System Nexus Prime: Arsenal - Capítulo 38
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Capítulo 38: Capítulo 38
Desde la distancia, se observa una multitud de ágiles robots surcando el cielo: pterodáctilos mecánicos, diversas bestias voladoras, helicópteros, aviones y una variedad de armamento aéreo. Entre los edificios, se despliegan robots de todo tipo: ratones mecánicos, robots basureros, esqueletos, gigantes, lanzamisiles, gólems, tanques y arañas armadas. Estos mecanismos parecen sacados de películas y caricaturas, y su aparición es imprevista y abrumadora.
Las mazmorras abren sus puertas, primero expulsando a quienes aún se encuentran en ellas. Luego, una multitud de robots comienza a salir. En el estadio, el dragón da un rugido ensordecedor y compuertas se abren en el suelo, de donde emergen las piezas de una gigantesca nave espacial que se construye frente a los ojos de los aventureros.
“¡Ataquen!” grita el líder del escuadrón.
El escuadrón entero inicia una ofensiva a distancia, algunos con armas, otros con magia. Megan dispara bolas eléctricas, pero el poder actual no es suficiente. La armadura del enemigo es tan gruesa que no sufre ningún rasguño.
Mientras las estructuras se ensamblan rápidamente, el dragón se eleva al centro. Una estructura lo envuelve, convirtiéndolo en un huevo mecánico. La armadura se ensambla a su alrededor, completando la construcción en un tiempo récord. La nave, alargada y con forma de rombo, está diseñada para despegar. Sus cuatro enormes aros giran a su alrededor, y la nave está inclinada hacia arriba, ocupando más espacio que el estadio mismo.
En la ciudad, los aventureros luchan contra una estampida de robots en una guerra desesperada. Se apoyan mutuamente, los más débiles brindan apoyo a los más fuertes, y todos trabajan para rescatar a los que están en peligro, evitando muertes siempre que es posible. Los líderes de escuadrones ordenan el repliegue para eliminar a los enemigos de las áreas y salvar a tantos aventureros como sea posible, posponiendo la raid.
El primer equipo observa impotente la nave en construcción. León, preocupado por Megan, deja el escuadrón y activa Aceleración para correr hacia el estadio. Sin embargo, retumbos empiezan a sacudir los alrededores. La nave enciende sus motores mientras los aventureros observan aterrorizados.
—¡Corran!— grita León en la puerta, haciendo que el escuadrón se apresure a salir. La nave despega con un impacto tan fuerte que lanza a los aventureros por los aires. León alcanza a Megan y con está en brazos, defiende el impacto con el escudo de Gladius, que permanece activo. Aunque el escudo tiene una resistencia de 3, su alta defensa hace que los ataques de los robots sean ineficaces. Sin embargo, el despegue de la nave causa un daño significativo al escudo.
León activa también una barrera y se convierte en un escudo viviente para proteger al escuadrón mientras la nave se eleva. Megan observa con admiración la determinación de León. La nave se dispara al cielo a una velocidad increíble, empujando a León y Megan por los aires. León, culpable de haberse quedado observando en lugar de salir con el escuadrón, recibe todo el impacto para proteger a Megan.
Entre el polvo levantado por el despegue, Megan usa magia de cura en la espalda malherida de León, preocupada por el daño que ha recibido.
—Perdóname… No debí quedarme aquí contigo en brazos— dice León con tristeza en los ojos.
—No tienes que disculparte. Volviste a protegerme. Y con tu apoyo ayudaste a que todos salieran sanos y salvos. Soy yo la que debo estar agradecida— responde Megan mientras observa cómo las heridas de León sanan lentamente y la playera se repara automáticamente del daño recibido.
—León: Deberíamos ir a buscar a los demás. Creo que la estrategia ya no funcionará ahora. Hay más enemigos que debemos enfrentar.
—Megan: … Vayamos.
En ese momento, León saca a Alpha de su sistema.
—¿Tenías una de estas?— pregunta Megan, sorprendida.
—León: Perdóname… ya no les ocultaré nada. Sube, con esto llegaremos rápido junto a los chicos.
—Megan: Deben estar esparcidos ya que todos estábamos en escuadrones diferentes.
—León: No todos. Duncan y Scott están en el mismo escuadrón. Karina está en un escuadrón después del mío, así que debe ser la más cercana.
—Sube— dice León mientras se monta en el vehículo.
Una vez que Megan sube, arranca a toda marcha, dejando atrás al escuadrón y adelantando a muchos aventureros. Ellos solo observan a León montado en Alpha.
Llegan rápidamente a donde se encuentra Karina, la cual no fue difícil de localizar ya que no estaba muy lejos. Ella está peleando con varios robots en ese momento. León, al llegar, elimina a todos sin problema, y los aventureros restantes le agradecen antes de correr a otro lugar en busca de enemigos.
—¿Y eso de dónde lo sacaron?— pregunta Karina, mirando el vehículo con curiosidad.
—León: Se llama Alpha, es una montura.
—Karina: ¿Tenías otra arma con nombre o la construiste hace poco?.
—León: Es un conjunto, con mi ropa, Neutron, Proton y Electron, junto a Omega y Gamma. Disculpen por ocultarles cosas, pero desde ahora, sacaré todo mi arsenal.
—Sube— dice Megan, extendiendo la mano para ayudar a Karina.
Una vez que Karina sube al vehículo, León enciende los motores y sale disparado hacia el siguiente destino. Durante el trayecto, Megan con sus pistolas y Karina con su rifle disparan a tantos enemigos como es posible. León, con una precisión letal, elimina a los enemigos con un solo disparo.
Después de eliminar numerosos enemigos en el camino, encuentran a Duncan y Scott rodeados por robots tipo rueda y otros mecanismos como perros con torretas a los lados. Los disparos enemigos los mantienen a la defensiva, pero cuando León llega, saca sus dos pistolas y elimina a cada enemigo en el área.
—Duncan: Gracias por tu ayuda.
—Scott: Estábamos en problemas. El grupo cuenta con más tanques y sanadores, pero solo un combatiente; el resto se separó.
—Karina: ¿Qué pasó con el líder de escuadrón?
—No sabemos. Cuando comenzaron a amontonarse, los combatientes perseguían a los robots. Como en el equipo somos principalmente de combate cuerpo a cuerpo, debemos enfrentar de frente al enemigo— responde un aventurero.
—Duncan: Pero los enemigos a distancia son un problema, ya que hay que perseguirlos, lo que hace que el grupo se separe.
—León: La nave aún no ha regresado, así que los ayudaré mientras tanto.
—Scott: ¿Nave? ¿Cuál nave?.
—Megan: El dragón se transformó en una gigantesca nave espacial.
—León: Dejemos eso para después. Busquemos al resto del equipo.
—¿De dónde salió esa motocicleta?— le susurra Duncan a Karina.
—Aún tiene unos cuantos secretos más— responde Karina, también en susurro.
León almacena a Alpha y continúa a pie, apoyando al grupo.
—Megan: León, deberías ir por tu cuenta. No deberías preocuparte por nosotros. Ya estamos completos. Podemos arreglárnoslas solos. Me parece que te estamos reteniendo.
—León: Estoy bien, no me retienen.
—Karina: Hazle caso a esta niña. Siempre tiene razón.
—Scott: Tiene razón, el equipo está completo y tenemos otros aventureros apoyándonos. Ve, puedes salvar más vidas si nos dejas aquí.
—Duncan: Ve tranquilo, confía en nosotros.
—León: Está bien, pero tomen estas píldoras explosivas. Solo lánzenlas a los enemigos. Tengan cuidado, son muy potentes. (dice entregándoles varias píldoras)
—Megan: Ten cuidado, recuerda que somos un equipo. Si nos necesitas, búscanos.
León monta en Alpha y sale a gran velocidad, alejándose rápidamente de sus compañeros.
—Realmente posee muchos secretos. Estas no nos las mostró antes, son tan pequeñas— comenta Duncan.
—Scott: Ahí hay un grupo de robots. Lánzales alguna. (dice señalando a los robots)
Duncan lanza una píldora, que crea una enorme explosión, destruyendo todo el grupo de robots y parte de la zona donde se encontraban. El impacto es tan fuerte que se ven obligados a usar escudos para protegerse, ya que estaban muy cerca de la explosión.
—¡Qué haces! ¡Olvidaste lo que dijo! ¡Usa las píldoras con cuidado!— grita Karina.
Megan observa el camino que León siguió, con un rostro de nostalgia y preocupación.
—¿A dónde pudo haber ido la nave?— se pregunta León en voz alta.
—Tecnología: Es probable que aún esté preparándose. Hay que tener cuidado, no sabemos qué puede suceder.
—León: ¿De qué puede estar preparándose?.
—Tecnología: Es difícil saberlo. Hasta que regrese, no sabremos su intención. Deberías acabar con cuantos robots sea posible. Esta estampida es demasiado grande y los aventureros están teniendo momentos difíciles. Pero si te das cuenta, los robots ya dejaron de aparecer. Es posible que, una vez termines con estos, ya no salgan más y solo quede el jefe.
—León: Entonces, esta es la batalla final en esta zona. Ganemos o perdamos, es la última.
—Tecnología: Déjame controlar a Alpha, así te enfocas solo en acabar con los enemigos.
—León: ¿Desde cuándo puedes hacer eso? (pregunta sorprendido)
—Tecnología: Yo también poseo la misma habilidad que tú. Lo olvidas, puedo hacer actualizaciones si lo considero conveniente.
—León: Eres una caja de sorpresas. ¡Bien! Te lo encargo.
Mientras Tecnología conduce el vehículo, León utiliza sus pistolas para acabar con tantos enemigos como es posible, limpiando la zona por donde pasa y apoyando a los demás aventureros. Enfrentando y eliminando a los enemigos más fuertes que complican la vida de los aventureros, él les da la oportunidad de continuar en esta guerra imprevista.
Poco tiempo después, la nave aparece lentamente en el cielo, su sorprendente tamaño provoca admiración y preocupación al mismo tiempo. La escena es increíble pero terrorífica, pues se enfrentan a un enemigo formidable que deben vencer.
Una vez que la nave está en ángulo de tiro, varios aventureros disparan sus armas y magia contra ella. Los ataques impactan en el casco, pero la coraza parece impenetrable. La nave comienza a moverse, volando de un lado a otro por toda la ciudad. Desde la parte frontal, saca un cañón que empieza a disparar un rayo láser devastador, que destruye edificios y aliados por igual. Los aventureros, conscientes de la fuerza de este rayo, evitan el ataque ya que no es algo que puedan detener fácilmente. El rayo es tan potente que elimina los robots de un solo golpe.
La velocidad de la nave hace que sea difícil acertar un golpe. Su rápida trayectoria la lleva a atravesar la ciudad en instantes, complicando los intentos de los aventureros por dar en el blanco. Aunque el rayo es predecible en su dirección, su velocidad hace que esquivarlo sea un desafío. Los tanques, con su fuerte defensa, usan sus escudos para protegerse del ataque. Sin embargo, cuando no logran esquivar o el rayo los roza, sobreviven a duras penas.
León, montado en Alpha, persigue la nave y dispara en cada oportunidad. La nave es constantemente seguida por esté a través de la ciudad, pero su capacidad de vuelo hace que sea difícil alcanzarla. Las carreteras aéreas se desmoronan cuando los rayos las atraviesan, y enormes edificios caen, convirtiendo la ciudad en escombros y caos.
Mientras tanto, los aventureros continúan combatiendo a los robots restantes, que disminuyen poco a poco. Los aventureros voladores intentan atacar desde el aire, pero la nave se mueve tan rápido que se les hace casi imposible acercarse.
León ve una oportunidad en una de las carreteras aéreas. Acelera al máximo, aplicando Turbo, e ingresa en la carretera, subiendo para alcanzar la altura adecuada y perseguir la nave. Se lanza desde la carretera para alcanzar la nave, pero el esfuerzo resulta en vano; la nave pasa demasiado rápido y no logra atraparla. Al caer, regresa a Alpha al inventario y un aventurero lo atrapa en el aire. Para su sorpresa, es Conner, equipado con alas de águila que le permiten volar.
—¿Qué haces? Esa fue una jugada arriesgada— le dice Conner.
—León: Gracias por la ayuda. Intenté alcanzar la nave, pero fue imposible.
—Conner: Por ahora, solo podemos esperar una oportunidad. Es posible que en algún momento reduzca su velocidad.
—León: ¿Ya tienen alguna estrategia?.
—Conner: Uno de los líderes pensó que lo ideal sería subir a la nave y atacar desde arriba, mientras otros atacan en el suelo y los que vuelan desde el aire. Pero para que esta estrategia funcione, la nave debe reducir su velocidad para que podamos acertar.
—León: Ya entiendo, era casi lo que intentaba hacer. Pero con el movimiento actual, es imposible alcanzarla. Déjame en el suelo, estaré pendiente para cuando reduzca su velocidad.
—Conner: ¿Piensas hacer lo mismo otra vez?
—León: No. Tengo una amiga que puede volar, espero que me ayude a subir a la nave.
—Ok. Ten cuidado— dice Conner.
—León: Gracias por la ayuda.
Conner lo deja en el suelo y se va volando. León invoca nuevamente a Alpha, montándose en ella para recorrer los alrededores a toda velocidad, eliminando enemigos en el camino. Sin embargo, no logra encontrar a sus amigos por ninguna parte. Decide depositar nuevamente a Alpha en el inventario y continuar a pie, pensando que al ir en el vehículo pudo haber pasado cerca de ellos sin verlos.
En un pequeño descuido, la nave pasa volando por encima de él, disparando su rayo láser. El impacto directo lo deja malherido en el suelo, incapaz de recuperarse rápidamente. Mientras intenta reponerse, la nave se prepara para un nuevo ataque, pero esta vez Duncan se interpone, bloqueando el láser con su escudo. La habilidad especial de Duncan refleja el rayo, aunque el impacto sigue siendo difícil de sostener mientras el ataque pasa.
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