Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 205
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- Capítulo 205 - 205 Capítulo 205 No Es Fácil, ¿Cierto
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205: Capítulo 205: No Es Fácil, ¿Cierto?
205: Capítulo 205: No Es Fácil, ¿Cierto?
Editor: Nyoi-Bo Studio Dentro de la habitación de los amos.
Sei quien descansaba en silencio al lado de su esposa hace un momento estaba mirando el rostro de ella cuando repentinamente, se volteó hacia la lámpara al lado de la cama.
Su rostro estaba rojo y su corazón comenzaba a revolotearse.
A tiempo, Sei, en silencio exhaló un suspiro realmente profundo, desesperadamente tratando de calmarse.
Estaba en proceso de aclarar su corazón y mente cuando suave brazo repentinamente envolviendo su cintura, provocándole quedarse congelado de inmediato.
Sei sostuvo su aliento mientras que su esposa solo movió su cuerpo incluso más cerca de él.
Ella lo acurrucó como si estuviera tratando de protegerlo.
Sin embargo, cuando Sei sintió su cálido cuerpo y cálido aliento tocándolo, Sei comenzó a sentir un calor abrasador a través de su cuerpo como un fuego salvaje imparable.
Su enrojecido rostro se puso aún más rojo y su atolondrado corazón se ponía aún más salvaje, hasta que unas gotas de sudor comenzaron a caer de su frente.
Era la primera vez que Sei se sentía de esa manera.
Estaba durmiendo al lado de ella desde que llegó.
Le gusta su gentil caricia, ama su cálido abrazo y su mera existencia era suficiente para calmarlo, como si ella fuera el aliento de aire fresco o las frescas gotas de lluvia mojando su intensa alma.
Desde que ella entró en su vida, ella se volvió en su canción de cuna, ella terminó con las noches de desvelo.
Se convirtió en su confortante y seguro cielo.
Ella se convirtió en su hogar.
Sin embargo, en ese momento, algo extraño le sucedió a él.
No se pudo calmar.
Era la primera vez que el deseo de tocarla era tan fuerte que apenas podía pensar con claridad.
Finalmente, descubrió y entendió el significado de la verdad del tan llamado deseo sexual.
Se dio cuenta que no es algo que se pueda tomar ligeramente, el deseo era tan fuerte que se podía incluso volcar aun así su hierro y dejarle sin sentido.
Al siguiente momento, creer que mejor se movía antes de que perdiera el control, Sei gentilmente le sostuvo su mano y lentamente la elevó y la sacó de su cuerpo.
Él alcanzó al oso de peluche blanco y colocó el brazo de ella alrededor de este.
La chica que aún estaba profundamente dormida abraza al oso mientras comenzaba a hablar dormida.
—Sei es…tan suave…— dijo ella antes de soltar al oso haciendo que Sei continuara enrojecido como un tomate.
Y justo como pensaba que finalmente se sentía mejor ahora que sus cuerpos ya no estaban en contacto, su visión cayó sobre sus deseables labios rojos y se sintió extremamente caliente de nuevo.
Reflexivamente cubrió su boca con la palma de su mano mientras se paraba y se hacía atrás como si las luces rojas de precaución se encendieran todas de una vez.
… Zaki quien ya no podía dormir más finalmente se levantó y salió de la habitación y para su sorpresa, Sei estaba parado ahí como una estatua y apoyado sobre la puerta de su habitación y al mirarlo, Zaki no pudo evitar sonreír juguetonamente.
“Er…¿qué es esto?
Mariquita, apuesto a que está luchando.
Pfff!” dijo dentro de sí mientras caminaba hacia Sei con su usual sonrisa traviesa en la cara.
—¿No te dije que regresaras y que durmieras?
— pronunció Zaki con voz burlona, provocando que Sei le lanzara una mirada.
En ese instante, al mirar los rastros de sudor en su frente, Zaki sonrió como si fuera muy divertido.
Luego se inclinó hacia Sei a medida que le hablaba.
—¿Te diste cuenta finalmente cuán difícil es retractarse?
Tú crees que es fácil, ¿cierto?
Jaja.
No es fácil, ¿cierto?
Me pregunto cuanto tiempo durarás.
Pff — dijo de manera tímida haciendo que Sei solo lo mirara con su habitual expresión imperturbable.
—Es extraño, nunca antes me sentí así— dijo Sei y Zaki solo se apoyó en el muro también.
—Bueno, ¿acaso esto no empezó la noche en que te dio el Beso Francés?
O quizás, es porque finalmente comenzaste a abrirte.
Y creo que finalmente porque le dijiste tus sentimientos y ella también te dijo los de ella, creo que esa es la razón.
Quizás te estás restringiendo demasiado inconscientemente.
Pero bueno, eso ya no importa más Sei.
Lo que deberías estar pensando en este momento es el hecho de que finalmente te estás convirtiendo en esto, un hombre normal.
Pff!
— Zaki dijo mientras reía de nuevo.
—Vamos— dijo Sei mientras se deshacía de él.
—Mariquita ¿finalmente te estás volviendo tan impaciente?
¿Te diste cuenta que ya no puedes retroceder más?— Zaki volvió a hablar de manera maliciosa como un niño burlándose de su amigo mientras continuaba hablando a mediad que seguía a Sei quien se mantenía en silencio.
—Mariquita, bueno, eso es bueno, pero las tiendas siguen cerradas a esta hora.
Espera, hay una tienda que atiende las 24 horas en la ciudad Azul.
De todas formas, ¿qué tipo de anillo quieres?
Hay un montón de anillos en este mundo, ¿sabes?…
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