Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 104
- Inicio
- Todas las novelas
- Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado
- Capítulo 104 - 104 Capítulo 104 Es tú culpa
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
104: Capítulo 104: Es tú culpa 104: Capítulo 104: Es tú culpa Editor: Nyoi-Bo Studio En la mansión Gray…
Cuando ambos entraron a la casa, Sei se fue directo a su estudio sin decir ni una palabra.
Mientras, Davi que aún estaba un poco decaída, se encaminó a su habitación.
Una vez allí, se apoyó en la pared por un rato y luego fue al baño y se sumergió en el agua tibia.
Después de un rato, comenzó a pensar y se formó lentamente una sonrisa en su rostro.
Recordó la primera vez que entró a la casa, lo único que sintió fue miedo, ansiedad y desesperanza.
Pero pasó el tiempo, y antes de darse cuenta, todos esos sentimientos desaparecieron cuando ella estaba a su lado.
Él fue quien le dio esperanzas, el que la hizo soñar de nuevo.
Hacía más cálidos sus días y le daba un propósito solo por estar a su lado, y eso la hacía feliz.
Pensando en ello, Davi se recargó una vez más.
Pensó que este podía ser el primero de los obstáculos desafiantes que tenía que cruzar.
Desde el principio supo que no sería fácil, y por ello fue que nunca se rindió.
… Luego de su baño relajante y de recargar su determinación, Davi se sintió revitalizada.
Por lo que bajó a ver si las criadas ya estaba preparando la cena.
Pero camino al comedor, se encontró al Sr.
Chen sentado en el sofá en silencio.
Al verlo, Davi pensó que quizás algo lo estaba molestando, por lo que se dirigió hacia él.
—Sr.
Chen, ¿puedo preguntarte algo?
—pronunció, y el hombre sonrió alegre como siempre.
—¡Por supuesto que puedes!
¿Qué pasa, señorita?
—Sei dijo que hoy era peligroso, ¿puedes decirme a qué se refería?
La pregunta de Davi obviamente tomó por sorpresa al alegre Sr.
Chen.
Levantó la mano y se rascó la nuca mientras hablaba inseguro.
—Eh…
lo siento, señorita.
Bueno, es solo por cuestiones de seguridad.
No tienes que estar ansiosa por ello.
—¿Por qué?
¿Sei está…
está en peligro?
Cuando aquellas palabras salieron de su boca, el Sr.
Chen se quedó en silencio y desvió la mirada.
—Eh…
este…
Al ver lo afligido que estaba, Davi supo que podía estar en lo correcto.
Por lo que, sin decir ni una palabra, se fue al comedor.
Se sentó y se golpeó suavemente la cabeza sobre la mesa.
Sei…
¿de verdad estás en peligro?
¿Por qué?
En ese momento, el corazón de Davi se volvió pesado.
Pensar que Sei podía estar en peligro, la asustó más de lo que pensó.
Mientras tanto, Zaki la estaba viendo en secreto y al darse cuenta de lo preocupada que estaba, decidió informárselo a Sei.
Por lo que fue y entró al estudio levemente iluminado y se acercó al hombre que de vez en cuando escribía algo en el teclado del computador, como si sus ojos estuvieran pegados a la pantalla.
—Creo que tu esposa no estaba decepcionada, si no preocupada por ti —Zaki rompió el frío silencio y el hombre se giró hacia él, confundido.
—¿Preocupada?
—Es tú culpa.
Sabes que tu esposa no es idiota.
Cuando dijiste que era peligroso, por supuesto que lo único que iba a deducir era que estás en peligro.
Al oír sus palabras, Sei se quedó en silencio por un rato antes de volver a hablar—No quiero mentirle.
—Pero es por eso que está angustiada por ti —le respondió Zaki, causando que Sei se viera más afligido.
Esa expresión entretenía al hombre a su lado.
—Bueno, solo tienes que decirle que no se preocupe.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com