Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 136
- Inicio
- Todas las novelas
- Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado
- Capítulo 136 - 136 Capítulo 136 100% Enamorado, Sin Duda
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
136: Capítulo 136: 100% Enamorado, Sin Duda 136: Capítulo 136: 100% Enamorado, Sin Duda Editor: Nyoi-Bo Studio —¿Estoy…
enamorado?
—pronunció, lucía como si intentara descifrar un código egipcio de miles de años para el que nadie tenía respuesta.
—Bien, te voy a hacer una serie de preguntas para ayudarte a descubrirlo.
Primero, ¿te encuentras más seguido intentando y haciendo cosas en las que no estabas interesado antes gracias a ella?
—preguntó el hombre y Sei comenzó a juntar cada recuerdo en su mente con perfecto detalle.
Como si estuviera reproduciendo una película en su cabeza sin olvidar ni una escena.
Todas las primeras veces que experimentó gracias a ella aparecieron como una serie de fotos hermosas y preciadas una tras otra.
Sabía que no necesitaba evaluarlas más porque sin duda la respuesta era un sólido: sí.
—Siguiente, ¿te sientes a menudo ansioso o tenso cuando pasa algo malo o cuando ella hace algún movimiento o en cada pequeña cosa que hace?
—Absolutamente, con un solo toque suyo, este hombre se congela y se queda estupefacto, ya perdí la cuenta de cuántas veces ha pasado.
¿Y ansioso?
Dios mío.
¿Sabías que este hombre tomó de inmediato un vuelo de vuelta desde el otro lado del mundo solo porque su esposa estaba molesta y por una llamada en la que le decía: te extraño?
—Zaki fue quien le respondió sin vergüenza al siquiatra.
Sin embargo, aquello era exactamente lo mismo que pasaba por la cabeza de Sei, como si el hablador Zaki se hubiera ofrecido para expresar en palabras lo que Sei estaba pensando.
Al oír la declaración de Zaki y ver la expresión de Sei, el Dr.
Izumi tuvo otro sólido sí, por lo que continuó.
—¿Estás experimentando que no eres capaz de sentir una pasión romántica por otra persona que no sea ella?
—Oh, vamos Izumi…
¡¿qué tipo de pregunta es esa?!
¿Ha sentido alguna emoción, en especial una pasión romántica antes?
Este hombre originalmente era un leño sin vida, ¡un robot con un gran cerebro, pero sin corazón!
Estos dramáticos cambios comenzaron desde que apareció su querida esposa, ¡lo sabes!
Una vez más, fue Zaki quien respondió, y sabía perfectamente a lo que se refería.
Izumi, quien por un largo tiempo fue su inútil siquiatra, estaba consciente de lo frío como piedra que era Sei, por lo que consideró que para él, ya no había cura.
—Oye, Zaki.
Le estoy preguntando estas cosas para que se de cuenta de sus sentimientos, ¿bueno?
Así que por favor, quédate callado y dejame hacer mi trabajo en paz.
—Izumi le habló con calma a Zaki, el hablador, quien luego de escucharlo, se sentó indiferente con las manos detrás de la cabeza y puso los pies sobre la mesa.
—Sí, sí.
Entiendo, continúa entonces.
Continúa con la interrogación, no, quiero decir, la parte de preguntas y respuestas.
—movió la mano con pereza, ante lo que el siquiatra sacudió levemente la cabeza.
Este chico sigue siendo un dolor de cabeza.
—Muy bien, siguiente pregunta Sei.
¿Piensas que ella es única?
Quiero decir, ¿piensas que no hay nadie en el mundo como ella?
—preguntó, y Sei sin dudar le dio su respuesta: sí.
En sus ojos se reflejó la frase: ella es única en el universo.
—¿Te encuentras siempre fantaseando sobre cada momento que pasaste con ella o enfocándote en cada objeto trivial o evento que te recuerde a ella?
—Izumi, solo para que sepas, cada galleta o flor convierte a este hombre en un ciervo ante las luces, ya estoy considerando en contratar a alguien para que haga el trabajo de devolverlo a la realidad.
Yo ya estoy cansando de hacerlo.
Como era de esperar, Zaki no pudo mantener la boca cerrada, Izumi solo lo ignoró.
Además, sabía que Zaki era el único que conocía a Sei más que nadie.
Tanto, que podía saber más de Sei que el hombre mismo.
—¿Sientes que tu humor cambia de uno a otro como si estuvieras experimentando una adicción a las drogas?
—¡Exactamente!
A veces…
no, siempre, este hombre que solía ser la personificación del invierno eterno por décadas, de repente se convirtió en el dios de las cuatro estaciones.
Pero por supuesto, se volvió una estación rota él mismo.
Como si invierno, otoño, primavera y verano estuvieran siempre peleando.
Y lo más gracioso es que, el invierno desaparece sin dejar ni un rastro cada vez que aparece su esposa, y con ella, llega el verano y la primavera.
Ahh…
¿entiendes a lo que me refiero?
—Sí, lo entiendo.
Clarísimo, Sr.
Zaki.
—replicó el siquiatra antes de girarse hacia Sei.
—Siguiente pregunta, Sei.
¿experimentas regularmente estos sentimientos: posesión, celos, miedo al rechazo o ansiedad al estar separados?
—¡Jajaja!
¿me creerías si te digo que se pone celoso hasta de alguien que es gay?
Hasta se pone celoso de mí cuando estoy hablando con su querida esposa.
Esta persona aquí es un esposo súper celoso.
Además…
casi no quiere salir nunca de la casa.
Y cuando estamos lejos, siempre trabaja diez veces más rápido solo para volver lo más pronto posible.
Luego de oír la respuesta de Zaki y ver que los ojos de Sei decían: sí, ha dicho todo lo que tenía en mente; Izumi suspiró.
Sabía que no había necesidad de hacer más preguntas.
—Muy bien, último par de preguntas.
¿Has considerado un futuro con ella?
¿Y sientes que estás dispuesto a sacrificar todo por ella?
—preguntó el psiquiatra, y sin esperar su respuesta, continuó.
—Si tus respuestas también son un sí, entonces, felicidades Sei, estás cien por ciento enamorado, sin duda.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com