Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 250
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- Capítulo 250 - 250 Capítulo 250 Acabar Con Esta Guerra
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250: Capítulo 250: Acabar Con Esta Guerra 250: Capítulo 250: Acabar Con Esta Guerra Editor: Nyoi-Bo Studio —Démosles una noche más —dijo Zaki y Kir se volvió inmediatamente hacia él.
—¿Cómo vamos a hacer eso?
—preguntó con curiosidad y Zaki sonrió como un demonio.
—Tengo un plan —dijo y Kir frunció el ceño.
Fue porque sabía que cada vez que Zaki sonreía de esa manera estaba pensando en algo extremadamente peligroso.
—¿Qué pla?
—preguntó con mirada seria y Zaki hizo silencio.
Se apoyó en el marco de la ventana y miró intensamente a Kir.
—Yo seré la carnada —dijo y Kir se puso de pie inmediatamente, haciendo mucho ruido.
Aunque estaba esperando algo peligroso, aún no podía creer lo que había dicho Zaki y sus ojos se abrieron más.
—¿Qué estás diciendo?
Es demasiado peligroso —exclamó Kir y Zaki simplemente sonrió otra vez.
—Tranquilo, Kir.
¿No sabes con quién estás hablando?
—dijo y Kir solamente volvió a sentarse.
Sabía que Zaki era, literalmente, un arma humana, alguien sin igual en el campo de batalla y en la pelea.
Después de todo, se trataba del hombre que lo había vencido en una pelea justa.
—Sabes que Sei odia que hagas cosas así, Zaki.
Y también sabes que jamás va a permitírtelo —respondió Kir y la sonrisa de Zaki se desvaneció.
—Lo sé.
Es por eso que se lo vamos a ocultar.
Si pregunta algo, sólo dile que he salido —respondió tranquilamente y Kir solamente pudo fruncir el ceño.
—Oye, no lo hagas sonar tan fácil.
Sei siempre notará que no estás.
Además, si algo te sucede… Oh… Ni siquiera quiero pensar en eso —Kir sonaba preocupado, pero Zaki solamente volvió a reír, como si no fuera nada serio.
—Te lo dije.
No olvides quién soy yo.
Estoy consciente de eso.
¿Y de verdad crees que alguien podría herirme?
—dijo sacudiendo la cabeza —Escucha, Kir.
Tengo un plan perfecto.
Luego, Zaki le explicó a Kir su plan antes de salir de la habitación y encontrarse con Sei, que estaba por entrar al dormitorio principal.
—Sei, te tengo noticias —dijo, acercándose a él —Tienes tiempo hasta mañana.
Al oír sus palabras, Sei lo miró intensamente, analizando la sonrisa traviesa grabada en su rostro.
Bueno, Sei conocía la situación.
Sabía que no había manera de postponer el allanamiento que los agentes habían planeado para su casa aquella misma noche.
Eso solo quería decir que podían confirmar su ubicación.
Y era por eso que Sei se estaba preparando para hablar con Davi.
—Tú… ¿Qué planeas hacer?
—preguntó Sei y Zaki bajó los hombros.
—Eh… No me digas que ya sabes en qué estoy pensando —dijo Zaki cuando Sei se apoyó en la pared.
—No voya negar que tengo muchos deseos de quedarme con ella un poco más —dijo con los ojos brillantes de tristeza —Haría lo que fuera para conseguirlo, pero si eso quiere decir que tú serás la carnada… Sin dejarlo terminar, Zaki interrumpio: —¿Quién dijo que me estás usando?
Solamente voy a dar un paseo.
Voy a volar al País C, dormiré allí una noche antes de ir a nuestro punto de encuentro.
Es prácticamente lo mismo.
Sólo un pequeño retraso.
Además, hace tiempo que quiero algo de acción.
La guerra está por empezar, así que necesito un calentamiento —dijo con una gran sonrisa y mucho entusiasmo.
Por otro lado, Sei estaba ardiendo con un aura peligrosa.
Sus ojos se volvieron más salvajes que los de un dragón.
Estaba lleno de espíritu de lucha y el horrible monstruo dentro de él estaba a punto de destrozar su jaula.
—Eso es… la guerra… Voy a acabar con esta guerra, no importa cómo.
Aunque el mundo esté en mi contra, los pondré a todos de rodillas.
Nadie puede detenerme —dijo Sei con una voz feroz y un espíritu terrorífico.
Se veía como un rey preparándose para conquistar el mundo y hacer que todo se someta a su voluntad.
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