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Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 304

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304: 304 Tierno, Pero Descarado 304: 304 Tierno, Pero Descarado Editor: Nyoi-Bo Studio En poco tiempo, la familia de tres llegó al infame parque de diversiones.

El pequeño Shin todo el tiempo estaba sonriendo con entusiasmo, mientras interactuaba con su madre, mientras que Davi se encontraba flotando entre nubes a causa de la extrema ternura de los dos hombres que tenía al lado.

Estaba extasiada mientras abrazaba a cada rato a su hermoso bebé, mientras que sus ojos estaban clavados en el hombre que llevaba las orejas rosadas, mirando por la ventana como si estuviera muy incómodo.

Davi no pudo evitar reír por dentro mientras lo miraba hacer silencio todo el tiempo, lanzándole una mirada cada tanto, como si quisiera decirle algo, pero se contuviera con todas sus fuerzas.

—¡Yei!

¡Estamos aquí!

—exclamó el pequeño Shin cuando el coche se detuvo.

Bajó el coche sosteniendo la mano de su madre y, cuando ambos estuvieron frente a la entrada del parque, todas las cabezas se volvieron hacia ellos, atrayendo muchas miradas de admiración.

—Guau, mira a esos dos.

¿Son famosos?

—No lo creo.

Nunca antes los he visto.

Pero sí, esa mujer es bonita.

Es como una diosa.

—Y mira a ese niño.

Dios, ¿quién es?

¿Es algún tipo de príncipe?

—¿Vienen para una sesión de fotos?

—¿No crees que se parecen?

Creo que son madre e hijo.

—Sí, yo también.

Aunque la mujer se ve tan joven…

De verdad parecen estar emparentados.

—Déjame tomar una foto.

Definitivamente, no son personas cualquiera.

—Pero mira sus ropas.

Sólo llevan camisetas y jeans.

—No seas idiota.

Los billonarios de hoy en día llevan ropa normal si no quieren llamar la atención.

¿Acaso estás diciendo que personas que llegaron en un lujoso Maybach Exelero son normales?

—Bueno…

ahora que lo mencionas…

Ese coche es…

Rayos, ¿quiénes son?

Mientras las personas a su alrededor seguían murmurando como viejas chismosas, Davi y el pequeño Shin intercambiaron una mirada porque Sei seguía dentro del coche.

—Espera aquí, mami —dijo el pequeño Shin y Davi asintió.

El niño volvió a entrar al coche.

Su ceño estaba fruncido al mirar a su padre.

—Papá, vamos.

¿Por qué tardas tanto?

—dijo y Sei extendió una mano para pincharle suavemente la mejilla, con mirada seria.

—Me pediste que te diera este día, para que pudieras estar un poco más con ella antes de dármela.

Me pregunto por qué quieres que me una.

¿Estás planeando algo?

—respondió Sei tranquilamente y el pequeño Shin hinchó las mejillas con una expresión decepcionada que no pudo ocultarle a su padre.

—Papá…

No preguntes y simplemente ven —rogó el pequeño, antes de bajar rápidamente del auto, haciendo que Sei levantara una ceja.

Bueno, de hecho, el pequeño Shin le había pedido a Sei que le diera un día más antes de retirarse, así que Sei pensó que el pequeño hubiera querido pasar todo el día solo con su madre.

Pero, para su sorpresa, su hijo lo había incluido, haciendo que Sei comprendiera que estaba planeando algo.

A Sei no le importaba tanto, así que decidió seguir la corriente para ver qué estaba planeando su hijo.

Sin embargo, a causa de las orejitas rosadas que tenía en la cabeza, Sei sintió que su propio hijo se estaba aprovechando de él.

Si Davi no estuviera allí, y si no hubiera sido ella quien colocó las orejas de gato sobre su cabeza, Sei ya las hubiera tirado al suelo y las hubiera pisado varias veces, para destruirlas por completo.

—Kir…

¿Cómo me veo?

—preguntó seriamente Sei y Kir solamente pudo aclararse la garganta.

—Eh…

Usted siempre se ve bien, jefe —respondió el hombre, evitando mirarlo y Sei, obviamente, no estuvo muy contento con esa respuesta.

—Hablo de esta cosa en mi cabeza —insistió Sei y Kir hizo un largo silencio.

—Hum…

Bueno, creo que nadie va a reconocerlo, así que no tiene que preocuparse.

Nadie sabe que el infame Chen Seiji y la persona con las orejas rosadas son el mismo hombre.

Pensarán que es solamente un impostor.

Sugiero que cambie un poco su peinado.

Si está un poco despeinado, será diferente a su aspecto normal —intentó explicar Kir y Sei solamente se rascó la nuca.

Mientras tanto, el pequeño Shin se estaba poniendo impaciente, esperando a que su padre bajara del coche, así que le hizo un gesto a su madre para que inclinara y él pudiera susurrarle algo.

Inmediatamente, Davi se inclinó y el pequeño Shin murmuró: —Mamá, de hecho, papá es tímido.

Creo que no le gustan las orejas de gato que le compré —dijo el niño, susurrando mientras hacía un puchero y Davi ponía los ojos como platos.

Al ver a su hijo un poco decepcionado, Davi abrazó al pequeño y le acarició la espalda.

—No te preocupes, ¿de acuerdo?

Seguro que solo está un poco malhumorado —dijo ella y dio una vuelta alrededor del coche.

El conductor bajó del auto apenas vio que Davi estaba abriendo la puerta del lado de Sei.

Por otro lado, Sei que estaba a punto de abrir la puerta, se sorprendió cuando Davi la abrió por él.

Levantó la cabeza y la miró cuando de repente, Davi se inclinó hacia adelante y lo tomó de la muñeca.

—Está bien, Sei.

Las orejas no se ven raras.

Te hacen ver muy tierno —dijo Davi, como si estuviera intentando convencerlo y Sei no pudo evitar sentirse complacido.

Bueno, realmente no le importaba lo que dijeran otras personas si lo veían con aquella cosa puesta.

Sólo le importaba la opinión de Davi.

Que ella le dijera que no se veía raro ya era más que suficiente para él.

Sin embargo, Davi realmente pensaba que Sei sólo estaba siendo tímido, y lo comprendía.

Sabía qué tipo de persona era Sei a los ojos del público, y también conocía su reputación como un respetable hombre de negocios.

Fue por eso que Davi pensó en pedirle al pequeño Shin que le ahorre las orejas de gato a su padre.

Al mismo tiempo, Davi no quería mostrar frente a otras personas el lado tierno y adorable de Sei.

Sin embargo, cuando el pequeño Shin hizo un puchero decepcionado, Davi se rindió rápidamente.

Era incapaz de hacer infeliz a su hijo.

Así que, sólo pudo hacer su mejor intento por convencer al hombre.

—Además, creo que nadie va a reconocerte.

Ah…

¿Qué tal si te despeinamos un poco?

—dijo ella, levantando las manos.

—¿Está bien?

—preguntó una vez más y Sei sonrió.

—Mm.

No me importa —respondió él y Davi le quitó la diadema con orejas.

Comenzó a peinar suavemente su sedoso cabello, usando sus dedos, y Sei se sintió extasiado.

Realmente le gustaba la forma en la que ella lo tocaba y no pudo evitar cerrar los ojos y saborear cada caricia.

Después de un momento, Davi inclinó la cabeza, mirando a Sei.

Su flequillo desordenado, de alguna manera, lo había convertido en un precioso chico bonito y Davi sólo pudo morderse el labio.

Pensó que este hombre ya era demasiado.

Ella quiso despeinarlo para que nadie pudiera reconocerlo, pero sólo logró hacerlo aún más llamativo.

Sin embargo, al mirarlo, estaba segura de que nadie sería capaz de notar aquel hombre el Sr.

Multi-Billonario que siempre llevaba un peinado formal y a la moda.

Luego, Davi volvió a ponerle las orejas de gato en la cabeza y, como esperaba, se veía muy diferente y casi un poco demasiado tierno para su propio bien.

Davi no puto evitar pincharle instintivamente ambas mejillas, haciendo que Sei se sintiera otra vez muy complacido.

—¿Cómo se ve?

—dijo Sei y Davi volvió a la realidad.

—Eres…

Tan tierno —murmuró ella, mirándolo con ojos llenos de admiración.

Eso hizo que Sei comprendiera que su hijo, de hecho, tenía razón cuando dijo que Davi no podía resistirse a la ternura.

Al pensar en eso, Sei sonrió y sus manos cayeron repentinamente sobre el rostro de Davi.

—No me importa llevar las orejas de gato…

Si me das un beso —dijo Sei y Davi se quedó atónita.

Volvió a la realidad y miró al adorable y descarado Sei, dándole otra vez directo al corazón.

Sin embargo, sabiendo que el pequeño Shin los estaba esperando, y el hecho de que ella no podía resistir a aquella criatura tierna, pero descarada, Davi tomó rápidamente una decisión y lo besó.

Fue un breve beso en los labios, pero apenas Davi se alejó, la mano de Sei rodeó rápidamente su nuca y volvió a acercarla.

Al segundo siguiente, fue Sei quien la besó.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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