Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 137
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- Capítulo 137 - 137 Capítulo 137 Planes Crueles
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137: Capítulo 137: Planes Crueles 137: Capítulo 137: Planes Crueles Editor: Nyoi-Bo Studio Cuando el psiquiatra le confirmó que estaba enamorado, Sei se quedó en completo silencio.
Lucía como si acabara de resolver el misterio de miles de años dentro de él.
Se quedó inmóvil como un pilar de madera con raíces, sin embargo, esta vez ya no era madera congelada.
Zaki, por otro lado, había estado esperando una reacción más visible de su parte, pero para su mala suerte, el hombre estaba aturdido una vez más.
Zaki bajó los brazos decepcionado.
—Jefe, ¿hay algo más que quieras confirmar?
—el Dr.
Izumi rompió el silencio, pero Sei parecía estar envuelto en una barrera a prueba de sonido.
Por lo que miró a Zaki y sacudió la mano con desdén.
Eh…
entonces aquí mi trabajo está hecho, eh.
Fiu…
por suerte Zaki estuvo aquí, si no todavía estaría esperando las respuestas de una palabra de Sei.
—Muy bien, entonces, debo irme.
Llámame en cualquier momento si me necesitas de nuevo.
—Se puso de pie, ordenó sus cosas y caminó hacia la puerta antes de que Zaki hablara.
—Espérame afuera, hay algo que quiero preguntarte —dijo, el hombre asintió y abandonó la habitación.
Cuando la puerta se cerró, la mirada de Zaki se dirigió hacia el leño que tenía en frente.
Se acercó a él y sacudió la mano cerca de la cara, hablándole con travesura.
—Oye, ¿sigues vivo?
—preguntó, pero fue como si se hubiera invisible.
Sei ni siguiera lo miró.
Zaki suspiró y se fue a apoyar en la ventana por la que Sei estaba mirando, para obtener su atención.
—Ahora que finalmente sabes lo que sientes por ella es hora de que hables, Sei.
¿Qué estás pensando?
Quiero saber sobre los futuros planes que tienes con ella.
¿No ha cambiado el plan inicial?
—Zaki preguntó mirándolo con atención.
En ese momento, Sei desvió la mirada hacia la oscura noche que se veía por la ventana, como evitando la pregunta de Zaki.
Y su dichosa expresión de hace un momento, se volvió fría.
Pero Zaki no lo dejó, a pesar del cambio en su expresión.
Quería saber su respuesta.
Quería saber qué estaba pensando, porque desde ahora, las cosas podrían seguir un camino completamente distinto.
Un camino que no existía al principio.
Desde que Zaki se dio cuenta de que Davi se había convertido en alguien importante para Sei, comenzó a armar un plan.
Pensó en qué pasaría al momento en que se enamorara de ella.
Pensó en qué haría Sei con ella y con sus planes originales.
La verdad era que habían solo dos razones por las cuales Sei accedió a casarse.
La primera, era porque su desesperado abuelo deseaba tener un gran nieto a quien heredarle Mikazuki Corporation.
Y la segunda, era usar a su hijo para desmantelar a su propio padre, Zhao Meng, el hombre considerado el dios actual del mundo de los negocios de Asia y el responsable de su miseria.
El plan inicial era claro y decisivo, no implicaba emociones, por lo que era considerado cruel y nada más.
Sei nunca estuvo de acuerdo con todo porque quisiera.
Su casamiento era solo parte de un plan de venganza.
Ahora que las cosas habían resultado de esta forma, Zaki se preguntaba en qué estaba pensando Sei.
¿Qué pasó con su plan?
¿Pensaba continuar a pesar de todo?
¿Qué hay del contrato que firmó su esposa?
El contrato que firmó Davi indicaba que una vez que la mujer que se convirtiera en su esposa diera a luz a su hijo, este sería solo de él.
Y estipulaba que vivirían juntos hasta que ella diera a luz, lo que significaba que cuando su misión estuviera completa debía cortar todo lazo con él.
Además, el periodo en el que debía quedar embarazada era dentro de los primeros cinco meses después del casamiento, y si no lo lograba, el contrato se terminaría y se divorciarían automáticamente.
El contrato era otra transacción cruel, y lo peor era que la esposa estaba al tanto de ello.
Sabía que debía hacerse a un lado una vez que completara su misión.
Y considerando aquello, Zaki quería saber en qué estaban pensando ellos dos ahora que las cosas habían resultado de esta forma.
—Sei, deberías pensar en esto ahora.
Tienes que pensar en ello lo más pronto posible.
—continuó finalmente Zaki ante el silencio de Sei.
Y luego de un par de minutos más de silencio, Sei se puso de pie y abandonó la habitación llevándose su máscara sin decir ni una palabra.
Zaki suspiró profundamente sin poder hacer nada.
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