Tempestad de la guerra estelar - Capítulo 122
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122: Capítulo 122 – ¡Zerg!
122: Capítulo 122 – ¡Zerg!
Editor: Nyoi-Bo Studio —Lo que venga a continuación dependerá de ustedes —dijo MengAo antes de dejarlos en la sala.
Docenas de pantallas mostraban lo que sucedía en distintos sectores de Isla del Demonio.
Eso también les permitía ver las condiciones de los participantes.
Cuando MengAo se fue, los cinco se relajaron.
Sin duda se convertirían en los comandantes en el futuro.
Ese evento era un método de entrenamiento; tenía como finalidad permitirles un mejor entendimiento de los miembros del equipo que querían.
Si tuviesen la oportunidad de seleccionar a los miembros del equipo, dependería de las viejas reglas entre ellos.
Lear estaba más familiarizado con eso.
Aquiles tenía un aspecto muy frágil, lo que parecía ser algo que las personas de la Luna no podían cambiar.
Eran altos y delgados, de apariencias casi perfectas.
En sus bocas había una ligera sonrisa permanente que le dificultaba a los demás la posibilidad de odiarlos.
Lie Xin usaba un atuendo plateado con un emblema de una llama púrpura en el centro.
Incluso su atuendo militar no lograba ocultar su cuerpo sensual.
Las bellezas marcianas eran conocidas en el Sistema Solar por sus hermosos cuerpos y piernas.
Sus labios apenas carnosos sólo acentuaban el atractivo.
Raston tenía una apariencia un poco más natural.
Era el mayor del grupo.
Su calma provenía de su amplia experiencia de batalla.
Más apropiadamente, aunque era estudiante, ya se había hecho un verdadero soldado.
Había seguido al Cuerpo Caragal en una operación contra piratas espaciales e incluso asesinó a algunas personas.
Taros no era demasiado alto, y tenía una apariencia ligeramente musculosa.
No resaltaba demasiado.
Su cabeza tenía forma de nuez y parecía ser una persona fría.
Sus labios eran delgados y solían estar tensos.
Sus pequeños ojos se enfocaban en la escena frente a él con una expresión codiciosa.
Los cinco se sentían cómodos juntos.
Era claro que se conocían bien.
Incluso durante una competencia semejante, sus relaciones eran claras.
Pero lo que no resultaba claro era quién tenía el papel más dominante.
Para ser el más fuerte, no sólo hacía falta tener una destreza superior al resto, además se necesitaban habilidades de liderazgo y carisma.
Eran indispensables.
No por eso había que elegir al más hábil, pues podría no ser un líder competente.
La calma y la sabiduría también eran importantes.
Los cinco observaron al grupo de estudiantes.
En otro nivel, MengAo y los otros dos miraban a los cinco.
Todos tomaban decisiones, pero cada individuo era diferente.
“¡Bum!” El Estudiante Wang aterrizó en la isla.
Después de un instante de mareo, abrió rápidamente la puerta de la cápsula.
El fuerte sonido del aterrizaje no era bueno.
Sería mejor dejar el área pronto.
Lo bueno era que el cielo estaba claro y podía observar el área con facilidad.
Parecía que los organizadores eran bastante considerados.
De ser enviados de noche, eso habría sido mucho más difícil.
Pero eso era completamente indiferente para Wang Zheng debido a su entrenamiento.
Tomó sus armas y se acostó en el suelo, presionó su oído contra la tierra e intentó escuchar movimientos antes de apresurarse a trepar un árbol.
Todo parecía tranquilo y seguro.
Pero que no hubiese peligro no significaba que no hubiese problemas.
Todos habían aterrizado.
Pasó un rato antes del anochecer y todos estaban tensos.
Pero se dieron cuenta de que nada había sucedido.
Algunos partieron de inmediato en busca de la Reina Zerg y para encontrar oponentes.
Algunos ya estaban listos para reaccionar.
Por ejemplo, LuoFei.
El gordito no había dejado la cápsula de lanzamiento.
En cambio, miró hacia el bosque y comenzó a convertir la cápsula en un refugio.
Al mismo tiempo, creó un sistema de alambres que servirían como alarma en los cuatro costados.
Esas alarmas simples podían ser implementadas en el área local.
Para esa prueba, nadie tenía equipo además de las armas.
La supervivencia era lo más importante.
Pero aquellos que eran tan precavidos como LuoFei eran escasos.
Aunque su juicio seguía siendo bueno.
El exterior duro de las cápsulas podía ser considerado un excelente refugio.
En toda Isla del Demonio había numerosas cuevas, que probablemente eran los nidos de losZergs.
Pero el problema era que nadie sabía cuál contenía el nido de una Reina Zerg.
En la sala de los tres generales mayores había un mapa detallado de Isla del Demonio en una gran pantalla.
Incluso mostraba la distribución de las complejas cuevas que pertenecían a los Zergs.
Muchos puntitos móviles rojos mostraban la posición de los Zergs.
—Esta vez será atroz.
—Mientras más extraño sea el ambiente, más fácil será ver el potencial y la esencia de cada uno.
—Incluso si logramos encontrar algunos talentos, no justifica meternos en tantos problemas.
—Ja, ja, ja, si todo el grupo fuese aniquilado, el parlamento nos volvería a fastidiar.
—Ese montón de basuras.
Lo único que hacen es discutir entre ellos.
Si no nos dan más financiamiento, ¿cómo podemos aumentar la fuerza de combate?
Acerca del desempeño de los estudiantes, era claro que, a los ojos de los generales mayores, una actuación ordinaria era insuficiente.
MengTian patrullaba el área circundante mientras comía una fruta salvaje.
Al mismo tiempo tomó la hoja de un árbol y la mordió.
Usó los jugos de la hoja para cubrir su piel antes de descansar en la cima del árbol.
Zhang Shan, en cambio, comenzó a ejecutar una construcción a gran escala.
Creó una enorme trampa de postes cerca de su cápsula de lanzamiento.
Runan había comenzado una fogata.
Descansó su rifle en su regazo y procedió a comer un animal desconocido.
A losZerg sólo le interesaba el cerebro de los humanos.
No les interesaban otros animales.
Tampoco eran criaturas dóciles que pudiesen ser criadas como ganado.
Además, tenían que darles una salida fácil a los chicos, pero esas bestias salvajes no eran tan fáciles de capturar.
En resumen, la mayoría de los estudiantes eligió defenderse y observar la situación antes de tomar una decisión.
El primer día terminó sin incidentes.
Pero siempre había excepciones… Por ejemplo, Wang Zheng.
Ese pillo no había hecho nada.
Sólo caminó hacia la parte trasera de la isla, del lado del mar.
Los Zergs no nadaban, y ese era un hecho conocido.
Pero eso no significaba que alguien pudiese llegar al mar.
Además, los entrenadores tampoco eran tan tontos.
Todos se prepararon para la noche.
Algunos tuvieron buena suerte y unos cuantos ganaron coraje.
En la sala de control, los cinco cambiaban las pantallas constantemente, eligiendo estudiantes interesantes para observar.
Como era de esperarse, Lear había elegido observar a MengTian, que era a la que necesitaba tener en su equipo.
No sólo por ser la hija de MengAo, sino también por su destreza.
Los demás hacían lo mismo, observando personas interesantes u oponentes potenciales.
Wang Zheng había aparecido en la pantalla de Aquiles.
Ese chico no parecía tener cerebro.
No parecía entender cómo aprovechar su tiempo y se apresuró sin preparación.
Mientras observaban a los estudiantes, también estaban atentos a quién observaban los demás.
La mayoría estudiaba al mismo grupo de veinte.
Lie Xin miró a Aquiles, que observaba a un terrícola que, además, era un miembro de apoyo.
El chico parecía deambular por la zona, como si intentara encontrar su muerte.
—Aquiles, ¿por qué cambiaste tus gustos?
—preguntó Lie Xin con una sonrisa.
No era mayor, pero tenía un encanto indescriptible.
Las jóvenes marcianas se desarrollaban de forma contundente, pues estaban llenas de vigor y vitalidad.
Aquiles replicó sonriente: —Ese es alguien a quien Lear le tiene el ojo puesto.
—Lear, ¿tienes un problema en los ojos?
MengTian no te pertenece.
Si yo fuera hombre, ya me habría suicidado golpeando la cabeza contra un bloque de tofu —dijo Lie Xin groseramente.
Lear fingió no escuchar nada.
Raston observaba a Masasi, que era uno de los jugadores centrales de la Luna, y parte del equipo de Aquiles, que poseía ocho miembros poderosos, cada uno con fortalezas especiales, lo que hacía al equipo muy sólido.
Taros hacía lo mismo.
Parecía que todos trataban a Aquiles como el oponente más importante.
Aunque Aquiles veía a Lear de forma favorecedora, su debilidad era obvia: Lear no tenía suficientes miembros en su equipo.
Su único compañero fuerte era un chico llamado LuoFei, el gordito.
Ya que la Tierra tenía muchas personas, debían tener muchos miembros talentosos, pero comparados con las Ocho Estrellas de Aquiles, eran muy débiles.
En el lado marciano, Lie Xie tenía bastantes ayudantes.
Pero Lear parecía perseguir amargamente a MengTian.
El enfoque del terrícola en las cosas insignificantes parecía no haber cambiado.
Todos sabían que MengTian era hija de MengAo.
También sabían que la familia Meng tenía influencia en el ejército.
Todos decían que Lear intentaba tomar un atajo.
Aquellos que venían de la Tierra amaban jugar a la política, pero eventualmente llegaban al límite.
Los tiempos habían cambiado, pero sus raíces eran las mismas.
¿Sería que, sólo porque MengTian era hija de MengAo, tendrían piedad?
La respuesta era obvia.
No eran de la Tierra, y no dudarían.
Los terrícolas eran los más adecuados para ser terratenientes tiránicos, protegiendo sus pequeños territorios.
Aquiles también cambió su pantalla para mirar a otros después de un momento.
Quería observar a Masasi, Milo y el resto de su equipo.
Honestamente, sus oponentes más fuertes eran ellos mismos.
Si no revelaban ningún defecto, nadie podría vencerlos.
Cuando cayó la noche, como todos esperaban, los Zergs comenzaron a moverse.
O para ser más precisos, fueron liberados.
MengAo y los generales eran más humanos.
Si esos fueran soldados experimentados, habrían iniciado una feroz batalla tan pronto como aterrizaron.
Esta vez les dieron a los estudiantes la oportunidad de prepararse.
El Gordito LuoFei no se ocultó en su refugio.
¡El chiquillo cavó un agujero y se enterró bajo tierra!
¿Eso era posible?
Después de un rato, un feroz rugido perforó el cielo seguido de un grito lastimero.
Un punto verde en la pantalla desapareció.
—Universidad de la República de Caragal, No.
26, desapareció.
En ese punto, un estudiante temblaba en el suelo.
Un escudo de energía a su alrededor bloqueó las garras del Zerg.
Cuando el Zerg atacó por segunda vez, el chico se desmayó al instante.
Pero las garras del Zerg no alcanzaron a atravesar el escudo.
Después de golpear un par de veces, se fue.
Pero el estudiante perdió las calificaciones para avanzar.
La suerte del estudiante no fue mala, pues el escudo de energía se activó a tiempo.
De no ser así, el resultado no habría sido bonito.
Eso era algo que les advirtieron cuando entraron a esta competencia de IG.
Pero era claro que, sin importar cuánto lo escucharon, algunos no se prepararon.
El número de encuentros con Zergs aumentó rápidamente.
Incluso sin contar los estudiantes de la universidad militar, todos reconocían a esos aliens que habían causado devastación a la raza humana.
Pero, gracias a la fuerza de la humanidad, fueron vencidos.
Aunque no se habían extinguido y continuaban habitando entre las estrellas.
La humanidad no podía darse el lujo de ser descuidada, así que era común que circulasen fotos de los más comunes para que todos los pudieran ver.
Algunos incluso iban a clases de disección de Zergs y simulaban combates contra ellos.
Pero era la primera vez que la mayoría los enfrentaba.
Su ferocidad era totalmente diferente a la de las simulaciones.
—Sólo liberaron a cien y la situación ya es crítica.
No soporto seguir viendo —dijo Raston con una sonrisa amarga.
Diez personas ya habían sido eliminadas, incluyendo a una con una herida grave.
La Isla del Demonio tenía dos capas de protección para los estudiantes.
Una era la que ellos mismos ejecutaban, con el escudo de energía que les suministraron.
Y la otra era un escudo de energía que se activaba de forma independiente cuando la vida del estudiante estaba en peligro.
Pero teníaciertosretrasos y las heridaseraninevitables.
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