Te amo, monstruo: La esposa de los ojos vendados y el esposo enmascarado - Capítulo 89
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- Capítulo 89 - 89 Capítulo 89No es que no puedas
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89: Capítulo 89:No es que no puedas.
89: Capítulo 89:No es que no puedas.
Editor: Nyoi-Bo Studio Justo después de su desayuno, Davi recibió una llamada inesperada de la Sra.
Lee solicitándole que se vieran de inmediato.
En esa instancia, Davi mordió su labio mientras miraba al hombre enmascarado al otro lado de ella.
Ah, qué gran momento…¿por qué ahora?
Davi sintió como si la suerte no estuviera de su lado esta vez.
Era porque, ella ya había planeado pasar el día con él ahora que había vuelto.
Incluso había planeado ejecutar algunos pasos durante el día y luego preguntarle por otra cita.
Ella quería quedarse con él, pero al mismo tiempo, sabía que podía haber cosas importantes que su profesora quería decirle sobre su siguiente examen.
Por otro lado, Sei quien la estaba mirando notó el cambio en su expresión.
—¿Pasa algo malo?—él preguntó y Davi de inmediato aclaró su garganta.
—Ah…eh…mi profesora me solicita que la vea, creo que es sobre mi siguiente examen— contestó con honestidad.
—Está bien, puedes ir.
—¿Ah?
Pero…te dije que recuperaría lo de ayer… —Aún podrás hacer eso mañana.
—¿D..de verdad?
¿No te vas a ir de nuevo?
—Mmm.
No me iré.
Al escuharlo decir que no se iría hizo que Davi se sintiera eufórica y la luz en sus ojos volvió inmediatamente.
Estaba feliz de saber que se quedaría.
—Estoy muy contenta.
Pensé que te irías de nuevo, es por eso que yo…bien luego, iré ahora mismo y terminaré cualquier cosa que sea— expresó con gran energía antes de salir corriendo por las escaleras para alistarse.
En ese momento, Sei estaba en silencio mirando hacia donde ella iba cuando Zaki se puso en frente de él.
—¿Ehh, estás seguro de dejarla ir hoy?— preguntó de manera maliciosa, pero Sei solo lo miró y ninguna palabra salió de su boca.
Sin embargo, el hombre continuó hablando.
—A pesar de que estás tan solitario debido a su ausencia ayer, ¿aun así la dejarás marcharse?
Al escuchar sus palabras, Sei se mantuvo en silencio por un momento antes de que finalmente abriera su boca.
—Solitario…¿estuve?— contestó Sei con su inexpresivo tono, provocando que Zaki se sacudiera y le hablara fuerte, como si fuera una mamá convenciendo a su hijo desesperadamente.
—¡Estás obviamente solitario, mi buen ojo no me falla así es que no te atrevas a negarlo!
Inclusive si piensas diferente, tu estado de ánimo de ayer era definitivamente de soledad, ¿entiendes?
Incluso te veías como si tan solo querías transportarte a su lado todo el tiempo, ¿sabes?
Al escucharlo, la mirada de Sei se dirigió a la ventaba abierta mientras respondía.
—En caso que lo dijeras fuese verdad…no la pueda atar aunque quisiera.
En ese momento, Zaki se sentó en la silla lentamente.
Miró al hombre enmascarado mientras que apoyaba su rostro sobre su mano.
—No es que no puedas, Sei.
Sabes que podrías, pero tan solo tienes miedo de hacer cualquier cosa que la pueda lastimar ¿Estoy en lo cierto?
Sei miró fijamente a Zaki en cuanto escuchó sus palabras.
Sin embargo, continuó mirando la ventana abierta, en silencio.
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