Leer Novelas
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completadas
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 330

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado
  4. Capítulo 330 - 330 330
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

330: 330 Infectado 330: 330 Infectado Editor: Nyoi-Bo Studio —Hermoso, ¿quién es esa mujer?

—preguntó Hinari al verla.

De alguna manera, Zaki pudo ver claramente la obvia hostilidad en los ojos de Hinari mientras miraba a la mujer.

—No te preocupes por ella, sólo es una secretaria —dijo Zaki, pero, a pesar de eso, Hinari mantuvo los ojos fijos en la mujer.

La mirada que le dedicó no había cambiado.

—¿Sólo una secretaria?

Pensé que tu gran hermano sólo empleaba secretarios —discutió ella, haciedo que Zaki frunciera el ceño, mientras preguntaba: —¿Qué te hizo pensar eso?

—Bueno, todos los secretarios que visitan la mansión son hombres.

No he visto una secretaria mujer antes y nunca pensé que el rey del hielo estaría hablando con otra mujer que no sea mi Davi.

—¿Eh?

¿Te parece que Sei le habla?

Ella sólo está reportando algo.

¿No oyes sus respuestas monosilábicas?

—Pero, pero…

—Hinari, deberías estar pensando en el siguiente plan.

Tu propuesta fue rechazada, así que deja de pensar en cosas inútiles.

Este tipo no puede fijarse en otras mujeres, ni siquiera si su vida dependiera de ello, ¿entiendes?

—De…

De acuerdo.

Hinari se vio obligada a callar cuando Zaki le recordó que su plan había sido rechazado.

Así que, Hinari sacudió la cabeza y estuvo a punto de comenzar a pensar en otro plan, cuando vio que la mujer se acercaba más a Sei.

Ella rodeó el escritorio y se paró junto a él, mientras le mostraba un documento.

Ella apuntó a algo en el papel y Hinari entrecerró los ojos al máximo, mientras exhalaba por la nariz con disgusto.

Al momento siguiente, ella rodeó el hombro de Zaki con su brazo y lo acercó a sí.

—Dime, hermoso, ¿ella tiene otra conexión con Sei además de ser su secretaria?

—preguntó Hinari.

Esta vez, su voz sonaba extrañamente seria, como si estuviera pidiendo información de vida o muerte.

Al ver lo decidida y seria que se veía, Zaki supo que aquella terca mujer nunca se detendría, a menos que estuviera satisfecha, así que sólo pudo responder.

—Es una conocida de nuestra familia adoptiva.

La conocemos desde éramos adolescentes.

Al oír las palabras de Zaki, Hinari lo apretó con más fuerza.

Una vez más, Zaki se sintió confundido con su reacción, ya que ella obviamente se veía aún más disgustada después de obtener su respuesta.

—¿Que…?

Antes de que Zaki pudiera preguntar, Hinari volvió a estirarlo de repente, tan cerca que su mejilla estaba rozando la cabeza de ella.

—Escúchame, hermoso mío.

Esa…

Esa mujer es peligrosa —dijo ella.

Su voz sonaba como la de un agente dando una seria advertencia sobre un desastre, haciendo que Zaki suspirara al mirarla.

—¿Crees que una mujer que no es Davi puede seducir a ese hombre?

—dijo, apuntando con el dedo al hombre detrás del escritorio.

Hinari hizo silencio por un momento, mientras miraba al rey del hielo, sentado estoicamente, aparentemente sin verse afectado por la proximidad de aquella mujer.

Aún se veía como una estatua sin emociones humanas cuando estaba lejos de su esposa e hijo.

De alguna manera, su indiferencia, aún es esta situación, y el hecho de que esperó a Davi sin siquiera mirar a otras mujeres durante cinco años, ya eran un prueba sólida de que Zaki tenía razón.

Sin embargo, a Hinari no le gustaba para nada aquella mujer.

La sensación que le causaba era suficientemente mala como para agitar su corazón, y no pudo evitar sentir preocupación.

Luego, Hinari miró a Zaki con la misma mirada de sospecha, mientras susurraba: —Aunque estés diciendo la verdad, aún creo que es peligrosa —dijo Hinari y Zaki estuvo a punto de darle un golpecito en la frente, pero se detuvo.

—¿Qué te hace pensar que es peligrosa?

—Intuición femenina, puedo sentirlo.

Las palabras de Hinari y la mirada en sus ojos dejaron a Zaki sin palabras.

La hostilidad que vio en sus ojos estaba aumentando tremendamente, haciéndolo notar lo seria que era su actitud.

Bueno, en todo aquel tiempo, esta era la primera vez que Zaki oía y veía a Hinari juzgar a otra persona.

Sabía que ella no era el tipo de persona que dijera cosas triviales en tono serio, así que, aunque Zaki seguía pensando que la mujer a la que ella llamaba peligrosa nunca podría hacer nada, eligió considerar el juicio de Hinari.

—Está bien.

Entonces, ¿tal vez quieres que le diga a Sei que ella es peligrosa, o algo así?

—preguntó, pero, para su sorpresa, la chic sacudió firmemente la cabeza y entrecerró los ojos otra vez, mirando la mujer.

Se veía como si ya estuviera haciendo predicciones en su cabeza.

—No hace falta.

Mi hermoso compañero, olvídate del plan.

Tenemos otra misión que cumplir —dijo Hinari con una sonrisa malvada y traviesa, haciendo que Zaki levantara una ceja mientras la miraba.

Bueno, Hinari sabía que el rey del hielo no era un problema.

Estaba segura de que el hombre no notaría nada, o si lo hacía, no notaría las señales, y simplemente las ignoraría.

Incluso ahora, ella podía ver que a Sei no le importaba para nada la presencia de la mujer.

Sin embargo, para alguien como ella, que había experimentado el dolor de una familia destruida por otra mujer, la preocupación era inevitable.

Además, no había nada de malo en tomar precauciones.

—¿Eh?

¿Otra misión?

—preguntó Zaki con curiosidad y Hinari solamente le guiñó un ojo.

—Primero, tengo que hablar con mi querida Davi.

—Hinari, no vayas a causar problemas innecesarios.

—Lo sé, lo sé.

Deja de preocuparte, hermoso, no es bueno para tu piel.

—¿Eh?

¿Quién demonios está preocupado?

—Oh, bueno, no me culpes.

Tal vez me contagiaste tu enfermedad al dormir juntos anoche.

—…

Sin palabras y en shock a causa de lo que acababa de decir Hinari, Zaki tartamudeó: —¿Qué…?

¿De qué demonios hablas?

¿Qué enfermedad?

—Síndrome del Guardián sobreprotector de relaciones.

Je, je.

—…

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo