Susurro a la distancia - Capítulo 15
- Inicio
- Todas las novelas
- Susurro a la distancia
- Capítulo 15 - 15 Capítulo 15 Lo que queda después del eco
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
15: Capítulo 15: Lo que queda después del eco 15: Capítulo 15: Lo que queda después del eco Lili Después del stream, Lili no encendió el celular por dos días.
No por miedo.
Sino por necesidad.
Necesitaba silencio.
Había tomado una decisión que le dolía y al mismo tiempo la liberaba.
Decirle que no al contrato no era solo rechazar una oportunidad.
Era decirse a sí misma: “Mi verdad vale más que cualquier vitrina.” Pasó esos días en su cuarto, componiendo, respirando… llorando de vez en cuando.
No por arrepentimiento, sino por lo que se perdió, por lo que pudo haber sido.
—¿Estás bien?
—le preguntó Anyu, sentándose a su lado.
—Estoy en paz… y cansada —respondió con una sonrisa honesta—.
Como cuando terminas de llorar y por fin puedes dormir.
Anyu la abrazó fuerte.
—Entonces hiciste lo correcto.
Joseph Mientras tanto, en Panamá, Joseph caminaba más lento, pensaba más despacio.
Todo lo que Lili había hecho le había golpeado más de lo que admitía.
No por ego.
Sino porque se sentía profundamente visto.
Ella no había cantado por él.
Ella había cantado por ella.
Pero aún así… él estaba en cada nota.
—¿Estás bien, hermano?
—le preguntó Alex mientras revisaban unos cables de audio en el estudio.
—Estoy confundido.
No pensé que me doliera tanto que alguien me eligiera —dijo Joseph, rascándose la nuca.
—¿Y por qué duele?
—Porque sé que ella lo sacrificó todo… y yo no puedo hacer nada más que seguir aquí, lejos.
Alex se encogió de hombros.
—A veces quedarse es más valiente que correr.
Estás ahí para ella, y eso… no cualquiera lo hace.
Joseph asintió, pero en su interior sentía una punzada constante: ¿Cuánto duraría este vínculo sin tocarse, sin verse, solo sosteniéndose con palabras?
no era que Joseph no pudiera ir verla, pero no quería apresurar las cosas.
Lili y Joseph La noche del segundo día, Lili volvió a conectarse.
No fue un stream.
Fue una videollamada.
Cuando la imagen se cargó, ambos se miraron en silencio.
Joseph fue el primero en hablar.
—Gracias por cantarlo.
Por cantarte.
—Gracias por escuchar sin interrumpirme —dijo Lili—.
Eso es más de lo que muchos han hecho por mí en años.
Joseph acarició su barbilla y luego preguntó: —¿Te arrepientes?
—No.
Me duele… pero no me arrepiento.
Y luego, ella hizo la pregunta que había estado flotando desde hacía semanas: —¿Tú crees que esto… lo nuestro… sobreviva a tanto silencio, tanta distancia?
Joseph la miró fijo.
No sonrió.
No jugó.
Solo dijo: —Sobrevive cada vez que me despierto pensando en ti.
Sobrevive cada vez que me duermo con tu voz en mis audífonos.
Sobrevive porque aunque no tengo tus manos, tengo tu historia.
Lili cerró los ojos.
Una lágrima cayó.
No de tristeza.
De alivio.
Y esa noche, no hicieron promesas.
No hablaron de futuro.
Solo se quedaron, en calma, en sus respectivos cuartos… conectados por algo más fuerte que WiFi: la certeza de que el amor también puede empezar así: con una canción, una pantalla… y el valor de quedarse.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com