había sido arruinado por la cruel ferocidad de la langosta.
El pavo real que antes se veía imponente y orgulloso ahora se veía más feo que un pollo sin piel.
“Parece que tener una defensa alta es una inversión valedera.
Parecía haberle sido muy útil a la langosta, para derrotar al némesis de esta semana”, pensó Han Sen.
Aunque el pavo real era poderoso, su poder no era suficiente para competir con la dura langosta.
La langosta no era el foco de la atención de Han Sen.
La súper criatura pavo real sólo logró dejar marcas superficiales en su coraza; considerando lo fuerte que era la langosta, no quería arriesgarse en convertirse en su próximo blanco potencial.
Incluso si utilizaba la fuerza Yin, dudaba que pudiera lograr mucho.
Al ver que el pavo real estaba muriendo, Han Sen se sumergió tras él.
La sangre espesa que ensuciaba las aguas ayudaba a esconder su persecución.
Han Sen ahora estaba a alrededor de diez metros de ellos.
La langosta estaba jugando con el cuerpo casi inerte del pavo real, sin saber que estaba siendo observado.
El pavo real no tenía fuerzas para pelear.
Sus ojos estaban blancos y empezaba a ahogarse.
Sólo reaccionó cuando la langosta hurgó cruelmente en su carne una vez más.
Han Sen invocó su espada de bestia mascota y la sostuvo fuertemente.
Esta era una espada de sangre sagrada frenesí; si lograba infligir un fuerte golpe sobre el punto más débil, podría darle fin a su vida de una vez por todas.
El punto débil al cual se refería Han Sen era la herida más grave que la langosta le había infligido al pavo real.
Han Sen se posicionó cuidadosamente.
No podía permitir que la langosta se percate de su intrusión, pero debía acercarse lo más que podía al pavo real.
Luego de observar detenidamente el estado del pavo real, consideró una serie de heridas para decidir cual atacar.
Pero sin importar cuál eligiera, sólo tendría una oportunidad para matarlo.
Una vez que atacara, la langosta que mordía jovialmente a su presa sabría de su presencia.
No habría otro intento.
La herida en el ala del pavo real era la más severa.
Pero incluso si atacaba ahí, no era un sitio mortal y crítico.
Aunque el pavo real se veía completamente destrozado y sus heridas eran mayores que las sumas de sus partes, ninguna era verdaderamente mortal por su cuenta.
Por cómo se veían las cosas, la causa de muerte del pavo real sería ahogamiento.
Las heridas por sí mismas no eran suficiente para hacer que su cuerpo dejase de funcionar o se desangrase.
Han Sen siguió observando.
Si quería matar al pavo real de un sólo golpe, el lugar más viable para hacerlo sería la herida que dejó la avispa.
El rostro del pavo real era un alboroto podrido.
Plasma sanguíneo se filtraba de sus ojos, indicando que su cerebro había sido destrozado por el veneno.
Han Sen evitó cuidadosamente el plasma que estaba disperso en el mar.
Aunque era similar a la sangre, el plasma se hacía sólido en el agua.
No se mezclaba y decoloraba el agua como lo hacía la sangre roja.
Han Sen se camufló entre las nubes de sangre y logró escabullirse detrás del cuerpo del pavo real.
La gran langosta aún estaba deleitándose con su enemigo emplumado y no estaba al tanto de la presencia de Han Sen.
Han Sen comenzó a emocionarse.
Si era descubierto, no tendría otra opción que retirarse, ya que no tenía manera de enfrentarse a la langosta en las profundidades de su dominio: el mar.
Aunque la langosta no era tan aterradora como la avispa, su coraza la hacía invulnerable ante él en su estado actual.
Además, a pesar de ser un nadador ávido y extremadamente hábil, no había dudas de que la langosta sería considerablemente más rápida que él.
No se atrevía a perturbarla.
Si estuvieran en tierra, quizá tendría una posibilidad de pelear.
Pero aquí abajo, no la tenía.
Han Sen sólo podía rezar para no ser descubierto.
Afortunadamente, la suerte estaba del lado de Han Sen.
Logró acercarse al pavo real sin que la langosta se percatase.
Si quería atacar los ojos del pavo real, tendría problemas.
La langosta estaba mirando en esa dirección, así que sin dudas lo vería.
Han Sen se mantuvo cerca del cuerpo del pavo real por unos momentos, esperando por la oportunidad perfecta.
Pero esta nunca vino.
Luego de tomarse su tiempo por un rato más, la oportunidad que buscaba aún no venía.
Pero ahora se estaba quedando sin tiempo, ya que parecía que el pavo real estaba por estirar la pata.
Su cabeza tambaleaba en el agua y su cuerpo se retorcía de manera cada vez más débil luego de cada mordida que tomaba la langosta.
“No.
Ya no puedo esperar más.
Si lo hago, el pavo real morirá.
Este es un riesgo que tendré que tomar.” Han Sen apretó los dientes, sostuvo su espada de bestia mascota y miró a la cabeza del pavo que se tambaleaba.
Activó Mantra de Herejía y la Fuerza de Sol Jade.
Con su corazón latiendo como un generador y sus riñones en modo sobrecarga, se llenó con una reserva de poder infinita.
Su poder estaba al máximo y estaba listo para ir.
Han Sen decidió no transformarse en la Señora de las Nieves.
Decidió usar la Reina de Hadas.
Necesitaba mayor claridad de visión para poder analizar apropiadamente la cabeza del pavo real y los movimientos de la langosta.
Utilizó sus sobresalientes sentidos y obtuvo una detallada impresión de la escena de manera que pueda predecir cada posibilidad.
Atacar de esta manera definitivamente atraería la atención de la langosta.
Y luego de eso, sólo podría huir.
La vida de Han Sen dependía de si lograba o no escapar de la persecución de la langosta; por lo tanto, no podía cometer un solo error.
No podía darse el lujo de ser descuidado.
Pero luego una oportunidad se presentó.
Sin dejarla pasar, él saltó a la acción.
Nadó derecho a la cabeza del pavo real como un torpedo, con espada en mano lista para atacar.
En el momento en el que Han Sen hizo su movimiento, la langosta se percató de su presencia.
Las tenazas que se encontraban desmembrando el cuerpo destrozado del pavo real ahora dirigieron su atención hacia Han Sen.
Los ojos de Han Sen se veían fríos.
Desde que desbloqueó su cerradura genética con Piel de Jade, podía volverse un ser sin emoción ni miedo a la muerte a voluntad.
Las tenazas de la langosta eran demasiado rápidas.
Sabía que si continuaba su ataque contra el pavo real, no podría evadir sus garras.
Sin embargo, si Han Sen huía ahora, no tendría una segunda oportunidad de matar al pavo real.
Sus ojos se veían diferentes.
La espada mascota antigua se clavó en los ojos del pavo real repetidamente, y al mismo tiempo, invocó su armadura dorada y el glifo de gárgola.
Con su otra mano, intentó detener la tenaza.
¡Guash!
La espada mascota se enterró profundamente las cuatro patas de su hoja en el ojo del pavo real.
No hubo resistencia.
Pero al mismo tiempo, la tenaza púrpura de la langosta descendió sobre Han Sen.
Él la golpeó.
¡Pang!
La mano de Han Sen fue despedida hacia su propio pecho.
Tosiendo sangre, fue lanzado como una bola de cañón por unas docenas de metros en el mar.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com