Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 183
- Inicio
- Todas las novelas
- Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado
- Capítulo 183 - 183 Capítulo 183
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
183: Capítulo 183.
Lo Único Hermoso Ante Mis Ojos 183: Capítulo 183.
Lo Único Hermoso Ante Mis Ojos Editor: Nyoi-Bo Studio País J, Ciudad Azul… Zaki estaba un poco ansioso desde el momento en que llegaron al país.
Bueno, era porque no pudo retrasar su llegada debido a la extrema impaciencia de Sei.
Estaba demasiado emocionada como para llegar a casa que nada lo podía distraer.
Ahh…¿Qué debería hacer?
¿Qué debería hacer con este ser humano?
Cerebro…piensa en algo antes que sea demasiado tarde…piensa, rayos… Forzándose a pensar en algo útil, Zaki golpeó su frente en la ventana del auto mientras estaba parado afuera.
Bueno, Davi le había pedido a Zaki que se asegurara de que llegaran a la Mansión Gris después del atardecer, para que ella le pudiera preparar una sorpresa a Sei.
Así es que Zaki por supuesto le prometió que se lo dejara a él.
No pudo prever que la impaciencia de Sei era tan intensa que nada lo podría hacer esperar más tiempo.
Y al final, todo lo que hacía Zaki era inútil y cuando miró hacia arriba, el sol aún estaba brillando orgullosamente.
Ay, sol…¿puedes tan solo desaparecer rápidamente solo por hoy?
Deja que la noche llegue rápido… Mientras el auto continuaba moviéndose a su destino, Zaki solo podía llorar sin lágrimas cuando miró su reloj de muñeca.
Bueno, de hecho eran dos horas más temprano que la hora citada.
Joven señorita…lo siento.
Su cómplice es realmente inútil el día de hoy.
Es imposible para mí controlar a su esposo en este momento, ni siquiera puedo hacer que se retrase un minuto, él esta… Justo cuando Zaki comenzaba a corear sus disculpas internamente, una cierta idea salvadora de vida apareció ante su vista.
Sus ojos se abrieron cuando vio una tienda de regalos delante del camino, de este modo, sin más preámbulos, se volteó hacia el hombre silencioso quien nunca dijo una sola palabra desde que dejaron el País H.
—Oye Sei.
¿No comprarás ningún regalo o suvenir para tu esposa?
Tu esposa debe estar esperando que al menos que lleves algo cuando regreses, ¿sabes?— Zaki luego dijo con confianza, y como esperaba, Sei finalmente volteó su cara hacia él mientras que fruncía un poco sus cejas.
—Bueno, no es que te esté forzando.
Solo estoy preocupado de que ella pueda pensar que ni siquiera te preocupa ella.
Y quizás, ella podría sentirse triste porque ella probablemente pensaría que es porque no es alguien especial para recibir un regalo de su…— continuó pero antes de que pudiera terminar su frase, el silencioso Sei explotó repentinamente.
—¡Eso no es verdad!
— dijo él con una voz firme y un poco fuerte.
Provocando que Zaki se quedara sin palabras por un rato antes que una sonrisa victoriosa brillara en su rostro.
—Sí, lo sé, lo sé… es por eso que te estoy diciendo esto.
Deberías al menos darle algo así ella no pensará de esa forma.
¿Entiendes?
… Dentro de una lujos tienda de regalos, Zaki estaba sonriendo felizmente mientras seguía al enmascarado Sei detrás de él.
Bueno, para aminorar el tiempo, Zaki también se las arregló para que el estuviera de acuerdo en colocarse la máscara de Sei-er.
“Wow, en un abrir y cerrar de ojos, ya estamos aquí haciendo que pase el tiempo…jaja…soy como un genio por ocurrírseme esta idea, mejor me preparas un banquete como recompensa joven señorita…” murmuró felizmente hacia sí mismo mientras que Sei comenzaba a explotar de impaciencia otra vez.
Debido a que, bueno, por supuesto, está pasando un duro momento desde que esta es literalmente la primera vez que estaba comprando un regalo para alguien por él mismo.
Cada vez que ellos enviaban regalos a su familia, siempre era Zaki quien lo hacía ya que Sei no le importaba nada acerca de esas simples cosas.
—Zaki…dime, ¿qué le debería dar?— Sei le preguntó con una expresión desconcertada grabada en su usual cara blanca, mientras giraba la cabeza de izquierda a derecha y de regreso otra vez, como un perrito perdido quien no tiene idea si ir hacia la izquierda o la derecha o ir al medio o solo regresar e irse.
En ese instante, cuando Zaki lo miró, solo pudo suspirar mientras se movía cerca de él.
Bueno, él sabía que esta era la primera vez que de hecho esta criatura fuera de compras por sí mismo, así es que no podía hacer nada al respecto.
—Bueno, solo escoge algo que sabes que le gustará— le sugirió, y por su señal, damas en uniforme se acercaron a Sei una tras otra mostrándole joyas carísimas, vestidos, bolsos, zapatos y todo lo que pudiera ser considerado precioso para los ojos de una mujer.
Sin embargo, el tiempo pasaba y Sei solo escuchaba las dulces conversaciones de negocios de las damas.
Sus ojos estaban fijos en cada cosa que le mostraban sin siquiera mirar las caras de las señoritas.
Hasta que finalmente, el ítem dieciseis llegó y Zaki interrumpió porque Sei aún no pronunciaba ni una sola palabra.
—Oye.
Solo escoge cualquiera de esos.
Simplemente escoge lo que parezca ser lo más bello ante sus ojos— Zaki susurro cuando Sei solo lo miró en blanco por un rato antes de que abriera su boca.
—¿Lo más lindo a mis ojos?
— repitió y cuando Zaki asintió como un cascabel, por alguna razón, las cejas de Sei se fruncieron y continuó hablando.
—Pero lo único hermoso antes mis ojos es mi esposa— dijo calmadamente con un tono sorprendentemente sincero.
Haciendo que Zaki y todas las damas alrededor de él se quedaran estupefactas mientras que todos los ojos miraban a Sei.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com