Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 251
- Inicio
- Todas las novelas
- Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado
- Capítulo 251 - 251 Capítulo 251 Tiempos Oscuros, Pero Inolvidables
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
251: Capítulo 251: Tiempos Oscuros, Pero Inolvidables 251: Capítulo 251: Tiempos Oscuros, Pero Inolvidables Editor: Nyoi-Bo Studio —Está bien, es hora de que me vaya —dijo Zaki y estaba a punto de salir cuando Sei tomó su hombro desde atrás.
—¿Quién te dio permiso?
—dijo con una mirada terrible.
Zaki sólo pudo devolverle la mirada.
—Yo me encargaré de eso —continuó y estaba a punto de ir hacia su estudio, cuando Zaki se puso en su camino.
—Si planeas enviar información falsa, eso solo los retrasará por unas horas.
Y si lo haces, tendrán aún más sospechas.
Entiendes lo que digo, Sei —explicó Zaki y la mirada de Sei se volvió oscura.
—Entonces, que Kir vaya contigo.
Ryou y los demás pueden quedarse aquí —dijo Sei y Zaki se rascó la cabeza.
—No.
Kir se queda contigo.
Iré solo —dijo Zaki.
Sus ojos estaban llenos de determinación y se veían salvajes.
Estaba mirando a Sei con una mirada peligrosa, indicando su intención de hacer el trabajo.
—Este plan es lo mejor que podemos hacer para confundirlos.
No solamente ahora, sino por un largo tiempo.
Su atención irá hacia el país C si me ven allí.
Si eso sucede, tendrás más tiempo para investigar libremente cuando lleguemos al país H.
En todos estos años, nunca nos separamos, así que pensarán que estás conmigo, sin duda alguna.
Sé que estás pensando en esto hace tiempo.
No te preocupes, ya te lo dije antes.
Lo que sucedió aquella vez no volverá a repetirse —continuó Zaki.
Su voz seguía firme y decidida.
Zaki sabía por qué Sei dudaba en dejarlo ir.
Hace nueve años, cuando el enemigo los había acorralado, Zaki pensó en sacrificarse.
Sei nunca se lo permitió, sin importar lo que dijera, pero a causa de la situación desesperada, Zaki no le hizo caso y encadenó a Sei antes de abandonarlo y atraer al enemigo hacia sí mismo.
Zaki aún recordaba lo que dijo Sei cuando volvió bañado en sangre después de mediodía y no pudo evitar sonreír.
—Zaki, si vuelves a hacer esto, te mataré.
Aquellas palabras lo habían impactado.
En ese entonces, no era más que un adolescente que no pensaba en nada más que proteger a Sei.
En esa época, pensaba que la razón de su existencia era protegerlo y nada más.
Pensaba que su manera de pensar y actuar se debía a que había sido creado para eso.
Nunca le importó salir herido, mientras pudiera protegerlo.
En ningún momento pensó en su propia seguridad y no entendía por qué Sei se había enfurecido por sus acciones.
Ese mismo día, Sei habló con él mientras ambos curaban sus heridas.
Sei sonaba como un anciano hablando seriamente con un joven.
—Recuerda lo que te digo.
No necesito alguien que sacrifique su vida por mí.
Si quieres protegerme, debes protegerte a ti mismo primero.
Si no puedes hacer eso, entonces no te necesito —había dicho en aquel entonces.
Zaki se quedó junto a Sei.
A veces lo dejaba por un tiempo para alguna misión peligrosa, pero Sei siempre le decía antes de partir: —Si algo te pasa, te mataré.
Esas palabras lo volvían más cuidadoso.
El joven Zaki aún estaba aprendiendo a actuar como un humano normal en aquella época, pero saber que Sei deseaba que cuidara su propia vida era suficiente para él.
Después de todo, su madre lo había criado como un buen hermano.
Al recordar esos tiempos oscuros, pero inolvidables, Zaki sólo podía sonreír.
—No te preocupes, Sei.
Tendré mucho cuidado, como siempre.
No puedo dejar que me ocurra nada malo.
Y lo más importante, no quiero que me mates —dijo y la mano de Sei se relajó sobre su hombro, antes de soltarlo.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com