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Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 314

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314: 314 Siempre Igual 314: 314 Siempre Igual Editor: Nyoi-Bo Studio Zaki se quedó completamente mudo ante las palabras de Sei.

Sei estaba concentrado en su trabajo, pero en realidad, estaba esperando que Zaki hablara sobre el estado de su relación con su prometida.

Sin embargo, como siempre, Zaki no dijo ni una palabra.

Sei sabía que a diferencia de él, Zaki no era del tipo que hablaba de sus sentimientos, así que había estado preguntando, quién sabe cuántas veces, durante los últimos años y el hombre aún no había dicho una sola palabra.

—Zaki…

¿Cuánto te vas a casar con ella?

—preguntó Sei, mientras lo miraba y, como siempre, Zaki solamente desvió la mirada.

Conociendo a Zaki, Sei sabía que realmente la quería, aunque no dijera nada.

Bueno, aquel charlatán sólo se quedaba así de callado cuando Sei tocaba ese tema en particular, así que solamente con observarlo, Sei estaba seguro de que Zaki quería a la chica más de lo que pensaba.

—Zaki…

Estoy para escucharte.

Deberías aprender a hablar de tus sentimientos —continuó Sei, haciendo que el hombre silencioso por fin explotara y comenzar a quejarse en su interior.

—Este hombre…

¿Cree que todos son como él y pueden escupirlo todo fácilmente por la boca, sin siquiera avergonzarse?

De alguna manera, al oír las palabras de Sei, Zaki recordó los viejos, buenos tiempos cuando aquel tronco congelada le contaba cada una de las cosas que sentía y experimentaba.

Incluso recordaba lo despistado e inocente que solía ser, buscando todo el tiempo sus consejos, y diciendo las cosas más cursis con el rostro más serio.

Aquellos recuerdos hicieron que Zaki pensaba que aquella vida había sido un viaje difícil, pero divertido.

Desde que Davi desapareció, el Coeficiente Emocional de Sei había mejorado drásticamente.

Uno de los principales motivos de aquel cambio era, seguramente, que ahora tenía un hijo y Zaki no podía negar que eso lo hacía feliz.

Sin embargo, le molestaban los contantes interrogatorios sobre el tema.

El hecho de que Sei hubiera madurado había dado vuelta la tortilla, y a Zaki le faltaban las palabras constantemente.

Después de un largo silencio, Zaki suspiró y levantó la mirada, mirando hacia el techo durante otro largo rato.

—Sei, sugiero que desde ahora, te concentres en ti y en tus propios problemas.

Yo, definitivamente, no voy a escuchar a un hombre que ahora mismo también se encuentra en grandes problemas —respondió finalmente Zaki y Sei se quedó congelado por un minuto.

Su mano, que había estado tecleando sin parar, se detuvo, antes de que Sei se estirara y se recostara en el sofá.

—Tú…

Tienes razón.

De verdad tengo que casarme lo antes posible con ella, pero, cuando lo arregle todo, tendrás que escuchar los consejos de tu hermano mayor —dijo Sei, mientras volvía la cabeza y miraba hacia la ventana, perdiéndose repentinamente en sus propios pensamientos, mientras que Zaki volvía a quedarse sin palabras.

Después de un momento, Zaki sólo pudo aclararse la garganta.

—Como sea, Hinari dice que tienes que participar cualquier plan que ella decida —dijo Zaki y Sei se volvió inmediatamente hacia él, mirándolo intensamente.

—¿Qué plan?

—preguntó con curiosidad, pero Zaki se encogió de hombros.

—Aún no lo sé.

Ella dijo que nos lo dirá cuando sea el momento correcto —respondió Zaki y Sei volvió a recostarse.

—Dile que haré lo que quiera…

mientras cure a Davi…

Mañana, yo también iniciaré mi plan —afirmó Sei y Zaki lo miró con curiosidad.

—Ehh…

¿De verdad?

Me pregunto que clase de plan es —preguntó, y su mirada se volvió traviesa otra vez.

—Mientras me ocupo de eso, sugiero que tú también comiences a pensar seriamente en tu relación, Zaki —dijo él y Zaki volvió a quedarse callado.

Cuando Sei por fin terminó de trabajar, con la ayuda de Zaki, ya eran las 2:00 a.

m.

Los dos también habían discutido asuntos importantes de la compañía, antes de que Sei abandonara la habitación Sin embargo, sólo unos minutos después, Zaki, que estaba por ir a su habitación, recibió in mensaje de Sei.

[Ven a la habitación del pequeño Shin.] Zaki frunció el ceño, mientras se volvía para ir a la habitación del pequeño Shin.

Al entrar a la habitación, Zaki se detuvo, porque Sei le hizo un gesto de silencio, haciéndolo optar por pasos extremadamente silenciosos.

—¿Qué pasa?

—susurró Zaki, antes de que su mirada cayera sobre la cama.

Tres personas estaban durmiendo profundamente.

El pequeño Shin estaba en el medio, mientras que las manos de Hinari y Davi lo rodeaban.

Bueno, Zaki no comprendía por qué Sei lo había llamado allí, pero ahora que los veía, de alguna manera, comprendió qué quería Sei.

Y tenía toda la razón.

—Tu chica se está robando mi lugar —dijo Sei y Zaki casi se atragantó.

Bueno, de hecho, quería retirar las palabras que había dicho sobre la madurez de aquel hombre.

—Oye, ¿no puedes darles aunque sea esta noche?

Acaban de encontrarse —susurró Zaki, pero la expresión de Sei no cambió.

Incluso había un brillo de celos en sus ojos cuanto más miraba a las tres personas que dormían profundamente en la cama.

Al verlo, Zaki sólo pudo darse una palmada en la frente.

—Maldita sea, este tipo es tan molesto.

—Está bien, lo entiendo.

¿Pero cómo puedes estar celoso de una chica?

—se quejó Zaki y Sei frunció el ceño.

El pequeño Shin ya se está llevando la mitad de su atención, no puedo permitir que otra persona…

—Sí, sí, lo entiendo.

Me llevaré a mi chica…

Zaki, que había interrumpido las palabras de Sei, cerró la boca de repente, al darse cuenta de lo que acababa de decir.

Sin embargo, después de mirar a la chica dormida, respiró profundo y se acercó a la cama.

Cuidadosamente, separó su mano del pequeño Shin, antes de levantarla lentamente.

En poco tiempo, Hinari ya estaba en sus brazos.

Su mejilla estaba apoyada en el hombre Zaki, que la estaba cargando como una princesa.

—¿Contento?

—preguntó Zaki y el otro hombre asintió sin dudar.

Zaki sólo pudo suspirar de nuevo.

—Este tipo no cambia nunca.

Cuando se trata de su esposa, siempre es igual.

Ah…

No importa.

Ya no tengo idea de lo que pasa aquí.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

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