System Nexus Prime: Arsenal - Capítulo 15
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15: Capítulo 15 15: Capítulo 15 Al llegar al piso 36, ve gorilas, robots esqueleto con bastón aturdidor, perros y unas cuantas arañas.
Sin pensarlo tanto, corre hacia los perros, eliminándolos rápidamente.
Luego, saca unas cuantas píldoras explosivas y las lanza a los gorilas que están juntos.
Las píldoras explotan al chocar con los gorilas o al caer cerca de ellos, produciendo siete explosiones que son suficientes para acabar con todos los gorilas.
—Esta magia es sorprendente, parecen granadas y puedo lanzar muchas al mismo tiempo.
Con esto, mi camino será un poco más sencillo—, comenta mientras esquiva un láser con agilidad.
El área cuenta con láseres en las paredes, así que debe ser cuidadoso.
Continúa enfrentándose a los siguientes enemigos, acabando fácilmente con todos.
Los más fuertes eran los gorilas, pero las explosiones los eliminaron rápidamente.
—Área asegurada, activando seguridad, piso recuperado.
Acceso a nivel 37—, dice el sistema después de acabar con todos los enemigos.
Coge los drops y encuentra otra semilla, así como 11,232 monedas.
—Las monedas son bastantes y la semilla es genial, conseguir más DP siempre es útil.
Con esta tengo 9 DP—, piensa.
—Voy a comprar pociones de mana y buscar algún estuche para la daga en la tienda.
—Mi estilo de combate se ha acostumbrado al uso de dos armas, pero una es corta y la otra es larga, lo que no crea buena estabilidad en el combate.
Tampoco puedo desequipar la daga ya que mi ataque se reduciría, así que si consigo un estuche para mantenerla equipada sin tenerla en la mano izquierda, creo que mi habilidad con la katana mejorará—, dice pensando en tener varios estilos de combate, pero sin perder su poder de ataque.
—Me gustaría otra katana, pero en la tienda no hay.
Aunque encuentro buenas armas, el costo es muy elevado.
Las únicas que superan a mi katana tienen precios superiores al millón—, reflexiona León.
En la tienda, en la parte de accesorios, ve varios bastante útiles pero muy costosos.
—Aunque el aumento sea menor, sigue siendo un aumento.
Usarlos mientras consigo mejores sería una buena idea.
—El precio más accesible es algo elevado, no hay menores de 10,000.
Creo que los dejaré por el momento.
En la opción de accesorios aparecen solo estuches y fundas, solo accesorios para guardar equipo.
Para la daga…
aquí está, tiene un costo de 500 monedas.
No es tan elevado, debí haber revisado esto antes—, se dice a sí mismo.
—Las especificaciones indican que puede conservar la daga cómo equipada, pero no permite equiparla con otra arma adicional.
O sea, sigue equipada en la mano aunque esté guardada en el estuche.
Es justo lo que quería, así sólo usaré la daga cuando sea necesario, dándome mejor movilidad con la katana.
Estuche para daga comando(accesorio) Permite almacenar la daga en el estuche manteniéndose equipada al usuario.
Durabilidad 189/189 Compra el estuche, que tiene una apariencia metálica, no de cuero como pensaba.
Lo equipa y se acopla a su cintura, similar al estuche de las píldoras explosivas.
—Gasté 2,500 monedas en pociones de mana, creo que las medianas son más adecuadas ahora que tengo más capacidad.
En la tienda están a 125 monedas, así que puedo comprar 20 —Comprar también 10 botiquines para prepararme por si se me acaba el mana.
Afortunadamente, al usarlos solo desaparecen y las heridas se comienzan a curar, a diferencia de las pociones que debo ingerir.
—Con todo lo que compré, me quedan 7,522 monedas.
Las conservaré para comprar más equipo y libros de magia.
Usaré las pociones para conseguir más píldoras explosivas.
Crea 18 cápsulas que son almacenadas directamente en el estuche, consumiendo 6 pociones de mana medianas.
Hace lo posible para mantener su mana elevado, quedando con MP 71/80.
Llega al siguiente piso y encuentra drones similares a los anteriores: pequeñas naves con alas cortantes.
Usando su escudo y lanzando explosiones, los elimina rápidamente.
Luego, enfrenta nuevamente arañas, esta vez acompañadas por escorpiones.
Los aguijones parecen fuertes, pero tampoco son rivales para él en estos momentos.
Utiliza constantemente explosiones para reducir la cantidad de enemigos, acelerando su avance por cada nivel.
Finaliza y recoge todas las monedas y tres semillas más.
Después, usa las monedas para comprar maná y crear más explosivos.
Ahora tiene 24,313 monedas después de comprar 20 pociones de maná media.
Consume y crea píldoras explosivas hasta obtener 36 más.
Con 43 píldoras explosivas, continúa su camino al piso 38.
Avanza sin dificultad, pasando piso por piso.
La magia explosiva ha sido una adquisición tan poderosa que podría considerarse una trampa, pero sabe que no puede confiarse del todo; aún pueden aparecer enemigos que superen sus habilidades actuales, y la cantidad de DP aún es baja.
Actualmente ha alcanzado el piso 44, donde se encuentra descansando.
Ha conseguido dos semillas más y sus monedas alcanzan las 97,034.
No ha gastado nada aún, porque planea adquirir un libro de magia intermedia.
Tiene 100 píldoras de magia explosiva y 24 pociones de maná media.
En los pisos, ha utilizado únicamente la katana para adaptarse a un nuevo estilo de combate.
Como pensó, a pesar de usar solo un arma, su movilidad ha mejorado.
Manteniendo la daga almacenada y lista para usarse cuando sea necesario.
Había planeado instalar los dos libros de magia al mismo tiempo, pero, considerando los sucesos anteriores, decide esperar a estar en un área segura.
Si se desmaya en este lugar, no puede estar seguro de lo que pueda pasar.
La seguridad del edificio ha impedido que los robots se reactiven y vuelvan a aparecer, pero esto es impredecible, así que no puede confiarse.
Continúa su viaje y llega al piso 45, donde encuentra un área despejada de obstáculos.
En el centro, hay un robot esqueleto samurái y, cerca de él, un combatiente.
Distribuidas por el piso hay varias arañas, pero estas son tres veces más grandes que León.
Saca tres píldoras explosivas y las lanza a las arañas más cercanas.
Estas explotan y destruyen a las arañas.
Rápidamente, saltan dos arañas más frente a él, seguidas por el resto de la habitación, siete en total.
Utiliza píldoras explosivas para destruir tantas como sea posible y ataca las patas de las arañas cercanas con la katana.
Afortunadamente, tienen una defensa baja, así que elimina casi todas.
Solo queda una cerca del samurái, pero es de color diferente.
Las arañas hasta ahora son de color metálico con textura negra áspera, pero la que está cerca del samurái es metálica con partes doradas y tiene un tamaño un poco más alto que el de una persona normal.
—Creo que estos no serán tan fáciles como los anteriores—, dice León.
—Lo mejor será subir un poco mis estadísticas en velocidad, ya que esta es la clave con el samurái.
León sube 5 puntos en su estadística base de agilidad, alcanzando 43.
El robot levanta la cabeza y en un pestañeo está frente a León.
—¡Qué!— exclama León, sorprendido por la agilidad del robot, que es mayor que la del anterior.
Apenas puede frenar el ataque frontal con la katana.
El robot salta hacia atrás.
Rápidamente saca píldoras explosivas y las lanza, pero son interceptadas por pequeñas balas disparadas por la araña.
Estas balas son para interceptar, no para dañar, así que aunque algunas impactan a León, no recibe ningún daño.
—No podré usar las explosiones con la araña, estoy obligado a un combate cuerpo a cuerpo.
—Aumentaré todo en agilidad—, Utiliza todos sus DPs en agilidad, aumentándole a 52.
Rápidamente da un salto al frente, directo al esqueleto, y su katana choca con las del samurái.
Con este incremento, queda en ventaja, siendo su agilidad mucho más alta que la del samurái.
Este tiene dificultades para esquivar los ataques de León mientras defiende con sus katanas.
Pero en ese instante, la araña interrumpe, lanzando una red eléctrica.
Esquiva la red y se detiene por unos momentos.
Al voltear a ver, el robot combatiente se comienza a desarmar y se fusiona con el robot calavera samurái, creando un nuevo robot más humanoide.
La estructura del robot combatiente se fusiona, cubriendo todas las áreas del robot esqueleto.
Poco después, la araña se separa de la misma forma y se fusiona con el samurái, haciéndolo crecer y cambiar su apariencia.
Ahora tiene una armadura de robot samurái con cuatro brazos adicionales, provenientes de los brazos arácnidos, con navajas que parecen espadas.
—¡Qué es eso!
¿Realmente seré capaz de vencerlo?— dice, sorprendido por el enorme cambio del samurái.
Hasta ahora, el samurái ya era bastante difícil de derrotar, pero con este cambio, su apariencia muestra claramente mayor poder de ataque, agilidad y alcance.
—Lanzaré explosiones—, decide.
Estás en el aire son interceptadas nuevamente por pequeñas balas que salen de los hombros del samurái.
—¡También puede detenerlas!—, dice sorprendido.
El samurái se lanza velozmente frente a él.
Este defiende con la katana, pero el robot usa sus brazos arácnidos para atacar también.
León se ve obligado a sacar la daga y, en conjunto con la katana, detiene los ataques consecutivos del samurái con sus seis brazos.
Afortunadamente, sigue siendo un poco más rápido, aunque solo lo suficiente para detener los ataques consecutivos.
Entre chispas emitidas por el choque de las armas, se desarrolla una pelea a gran velocidad, sin tiempo para respirar ni pensar.
Solo puede defenderse gracias a sus reflejos, entrando en un estado de concentración que activa sus instintos al máximo.
Recibe pequeños cortes, igual que en la pelea con el samurái anterior, se mantiene a la defensiva sin encontrar una oportunidad para golpear.
Finalmente, el samurái empuja a León, quien aprovecha para activar su escudo, curarse y sacar una píldora explosiva.
Mientras el samurái arremete contra él, el escudo logra detener el ataque por un breve momento, suficiente para que deje caer una píldora explosiva y reactive su escudo, saltando hacia atrás sabiendo que siempre recibirá parte del daño.
La explosión impacta al samurái, quien casi no recibe daño.
León rápidamente se cura mientras se recupera y rodea al robot, realizando una serie de ataques consecutivos en uno de los brazos arácnidos hasta cortarlo.
Lo hace a una velocidad sorprendente, y aunque el robot reacciona, es muy tarde para evitar perder el brazo.
El samurái continúa atacando sin tregua, pero ahora León tiene más libertad de movimiento al haberle cortado un brazo.
Sabiendo que el samurái tiene una debilidad en el lado derecho, defiende pero utiliza esta debilidad para abrirse paso y soltar otra píldora explosiva.
De nuevo, usa su escudo y cura sus heridas mientras rodea al robot del lado derecho y ataca su debilidad.
Esta vez, el robot reacciona más rápido y no logra destruir el segundo brazo, pero sí dañarlo.
Mientras defiende y trata de usar su estrategia, el daño en el brazo del samurái comienza a generar grietas, afectando su movilidad.
Aprovechando la oportunidad, León saca una gran cantidad de píldoras explosivas y las lanza al suelo detrás del robot, activando su escudo y corriendo lo más lejos posible.
Una reacción en cadena de explosiones daña al samurái desde atrás, alcanzando también a León, quien pierde su escudo y parte de su vida.
Pero, preparado, usa cura mientras esto sucede.
La fuerza de las explosiones lanza al robot samurái frente a León, quien ya tenía todo esto planeado.
Aprovecha el momento y activa todos sus aumentos, atacando al samurái mientras este no recupera el equilibrio.
Causa mucho daño, por la fuerte explosión, el samurái había perdido varios brazos y quedó muy malherido desde la parte trasera.
Sabiendo que las partes arácnidas son ahora inútiles en la batalla, el samurái se desprende de ellas como si fuera una armadura, dejándolas caer al suelo y desapareciendo.
Para fortuna de León, el samurái también se desprende de los interceptores, así que lanza granadas.
Sin embargo, el samurái aún es lo suficientemente fuerte y veloz para partir las píldoras antes de que exploten.
A pesar de esto, las píldoras, al ser mágicas, siempre reaccionan, dividiendo el daño en dos partes.
Aunque es menor, el samurái recibe daño de izquierda a derecha.
León aprovecha la oportunidad para lanzarse y clavarle la katana en el pecho, destruyendo el núcleo del robot samurái, visible tras las explosiones que destruyeron parte de su armadura.
—Área asegurada.
Acceso al nivel 46 permitido—, dice el sistema.
El robot deja caer una enorme cantidad de monedas, un estuche, un cinturón y una katana blanca con acabado tecnológico y esquema de circuito en la hoja.
Katana Blanca Ataque: +85, Defensa: +10, Agilidad: +10 Habilidad: Recuperación Total Recupera la totalidad de la vida y maná del usuario.
Restablece estados alterados.
Reinicia enfriamiento de otras habilidades y magias, excepto esta.
No requiere maná para su uso.
Enfriamiento: 24 horas Durabilidad 2747/2747 Cinturón de Alquimista Defensa: +14, Inteligencia: +10 Permite almacenar 10 pociones de diferentes tipos, hasta 99 de cada tipo.
Puede activar la poción como si fuera magia, absorbiéndola directamente al cuerpo sin requerir maná.
Opción de activación automática para consumir pociones sin intervención del usuario, hasta restablecer completamente los HP, MP o curar estados alterados.
Durabilidad 873/873 Estuche de Medallas Permite almacenar 10 accesorios tipo dije o medalla.
Permite al usuario equipar más accesorios de los permitidos.
Durabilidad 973/973 —Esta katana es sorprendente.
—Aumenta mi agilidad, defensa y ataque.
El ataque es incluso mayor al de la katana que tengo y su habilidad de recuperación total es un gran salvavidas.
Me permitirá reiniciar mi estado una vez al día.
En una batalla larga, esta habilidad será clave.
—El cinturón no se queda atrás.
Podré almacenar las pociones ahí, dejando más espacio en mi inventario.
Además, aumenta mi inteligencia y defensa.
El efecto también es perfecto; ya no tendré que consumirlas directamente.
—El estuche de medallas me permitirá superar mi límite de tres accesorios.
Ya tenía dos equipados.
Guardaré mi daga y su estuche en el inventario.
El diseño es práctico, bastante pequeño y se acopla a la cintura.
Al almacenar la gota de maná, aparece en el estuche como un botón pegado.
—Podré utilizar 9 accesorios más, ¡no!
Son 12, en el estuche caben 10 y me quedan 2 espacios más.
El estuche es parecido a la bolsa donde guardo las píldoras explosivas, pero un poco más delgado y menos ancho.
Al guardar el accesorio, se abre una compuerta en donde se almacena y después aparece como si estuviera pegado en la parte frontal del estuche, un botón esférico del mismo color que el accesorio ingresado.
Las monedas dejadas por el robot y las arañas suman 43,256 monedas.
Reparó todo su equipo dañado, consumiendo 14,982 monedas.
Sumando lo que tenía anteriormente, queda con un total de 125,308 monedas.
Al equiparse, sus estadísticas son: – Ataque: 179 -Magia: 10 – Defensa: 51 -Inteligencia: 20 – Agilidad: 62 Restablece sus 100 píldoras explosivas, consumiendo pociones de maná media, quedando con 7 de estas.
Comprueba el efecto del cinturón, el cual es negro y, al igual que todos sus equipos, tiene un esquema de circuito visible cuando se activa su habilidad.
El efecto hace que la poción quede absorbida, reflejando un aura del color de la poción utilizada.
—Mis estadísticas subieron considerablemente, pero aún tengo el problema de las estadísticas base.
Necesito encontrar más semillas para aumentarlas.
Mi HP es bajo, así que un descuido puede ser fatal.
Al finalizar de equiparse y recuperarse, León, preparado, sube al piso 46.
Ingresa al piso 46, donde encuentra robots de combate y gorilas.
Corre directamente hacia los robots más cercanos y rápidamente acaba con ellos, seguido de los gorilas, los cuales no son gran problema para sus estadísticas actuales y las píldoras explosivas que utiliza para acelerar el combate.
Termina y continúa al siguiente piso, y así sucesivamente hasta llegar al piso 50, la mitad del edificio.
Para su sorpresa, este se encuentra vacío, pero el sistema no indica que es un área segura y el acceso al nivel 51 aún está bloqueado.
No hay absolutamente nada en este piso, solo un enorme cuarto vacío.
En el camino, acabó con varios robots y consiguió tres semillas, y sus fondos aumentaron a 207,893 monedas.
También compró más pociones de maná menores y botiquines.
Gracias a su equipo actual y magia explosiva, los robots con los que ha peleado no son un problema.
Pero algo le preocupa: el piso 50, donde se encuentra sentado esperando, sin perder la guardia porque sabe que algo sucederá.
—Bienvenido, aventurero—, dice una voz detrás de León.
Este rápidamente se voltea con sus dos katanas en mano, la blanca en la derecha y la negra en la izquierda, nombrada asi debido al color negro del mango.
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