Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 233
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- Capítulo 233 - 233 Capítulo 233 No Solamente Dulzura
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233: Capítulo 233: No Solamente Dulzura 233: Capítulo 233: No Solamente Dulzura Editor: Nyoi-Bo Studio Zaki estaba bajando las escaleras cuando vio a dos viejos en trajes de mayordomo espiando silenciosamente a la pareja enamorada en la sala de estar.
Una sonrisa traviesa atravesó su rostro mientras se dirigía silenciosamente hacia ellos y, cuando estuvo exactamente detrás, carraspeó suavemente.
Los dos ancianos se volvieron lentamente.
Zaki planeaba chismear con ellos, al menos para tener una idea lo que planeaba hacer el viejo cuando, de repente, sus ojos se abrieron con sorpresa al ver la expresión de los dos hombres.
Eh… ¿Qué sucede?
¿Por qué estos dos se ven así?
¿Qué pasó?
Zaki estaba completamente anonadado ante los dos viejos que tenía enfrente.
Ellos tenían los ojos llenos de lágrimas, como si acabaran de ver una película trágica y triste.
Bueno, Zaki jamás creyó que alguna vez iba a ver a esos dos viejos testarudos lagrimear de esa manera.
Debido a eso, sus ansias de chisme se volvieron insoportables y tuvo que espiar inmediatamente a la pareja, anticipando una escena extremadamente dramática.
Sin embargo, para su consternación, no vio nada inusual.
La pareja estaba simplemente allí, muy quieta, mirándose a los ojos sin decir una palabra.
Como siempre.
—¿Qué… qué sucedió?
¿Por qué están llorando?
—preguntó Zaki y los dos viejos se secaron las lágrimas, ignorando su pregunta.
—Ah, viejo Gou, creo que en verdad ya nos hemos puesto viejos —dijo el viejo Mikazuki y el mayordomo asintió.
—Así es, señor.
Realmente nos hemos puesto viejos —respondió.
Zaki, sintiéndose ignorado, simplemente frunció el ceño con curiosidad.
—Oiga, señor, ¿qué les pasó?
—preguntó otra vez Zaki, y el viejo finalmente le dirigió la mirada.
—Jovencito, dígame, ¿cómo es que esos dos aún no lo han hecho, siendo que ya tienen este nivel de afecto?
—preguntó el viejo en lugar de responderle y su voz estaba llena de incertidumbre.
—Espera.
No me digas que estaban llorando porque son tiernos —dijo Zaki y la expresión de los otros dos confirmó que tenía razón.
Sus hombros se inclinaron con decepción.
—No es solamente dulzura, tonto.
El amor entre ellos es mucho más de lo que se puede describir con palabras —respondió el viejo y Zaki suspiró pesadamente.
—Ah… Pero son así todos los días.
Será mejor que cuide su salud, señor.
No puede llorar así cada vez que los vea demostrarse su afecto —dijo Zaki, que estaba a punto de alejarse cuando el anciano lo detuvo.
—¿Estás seguro de que Sei aún no la ha tocado?
—susurró el viejo y Zaki sólo pudo rascarse la cabeza.
—Señor, le sugiero que se lo pregunte usted mismo —respondió Zaki, antes de excusarse y retirarse hacia el patio.
Mientras tanto, Sei finalmente se recuperó del ataque mortal que su corazón acababa de sufrir.
Davi ya lo había soltado y estaba a punto de continuar con la envoltura de obsequios, cuando Sai se puso detrás de ella silenciosamente y la abrazó por detrás.
Rodeó la cintura de ella con sus manos y apoyó la cabeza en su hombro.
Davi se sorprendió, pero apenas el suave cabello de él le acarició la mejilla, levantó su mano para darle una caricia.
—Si tienes sueño, puedes dormir así.
Yo terminaré con esto —dijo y Sei respondió solo con un suave “Mm…” Al oírlo, Davi sonrió y siguió con lo que estaba haciendo.
Por otro lado, Sei no estaba durmiendo realmente.
Su mente estaba llena de pensamientos.
Estaba pensando intensamente.
Su corazón latía como loco.
En ese momento, Sei tomó una decisión.
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