Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 147
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- Capítulo 147 - 147 Capítulo 147 Nada Mal, Señorita Pervertida
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147: Capítulo 147: Nada Mal, Señorita Pervertida 147: Capítulo 147: Nada Mal, Señorita Pervertida Editor: Nyoi-Bo Studio En algún lugar de Blue City…
Zaki enmascarado acababa de llegar al edificio en el que vivía Hinari Zuzuki.
Antes de que se bajara del auto, una problemática escena ocurrió ante sus ojos.
Observó lo que estaba pasando con los brazos cruzados indiferente y apoyado en la puerta del auto.
Dos hombres con trajes negros que lucían como guardaespaldas, estaban sacando del edificio a una chica en pijama.
Ella tenía cabello atado en un moño desordenado y su pijama tenía cuchillos y pistolas.
Lucía como si acabara de despertar, a pesar de que ya era pasado el medio día.
—Qué es esto…
la señorita pervertida luce como una linda chica pueblerina cuando no está usando maquillaje, eh…
—pronunció Zaki con la mirada fija en ella.
—¡Dije que me suelten, maldita sea!
¡No quiero volver a ese lugar infernal!
¡Suéltenme o se van a arrepentir, miserables!
—gritaba ella intentando zafarse de su agarre.
Pero sus protestas ni inmutaron a los guardaespaldas, como si no hubieran oído nada.
La chica pareció darse cuenta de que no había caso en que gritara y forcejeara.
Porque cambió su expresión y se calmó.
—Está bien, entiendo, los seguiré obediente…
pero por favor suéltame la mano, me estás lastimando…
por favor…
—la ruidosa e indisciplinada chica de hace un rato se volvió encantadora y agradable.
Su aura seductora ardió como un fuego incluso estando en pijama, ante lo que ambos guardaespaldas se congelaron al verla.
En ese momento, Zaki sonrió viendo el espectáculo.
—Nada mal, señorita pervertida.
Al menos deberías usar ese talento tuyo para tu propio beneficio.
—Se susurró Zaki a sí mismo, como si estuviera viendo una película con una protagonista satisfactoria, no la típica chica tonta e inútil.
—B-bueno señorita, entonces por favor, síguenos obediente.
—le dijo el guardia sonrojándose un poco y soltándole la mano.
—Gracias —respondió ella con su voz seductora de siempre y sus encantadores ojos.
El otro guardia también la soltó.
Después de dar las gracias falsas, en su interior estaba agradecida del otro guardaespaldas, los tres se dirigieron al auto.
Uno de ellos le dio la vuelta al auto y se sentó en el asiento del conductor mientras el otro le abría la puerta.
Aquellos hombres severos parecieron convertirse en sus mascotas.
En el momento oportuno, Zaki estaba listo para atacar y sacar a la chica de ahí cuando Hinari, en vez de subirse al auto, le tocó el brazo al guardaespaldas.
—Uhm…
señor, ¿me puedes acompañar en el asiento trasero?
—le preguntó seductora, ante lo que el gran hombre se sonrojó nuevamente y asintió de inmediato.
—¡Yuju!
Sube entonces.
—Lucía encantada y aliviada cuando hizo que el hombre se subiera primero al auto.
Él no sospechó nada.
Tan pronto como el hombre estuvo dentro, Hinari cerró la puerta de golpe y salió corriendo.
Zaki sonrió y soltó una risita por lo que hizo la chica.
—¡Pfft!
Jaja…
esta pervertida es bastante inteligente y peligrosa.
—comentó antes de moverse de su asiento para sacar a la chica de ahí antes de que esos dos la atraparan de nuevo.
La chica estaba a punto de entrar al edificio cuando Zaki le sujetó la muñeca.
Ella se sobresaltó, pero cuando vio quién era, abrió los ojos incrédula.
—Sígueme —le dijo él y la llevó hasta el auto negro aparcado al lado del camino.
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