Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 277
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277: 277 ¿Papeles O Armas?
277: 277 ¿Papeles O Armas?
Editor: Nyoi-Bo Studio A la mañana siguiente, Davi estaba con el uniforme puesto, sosteniendo su arma, mientras caminaba hacia el área de entrenamiento cuando un lujoso Maybach Exelero se tuvo frente a ella.
Ella se detuvo y cuando, se abrió la portezuela del coche, un adorable niñito salió de él.
Estaba vestido admirablemente, como si acabara de salir de una sesión de fotos para una revista.
El niño realmente era tan adorable que Davi sintió que un montón de flechas de cupido le atravesaban el corazón.
Davi sintió que su corazón volvía a latir con fuerza, sin embargo, se quedó pegada al suelo hasta que el niño se le acercó.
—¡Mamá, eres tan genial!
—exclamó y Davi puso los ojos como platos.
Lentamente, se puso de rodillas y dejó caer al suelo su arma.
Al oír la palabra “mamá”, se sintió como si le hubiera caído un rayo.
Davi tomó lentamente al niño por lo hombres y, luego, lo abrazó fuertemente.
No dijo nada, sólo abrazó al niño con tanta fuerza y suavidad como pudo.
Habían pasado menos de diez horas desde que lo vio por última vez, pero se sentía como si hubieran pasado años.
—Mami, por favor, dime que soy tu hijo —rogó el niño y Davi se alejó un poco para ver su adorable rostro.
Aquellos ojos tan decididos y honestos eran tan hermosos que el corazón de Davi se derretía.
Davi no podía controlarse frente a este niño y, antes de darse cuenta, le estaba besando la frente mientras hablaba.
—Mm.
Eres mi único y amado hijo —dijo y lo abrazó otra vez con mucho amor.
Davi pensó que, si siguiera siendo su antiguo yo, estaría llorando incontrolablemente en ese momento, incapaz de contener las emociones que la invadía.
Sin embargo, ya no era esa chica.
Sus ojos no podían derramar ni una lágrima.
Todo lo que podía hacer era abrazarlo con fuerza.
—¿No estás molesto con mamá?
—preguntó sin soltarlo.
—¿Por qué debería estarlo?
—respondió él, inclinando inocentemente la cabeza hacia un lado.
—Porque te dejé —respondió ella.
Su corazón se rompía de nuevo, pero el pequeño le rodeó el cuello con los brazos y la abrazó.
—Papi dijo que te fuiste porque tenías una misión importante.
Me hiciste esperar mucho tiempo, pero ya no estoy molesto —dijo el niño y Davi sólo pudo preguntar por qué.
Sólo quería seguir hablando con él.
Cuando lo hizo, sintió que su corazón roto se curaba lentamente, mientras lo seguía abrazando.
Mientras tanto, Sei, que estaba apoyado en su coche, mirando a su hijo y a su esposaba abrazarse con fuerza, no pudo evitar sentir cierta envidia.
Quería dar un salto para unirse a ellos, pero se contuvo por el bien de sus planes.
Sin embargo, los dos siguieron hablando sin parar, sin soltarse, ignorando su presencia como si fuera invisible.
—Ya no estoy molesto porque mi mamá es genial.
Papá no me dijo que eras un soldado genial.
Cuando sea grande, quiero ser como tú —dijo el pequeño Shino y Davi quedó embobada.
Ver los ojos brillantes de su hijo hacía que su corazón latiera como loco.
—¿Tu papá no es genial también?
Ella sólo quería mantener la conversación.
No quería que se termine.
Ella sólo quería oír la voz de su amado hijito durante tanto tiempo como pudiera.
—Hmm…
Papá también es genial, pero siempre tiene papeles.
Pero tú eres mucho más genial porque tienes armas —respondió el niñito y ella volvió a deslumbrarse.
Sei, por otro lado, no pudo evitar sentirse un poco menospreciado al oír los comentarios de su hijo, sin embargo, tampoco pudo evitar una sonrisa.
—Pff…
¿Qué es más genial?
Un padre con papeles o una madre con armas.
¿Papeles o armas?
El pequeño Shin sí que sabe lo que dice.
¡Pff!
¡Ja, ja!
La voz del conductor del coche, que resultaba ser Zaki, alcanzó los oídos de Sei y lo dejó sin palabras.
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