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Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 231

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  4. Capítulo 231 - 231 Capítulo 231 Solo Si Es Para Ti
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231: Capítulo 231: Solo Si Es Para Ti 231: Capítulo 231: Solo Si Es Para Ti Editor: Nyoi-Bo Studio —Señorita… ¿Oyó lo que acabo de decir?

—preguntó Zaki, dudando, cuando Davi inclinó un poco la cabeza.

—¿Ahora?

¿No estabas hablando de flores?

—dijo ella inocentemente y Zaki tosió.

Oh, gracias a Dios que no escuchó todo… Eso estuvo cerca… Las palabras de Davi hicieron que la preocupación desaparezca inmediatamente de la mirada de Zaki y lo hicieron sonreír.

—¿Ahora vamos a casa, señorita?

—preguntó y Davi subió al auto antes de responder.

—Mm… Vamos a casa —dijo y el coche arrancó.

—Eh… Sr.

Chen, ¿a qué hora es su vuelo’ —preguntó ella y Zaki se volvió para responderle.

—Dentro de seis horas, señorita.

¿Por qué?

—respondió y Davi suspiró aliviada.

—Planeo envolver estos obsequios yo misma.

Me alegra aún tener mucho tiempo para hacerlo —respondió y Zaki sonrió.

Pasó el tiempo y finalmente llegaron a la Mansión Gris.

Los tres hombres de dirigieron directamente al salón de estudio de Zaki, mientras Davi se quedó en la sala de estar, envolviendo los obsequios.

Davi comenzó a trabajar diligentemente, cuando el mayordomo disfrazado entró a la sala de estar, después de controlar cierto lugar.

La observó por un momento, hasta que una idea apareció en su cabeza.

—¿Dónde está Sei?

—le susurró al mayordomo Gou y, cuando éste le dijo que estaban arriba, el Sr.

Mikazuki se dirigió inmediatamente hacia las escaleras.

Al llegar a la puerta, el anciano golpeó.

Sei fue quien abrió la puerta, mientras Zaki y Kir estaban inmersos en una discusión.

—¿Qué haces aquí?

Deja de esconderte en esta oscura cueva y ve a ayudar a tu esposa.

Ella te necesita —dijo el anciano y Sei abrió aún más los ojos.

—¿Pasó algo?

¿Dónde está?

—preguntó ansiosamente.

El viejo se vio confundido por esta reacción y solo pudo responder inmediatamente, a causa de la expresión preocupada que tenían sus ojos.

—Abajo.

¿Por qué estás…?

—el anciano no pudo terminar de hablar.

Eso fue porque Sei se lanzó inmediatamente hacia abajo, como si algo le hubiera ocurrido a su esposa.

—El joven amo debe haber malinterpretado sus palabras, señor.

Debe haber pensado que algo malo ocurrió que ella necesitaba ayuda —explicó el mayordomo Gou.

—¿Él siempre es así?

—preguntó de nuevo el Sr.

Mikazuki.

—Sí, se preocupa demasiado por ella —respondió el mayordomo y el viejo entrecerró los ojos.

Sus ojos estaban llenos de determinación y asombro mientras se acercaba a las escaleras para observarlos en secreto.

Bueno, el viejo aún estaba en la etapa de observación.

Pensó que debía observarlos de cerca para identificar el momento adecuado para jugar los ases que tenía bajo la manga.

Mientras tanto, Davi levantó la cabeza al oír los pasos rápidos y ruidosos que parecían estar acercándose a ella cuando, de repente, Sai ya estaba frente a ella, tomándola por los hombros.

—¿Es… Estás bien?

¿Ocurrió algo?

—dijo Sei con una gran preocupación en sus ojos, respirando pesadamente y dejando anonadada a Davi por un momento.

—Estoy… bien.

¿Qué sucede?

—respondió ella y Sei la miró de pies a cabeza, como intentando asegurarse de que no estaba herida.

Al ver lo ansioso que estaba, Davi levantó las manos y tomó su rostro para hacer que la mire a la cara.

—Sei.

Estoy bien.

No pasa nada.

¿Está bien?

—dijo con gran sinceridad.

Después de un largo rato, Sei se calmó y, al segundo siguiente, la abrazó con fuerza.

—Sei, ¿ocurrió algo?

—preguntó Davi, acariciando suavemente su cabeza.

Cuando Sei la soltó y se puso de pie, levantó una mano y la puso sobre su propio hombro mientras hablaba.

—Creo que… volví a malinterpretar algo.

Lo siento —dijo mientras levantaba un moño que había caído al suelo.

Al ver su expresión de tristeza, Davi sintió que su corazón se estremecía al notar que él se estaba preocupando demasiado por ella, una vez más.

En ese momento, Davi quiso consolarlo, así que tomó su mano.

—Vamos.

Te enseñaré a envolver un obsequio —dijo, con una sonrisa brillante, y los sentimientos desagradables de Sei desaparecieron lentamente.

Estaba a punto de asentir con obediencia, pero sus ojos cayeron sobre una pequeña caja rosa, perfectamente envuelta, y dudó.

Al notar que su mirada se había posado sobre la pequeña caja, Davi soltó una risita.

Era porque, de repente, la expresión de Sei cambió y parecía que acababa de notar que hacer algo así sería imposible para él.

—No te preocupes, yo te ayudaré.

Envolveremos esto juntos —dijo ella alegremente y Sei no pudo negarse.

Sin embargo, por alguna razón, a Sei no le agradaba la idea de envolver un obsequio para otra persona sin haber envuelto un solo obsequio para su amada esposa.

Así que, al momento siguiente, firme como nunca, Sei dijo: —Voy a envolver un obsequio solamente si es para ti —dijo que su mirada honesta habitual y Davi casi sufrió un sangrado de nariz.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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