Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 76
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- Capítulo 76 - 76 Capítulo 76 Con violencia
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76: Capítulo 76: Con violencia 76: Capítulo 76: Con violencia Editor: Nyoi-Bo Studio Davi iba caminando rápidamente, cuando alguien le sujetó la muñeca.
—Oye, no seas grosera.
No has cambiado nada, eh —dijo el hombre mientras le agarraba la muñeca y le daba una mirada coqueta.
El rostro de Davi se volvió amargo cuando lo miró.
—Suéltame.
—Ahh…
que fría.
Pero diablos, Davi Mizuri, sigues siendo la diosa más hermosa que visto.
—Suéltame, ¡ahora!
—La voz de Davi se volvió más fría, como si no hubiese escuchado el cumplido, sin embargo, el hombre solo dejó escapar una risita traviesa.
Cuando estaban en el instituto, Rei Wu solía dejar de molestarla cada vez que Davi se volvía fría y peligrosa, ya que si no lo hacía, lo golpeaba sin piedad.
Pero ahora, el hombre pareció ya no verse amenazado, lo que hizo que ella lo atacara agresivamente.
Pero detuvo sin esfuerzo el supuesto ataque sorpresa de Davi, como si supiera exactamente lo que iba a hacer y qué ataque iba a utilizar.
—Vamos, querida.
¿Crees que sigo siendo el mismo Rei Wu que estaba dispuesto a aceptar una paliza tuya?
—dijo mientras le agarraba la muñeca con más fuerza.
—No me hagas reír, linda, ¿por cuánto tiempo crees que te conozco?
¿Cuántas veces crees que has usado el mismo ataque conmigo?
—agregó a medida que acercaba su rostro a ella.
El hombre ni siquiera le dejó espacio para hacer otro ataque.
Su fuerte agarre le hizo darse cuenta de que este hombre ya no era el mismo enclenque del instituto y que incluso estaba más alto.
—¿Qué quieres?
—le preguntó con calma, relajándose.
Si ya no podía usar sus habilidades de artes marciales con él, entonces tendría que usar el cerebro.
Sin embargo, el hombre no contestó y sus ojos se posaron en la flor que tenía en la mano.
—¿Quién te dio eso?
—le preguntó, y su traviesa sonrisa desapareció lentamente.
En ese momento, Davi sonrió en su interior.
Lo miró y con orgullo respondió—Mi esposo.
Al oírla, los ojos de Rei Wu se estrecharon al instante.
Estaba estupefacto, pero no aflojó su agarre, al contrario, apretó mucho más.
Sus coquetos ojos se volvieron serios mientras la observaba.
La verdad era que Davi fue su primer amor.
Se enamoró de ella la primera vez que la vio, en la secundaria.
Sin embargo, en todos esos años que pasó cortejándola, haciendo todo tipo de cosas para que lo notara, ni siquiera obtuvo una mirada por parte de ella.
Ella era como una estrella en el cielo que él no lograba alcanzar, la chica más insensible que ha conocido.
Era la única chica que podía hacer que su corazón latiera descontrolado, pero también era la única que tenía las agallas para ignorarlo por completo, sin siquiera darle un vistazo.
—Tú…
¿crees que te voy a creer?
—la voz de Rei Wu se volvió fría y sus ojos ardieron con intenso deseo.
—S-suéltame, o si no- —¿O si no qué?
¿Vas a llamar a la policía?
¿Olvidaste que soy el hijo de un general?
Ya no te puedes escapar de mí, mi amor —le dijo con una voz fría y peligrosa.
En ese momento, Davi pudo sentir el peligro emanando de él por primera vez, lo que la llevó a hacer un movimiento de inmediato antes de que fuera demasiado tarde.
Rei Wu comenzó a inclinarse hacia ella como si fuera a besarla, cuando Davi abruptamente dobló las rodillas y se lanzó dirigiendo su cabeza hacia la mandíbula del hombre.
El impacto fue lo suficientemente fuerte para que Rei Wu la soltara, casi cayéndose de rodillas.
—¡Maldición, Davi!
—se burló, mientras tenía su mano en la mandíbula.
Davi no perdió el tiempo, pero antes de poder salir corriendo, otro hombre apareció de la nada y la atrapó con violencia.
—¿Qué rayos te pasa, Rei?
¿Por qué estás dejando que una chica te golpee de esa forma?
—comentó el hombre y sostuvo la mano de Davi detrás de su espalda, haciendo que gritara del dolor.
En ese mismo momento, Davi estaba a punto de intentar luchar, cuando de repente escuchó un fuerte golpe y el hombre que la sostenía cayó al suelo como si acabaran de darle un poderoso puñetazo.
El gran hombre que la estaba agarrando con violencia hace unos segundos, cayó inconsciente.
La mirada de Davi se posó en el gran hombre y la imagen de él en el suelo le hizo pensar que alguien la había salvado, pero antes de poder darse la vuelta y ver quién era, alguien la tiró y sin darse cuenta, ya estaba en los brazos de alguien.
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