Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 158
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- Capítulo 158 - 158 Capítulo 158 Cuando Regrese
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158: Capítulo 158: Cuando Regrese 158: Capítulo 158: Cuando Regrese Editor: Nyoi-Bo Studio Más tarde ese día, Davi regresó a su cama y se durmió de nuevo y para cuando abrió sus ojos, ya se había puesto el sol.
Ella se inclinó y se sentó en su cama cuando vio la silueta de Sei sentado al lado de la ventana y mirando hacia afuera en silencio.
Davi tan solo sonrió cuando lo vio antes de que silenciosamente se dispusiera a dejar la cama.
Miró de nuevo a Sei y parecía que no la había notado aún.
Así es que caminó más cerca de él.
Ella estaba pensando en sorprenderlo pero antes que pudiera alcanzarlo, el hombre de repente se dio vuelta hacia ella.
Sei estaba a punto de moverse cuando Davi saltó hacia él y también miró hacia fuera por la ventana.
—¿Qué estás mirando?
— le preguntó.
—La luna— le contestó mientras que su mirada estaba fija en ella.
Al escucharlo, Davi levantó su cara y miró la luna hacia arriba.
—Ya veo… la luna está realmente bella esta noche también… —dijo ella y por alguna razón hizo una pausa.
Fue porque un recuerdo de ayer de repente apareció en su mente.
Recordó que Sei de alguna manera que ella estaba más linda que la luna.
Sin embargo, estaba insegura si es que realmente él lo había dicho o era tan solo un falso recuerdo.
Curiosa, luego Davi miró fijamente a Sei antes de preguntarle.
—Anoche… cuando estaba borracha y te arrastraron hasta en medio del camino, recuerdo que me dijiste algo…pero no estoy muy segura… ¿qué me dijiste en ese momento?— ella preguntó cuando Sei tan solo la miró con ojos sinceros y brillantes.
Y al siguiente instante, él levantó su mano y acarició la mejilla de ella.
—Dije que… que eres mucho más hermosa que la luna— respondió haciendo que Davi se quedara sin palabras mientras que pestañeó tres veces antes que pudiera volver a hablar.
—¿Qué?
— ella preguntó de nuevo, aun mirándolo con ojos de incredulidad.
—Eres mucho más hermosa que la luna— le repitió y la cara de Davi se volvió rojo carmín.
Atónita con las palabras de Sei, su corazón comenzó a acelerarse.
Davi se quedó sin palabras por un largo periodo de tiempo pero antes de que ella pudiera hablar de nuevo, Sei de repente se levantó y la abrazó.
En ese momento, las palabras de Davi se quedaron trabadas en su garganta debido a que la forma en que Sei la abrazó parecía ser un poco diferente, como si él estuviera buscando bienestar de parte de ella.
Haciendo que Davi levantara su mano en reflejo y tan solo acariciara su espalda de manera gentil.
—¿Sei?
— Davi lo nombró pero Sei tan solo apoyó su cabeza en su hombro.
Después de un corto tiempo de silencio, él levantó su cabeza y la miró fijamente.
—¿Cómo te sientes ahora?
— le preguntó y Davi le contestó de inmediato.
—Estoy bien por completo— contestó mientras sonreía tratando de mostrarle a él que ella ya estaba recuperada y que él no tenía necesidad de preocuparse más por ella.
—Gracias a ti.
Gracias por quedarte a mi lado.
Gracias cuidar de mi— continuó diciendo mientras lo miraba fijamente con amor.
—Eres mi esposa.
Es mi responsabilidad cuidar de ti— contestó Sei y Davi se ruborizó de nuevo.
Ella comenzó a darse cuenta que Sei parecía estar un poco diferente en ese instante.
¿Q-qué está pasando?
¿Por qué rayos de repente sus palabras son tan dulces?
Sin embargo, las siguientes palabras que salieron de la boca de Sei hicieron que la sonrisa de Davi desapareciera.
—Yo me…esta noche, me estoy yendo de nuevo— Dijo él y Davi quedó en silencio por un rato antes de contestarle.
—¿Cuándo regresarás?
—No estoy seguro.
—Ya veo— Por alguna razón un indescriptible sentimiento de tristeza comenzó a esparcirse en el pecho de Davi.
Incluso hacía su mejor esfuerzo en no demostrárselo pero ni siquiera pudo continuar hablando.
Hasta el siguiente segundo, Sei la abrazó fuertemente de nuevo.
Esta vez su abrazo parecía estar consolándola y tratando de suavizar su triste corazón.
—Cuando regrese, tengo algo que decirte— mencionó con una voz realmente suave casi como un susurro.
Y al haber escuchado sus palabras, Davi no supo por qué pero su corazón comenzó a revolotear salvajemente.
Ella sentía como si fuera algo extremadamente importante que no pudo evitar ponerse nerviosa.
Sin embargo, Davi tan solo mordió su labio mientras lo abrazaba fuertemente antes que le contestara.
—Mm…esperaré por ti.
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