Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 50

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado
  4. Capítulo 50 - 50 Capítulo 50 Caja de Pandora
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

50: Capítulo 50: Caja de Pandora 50: Capítulo 50: Caja de Pandora Editor: Nyoi-Bo Studio Ya han pasado más de dos semanas desde que Sei se fue y Davi no ha sabido nada de él.

Es como si hubiera dejado de existir, sin dejar ningún rastro.

Cada vez que se iba, Davi sentía que había algo inexplicablemente extraño en ello.

Se ha estado preguntando por qué se sentía así, pero para su consternación, no pudo encontrar una respuesta.

Lo único que sabía era que el sentimiento era indudablemente misterioso.

Sentía que no era como si solo se estuviera yendo a un lugar muy lejos, si no que era casi como si su existencia se desvaneciera, como si fuera…

un sueño.

—¿No extrañas al joven amo?

—le preguntó el Sr.

Kazuki mientras ambos regaban las plantas.

Luego de escucharlo, Davi sonrió.

—Sí.

Este era el periodo de tiempo más largo que había pasado sin verlo y no esperaba extrañarlo de esta forma.

Se dio cuenta de que, extrañamente, necesitaba la presencia de Sei más de lo que pensaba.

—La desaparición ocasional del joven amo es realmente inevitable.

¿Estás bien con ello?

Davi se quedó en silencio por un rato, luego miró al anciano.

—Hmm… creo que sí.

Soy consciente de que tiene muchas cosas que hacer, pero esta es la primera vez que no lo veo por tanto tiempo…

Solo me di cuenta de que lo extraño cada día más.

Jaja.

Su linda sonrisa cohibida y sus palabras sinceras no dejaron de darle calidez al corazón del anciano.

Había estado suspirando y sintiéndose distante del mundo todo este tiempo, pero ahora que había aparecido cierta jovencita era como si el sol finalmente saliera de un largo sueño.

—Estoy seguro que el joven amo te ha estado extrañando mucho más, señorita.

—Jaja.

¿Tú crees?

—¿Por qué?

¿Piensas que este anciano está mintiendo?

—Hmm…

lo siento abu, pero no estoy muy convencida.

—Davi sonrió con travesura por un momento y luego continuó seria— Cuando se trata de Sei…

cómo lo digo…

bueno, es ilegible.

Es como un libro que ni siquiera puedo comenzar a leer porque está cerrado con cadenas muy fuertes.

—¿Te sientes frustrada?

—Frustrada, eh…

creo que no a ese punto.

Pero admito que mi curiosidad ha crecido últimamente y temo que explote pronto.

Jaja.

Espero poder seguir conteniéndola, espera…

—Davi hizo una pausa y se puso la mano en la cadera, miró al anciano como si ella fuera una mocosa malcriada apunto de demandar algo extravagante a su abuelo.

—Abu, creo que es tu hora de hablar.

Prometiste contarme algo de Sei si te cocinaba toda la semana, ¿recuerdas?

—Jaja.

Así que al final, no se lo harás nada fácil a este anciano, eh.

—No lo haré.

—Bueno, bueno.

Este anciano hablará ahora.

Mientras ambos estaban sentados en la glorieta del jardín, Davi lucía increíblemente emocionada.

—¿Entonces?

¿Qué quieres saber sobre él?

¿Quieres saber por qué se cubre el rostro?

—le preguntó el anciano y los ojos de Davi brillaron al instante, como si acabara de encontrar una caja de oro que contiene los secretos más misterios del mundo.

Sin embargo, en un parpadeo, las estrellas de sus ojos se desvanecieron súbitamente al momento en que se dio cuenta de que la caja de oro en frente suyo era seguramente una caja de Pandora, algo prohibido y posiblemente mortal.

Al ver su expresión, el anciano rio.

—Jaja.

¿Tan asustada estás de él?

Davi, en respuesta, sacudió de inmediato la cabeza.— Lo estoy, lo admito, pero no es miedo realmente.

Es solo que no quiero hacer nada que lo pueda enfadar y…

nunca rompería mi promesa a propósito.

—Dijo, luciendo seria y decidida, a pesar de que la decepción se reflejó en sus ojos por un momento.

—¿Estás diciendo que te parece bien incluso si no llegas a saber nada de él nunca?

Luego de oír las palabras del anciano, Davi sacudió la cabeza como un cascabel.

—No, no me parecería bien para siempre.

Pero, no tengo apuro.

Creo que algún día, él mismo me dirá todo.

—¿Y qué pasa si ese día nunca llega?

Los ojos de Davi se estrecharon y una tonta sonrisita malvada apareció en su rostro mientras hablaba.

—Le sacaré las palabras a la fuerza.

—Jajaja.

Esa es la señorita.

Me pregunto cómo lo harás.

Este anciano sin duda quiere presenciarlo con sus propios ojos.

—Bueno, eso es un secreto, abu.

Definitivamente haré que me lo diga.

De repente, los ojos de Davi ardieron con determinación y un espíritu luchador enorme, haciendo que el anciano sonriera de todo corazón.

Estaba seguro de que no había nadie más adecuada en el mundo que esta señorita en frente suyo, para ser la esposa de Sei.

—Ese es el espíritu, señorita.

—Parecía que el anciano la estaba apoyando, rebosante de alegría y satisfacción.

—Y por ello, te quiero dar una recompensa.

Puedo responder todas las preguntas que me hagas, siempre y cuando no sean sobre su identidad.

¿Qué te parece?

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo