Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 289
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
289: 289 Completo Descontrol 289: 289 Completo Descontrol Editor: Nyoi-Bo Studio Apenas se cerró la puerta del auto, Zaki tomó los hombros de Hinari y la sujetó con fuerza.
Ambos estaban respirando con dificultad, debido a sus intensos y, aparentemente, interminables besos.
La cabeza de Zaki estaba borrosa mientras llegaba al límite de su autocontrol.
Al ver a Hianri allí recostada, con la cara completamente roja y el cabello esparcido sobre el asiento del coche, Zaki no pudo evitar tomarla con fuerza de la muñeca.
—Hinari…
Quizás sigues pensando que mis reacciones a tus avances son diferentes a las de los hombres que odias —inquirió.
Su mandíbula estaba rígida mientras hablaba, demostrándole que estaba al borde de su autocontrol y que podía perderlo en cualquier momento.
—¿Creíste que me controlaría y no te tocaría cuando me provocas así?
¿No te parece que tu opinión sobre mí es demasiado alta?
—continuó Zaki.
Estaba usando todas sus fuerzas.
Si tan solo ella estuviera sobria en ese momento, él ya la hubiera devorado.
Pero sabía que no lo estaba.
Mientras la besaba, aún podía sentir el alcohol en su boca, lo cual lo hizo notar que no solamente estaba drogada, sino también borracha y solamente ese pensamiento lo detenía.
Sin embargo, como si no comprendiera las palabras que le había dicho, la chica que tenía debajo se relamió tan sensualmente que Zaki casi quiso golpearla para que quede inconsciente y se duerma.
—Tú…
No eres como ellos.
Te quiero —murmuró ella.
Su voz era más seductora que nunca.
—¿Cómo puedes decir que no soy como ellos?
—preguntó él, aferrándose al último hilo de raciocinio que le quedaba.
—Porque eres tan hermoso.
No puedo evitar querer devorarte.
Lo siento, ya no puedo contenerme más.
Tu belleza es demasiado irresistible —respondió ella, haciendo saltar las venas de Zaki, una tras otra.
Maldita sea.
¿Acaso ella piensa que soy yo quien está en peligro aquí?
¿Y cómo puede decir tantas tonterías en este estado?
Zaki estaba comenzando a enfadarse.
Se estaba esforzando tanto por no sucumbir a la dulce tentación de la que sabía que se arrepentiría luego, pero aún así ella lo estaba por volver loco.
—Te lo advierto, Hinari.
Te lo digo ahora.
Soy igual a los otros hombres que has conocido, pura carne y hueso, incapaz de controlar mis deseos.
Muévete una vez más y no dudaré en devorarte, aunque estés as —advirtió.
La mirada de Zaki era seria y peligrosa, estaba intentando asustarla con su ferocidad.
Sin embargo, ella no parecía estar dispuesta a rendirse.
En lugar de eso, abrió la boca para hablar.
—Estás equivocado.
No eres como ellos.
Eres la única belleza que deseo —dijo y sus ojos parecieron brillar con algo que Zaki no podía explicar.
En ese momento, Zaki sintió que acababa de oír algo de otro mundo.
Bueno, el cerebro de Zaki censuró la palabra “belleza” y la remplazó por “hombre”.
Así que, sus palabras y la forma en la que lo miraba fueron como aceite lanzado sobre el fuego que ardía dentro de él.
En un momento, se abrieron las puertas del infierno.
La última fibra de autocontrol que le quedaba se convirtió en cenizas y, antes de darse cuenta, Zaki ya la estaba besando como si fuera el fin del mundo.
La besó intensamente desde los labios hasta el cuellos.
sus manos recorrieron su cuerpo mientras comenzaba a bajar los tirantes de su vestido, sin dejar de besarla.
El fuego se estaba volviendo más intenso y Zaki sabía que ya no podría apagar ese incendio.
Su cerebro estaba apagado y todo lo que quería en ese momento era tenerla y volverla completamente suya.
Zaki ya ni siquiera podía pensar en ser gentil.
Podía oír los gemidos de ella y eso lo volvía loco.
La respuesta de ella a cada movimiento y el hecho de que no evitaba mostrarle su lado vulnerable era suficiente para hacer que Zaki olvidara todo lo demás.
Se convirtió en alguien que jamás había pensado que podría ser, como si otro lado de él hubiera salido a la superficie.
Jamás pensó que podría ser así.
Hasta ese día, nunca había imaginado que el deseo carnal lo superaría alguna vez.
A decir verdad, Zaki pensaba que era igual a Sei, pero pronto notó que era diferente.
Podía sentir todas las emociones humanas, sin embargo, sentía que la manera de trabajar de su mente era diferente.
Siempre se estaba preguntando por qué todos a su alrededor, incluyendo a Sei, perdían el control sobre sí mismos.
El no entendía por qué cada uno de ellos, sin importar lo fuertes que fueran, se desprendían de toda lógica y razonamiento cuando estaban arrinconados.
Él no podía comprender la razón por la cual sus emociones podían superarlos, hasta el punto de ser incapaces de pensar racionalmente.
Zaki nunca lo había comprendido porque, durante toda su existencia, nunca los había sentido.
Sentía que su cerebro estaba siendo controlado.
Bueno, casi como si fuera el cerebro de un robot, con algún tipo de límite programado.
Durante un largo tiempo, después de haber sido amparado por Ser, Zaki siempre fue el que permanecía calmado, sin importar cuál fuera la situación.
Incluso en medio de situaciones de vida o muerte, nada podía afectar el flujo de sus pensamientos.
Siempre se creyó incapaz de convertirse en un humano normal.
Esta también era una de las razones por la cual había accedido al entrenamiento en resistencia a la seducción.
Sentía curiosidad por ver si las mujeres podían hacerle perder el control, pero eso no sucedió.
Hasta el momento en que Hinari llegó a su vida.
Por fin fue capaz de sentir cómo era perder por completo el control sobre sí mismo.
En poco tiempo, ambos estaban semidesnudos.
El calor de sus pieles frotándose una con otra estaba más allá de la comprensión de Zaki.
Comenzó a tocar cada curva del cuerpo de Hinari como una bestia hambrienta, mientras ellas lo apretaba con tanta fuerza que sus uñas casi le perforaban la piel, mientras seguía gimiendo de placer al sentir los labios de Zaki sobre sus pechos.
Y cuando sus cálidas manos llegaron hasta las piernas de ella, too se volvió incontrolablemente salvaje.
El fuego había llegado a su fase final.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com