Super gen - Capítulo 634
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- Capítulo 634 - 634 Capítulo 634 - Los Talentos que una Criatura Puede Aprender
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634: Capítulo 634 – Los Talentos que una Criatura Puede Aprender 634: Capítulo 634 – Los Talentos que una Criatura Puede Aprender Editor: Nyoi-Bo Studio Luego de que Han Sen terminara otra ronda de entrenamiento, abrió sus ojos y miró a la calabaza con mucha sorpresa.
Se percató de que había extrañas corrientes de energía circulando a su alrededor como viento.
No era diferente a lo que le ocurrió a la Reina ese día en el que ella logró mejorar su Heavenly Go junto a él.
“¿Esta calabaza posee la habilidad de canalizar energía?
¿Esta cosa ha absorbido mi agradable fragancia?” Han Sen miraba a la calabaza con una expresión confundida, mientras observaba las corrientes de energía que circulaban a su alrededor.
La energía era débil sin embargo.
Y la esencia que llevaba era bastante liviana, a pesar de haber realizado un ciclo completo.
La energía dentro de la calabaza era increíble, y era casi tan buena como el Heavenly Go de la Reina.
Había muchos aspectos curiosos respecto a ella que Han Sen no podía explicar.
Un rato después, la calabaza refinó todo lo que pudo de la fragancia y Han Sen ya no pudo ver la energía viajar por ella.
Extendió su mano para tocar la calabaza y pudo sentir inmediatamente que las suaves pulsaciones se habían vuelto más fuertes.
Súbitamente, Han Sen pensó en algo.
Miró al zorro de plata y recordó que solía oler un olor agradable de él.
Inicialmente pensó que el zorro de plata simplemente llevaba la esencia de su amo ya que estaba a su alrededor la mayoría de las ocasiones en las que entrenaba, pero ahora creía que era algo más que eso.
“El zorro de plata debió haber absorbido ese agradable olor mío cada vez que practicaba Dongxuan Sutra.
Simplemente la refinó demasiado rápido como para que yo me percatara de la energía que circulaba en él”, teorizaba Han Sen.
“¿Es por eso que el zorro de plata me sigue?
¿Y es por eso que la calabaza permitió que la sacase de la viña?
¿Es porque practico Dongxuan Sutra?” Han Sen estaba afligido al pensarlo, pero no podía estar seguro.
Sostuvo la calabaza y jugó con ella por un tiempo, sin poder imaginar otra razón que explique el estado de estas cosas.
Así que puso la calabaza a un lado y decidió observar al zorro de plata minuciosamente la próxima vez que practicara Dongxuan Sutra.
Al día siguiente, Han Sen se puso a practicar Dongxuan Sutra de nuevo.
Luego de terminar su primer ciclo de entrenamiento, abrió sus ojos y rápidamente observó al zorro de plata.
Pudo ver de inmediato que el zorro de plata portaba su agradable fragancia, pero era tenue.
Luego de un poco de observación, desapareció por completo.
El zorro de plata, que estaba acostado a su lado, abrió sus ojos.
Estaba sorprendido al ver a Han Sen observándolo.
Y entonces, saltó a su pecho y frotó su suave cabeza contra él.
“Este pequeña criaturita es extraña.
¿Acaso las criaturas saben cómo canalizar energía, y hacerla fluir en sus cuerpos?”, Han Sen acariciaba la cabeza del zorro de plata mientras se preguntaba eso.
La próxima vez que decidió practicar, recordaría cómo lo hizo la calabaza.
La forma en la que esta entrenaba era muy diferente a la manera en la que lo hacían los humanos, y se preguntaba si podría adoptar ese método.
Unos cuantos días después, la Reina finalmente llegó al refugio.
Pero ella no se quedó por mucho, ya que sólo volvió para decirle a Han Sen que ella aún estaba ocupada con cuestiones de la Alianza, y que se ausentaría por mucho tiempo.
Luego se fue.
Han Sen entonces decidió regresar a los Campos de Hielo.
La isla misteriosa aún estaba ahí y muchas criaturas habían llegado debido a eso, llevando recursos muy necesarios al área.
No muchas personas tenían alas en los campos de hielo, y por esta razón pocos podían visitar la isla.
Ya que nadie realmente podía afrontar la isla misteriosa, Han Sen decidió volver y echarles una mano.
Si lograba conquistar el refugio real de la isla misteriosa, le brindaría la posesión de un castillo espacial.
Con el Palacio de Cristal, tendría fuerzas para tierra, mares y cielos.
Pensando en los beneficios, Han Sen ahora se preocupaba en perdérselos.
Si alguien no los reclamaba pronto, regresaría a Vacío y estaría perdido.
Han Sen había recibido un mapa para regresar a los Campos de Hielo de parte de Huangfu Pingqing, y con eso en manos, ya no perdió tiempo.
Se dispuso a volver a los Campos de Hielo.
Poco después de salir del refugio, Han Sen viajó por una región montañosa.
Era un lugar desolado y solitario, con una total ausencia de vida humana.
Pero luego, Han Sen detuvo su marcha y dijo en voz alta: —Viejo Chen, ya que estás aquí, ¿por qué no te me unes?
—Esos sentidos que posees son muy fuertes —dio Chen Ran, saliendo de su escondite sobre un gran árbol.
Otras veinte personas emergieron de los árboles de sus alrededores y rodearon a Han Sen.
Portaban arcos y armas de asesinos.
Como si estuvieran preparados para atacar, todos apuntaron a Han Sen.
Una señal de Chen Ran era todo lo que se necesitaba para convertir a Han Sen en un erizo.
—Viejo Chen, ¿esta insignificante reunión se debe a que me rehusé a transportar tus almas bestia?
¿Planeas matarme?
—dijo Han Sen, aún montado en el rugidor dorado.
El tono de su voz era tan suave como siempre.
Chen Ran sonrió y dijo: —Ese sólo fue un orden del día menor; no guardaré rencores sobre tu rechazo de ese pedido.
Tú me interesas mucho, muchacho.
Y debido a eso, simplemente estoy aquí para hacerte unas preguntas.
Si las respondes, no te haré daño.
—Entonces dime, ¿qué te gustaría saber?
—dijo Han Sen, sin moverse.
La primera pregunta de Chen Ran fue sencilla.
Dijo: —Has estado en Santuario de Dios por un año, ¿cómo has logrado desbloquear tu cerradura genética y obtener una cantidad tan grande de genopuntos?
Los ojos de Chen Ran estaban fijos en Han Sen, y era evidente por su pregunta que había investigado mucho sobre él.
Además, parecía estar disconformemente sorprendido sobre lo que descubrió.
Cuando Han Sen estaba en el Primer Santuario de Dios, podía haber recibido ayuda de la familia Qin.
Pero en el Segundo Santuario de Dios, había sido arrojado en los Campos de Hielo, un lugar que no era ni la mitad de bueno que la isla.
Sin recursos o asociaciones de las cuales depender, alcanzar este nivel y volverse tan poderoso era una hazaña increíble.
Nunca se había oído de algo así y era francamente, increíble.
Chan Ran creía que Han Sen debía ocultar un gran secreto.
Chen Ran pensaba que si descubría este secreto, podría volverse aún más fuerte.
Pensaba que incluso podría derrotar a las súper criaturas de las leyendas y lograría convertirse en el evolucionado más fuerte de la historia.
Había estado en el Segundo Santuario de Dios por casi cien años, y esa había sido la meta de toda su vida.
Pero sin importar qué tanto aprendiera, aún era demasiado débil y no podía matar ni siquiera a la súper criatura más pequeña.
Ahora que Han Sen había entrado a su vida, pensaba que podía haber encontrado una nueva manera de obtener su mayor deseo.
Chen Ran creía que Han Sen debía ser increíblemente talentoso para haber desbloqueado su primera cerradura genética en su primer año en el Segundo Santuario de Dios.
También creía que contaba con personas poderosas que lo apoyaban para poder lograr tanto.
Pero la verdad era que Han Sen no tenía esos recursos.
Pero debía de tener una razón para lograr tanto tan rápidamente, y eso era lo que Chen Ran quería descubrir.
—Pensé que me harías una pregunta importante.
Eso no es nada, y no había necesidad de que hicieras un show y trajeras un público para mi respuesta —dijo Han Sen, riendo.
—¡Entonces dime!
—exclamó Chen Ran.
No estaba contento, ni de humor para bromas, así que miró fríamente a Han Sen.
—He juntado tantos genopuntos y ya he desbloqueado mi cerradura genética por una simple razón —dijo Han Sen, con un tono más serio en su voz.
—¿Qué razón?
—preguntó Chen Ran, con ojos atentos.
—Es porque soy un genio —dijo Han Sen, riendo.
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