Tempestad de la guerra estelar - Capítulo 205
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205: Aunando Fuerzas 205: Aunando Fuerzas Editor: Nyoi-Bo Studio La Universidad Ares solo tenía cuatro máquinas, lo cual no era nada en comparación con las otras universidades.
Sin embargo, eso no impedía que Wang Zheng practicara.
Su método de entrenamiento era diferente del de Aquiles.
Wang Zheng y Zhang Shan no consideraban a sus máquinas como herramientas, las veían como extensiones de sus propios cuerpos, y no tenían la misma seriedad que Aquiles en sus entrenamientos.
—Wang Zheng, ¿cómo has logrado utilizar el Lobo Demoníaco de una forma tan efectiva?
¿Tienes algún secreto?
—preguntó Zhang Shan con tono deprimido.
Quería usar la Bata como su máquina principal, pero lo que decía Zhuo Mu era verdad.
Ya fuera que la usara contra el oponente o viceversa, debía comprender la máquina para poder dominarla.
Meng Tian y Zhang Runan tampoco podían operar la máquina de tipo bestia con fluidez.
—Los humanos también son una clase de animal.
Cuando éramos jóvenes gateábamos en cuatro patas y poco a poco nos fuimos enderezando hasta caminar en dos piernas.
No debemos limitarnos a imitar a los animales.
Debemos ser flexibles en nuestra manera de pensar para poder hacer uso de toda la fuerza de nuestras extremidades, ¿no lo creen?
—dijo Wang Zheng.
El hecho de tener una máquina de verdad para practicar era diferente, y él se entrenaba a diario para familiarizarse con ellas.
La operación real de la máquina produciría muchos tipos de reacciones diferentes; no había nada más que pudiera reemplazar eso.
Zhuo Mu soltó una risita al ver cómo los cuatro jóvenes debatían apasionadamente.
—Este Wang Zheng es un guerrero nato.
Pero su nivel actual aún no es suficiente, de esta forma no pasaremos de la segunda fase —dijo Zhuo Mu.
Al ser de origen militar, conocía el grado de dificultad.
En ese momento, se estaban familiarizando cada vez más con la máquina.
Wang Zheng estaba progresando a un ritmo más rápido, y también estaba teniendo un buen desempeño durante los entrenamientos.
Wang Zheng era un rival fantástico, y ayudaría a mejorar a Meng Tian y a los demás, pero lamentablemente, no había nadie que pudiera ayudarle a mejorar.
—Yo también sé eso.
¿Qué piensa Gu Te al respecto?
—Gu Te dijo que este asunto debía tratarlo el General Meng Ao.
Así se llegará a una solución.
La Universidad Ares ha tenido un hecho un buen papel en esta ocasión, por lo que deberían mostrar su apoyo.
—Eso espero.
Lear era la esperanza original de la región de la Tierra.
Pero, ¿quién imaginaba que la Universidad Ares también iba a competir en ese torneo?
Zhuo Mu esperaba que estos estudiantes lograran grandes cosas y que no se vieran limitados por las condiciones.
Wang Zheng compartió algunas de las experiencias que había vivido al pilotear la máquina.
Pero esas experiencias habían sido adquiridas mientras realizaba la acción, no era algo que Zhang Shan y los demás pudieran entender con solo escuchar sus explicaciones.
Las prácticas en los campos de entrenamiento no eran suficientes, ya que no había suficiente espacio y el lugar era demasiado pequeño.
Todos sabían eso.
Estaba claro que IG no les daría un espacio tan cómodo como un campo de entrenamiento.
La primera fase era la Isla del Demonio de modo que, ¿quién sabía qué lugar podía esperarlos en la segunda fase?
Wang Zheng no lo pensó demasiado, ya que las condiciones eran algo que él no podía cambiar.
Lo que podía hacer era seguir familiarizándose con la máquina.
—Hay algo que siempre me ha despertado curiosidad —dijo Wang Zheng.
Meng Tian y los demás rieron.
—¿En verdad existe algo que despierte tu curiosidad?
—Por supuesto, me preguntaba si la Habilidad X tiene un impacto significativo sobre la máquina.
Ese era un punto delicado tanto para Wang Zheng como para Zhang Shan.
Tanto Meng Tian como Zhang Runan eran usuarios competentes de la Habilidad X.
Zhang Runan sacudió la cabeza y dijo: ―No tengo respuesta para eso.
―En realidad, la habilidad X se divide en muchas áreas diferentes.
Es muy complicado cuando se ahonda en los detalles.
Pero no hay duda de que, cuando se utiliza la máquina como una extensión del cuerpo, la utilidad de las habilidades entra en juego.
Hay algunas máquinas militares especiales que potencian la habilidad del cuerpo humano.
Si se conecta el cuerpo con el material G, el piloto puede comunicarse con la máquina a la perfección ―dijo Meng Tian.
El uso que hacía de la habilidad X con su máquina era completamente sorprendente.
―Algunas habilidades son casi inútiles, como la de respirar bajo el agua, la cual solo puede usarse en circunstancias especiales.
Otras, como las habilidades de percepción, son relativamente útiles durante las batallas.
Mi habilidad de hielo es útil porque me permite atravesar el escudo de energía para atacar directamente a la máquina y su piloto.
El grupo estaba perplejo… qué habilidad tan formidable.
Lo escudos de energía eran completamente inútiles frente a su Habilidad X.
No era de extrañar que el ejército le diera tanta importancia a esa habilidad.
Para Zhang Runan, el momento en el que se enfurecía era también el momento en el que surgían las capacidades de las máquinas.
Zhang Shan se sentía abatido.
A pesar de entrenar todo el día y de hacer el doble de esfuerzo que los demás, era posible que ni siquiera fuera un rival para ellos.
Wang Zheng había estado haciendo sus propias investigaciones acerca del tema, pero había algo que siempre parecía faltarle y no podía ni poner un dedo sobre eso.
―De hecho, no todos los mejores pilotos usaban la Habilidad X.
El hecho de tenerla facilita las cosas, pero no es para nada necesario para alcanzar la cima.
Tomemos como ejemplo a Dide, uno de los tres mejores pilotos del Imperio de Aslan.
Él no utilizaba la Habilidad X y, aun así, era considerado uno de los más fuertes.
Zhang Shan pensó sobre ello y comentó: ―Imaginen la gloria que debe sentir alguien que no utiliza la Habilidad X al vencer a alguien que sí lo hace.
La Habilidad X era solo una parte de alcanzar la victoria, pero no era un requerimiento crítico.
Había demasiadas condiciones que entraban en juego a la hora de obtener la victoria.
En realidad, Wang Zheng quería saber cómo se sentían Meng Tian o Zhang Runan cuando usaban su Habilidad X, pero ese tipo de asunto era bastante privado.
Aunque fueran amigos, algunas cosas era mejor mantenerlas en secreto.
Sin embargo, el Estudiante Wang estaba muy tranquilo.
Su Técnica de Regresión Temporal había experimentado algunos cambios positivos en los últimos tiempos; tal vez con solo un poco más la llevaría al siguiente nivel.
Gu Te había hablado con Meng Ao, pero los resultados no habían sido los ideales.
Este quería verdaderas operaciones de combate, pero el ejército no permitiría que los estudiantes las adoptaran.
No podían ser enviados a aquellas peligrosas operaciones de combate ni se les podía permitir pegarse a alguien, ya que podrían convertirse en una responsabilidad para las tropas.
Las operaciones sencillas tampoco brindaban ningún valor de entrenamiento.
La intención de Gu Te era pedirle a Meng Ao que enviara algunos expertos militares para que ayudaran con el entrenamiento, pero la respuesta de Meng Ao también había sido negativa.
El IG era un entrenamiento que ofrecía el ejército.
¿Por qué iban a permitir un entrenamiento dentro del entrenamiento?
Lo que Meng Ao quería decir era que la segunda fase del IG les daría a los estudiantes el tiempo para adaptarse, ya que la forma en la que se llevaría a cabo dependía exclusivamente de la universidad.
No era que Meng Ao no quisiera ayudar, sino que, si lo hacía, ¿cómo iba a hacer para explicárselo a las otras universidades?
Si todos solicitaban ayuda, ¿qué debía hacer el ejército?
Además, eso anularía el propósito del IG.
Algunas desventajas eran causadas por las malas elecciones que la persona había hecho en el pasado, y tenían que confiar en sus habilidades para superarlas.
El mundo nunca era justo.
Gu Te no tenía opción.
Veía potencial en Wang Zheng y los demás, pero la realidad era dura.
En un comienzo pensó que Meng Ao le daría un trato preferencial a Meng Tian, ya que era su hija, pero había hecho exactamente lo opuesto.
Si se llegase a saber que Meng Ao había ayudado a Meng Tian, tanto la Universidad Ares como Meng Tian estarían en problemas.
Además, la familia Chronos no aceptaría ayudar.
La ayuda habría requerido el financiamiento de esa familia.
Sin importar lo que pasara, el dinero era esencial.
Para ese entonces, Lear también había comenzado el entrenamiento con las máquinas.
Era casi lo mismo que en la Luna.
La voz de gordito se transformó en una gran “O” al tiempo que se babeaba… maldición, eso era demasiado extravagante.
Tal vez la palabra extravagante no era suficiente para describir aquella escena.
Eso era… ¡de lujo!
Ser rico no era nada en comparación con eso.
Gordito siempre había sabido que Lear y la familia Chronos eran adinerados, pero, ¿hasta qué punto?
¿Tanto como para tener su propia isla privada?
Sí, definitivamente la tenían.
Pero esa no era la parte más estremecedora.
Esa era la base en África de la familia Chronos, El Departamento de Investigación y Desarrollo de Armas.
Al mismo tiempo, ese lugar albergaba la biblioteca personal de máquinas de Lear.
Había filas y filas de máquinas que se extendían hasta más allá de donde podían ver los ojos.
Había suficientes como para abastecer a un contingente, pero todas ellas eran para uso personal de Lear.
―Las máquinas de este sistema solar se encuentran de este lado, en aquel lado están las que usan los imperios más distinguidos ―dijo Lear.
―Je-… jefe… ¡¿cuántas máquinas hay?!
―Más de mil, supongo.
Algunas de ellas solo han sido usadas unas pocas veces.
Este es el quinto almacén.
Luo Fei estaba sin palabras.
Mil máquinas.
Santo dios… debían costar una fortuna.
―Siéntanse libres de usar cualquiera de las máquinas que están aquí.
La segunda fase sin duda será una batalla de máquinas.
Pueden familiarizarse con ellas primero, yo les conseguiré un contrincante en los próximos días ―dijo Lear.
El contrincante que les conseguiría no sería elegido al azar, la familia Chronos nunca había sido tan mezquina.
Le gustaba contratar expertos de todos los rincones de la galaxia.
―Pero… ¿y si rompo algo?
¿Tendré que pagarlo?
Gordito nunca entendía el concepto principal.
Lear rio y respondió: ―Siempre y cuando no hagan volar este lugar por los aires, entocnes no.
Desde aquella transformación, Luo Fei había captado la atención de Lear.
Algunas veces, Lear hasta se ponía celoso de las habilidades de Gordito.
Luo Fei dejó escapar un grito extraño y se abalanzó sobre una de las máquinas del Imperio de Aslan.
No había nada que hacer, tenía fama.
Lear no prestó atención a sus actos.
Él podía hacer lo que quisiera.
Le daba más importancia al talento que a los objetos materiales.
—Maestro, ya han recibido a los huéspedes —dijo Drupe.
—Bien, estaré con ellos en breve.
Busca a otros buenos para que Gordito pueda usarlos.
Luo Fei tenía talento, pero su fuerza aún no estaba a la altura.
Todavía le faltaba avanzar más para ser lo suficientemente fuerte.
Su defecto más grande era que era perezoso, de modo que tenía que ser implacable para compensar eso.
A Drupe se le estremeció el corazón.
Luo Fei era joven, pero tenía que pasar por todo eso a su edad.
Era un poco cruel, aunque no era raro.
Pero una vez más, Lear no podía organizarlo con tanta facilidad.
¡Drupe estaba extasiado!
La cualidad más importante para el poder era la crueldad.
Una vez que una persona había decidido sus objetivos, tenía que tener determinación.
El invitado de Lear era… Taros.
—Taros, ¿cómo has estado últimamente?
Ambos disfrutaron de un té vespertino en la sala de estar.
Taros parecía estar de buen ánimo.
—Se dice que la gente de la Tierra sabe cómo disfrutar la vida, y parece que es cierto.
Cuando estuvo algunos días de visita en la Tierra, Lear había permitido que Taros disfrutara las mejores cosas de la vida.
—La familia Chronos trata bien a sus amigos —dijo Lear—.
Nuestro plan en la primera fase fue considerado un éxito, ahora es el momento de la segunda fase.
Aquiles no será un rival fácil, será mejor que nos preparemos.
—Aquiles puede ser fuerte; no hay posibilidades de ganarle en un mano a mano.
Pero, si aunamos fuerzas, ¡sin duda perderá!
Taros rio.
Aunque ambos pertenecían a distintos grupos de personas, eran capaces de cooperar entre sí.
Taros odiaba a las basuras como Aquiles y, al menos, al trabajar con Lear, ambos se beneficiarían.
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