Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 257
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- Capítulo 257 - 257 Capítulo 257 Verdad o Reto
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257: Capítulo 257: Verdad o Reto 257: Capítulo 257: Verdad o Reto Editor: Nyoi-Bo Studio Aún abrazando fuertemente a su esposa, mientras ambos seguían meciéndose en el baile lentamente, Sei se inclinó para hablar con su esposa.
—Davi… Mañana te voy dejar… —dijo.
Su voz era ronca y, por algún motivo, sonaba triste.
Davi podía sentir una extraña intensidad en su tono.
Ella se alejó para mirarlo a la cara cuando, para su sorpresa, los ojos de Sei estaban llenos de determinación y espíritu de lucha.
Algo que Davi nunca antes había visto en él.
Sin saber que era la misma miraba que ella le había dado la noche anterior, cuando juró que nunca se rendiría.
—Mmm.
Lo sé.
Como ya te dije, te esperaré sin importar cuánto tiempo tenga que pasar —respondió ella y Sei simplemente volvió a abrazarla fuerte.
—Cuando regrese, te prometo que te llevaré a donde sea que quieras ir.
Ya no nos vamos a esconder.
Podremos pasear libremente, como esas parejas en el parque —dijo él y Davi no pudo evitar soltar unas lágrimas.
Ella no podía negra que deseaba poder salir libremente con él.
Había muchas cosas que quería hacer con Sei afuera, como las parejas normales, y solo con imaginarlo sentía ganas de llorar.
Sin embargo, lo que le hizo soltar lágrimas fue el hecho de que Sei parecía envidiar la libertad que tenían otras personas.
En ese momento, sólo pudo abrazarlo con fuerza.
Ella conocía su historia y todos los días rezaba y rogaba por él, para que finalmente tenga su libertad.
Pensar en todos los años que había pasado en la oscuridad, encerrado sin libertad, hacía que Davi sintiera dolor en su corazón.
—Mm.
Creo que pronto podrás arreglarlo todo.
Cuando regreses, iré contigo a la playa, al mercado, a las tiendas, a la calle, a todas partes.
Incluso podemos ir al monte Everest —dijo ella, mientras reía un poquito y se ponía en puntos de pie para tomar el rostro de Sei.
—Creo en ti, Sei —continuó y lo besó.
… Después de su cena romántica, ambos entraron a la casa.
Sabiendo que Sei debía irse al día siguiente, Davi aún no quería dormir.
Quería quedarse con él, mirarlo, abrazarlo por tanto tiempo como pudiera.
Ella lo guio hacia el salón y estaban a punto de sentarse en el sofá cuando Davi recordó la pequeña caja que Hinari le había dado antes de irse.
Había dicho que era un juego dulce para parejas y le dijo que podría jugar con su marido cuando estuvieran solos por la noche.
—Está bien.
Vamos a jugar un juego.
Tengo un juego que me dio mi amiga —dijo Davi y ambos subieron a buscar la caja.
Luego, se sentaron en el sofá, cerca de la ventana y Davi abrió la pequeña caja que le había dado Hinari.
La caja estaba llena de pequeños papeles enrollados.
Encima de todo, había una nota, así que Davi la tomó.
Al abrir la nota, leyó las palabras “Reglas de Verdad o Reto” escritas en la parte de arriba.
Davi frunció un poco el ceño al darse cuenta de que era un juego de Verdad o Reto.
Había jugado una vez, en la secundaria, y no le había parecido nada divertido, pero ya que le había propuesto un juego a Sei, ahora sólo pudo encogerse de hombros.
Sin saber que la intención de Hinari al preparar el juego era completamente opuesta al tipo de juego que ella tenía en mente.
—¿Sabes cómo se juega?
—preguntó ella y Sei sacudió la cabeza.
—Puedes enseñarme.
Aprenderé muy rápido —respondió él y Davi le pasó inmediatamente la nota.
[Regla #1.
Elige un papel enrollado en la caja y léele la pregunta a tu compañero.
Si tu compañero dice “verdad” entonces él o ella debe responder la pregunta honestamente.
Si dice “reto”, da vuelta el papel y léele el reto escrito allí.
Hagan esto por turnos.
Regla #2.
No puedes cambiar un reto o verdad una vez que hayas elegido.
Regla #3.
No mientas si has elegido “verdad”.
Regla #4.
Sin importar qué tan vergonzoso sea un reto, debes cumplirlo.
Sin excusas.] Al leer la nota, Sei miró a Davi.
—¿Alguna pregunta?
—dijo ella y el hombre sacudió la cabeza.
—Está bien.
Entonces, comencemos.
Hmm.
¿Quién primero?
Mejor juguemos a piedra, papel o tijera.
El ganador leerá primero —continuó ella y, sin advertencia alguna, levantó un puño y lo agitó.
—¡Piedra, papel o tijera!
—exclamó ella y el hombre, confundido porque nunca antes había jugado a piedra, papel o tijera, simplemente levantó una mano abierta.
Por supuesto, Davi, que era una experta, ganó y soltó una risita a causa de la expresión de Sei.
Luego, levantó un papel enrollado y lo abrió.
—Está bien, Sei, esta es la primera pregunta.
¿Cuál es el hábito más… molesto… de tu pareja?
—preguntó Davi mientras ya imaginaba la respuesta de Sei.
—Verdad.
Ninguno —respondió él y Davi se sorprendió.
—Eh… ¿Estás seguro?
¿No tengo ningún hábito molesto?
Haru y Hinari me han dicho que tengo muchos… —dijo ella, pero Sei la interrumpió.
—No miento, ninguno de tus hábitos es molesto —dijo él.
Sus ojos expresaban seriedad y sinceridad y Davi solo pudo toser y ruborizarse ante sus dulces palabras.
—Está bien.
Es tu turno de elegir una.
Sei levantó un rollo de papel, pero, en lugar de leerlo enseguida, hizo una pequeña pausa.
—¿Hm?
¿Qué sucede?
—preguntó Davi, pero Sei solamente se aclaró la garganta antes de leer.
—¿Cuál es tu posición sexual favorita?
—preguntó Sei y pasó un momento antes de que Davi pudiera reaccionar.
Ella lo tomó de la mano para ver si realmente había leído lo que estaba escrito y se quedó impactada.
—Hi… Hinari… ¿Qué clase de pregunta es esa?
—exclamó Davi por dentro mientras todo su rostro se ponía rojo.
Después de un momento, al ver que Sei aguardaba tranquilamente su respuesta, Davi dijo débilmente: —Reto… Luego, Sei dio vuelta el papel una vez más e hizo silencio por un momento.
—Muerde el labio inferior de tu compañero —dijo y Davi, que aún estaba roja como un tomate, no tuvo otra opción.
Luego, se acercó más a él y mordió el labio inferior de Sei tan rápido como pudo.
—Mi turno —dijo inmediatamente, apenas soltó el labio de Sei y tomó otro papel.
—Si pudieras cambiar algo del cuerpo de tu compañero, ¿qué sería?
Si tu respuesta es nada, o no lo sé, haz el reto —dijo ella y Sei, que no tenía otra respuesta además de “nada”, tuvo que decir: —Reto.
—Be… besa tu parte favorita de tu compañero —dijo Davi y volvió a ruborizarse, mientras que Sei se veía repentinamente confundido.
—Pero… Me gusta todo de ti —dijo y Davi tosió.
—Sólo… elige una parte —dijo inmediatamente ella y Sei pareció estar pensando intensamente.
Después de un momento, se acercó a ella y sus labios se posaron suavemente sobre los ojos de Davi.
En ese momento, Davi sintió sus cálidos labios besar gentilmente sus ojos y sintió que su corazón latía como loco.
Por suerte, Sei se alejó y sus palabras hicieron que Davi se despabilara.
—Descríbele a tu compañero tu primer beso —dijo él y Davi hizo silencio otra vez antes de responder: —Reto.
Davi creyó que el reto podría ser menos vergonzoso que describir su primer beso.
—Des… desprende la camiseta de tu compañero… u-usando tus dientes… —tartamudeó Sei y a Davi se le atoró la garganta.
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