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Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 292

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292: 292 Prefiero Al Sei Moderadamente Descarado 292: 292 Prefiero Al Sei Moderadamente Descarado Editor: Nyoi-Bo Studio Sei se sentía como si estuviera en el paraíso.

Habían estado besándose por un buen rato, pero él no parecía poder detenerse.

Se sentía como drogado por el calor de sus labios y el dulce sabor de la boca de Davi.

El mundo estaba brillando para él y su corazón se había vuelto suave como un malvavisco.

Lo sentía latir con alegría y no parecía poder cansarse de ella, era insaciable.

A la velocidad de la luz, Sei ya estaba encima de ella sobre el sofá.

La deseaba tanto.

No se cansaba de ella.

Ella era como un veneno tan irresistible que no tenía antídoto.

Su mente estaba rebozando de ella y no podía pensar en nada más.

Su mano la rodeó por la espalda mientras la besaba.

Su otra mano estaba en el cabello de Davi.

Se le olvidaba el tiempo mismo y la sostenía como si nunca se hubieran separado.

Para él, el día en que le había dicho que lo espere cinco años parecía haber ocurrido ayer.

Todo era mágico.

Sin embargo, Davi abrió los ojos cuando sintió el cuerpo de Sei presionando sobre el suyo.

Fue en ese momento que notó que ya la estaba sujetando sobre el sofá.

Su cerebro había estado flotando en nubes de algodón por un momento y ahora, de alguna manera, el intenso calor del cuerpo de Sei la había despertado, consumiéndose.

Luego, los labios de Sei se separaron de los de ella y rápidamente enterró el rostro en su cuello.

Davi gimió mientras los labios de él se deslizaban por su nuca.

Ella jadeó y sus dedos estiraron el cabello de él.

—Se…

Sei…

Hum…

Sei…

Espera —murmuró ella, pero Sei no se detuvo.

Sin embargo, la tercera vez que gimió su nombre, Sei logró volver a la realidad gracias a su voz y a que lo estaba estirando con fuerza del cabello.

Levantó la cabeza y la miró.

Bocanadas de aire caliente escapaban de las bocas de ambos mientras se miraban a los ojos.

—Hum…

Es que…

Estamos en el salón…

—dijo Davi.

Su rostro estaba ruborizado y sus ojos recorrieron la habitación.

Obviamente, estaba inquieta y Sei parecía no darse cuenta, ya que sus ojos estaban rebozando de deseo.

—Está bien.

No hay nadie aquí —respondió él y Davi se sorprendió.

Lo miró y cuando él estaba a punto de volver a besarla, Davi tomó su rostro.

—Pero…

Igual…

Es el salón, alguien podría…

—Sei la tomó de las manos e interrumpió sus palabras con un beso, haciendo que los ojos de Davi se dilataran.

—No te preocupes.

Si alguien entra, me aseguraré de que no vea ni una parte de ti —le aseguró y el rostro de Davi comenzó a arder.

Ella levantó rápidamente las manos y se cubrió el rostro antes de que Sei pudiera besarla otra vez.

No podía creer lo que acababa de decirle.

Davi se quedó sin palabras.

Esperaba que Sei sintiera, al menos, un poco de vergüenza.

Pensó que tal vez él solamente había pedido el control en medio de la pasión, pero de hecho era consciente de que estaban en el salón y, aún así, estaba haciendo eso.

Para Davi era algo increíble y, mientras miraba su rostro tan tranquilo a pesar de las palabras que estaba pronunciando, no pudo más que morderse el labio.

¿Cómo había cambiado tanto ese hombre?

¿Cuántos niveles había aumentado el Sei Descarado?

Davi ya estaba abrumada por la manera en que Sei la estaba besando.

Y ahora la estaba acosando de esa manera, como si siempre hubiera sido un descarado.

En su estado actual, Davi ya sabía que no estaba a la altura de aquella versión mejorada de él.

Simplemente sentía que era completamente incapaz de manejarlo.

Bueno, el poder y conocimiento románticos de Davi se habían congelado por completo hacía cinco años, cuando se fue.

Durante todos esos años, ella en ningún momento había pensado en romance, ni en nada por el estilo.

Por eso, en el aspecto romántico, Davi se había detenido.

Estaba en el mismo lugar que hace cinco años.

—Sei…

Tú…

De verdad te has vuelto un descarado…

Un super descarado.

Ya no eres adorable —Davi no pudo evitar quejarse.

Tampoco se destapó el rostro, mientras Sei simplemente parpadeaba.

Sin embargo, al momento siguiente, su expresión se oscureció, cuando notó que ella estaba nerviosa y avergonzada.

Comprendió que ella aún no estaba lista.

—Lo siento, pensé que ya estabas lista y…

Yo…

Lo siento.

Soy demasiado impaciente —dijo Sei.

Su voz era triste y se alejó inmediatamente de ella, cuando Davi se incorporó para hablar.

—No, no es eso.

No dije que no me gusta.

Te deseo, es sólo que cuando estamos…

—Davi hizo una pausa y su rostro enrojeció aún más.

No sabía cómo había llegado simplemente a decir aquellas palabras, como si nada.

Sei, que acababa de pasarse los dedos por el cabello también se detuvo al oírla decir “te deseo”.

Le devolvió la mirada y Davi, que esperaba que se quedara congelado, estaba atónita.

Era porque Sei había vuelto a demostrar, de repente, aquella sensual sonrisa asesina, lanzando flechas invisibles hacia su corazón sin hacer el más mínimo esfuerzo.

A él ya no le afectaban fácilmente las cosas y palabras.

En lugar de ruborizarse, ahora estaba demostrando su alegría y felicidad abiertamente.

—…

Davi estaba sin palabras, pero Sei se acercaba tranquilamente a ella.

No dijo una palabra, pero la mirada en sus ojos se volvió tan seductora que Davi quedó deslumbrada y, antes de que se diera cuenta, Sei ya la había tomado en brazos.

—Lo siento, no me di cuenta de que esto no es cómodo para ti.

—Acaso…

¿Quieres decir que esto es cómodo para ti?

—Mientras estemos los dos solos, no pienso en nada más…

—Sei…

De verdad eres tan descarado ahora.

—¿No te gusta que sea así?

—Eh…

Yo…

Yo prefiero al Sei moderadamente descarado.

Esta versión de ti podría darme un paro cardíaco si seguimos así.

Apenas oyó las palabras de Davi, Sei hizo una pausa cuando estaba a punto de subir las escaleras.

Estaba confundido.

Estaba a punto de preguntar qué quería decir con “moderadamente descarado”, cuando alguien habló detrás de ellos.

—Hermano mayor, estoy…

—el joven de cabello rosa se quedó quieto apenas vio a la mujer en brazos de Sei.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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