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Super gen - Capítulo 723

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  4. Capítulo 723 - 723 Capítulo 723 La campana azul de cobre
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723: Capítulo 723: La campana azul de cobre 723: Capítulo 723: La campana azul de cobre Editor: Nyoi-Bo Studio El tañido de la campana, cuando ya se había adentrado más en la montaña, no era tan fuerte como lo que estaba escuchando ahora.

Debido a su proximidad, cada tañido era como si lo partiera un rayo que le hacía retorcerse de dolor y escupir sangre por la boca.

¡Tolón!

¡Tolón!

¡Tolón!

La campana azul siguió sonando y Han Sen no paró de retorcerse mientras le seguía saliendo sangre por la boca.

Usó el Dongxuan Sutra lo mejor que pudo para contrarrestar el daño provocado por el fuerte tañido de la campana.

Aunque el Dongxuan Sutra era poderoso, no le proporcionaba el alivio suficiente como para poder luchar contra ese sonido.

La energía que Han Sen tenía en su interior era una locura y el caos que lo embargaba resaltaba cada vena que lo recorría.

Una vena verde en concreto empezó a expandirse y parecía que fuera a romperse de un momento a otro.

Algunas venas menores ya se habían roto, ya que tenía la piel teñida de carmesí.

Era una visión terrorífica.

Al ciempiés de sangre no le estaba yendo mucho mejor.

Se retorcía y culebreaba de agonía por el terreno y en su camino, derrocó muchos edificios.

Su locura solo generaba más ruido.

La campana azul parecía infligir daño a cualquier criatura que oyera su tañido.

Cuanta más energía tenía la criatura, más dolor sufría.

El ciempiés de sangre debía de ser una súper criatura de segunda generación.

Poseía una energía increíblemente poderosa, pero no podía resistir el sonido de la campana y, como consecuencia, le alteraba la energía.

Tenía las tripas destrozadas debido al caos que le provocaba la energía y por eso el ciempiés se retorcía por doquier como un maníaco.

En cambio, a la angelita no le afectaba.

La energía de su cuerpo emanaba una presencia sagrada y debido a su pureza, la campana no podía infligirle ningún daño.Con todo, la angelita tenía que defenderse del sonido, de modo que no podía hacer nada más.

Han Sen tosió y escupió otra cantidad insana de sangre.

Su Dongxuan Sutra apenas era capaz de controlar el ruido, pero le empezaba a fallar el estado físico.

Por lo tanto, era incapaz de lidiar con el sonido ni la mitad de bien que la angelita.

La adiraid no era una mascota protectora, de modo que no había nada que pudiera hacer por Han Sen.

Así, Han Sen siguió tosiendo y escupiendo sangre con la sensación de que su cuerpo iba a implosionar.

Sabía que las cosas no iban bien y que se encontraba en una situación desesperada: ¡debía ocurrírsele algo!

Llevaba puesta su súper armadura, pero no le proporcionaba ninguna protección ante el tañer de la campana.

De pronto, la mente de Han Sen evocó el Unicornio del Diablo en frenesí que había terminado de evolucionar.

Lo invocó ante él antes de detenerse a pensar si iba a funcionar o no.

El humo negro se arremolinó alrededor de Han Sen como si fuera un agujero negro.El humo negro latió con la pulsación sónica, lo que hizo que se evaporara un tanto.

Al desaparecer, Han Sen quedó ligeramente a la vista, consumido por el humo protector.

No obstante, cuando el ruido se detuvo un momento, el humo negro se recompuso por completo.

Era como un escudo que protegía a Han Sen.A través de la protección que le ofrecía el humo negro, Han Sen no sentía que el tañido de la campana le afectara tanto.

Ahora, su Dongxuan Sutra era capaz de combatirlo.

La disonancia de su energía empezó a calmarse y las venas loreflejaron y recuperaron su tamaño y forma habitual bajo la piel.

«Pero qué bueno es esto».

Han Sen no cabía en sí de gozo.

Entonces, pensó para sí: «Si el Unicornio del Diablo es capaz de bloquear ataques mentales, ¿significa eso que el sonido de la campana es un tipo especial de elemento por sí mismo?» ¡Tolón!

¡Tolón!

¡Tolón!

La campana azul tañó nueve veces.

El ruido parecía que estuviera sacudiendo al mundo entero.

Aquellos que lo escucharon se sentían como si fueran a morir de un momento a otro.

El ciempiés de sangre estaba retorciéndose por el suelo e iba escupiendo sangre por la boca debido a la disonancia que se producía en su interior.

Al cabo de nueve tañidos la campana se detuvo.

No se produjo ningún ruido más.

Pero eso tan solo provocó que Han Sen descubriera algo todavía más espeluznante:La campana azul estaba viva.

Alzó el vuelo y, con el aspecto de haber decidido aplastar a Han Sen, de pronto se dirigió directa hacia él sin motivo alguno.

Dentro de la campana azul había una cadena de metal azul y al final de esta cadena se encontraba un badajo de metal azul en forma de cono.

El badajo era la razón por la que había sonado la campana.

Por suerte, la energía de Han Sen ya no era un revoltijo y era capaz de concentrarse.

Enseguida, dio un salto y se alejó rodando de modo que eludió a la campana azul que trataba de aterrizar sobre él.Afortunadamente, la campana no era tan rápida como Han Sen se temía que sería, lo que le permitió esquivar el ataque.La campana le pasó rozando, pero no volvió a intentarlo.

Al instante, paró de ir tras Han Sen y cambió para perseguir al ciempiés de sangre.

La campana dio vueltas y vueltas como un platillo mientras avanzaba.

Cuando llegó, la campana, que era tan alta como un ser humano, se transformó.

Cernida sobre el ciempiés que se retorcía, se expandió hasta que fue tan grande como para consumir la criatura entera.

Al verlo, a Han Sen se le pusieron los pelos de punta.

¡Bum!

La campana azul aterrizó sobre el ciempiés que se contorsionaba y entonces, Han Sen oyó ruidos que procedían de su interior.

Oyó cómo el ciempiés luchaba para tratar de escapar del aprisionamiento de la campana.

El sonido que procedía de la campana no era muy distinto al tañido que había oído antes.

Cada golpe constituía una conmoción y Han Sen solo disponía de su Unicornio del Diablo para repelerlo.Claro que no era ni la mitad de efectivo como los tañidos de antes, ya que no era un tañido per se.

Estos ruidos se producían debido al ciempiés, que había entrado en pánico, y como tales, el Unicornio del Diablo era capaz de bloquearlos todos.

Han Sen estudió la campana con suma atención y no detectó nada demasiado extraño.

La campana tenía grabados como elementos decorativos muchos diseños, formas y símbolos de insectos.

Eran sumamente fascinantes, pero Han Sen no tenía ni idea de lo que significaban.

El ciempiés de sangre siguió resistiéndose en el interior durante media hora más hasta que el ruido fue descendiendo de forma gradual.

Al cabo de otra media hora, no se produjo ningún otro movimiento ni ruido.

Entonces, por fin, Han Sen vio que la campana azul se movía de nuevo.

Dio vueltas en el aire otra vez antes de volver a encogerse y recuperar su tamaño original.

Cuando volvió a ser tan alta como un humano, fue a por la angelita.

Después del tiempo que se había pasado debajo de la campana, el ciempiés de sangre ahora no era más que un montón de huesos.

Parecía que llevara muerto muchos años, igual que los huesos que Han Sen se había encontrado antes.

Con todo, la angelita no estaba amenazada.

Esquivó a la campana que se le acercaba con facilidad y entonces le pegó con fuerza con su enorme espada.Le provocó una hendidura en un lado de la campana, lo que hizo que el objeto retrocediera y contraatacara con más tañidos con su sonido horrible.

Como consecuencia, la energía de la angelita se trastocó y tuvo que arrojar su habilidad de flujo de energía.

Esta era la razón por la que no podía esquivar el ataque de la campana, y lo único que veía era cómo la campana daba vueltas sin cesar hacia ella.

La angelita aceleró el flujo de la energía y fue capaz de terminar con la agitación que tenía en su interior y esquivó el golpe de la campana con el tiempo justo.

Aún así, al ejercer un esfuerzo tan grande, su energía se había embrollado aún más.Entonces, Han Sen decidió enviar a la angelita de nuevo al Mar de Alma, lo que hizo que la campana se quedara sin su objetivo.

Sin embargo, después de que la angelita desapareciera, esta no devolvió su atención a Han Sen como ya había hecho.

Se limitó a volver al campanario y a sujetarse a sí misma.

«Pero ¿qué es?

¿Es una súper criatura?».

Han Sen estaba atónito.

A parte de eso, era incapaz de pensar en qué más podría ser.Han Sen nunca había oído hablar de una súper criatura que usara los tañidos de una campana para matar a la gente.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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