Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 174

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado
  4. Capítulo 174 - 174 Capítulo 174 Tú No Eres Mi Perro
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

174: Capítulo 174: Tú No Eres Mi Perro 174: Capítulo 174: Tú No Eres Mi Perro Editor: Nyoi-Bo Studio En algún lugar en el País X… Un hombre en pijamas fue obligado a arrodillarse en frente de un hombre con unos ojos horriblemente feroces y casi inhumanos dentro de una habitación de un amo de alguna mansión.

El hombre en pijamas no era otro que el ex presidente del País X, el fundador y aún el actual líder de la organización clandestina, Blackleaf.

—¿Ze…Ze…Zero?— dijo él como si su boca temblara en el momento en que vio quien se acababa de escabullir como el viento apareciendo de la nada dentro de su villa supuestamente asegurada de manera perfecta.

—Mucho sin verlo, Sr.

Black— Dijo Zaki en una voz completamente desprovisto de cualquier emoción humana haciendo que el viejo hombre temblara en miedo aún más.

—¿C…cómo conseguiste…?

—¿Realmente piensas que te podías esconder de nosotros?

Incluso si te escondieras en el lugar más profundo de la Tierra, Sei siempre te encontraría.

Y una vez que Sei descubra tu vulnerable trasero, incluso si te rodeas con miles de tus hombres, siempre los superaré— expresó Zaki mientras caminaba lentamente como un león mientras miraba abajo sobre una temblorosa rata ante él.

—¿Por qué tan sorprendido?

¿Olvidaste cómo me crearon tus hombres?

¿Acaso no somos los monstruos que siempre soñaste?— Zaki continuó cuando por alguna razón, el hombre de repente levantó la mirada y comenzó a hablar.

—Ze…zero…Si vienes por mí.

Te puedo dar todo.

Dinero, libertad, todo.

No te ciegues, ese monstruo de Sei solo te está tratando como su perro leal y nada más.

¿No ves que te está usando?— Dijo el hombre, pensando que podía cambiar su pensamiento.

Sin embargo, al contrario de lo que esperaba, Zaki sonrió de manera aún más malvada.

—Su perro leal, ah…— Zaki mencionó mientras sonreía de nuevo antes de colocarse en cuclillas en frente del hombre arrodillado mientras continuaba.

—¿Realmente crees que soy lo suficientemente idiota para considerar una palabra tuya?

Escucha… Aún si lo que dijeras fuera verdad, no me importa para nada.

En ese momento cuando él no nos sacó con él, mi vida ya está en sus manos, así es que ni lo pienses, ¿entiendes?

—Zero…escucha… —Calla tu boca.

¿Quieres saber por qué aún sigues vivo hasta ahora?

Es porque Sei solo te ve como una pequeña suciedad que no es digna de su energía para desperdiciar en ello.

Sin embargo, muy malo porque finalmente encontró una razón para buscarte… Así es que si aún quieres ver los rayos del sol de nuevo, dime la verdad.

¿Qué pasó a la ciudad de Zemei?— preguntó y los ojos del hombre se abrieron con miedo e inmediatamente comenzó a suplicar.

—Z-Zero…créeme.

Incluso nosotros no tenemos idea de lo que pasó ese día.

Si no me crees, Sei puede tomar control de toda el sistema de información del país.

No sabemos nada sobre lo que pasó es por eso que solo podemos culparlo por el desastre— dijo y un golpe despiadado de inmediato se vislumbró en su rostro.

Mientras tanto, Sei quien estaba escuchando su conversación todo el tiempo en frente de su computador apretó su puño mientras hablaba.

—Zaki…No lo mates.

Aún lo necesitamos.

Regresa ahora— pronunció antes de apoyar su cabeza en su mano.

Su rostro estaba oscuro y molesto.

Era porque el caso parecía ser mucho más profundamente complicado y misterioso de lo que había pensado.

Lo que el hombre acababa de decir confirmó lo que Sei ya descubrió, que el País X y el Blackleaf no sabían nada sobre lo que pasó ese día.

Sin embargo, ni siquiera un poco de desaliento apareció en sus ojos, el misterio del caso extrañamente encendió un fuego en el interés de Sei.

Eso era porque este era el primer caso que no logró explotar en su primer intento.

Horas más tarde, Zaki regresó con un aspecto decepcionante en su cara.

—Ahh… esa rata realmente no sirve para nada.

¿Qué hacer ahora Sei?

Pareciera que este no es tan fácil de todo— pronunció, pero para su sorpresa, los ojos de Sei estaban brillando con una insinuación de un fuerte interés.

Provocándole tan solo suspirar mientras se sentaba a su lado.

Eso era porque ha pasado una eternidad desde que algo, aparte de su esposa, había logrado captar su interés.

—Oye Sei… ¿Qué estás planeando hacer?— Zaki preguntó de nuevo cuando Sei finalmente despabiló y lo miró.

—Vamos a ir a casa— dijo y Zaki de inmediato se paró haciendo ruido mientras levantaba sus manos.

—Ahh… finalmente, han sido tres semanas.

Quiero comer la comida la joven señorita— contestó Zaki energéticamente cuando de repente Sei tocó el hombro de Zaki provocando que se volteara hacia él con una mirada perpleja.

—No eres mi perro ni nada por el estilo— dijo Sei antes que caminara cerca de él, dejando a Zaki sin palabras por un rato antes de que se depositara una gran sonrisa maliciosa en su rostro.

—¿Mmm…?

¿Qué es esto Sei?

Estás enojado por lo que esa maldita rata dijo?— Zaki preguntó de manera feliz mientras lo atrapaba y sonreía como una gato molesto.

—Eso no.

Es porque no importa cómo lo haya visto, no luces como un perro, para nada.

Y tampoco eres tan obediente después de todo— expresó Sei despreocupadamente cuando Zaki de repente replicó.

—¿Ah?

Solo desobedezco cuando sé que tu orden es riesgosa, ¡¿sabes?!— contestó pero Sei lo ignoró mientras continuaba caminando.

—Oye, no me ignores.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo