Tempestad de la guerra estelar - Capítulo 209
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209: Batalla de los Líderes 209: Batalla de los Líderes Editor: Nyoi-Bo Studio ―Por lo general, sueles ser meticuloso, pero a veces puedes ser tan descuidado.
Si Huiyin quisiera dar un concierto en Marte, todos esos fanáticos estarían haciendo fila para entrar.
Nosotros dos ni siquiera estamos cerca de tener todo ese encanto.
Wang Zheng comenzó a transpirar.
Sin duda, Xiao Fei sabía y lo estaba molestando a propósito.
¡Tch!
¿Quién hubiera pensado que la profesora tendría un sentido del humor tan malvado?
Acababa de llegar a Marte y ya había quedado mal.
Por fortuna, todos tenían la atención puesta en otro lugar.
De hecho, había ido alguien a encontrarse con él y con Xiao Fei, pero esa desafortunada persona había sido acorralada en una esquina por fanáticos histéricos…
Cuando se enteraron de que Lin Huiyin había llegado, ya se habían olvidado de sus intenciones originales y se abalanzaron hacia adelante.
¡Qué difícil era ser un ídolo!
El hombre que los recibió parecía tener alrededor de 40 años y se presentó como Zhang Fang.
Al encontrarse frente a los dos jóvenes científicos, se quedó perplejo al ver lo jóvenes que eran.
―Seguramente Huiyin tiene muchos fanáticos, incluso en Marte ―observó Xiao Fei con una sonrisa.
Ella estaba en buenos términos con Huiyin y era fanática por añadidura.
―¿No acaba de regresar al Sistema Solar?
¿Qué está haciendo aquí otra vez?
―soltó Wang Zheng sin querer.
―¿Qué quieres decir con eso?
La última vez solo fue a la Tierra.
De cualquier forma, ¡ha pasado mucho tiempo!
Un hombre de edad como Zhang Fang replicando con esa intensidad… sin duda, él también parecía un fanático.
Wang Zheng no sabía si reír o llorar.
Esa sí que era una reacción fuerte.
Xiao Fei también río y dijo: ―¿Acaso tú no eras muy cercano a la Princesa Aina la última vez?
Huiyin es su hermana.
Tienes que tratarla mejor.
―¡Bah!
¿Qué tuviste que ver tú con eso?
La conversación nunca había fluido fácilmente con Lin Huiyin.
Aunque su voz era tan dulce que daba satisfacción escucharla, esa moza era ruidosa y tenía una actitud de superioridad, siempre estaba tratando de entrometerse en las cosas.
Con un poco de suerte, no se la encontraría esta vez.
―Je, je, je, solo me sorprendió un poco.
Parece que el mercado del Sistema Solar se ha expandido.
―Eso es verdad.
La perspectiva económica del Sistema Solar ha mostrado leves signos de recuperación en los últimos años.
La industria de la cultura es rentable y el Sistema Solar debe dar mucha prioridad al desarrollo de la industria del turismo.
El Imperio Aslan y aquellas otras agrupaciones también han considerado ese punto.
Eso ayuda a volver a colocar el Sistema Solar en el escenario de la Alianza de la Vía Láctea, lo cual es algo bueno de todos modos.
Xiao Fei era el que más sabía acerca de la situación de la Alianza de la Vía Láctea.
Siendo una simple cantante, era obvio que Lin Huiyin no tenía ese poder, pero las cosas habían cambiado luego de que su identidad había quedado al descubierto.
La gente no podía evitar especular acerca de las intenciones políticas subyacentes.
A pesar de todo, eso era una buena señal.
Estaba claro que la estrategia del Imperio Aslan era correcta: atacar a los vecinos y tratar con aquellos que se encontraban fuera de su alcance militar.
Frente a la situación actual del Sistema Solar, seguro estarían complacidos de contar con un aliado tan poderoso.
Aunque, en comparación, la Federación del Sistema Solar era más débil, tenía prestigio histórico y, en un momento crítico, cada voto podía ser crucial para el Imperio Aslan.
No hace falta decir que cuando el Imperio Aslan ponía manos a la obra, eran mucho más inteligentes que las otras federaciones e imperios.
Como estudiante militar, Wang Zheng no pasaba todo su tiempo dando vueltas sobre la violencia.
Asuntos Internacionales era un módulo obligatorio e importante.
Este distinguía a los estudiantes militares del soldado promedio a través de una apreciación del panorama general.
A pesar de que no se traducía directamente en poder militar, el hecho de tener una visión integral era útil y determinaba el ascenso de un luchador.
Un conocido proverbio decía: Un soldado que no desea convertirse en general no es un buen soldado.
En comparación con otros aspectos, Wang Zheng necesitaba estar mucho más afilado en ese aspecto.
El seminario, que era alrededor de esa fecha, era de gran categoría gracias a la presencia de un gran patrocinador.
El lugar del encuentro era el Hotel Luz Plateada de 5 estrellas, ubicado en Jippu, una famosa ciudad de Marte que tenía un desarrollo económico de maravilla.
Después de dejar una forma de contactarlo, Zhang Fang se marchó.
Los marcianos siempre hacían las cosas a las apuradas, a diferencia de los terrícolas, que eran mucho más hospitalarios.
Convenientemente, estaba previsto que el encuentro comenzara en el hotel.
Faltaba un día completo para que empezara, lo cual permitía que Wang Zheng y Xiao Fei descansaran.
Xiao Fei tenía asuntos que resolver, y Wang Zheng tampoco podía quedarse tranquilo.
No iba a dejar pasar la oportunidad de explorar después de haber ido hasta Marte.
Además, Marte tenía una rica historia, en especial la de la Secta Sabia, la cual se conocía en todo el Sistema Solar.
Desde joven, él había tenido un gran interés por asuntos históricos.
Como era natural, había comenzado con historias de héroes, en especial aquellas extraoficiales que no eran conocidas por el común de la población.
Hacía todos esos años, Marte se había sacrificado y contribuido mucho en las batallas contra los Zerg.
Y, en el actual capítulo de la historia, por supuesto que no se podía saltar a la familia Lie y a la Secta Sabia.
Para el modo de pensar de Wang Zheng, eso era un arma de doble filo.
La familia Lie y la Secta Sabia se habían convertido en la gloria y el orgullo de Marte, pero que una sola familia liderara el planeta durante tantas generaciones sin duda no era algo bueno.
Aunque el Imperio Aslan estaba basado en un sistema imperial, manejaba muy bien la atracción del talento y otros asuntos de importancia.
Era difícil imaginar cómo se integraban tan bien el linaje y el talento.
Él lamentó un poco no ser especialista en relaciones sociales.
―Wang…
Zheng, ¡en verdad eres tú!
A sus espaldas se oyó una voz encantada.
Al darse vuelta, reconoció a ambas personas en el acto.
Una era gigante, la otra, una figura menuda.
¿Acaso esos dos eran… Raston y Xie Yating de Caragal?
―¡Ah!
¡En verdad eres tú, Wang Zheng!
Raston se rio despreocupadamente.
Wang Zheng también rio y dijo: ―Qué coincidencia.
¿Ustedes dos…?
Por la mirada de sus ojos, Xie Yating sabía que se había hecho una idea errónea.
―Raston es mi… Pequeño Tío.
A Xie Yating le molestó esa relación y se maldijo a sí misma por haber nacido demasiado pronto.
―Ja, ja, eso es según el linaje generacional, pero en privado, siempre conversamos de igual a igual ―dijo Raston con una risita.
Wang Zheng sonrió con satisfacción al decir: ―Yo pensé que esos eran… beneficios que se podían tener.
―Ambos son horrendos.
¡Todo lo que hacen es intimidarme!
Xie Yating dio fuertes pisotones contra el piso, ofendida.
Raston observó a Wang Zheng con un poco de interés y dijo: ―Yating me contó acerca de este Wang Zheng que había conocido en Roland Garros, el cual, casualmente, también era estudiante de la Universidad Ares.
No pensé que sería semejante coincidencia.
―Wang Zheng, ¿tú también has venido al encuentro?
―Sí, la profesora Xiao Fei me ofreció venir, por lo que lo estoy tomando como unas vacaciones en Marte.
―Eso es admirable de tu parte, luchar en una campaña de dos frentes.
Me pregunto qué dirección terminarás tomando.
¡Si te conviertes en científico, tendrás toda mi aprobación, ya que tendré un competidor menos!
De los cinco líderes de preparatoria, Raston era el de carácter más tranquilo.
Eso era algo atípico de una persona de la República de Caragal.
Solía comentarse que los habitantes de la ciudad del espacio eran mezquinos y de mente cerrada, pero Raston era una excepción.
―Definitivamente.
Wang Zheng es el que más potencial tiene entre todos los científicos del Sistema Solar.
Es el más joven en unirse al Club de Café Génesis.
Ese es un club de científicos del más alto nivel.
Se ha vuelto la envidia de todos nuestros profesores.
La oscuridad perenne de Xie Yating en Roland Garros era un grito lejano de su inesperado buen humor.
Tal vez, solo era la alegría de una reunión inesperada.
Wang Zheng sacudió la cabeza y dijo: ―Fue un malentendido haber ingresado al Departamento de Física.
Por eso me he cambiado al Departamento de Máquinas.
Mi ambición es ser piloto de máquinas.
―¡Por supuesto!
¡Si no pudieras ser piloto de máquinas, definitivamente sería una pérdida para nosotros!
―dijo Raston.
Estaba claro que una persona con su personalidad no le temía a la competencia.
Xie Yating en verdad era chusma.
¿Una persona con un futuro tan brillante quería ser piloto de máquinas?
¿Qué tenían esos robots metálicos saltarines de cautivante?
Raston era así y ahora Wang Zheng también.
―¿Y ustedes dos están aquí por…?
―Yating está aquí por lo mismo que tú.
Yo he venido a Marte para visitar a un amigo.
A ti seguro te interesaría, es una persona fascinante.
―¿Oh?
―Lie Guang, un verdadero miembro de la familia Lie.
Ese pequeño desgraciado pasó por una fase de rebeldía, pero finalmente está listo para irse a casa.
Participará en la segunda fase de IG, lo cual en verdad elevará el nivel de la facción de Marte ―dijo Raston.
Esas cosas eran como una fantasía para los miembros del IG.
El nombre no era extraño para Wang Zheng, pero no estaba seguro de si se trataba de la misma persona.
―Hace mucho que quiero conocer a la famosa familia Lie de Marte.
―¿Podemos ir juntos?
Es un sujeto hospitalario y estoy seguro de que estará entusiasmado de conocer a alguien tan interesante como tú.
―Pequeño Tío, ¡no seas una mala influencia!
Wang Zheng será un científico eminente en el futuro ―protestó Xie Yating ofendida.
Raston palmeó la cabeza de Xie Yating mientras le decía: ―Pequeña, no te involucres en temas de adultos.
Xie Yating se quedó sin palabras.
¿Pequeña?
Ella estaba tan enojada que apenas podía respirar.
¿¡Acaso no era mayor que él por tres días!?
¡Increíble!
Para Raston, Marte no era un lugar desconocido.
―Jippu no es mal lugar.
La economía de Marte se ha recuperado mucho en los últimos años.
Era evidente que Raston era una persona rica y poderosa para poder discutir acerca de la economía de las ciudades con ese tono despreocupado.
A pesar de eso, su actitud hacía sentir cómoda a la gente.
Eran charlas sin importancia, no se jactaba abiertamente.
―La impresión que tengo de Marte se ha limitado a la familia Lie y a la Secta Sabia.
Se dice que los de esa secta tienen un poder inhumano.
―No es una fábula, es cierto.
La Secta Sabia siempre ha estado escondida en la bruma.
Aunque no se involucran directamente en política, siempre han tenido algo que ver en los asuntos que ellos consideran importantes ―dijo Raston―.
Hay un tema curioso que tal vez es demasiado delicado para que pregunte.
Wang Zheng se encogió de hombros y respondió: ―Pregunta.
No tengo demasiado que esconder.
―¿Conoces a Lear?
―No somos tan cercanos.
Nos conocimos en un evento de la universidad, pero no hablamos demasiado.
¿Acaso ustedes dos no deberían conocerse más?
He oído que eran compañeros en la Academia X ―dijo Wang Zheng.
Raston asintió.
―Aunque nunca tuvimos vínculos profundos, siento una afinidad particular al verte.
De hecho, esta vez la competencia entre los líderes de la sección del IG es mayormente entre Aquiles y Lear.
Todos los demás son solo seguidores.
Con tu habilidad, las posibilidades de ganar de Lear aumentarán mucho si aceptas ayudarlo.
―Keke, tienes un concepto demasiado alto de mí.
Yo ni siquiera utilizo la Habilidad X.
―Lo sé.
Sin embargo, los usos de una persona no se limitan a la Habilidad X.
Yo soy bueno para evaluar el carácter.
En líneas generales, Aquiles necesita ser un poco más fuerte, pero aún no es rival para Lear.
No obstante, en cuanto a la personalidad, debo decir que no me gusta el carácter de Lear.
La actitud moderada de Raston dejaba ver que no trataba a Wang Zheng como a un extraño.
―Lie Xin también es muy competente.
¿No se encuentra ella en carrera?
Raston sacudió levemente la cabeza y respondió: ―No debes haber visto los verdaderos rostros de brutalidad de Aquiles y Lear.
Tomando en cuenta toda la situación, sería mejor si Lear se hiciera cargo del liderazgo.
Frente a otros oponentes de la Alianza de la Vía Láctea, los defectos de Aquiles enseguida quedarán al descubierto.
―¿Oh?
―Aquiles no es lo suficientemente traicionero.
¡Ja, ja!
―dijo Raston con una carcajada.
―No estoy seguro de si Lear tomaría eso como un halago ―respondió Wang Zheng con una risita―.
Solo me uniré a la IG por la experiencia.
La verdad es que lo espero con ansias.
Después de todo, es una dirección en la cual me quiero desarrollar.
No me importa quién lidere, siempre y cuando tenga la habilidad.
Raston golpeó las manos con entusiasmo.
―¡Exacto!
Si una persona tiene la habilidad y se gana mi respeto, a mí tampoco me importa.
Desafortunadamente, ninguno de los dos es el indicado.
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