Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 146
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- Capítulo 146 - 146 Capítulo 146 No Está Mejorando
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146: Capítulo 146: No Está Mejorando 146: Capítulo 146: No Está Mejorando Editor: Nyoi-Bo Studio Perpleja por las palabras de Sei, Davi estaba a punto de responder cuando la cabeza le punzó tan fuerte, que le jaló con fuerza el cabello a Sei.
Gimió por el dolor, enterrando el rostro en su pecho.
Sei volvió a su estado de pánico.
—¿E-estás bien?
—le preguntó ansioso, pero Davi no respondió.
Solo le agarró la camiseta abrazándolo con fuerza.
En ese momento, los latidos de Sei se descontrolaron.
Mientras más la veía y la sentía sufrir, Sei no pudo evitar tener miedo.
Tenía miedo de que le pasara algo malo.
Por ello, es que llamó de nuevo a Zaki para que contactara de inmediato a cualquier doctor que estuviera disponible.
Pero antes de que marcara, se abrió la puerta de la habitación y entró Zaki.
—Zaki, ¡llama al doctor Sou ahora!
—la voz de Sei sobresaltó a Zaki.
Cuando lo vio, se quedó en silencio por un rato, luego se encaminó hacia él.
Ahh…
este hombre…
no puedo si quiera imaginar cómo se pondrá cuando su esposa esté embarazada y de a luz…
al parecer necesito ejercitar mi paciencia desde ahora…
para el futuro…
—Relájate Sei, ¿ella te dijo que necesitaba un doctor?
Toma, traje el analgésico, una vez que lo tome, le va a aliviar el dolor de cabeza.
—Zaki hablaba con seguridad mientras le entregaba la medicina.
—Has que tome esto, rápido.
—agregó, y Sei le habló a su esposa entre sus brazos.
—Aquí está la medicina, debes tomar esto.
—Luego de que Davi se tragara la píldora, Sei la recostó en la cama para que descansara.
Después de un rato, Davi se volvió a quedar dormida y Sei dejó escapar un profundo suspiro de alivio.
Levantó la mano y se tocó la frente, como si ahora él tuviera dolor de cabeza.
Lucía como si acabara de sobrevivir un serio episodio en su vida.
Al ver su reacción, Zaki se reía en su interior y no podía dejar de burlarse del ser con problemas que tenía en frente.
—Oye, no te enfermes también…
por eso es que te digo que dejes de preocuparte como un anciano y te relajes.
Su resaca no desaparecerá si te matas de la preocupación— —Cállate.
—La firme y fría voz de Sei, llena de advertencias, hizo que Zaki cerrara la boca al instante.
La mirada de Sei era como dagas que apuntaban directo a su garganta, como diciéndole: si la despiertas, te mato.
Zaki retrocedió unos pasos, se dio la vuelta y escapó.
… Davi despertó pasado un par de horas.
Sei le dio la comida que le recomendó el doctor y luego ella volvió a dormirse.
Ya era pasado medio día pero Davi aún no estaba completamente recuperada.
Por lo que Sei se preocupó mucho y no quedó satisfecho con los consejos de doctor.
—Han pasado horas…
¿están siquiera funcionando los consejos del Dr.
Sou?
—le preguntó Sei a Zaki cuando salió de la habitación.
—Oye, ¿olvidaste quién era el doctor Sou?
Es el mejor doctor de este país y uno bastante famoso en toda Asia.
—Pero ella no está mejorando.
—Zaki se quedó sin palabras por el tono insatisfecho de Sei.
Obviamente está mejorando, ¿sí?
Solo es tu imaginación…
¿acaso él no te dijo que no había una píldora mágica para que mejorara…?
Ahh…
me estás dando dolor de cabeza Sei…
Mi vida es difícil…
—Las resacas son algo que solo se pueden curar con el tiempo, ¿entiendes?
Sería bueno tener a quien preguntarle sobre su historia con el alcohol para… —Esa mujer…
la amiga de Davi que conocimos en el café.
—¿Eh…?
¿Qué hay de esa amiga suya?
—Ve a preguntarle.
Ya que no podemos traerla aquí, ve y pregúntale personalmente.
—¿Eh?
Oye…
¿por qué simplemente no la llamas?
—No tengo su número.
—Entonces…
—sin dejar que Zaki continuara hablando, Sei ya lo estaba mirando con intensidad, por lo que Zaki se rindió e hizo lo que le estaba ordenando.
—Ya, ya…
voy…
¡voy!
Ah…
¿Quién pensaría que vería a esa señorita pervertida de nuevo?
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