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Susurro a la distancia - Capítulo 20

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  4. Capítulo 20 - 20 Capítulo 20 Cuando el silencio toca la piel
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20: Capítulo 20: Cuando el silencio toca la piel 20: Capítulo 20: Cuando el silencio toca la piel Una invitación inesperada No fue una gira.

No fue una colaboración.

Fue un pequeño festival musical independiente en Ciudad de Panamá, que apostaba por artistas emergentes con historias reales.

“Susurros a la distancia” había tocado a uno de los organizadores.

Él no sabía a quién estaba dedicada.

Solo sabía que tenía que invitar a quien la escribió.

Y así, el correo llegó un jueves al amanecer.

“Nos encantaría tenerte como artista invitada en el festival Luz Abierta.

Cubriremos vuelo y hospedaje.

Dos semanas en Panamá.

Una presentación, y el resto… para vivir.” Lili leyó ese último renglón una y otra vez.

“Y el resto… para vivir.” No dijo nada.

Solo sonrió.

Porque ya sabía qué quería vivir.

A quién quería ver.

Preparativos No le dijo a Joseph de inmediato.

Quería organizar todo con calma, como si tuviera miedo de que al decirlo… el plan se rompiera como un sueño.

Solo se lo contó a Anyu.

—¿Y él lo sabe?

—No… pero lo sabrá pronto.

—¿Estás nerviosa?

—Mucho.

Pero no por verlo.

Por lo que pueda pasar después de que lo haga.

Anyu le tomó las manos.

—Entonces asegúrate de que valga cada segundo.

Joseph Cuando recibió el mensaje, se quedó paralizado: “Voy a Panamá.

Dos semanas.

Me invitaron a un festival.

No es por ti, pero es por ti.

¿Nos vemos?” Su respuesta tardó dos horas, porque escribió veinte veces algo que no le parecía suficiente.

Al final, solo puso: “Dime cuándo llegas.

Yo me encargo del resto.” El aeropuerto Lili bajó del avión con el corazón latiendo como si acabara de salir de un escenario.

Iba sin maquillaje.

Con la misma chaqueta que usó en el primer stream en que Joseph la vio.

Mientras caminaba por la terminal, cada paso era un recuerdo.

Cada vez que revisaba su celular, sentía que podía verlo sonreír en la pantalla.

Pero ahora… era real.

Y entonces lo vio.

Él estaba allí.

Esperando.

Con la misma expresión que usaba cuando la escuchaba cantar.

No dijeron nada al principio.

No corrieron.

No se abrazaron de inmediato.

Solo se miraron.

Como si por fin estuvieran comprobando que el otro existía.

Joseph fue el primero en hablar, pero su voz tembló: —Eres más tú de lo que pensé.

Lili sonrió con los ojos.

—Tú también.

Y entonces, sin más palabras, se abrazaron.

No fue un abrazo de película.

Fue torpe, un poco apretado de más, con las mochilas estorbando y las emociones atropelladas.

Pero fue el abrazo que esperaron por meses.

Y en él… cabía todo lo no dicho.

La primera tarde Joseph la llevó a un lugar sencillo: un parque cerca del mar.

Sin cámaras, sin gente, solo viento y silencio.

Caminaron sin hablar por largos minutos.

Luego se sentaron en un banco.

—Estoy tratando de no mirarte como en pantalla —dijo él—.

Porque en persona… eres más real.

—¿Y eso te gusta?

—Eso me asusta.

Porque ya no puedo esconderme detrás del teclado.

Lili se acercó.

Apoyó su cabeza en su hombro.

—Yo tampoco.

La primera noche Esa noche no hubo beso.

No hubo caricias ni confesiones dramáticas.

Solo compartieron una pizza en la terraza del hostal donde ella se quedaba.

Rieron nerviosos.

Se contaron cosas pequeñas.

Y cuando Joseph se fue, se abrazaron otra vez.

Más largo.

Más firme.

Más lleno de todo lo que no se atrevieron a decir.

Antes de irse, él susurró: —Mañana te llevo a donde compuse el fragmento de la canción.

Quiero que lo veas.

Porque ahí… fue donde te empecé a amar sin saberlo.

Lili cerró los ojos.

No respondió con palabras.

Solo lo vio alejarse.

Y por primera vez… no sintió que la distancia era el enemigo.

Porque por fin, estaban del mismo lado de la pantalla.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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