System Nexus Prime: Arsenal - Capítulo 34
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Capítulo 34: Capítulo 34
Todos regresan al hotel y van al restaurante a comer. Después de cenar, se dirigen a sus habitaciones para descansar. A la Mañana siguiente, antes de salir, un aventurero los detiene.
—Aventurero: Disculpen, tengo información del puesto de avanzada. Indican que la próxima semana será la raid.
—Duncan: Gracias por la información.
Después de despedirse adecuadamente, siguen su camino.
—León: Creo que tan pronto terminemos la mazmorra debería ir. ¿Qué es lo que harán ustedes, chicos?
—Megan: ¡Yo también voy! (dice sin darse tiempo a pensarlo)
—León: ¿Estás segura? Esta vez no será como en las mazmorras, es un jefe al que nos enfrentaremos.
—Duncan: Creo que hablo por todos, pero ya nos estamos entrenando para poder seguir avanzando. No podemos quedarnos aquí esperando a que los demás libren todas las batallas. En algo podremos ayudar. Si es un jefe tipo raid, no es como en un videojuego; los jefes tipo raid son enemigos extras que aparecen ocultos en los videojuegos, pero si es el jefe de zona, es probable que sea aún más fuerte. Pero tú eres bastante fuerte, seguro acabamos rápido.
—León: Lo siento chicos, pero la realidad es que, aunque sea fuerte, no creo tener el poder para vencerlo.
—Tecnología: Así como dijo León, el enemigo esta vez no es como cualquiera. Si no tienen cuidado, pueden caer desde el principio. Sus habilidades actuales son muy escasas. Si quieren apoyar a León, deben ser mucho más fuertes que ahora, de lo contrario solo se convertirán en una carga.
—León: ¡Tecnología! (dice enojado)
—Megan: No te enfades con ella, León. Lo que dice es cierto, debemos ser más fuertes. En la siguiente mazmorra, podrías no ayudarnos, aunque estemos en grave peligro.
—León: Pero Megan, eso puede ser fatal. Un pequeño descuido y les puede costar la vida.
—Karina: Lo que dice Megan está bien. Hemos estado dependiendo de ti por mucho tiempo. Debemos desarrollarnos adecuadamente para ser de ayuda. Si sigues protegiéndonos, no podremos mejorar como se debe, y esta es la última mazmorra antes de la raid.
—Scott: Es cierto, León. Ya nos hemos hecho más fuertes gracias a ti, pero esta vez es mejor hacerlo por nuestra cuenta. Solo deberíamos entrar nosotros cuatro esta vez.
—Duncan: Así es, esta vez es mejor hacerlo solos.
—León: Pero chicos…
—Megan: Por favor, León… déjanos esta vez. Si no sobrevivimos, es porque fuimos débiles (dice con la cabeza agachada)
—León: Está bien, pero solo si Tecnología va con ustedes. Ella solo los entrenará y supervisará.
—Karina: Mientras no interfiera, creo que está bien.
—Tecnología: Tranquilo, cuidaré de ellos. Estoy segura de que estarán bien.
—León: Karina, utiliza tus dagas y cambia a rifle cuando sea necesario. Usen todo lo que puedan y sobrevivan. Tecnología, busca si encuentras mapas en la zona. La mazmorra anterior no tenía, para Karina será útil una habilidad de detección.
Después de terminar la conversación, se dirigen a la mazmorra. Poco después llegan y entran los cuatro, con Tecnología siguiéndolos. Una vez ingresan, la puerta se cierra y aparece un dígito encima de la puerta mostrando un cuatro.
León solo se queda viendo la puerta con ojos preocupados, porque ya no quiere perder a nadie más. Entonces Quetzalcoatl se despega de su cintura y pone su pequeña mano mecánica en su hombro, tratando de darle consuelo. Lo mira y este comienza a hacer señas de los robots que se encuentran en el área, tratando de decirle que, mientras espera, por qué no ir a eliminar tantos como sea posible.
—León: Ya te entiendo. Bien, quedarme aquí esperando no me ayudará. Mejor consigamos ítems y monedas. Tal vez logro conseguir otra piedra alma para tus compañeros. (dice a Quetzalcoatl)
Poco después, saca sus pistolas y comienza a buscar enemigos en la zona a gran velocidad, activando Aceleración seguido de Turbo, alcanzando una velocidad sorprendente.
Robots caen hechos pedazos por todos lados, recibiendo tan solo una bala. Un impacto que destroza al robot sin que este siquiera sea capaz de oponer resistencia. Aventureros en la zona solo ven pasar a alguien que acaba con los robots que les causan problemas, dejando algunos para que estos los aniquilen, y otros solo los incapacita para que los aventureros den el golpe de gracia. En un parpadeo, León pasa disparado cerca de ellos, ayudando sin que apenas logren verlo con claridad. Su velocidad alcanzó un nivel increíble, imperceptible para la mayoría. Cuando activa Aceleración, su agilidad se duplica, aumentando a 356, pero cuando usa Turbo sobre esta habilidad, su agilidad sube a 712. Esta agilidad la mantiene por 10 segundos cada 3 minutos, lo que le permite recorrer grandes distancias en poco tiempo, eliminando cada enemigo a su paso.
Por muchas áreas de la ciudad cae chatarra por todos lados, una completa masacre causada por León. Después de despejar el área, con la misma agilidad regresa a la mazmorra donde se encuentran sus compañeros. Solo le queda esperar a que salgan. Mientras espera, ocasionalmente ve pasar grupos de aventureros, quienes solo lo saludan al verlo ocupado. León, en ese momento, está haciendo ajustes para el equipo de sus compañeros, así como ajustes en los drones Sirena y Caster. Durante su recorrido consiguió una enorme cantidad de tesoros, prácticamente materiales y monedas, pero aun con tantos enemigos destruidos, no consiguió más semillas.
León no comprende por qué no puede conseguir más semillas, a pesar de la cantidad de enemigos que derrota.
Continúa realizando ajustes con Sirena hasta que cae la noche. Sigue observando la puerta de la mazmorra, fijándose en el número que indica cuatro. Se siente aliviado de que el número sigue sin cambiar. Sin embargo, mientras trabaja, revisa el número con frecuencia. La noche se hace larga, y no comprende por qué no han salido aún, cuando la mazmorra anterior solo les tomó un día.
El tiempo transcurre. Llega la Mañana y aún no hay señales de que salgan. Ya no da recorridos, pendiente de que sus compañeros salgan. Desea ver cómo están, pero Tecnología desactivó el visor para que este no pueda usarla y ver el progreso de sus compañeros.
Otra noche cae y León, preocupado, no deja de observar el dígito en la puerta. Casi a medianoche, sin quitar la vista de la puerta, dispara a cada enemigo que aparece en la zona, sin prestarles mucha atención. Finalmente, antes de que amanezca, la puerta se abre y rápidamente se dirige a ella. Salen los cuatro, con el vestuario hecho pedazos. Megan está en el centro, con Tecnología a un lado y Scott, Duncan del otro lado, Karina camina junto a Duncan.
Sin decir palabras, Megan sale corriendo y le abraza. Él, sin decir nada, acepta el abrazo. Cuando ella lo suelta, observa a sus compañeros con rostro de alegría y tranquilidad.
—Tecnología: Fue una mazmorra de alto nivel. Aun siendo de 50 pisos, era casi tan difícil como la que enfrentaste.
—León: ¿Las mazmorras poseen niveles?
—Tecnología: Así es. No lo notaste en las anteriores porque para ti son fáciles, pero para ellos, esta fue una experiencia difícil.
—Karina: Cada batalla fue tan intensa. Solo los primeros niveles los recorrimos con facilidad.
—Duncan: Mientras más avanzábamos, enemigos más fuertes aparecían.
—León: ¿Quién fue su enemigo final? ¿Fue el esqueleto con la nave huevo?
—Megan: ¿Nave huevo?
—Scott: No… Fue un samurái que se fusionó con una araña y un robot combatiente. Fue un enemigo tan difícil de vencer que a veces pensábamos que no lo lograríamos.
—Karina: Su velocidad era tan increíble que no podíamos igualarla. Aun con mi velocidad actual, solo servía de distracción mientras Duncan defendía y Scott curaba y atacaba cuando era posible. Fue gracias a la magia de Scott y, principalmente, Megan, quien dio el golpe de gracia. Ella fue la que más daño causó usando su magia, y cuando se le acabó el Maná, utilizaba los revólveres, para poder ganar tiempo para recargar su Maná.
—Duncan: Esta vez solo fui un escudo. No pude realizar ningún ataque, y en la batalla perdí el escudo. Con el apoyo de la espada y la magia escudo seguí defendiendo, pero resulté malherido. Scott me salvó en varias ocasiones. Para un tanque, perder el escudo es un problema serio. Debo tener cuidado con eso y conseguir repuestos. Pero finalmente, Megan venció al robot samurái utilizando su magia.
—León: Tecnología, el enemigo que enfrentaron es uno que yo vi en el piso 45, y este no era un jefe.
—Duncan: ¡¿Cómo que en el piso 45?!
—Tecnología: Como te mencioné antes, la mazmorra en la que estuviste era de alto nivel, y no cualquiera. Incluso el enemigo contaba con estadísticas un 25% menores al que enfrentaste. Esta mazmorra es de 50 pisos de alto nivel, pero aún sigue siendo menor a la que enfrentaste.
—Scott: Como era mucho más débil, y nosotros éramos cuatro, mientras que él era solo uno.
—Karina: Me habría encantado poder ver esa batalla.
—Tecnología: Se las puedo mostrar, si León me da su autorización.
—León: ¡¿Cómo?! ¿Puedes hacer eso? (dice sorprendido, porque ni él sabía que podía hacer eso)
—Tecnología: Mi habilidad es una de las superiores. Aun con este cuerpo, puedo acceder a información y grabación de las batallas. Aún la poseo conmigo. Tengo varias grabaciones si desean verlas. Si León autoriza, puedo mostrárselas.
—Megan: ¡Sí! Nos gustaría verlas.
—León: Ok, autorizo que les muestres las grabaciones, pero solo las batallas. Esas les pueden servir como guía. Pero será en el hotel. Ahora deben ir a descansar y recuperarse. Mañana descansaremos y al siguiente día nos dirigiremos al puesto de avanzada. Ya es hora de completar este nivel.
Con esas palabras, caminan directamente al hotel, donde ingresan a sus habitaciones sin hacer nada más, cayendo todos rendidos en sus respectivas habitaciones y camas.
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