The Big Bang Theory: Un Nuevo Leonard [Español] - Capítulo 16
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- Capítulo 16 - 16 Capítulo 16 – Comenzando la Historia Parte 2
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16: Capítulo 16 – Comenzando la Historia (Parte 2) 16: Capítulo 16 – Comenzando la Historia (Parte 2) Capítulo 16 – Comenzando la Historia (Parte 2) Leo se inclinó un poco hacia Penny, sonriendo mientras servía un poco de arroz en su plato.
“Pero cuéntanos un poco sobre ti” dijo Leo, con tono amable.
Penny se acomodó en el sillón y levantó los hombros con naturalidad.
“¿De mí?
Qué te puedo decir…
soy sagitario, lo que probablemente les diga más de lo que necesitan saber de mí” dijo Penny, divertida.
Sheldon, que estaba acomodando los recipientes en la mesa con precisión, levantó la vista y respondió con su tono particular.
“Sí, eso nos dice que crees en la ilusión de la mayoría de que una posición arbitraria del sol, el día de tu nacimiento, de alguna forma afecta tu personalidad” dijo Sheldon, serio.
Penny lo miró confundida, frunciendo el ceño.
“¿Que creo en la qué?” dijo Penny, sin entender nada.
Leo soltó una risa, tratando de suavizar la situación.
“Significa que él es piscis y yo tauro.
Pero mejor cuéntanos más de ti” dijo Leo, aún sonriendo, mientras Sheldon lo miraba con una cara de molestia por haber simplificado su explicación.
Penny pensó un momento y luego continuó.
“A ver, qué les digo…
soy vegetariana, excepto por el pescado y en ocasiones la carne.
¡Adoro la carne!” dijo Penny, con entusiasmo.
Sheldon hizo una mueca inmediata, como si la frase le hubiera dolido en lo más profundo de su lógica alimenticia.
Leo, al verlo, se rió para adentro, conteniendo la carcajada.
Sheldon, sin perder su tono, agregó: “A Leo le encanta cocinar, y su especialidad es la carne” dijo Sheldon, señalando a su amigo.
Penny giró la cabeza hacia Leo, con los ojos brillando de curiosidad.
“¿En serio?” dijo Penny, sorprendida.
Leo asintió con calma, sonriendo.
“Sí, un día de estos te invitaré a probar mi cocina.
Pero dime, ¿ahora tienes trabajo o vas a empezar en la ciudad?” dijo Leo, cambiando el tema con naturalidad.
Penny se acomodó en el sillón y respondió con una sonrisa.
“Sí, soy mesera en Cheesecake Factory” dijo Penny, con tono ligero, como si no fuera gran cosa pero sabiendo que era parte de su nueva vida en la ciudad.
— Leo levantó la vista de su plato y sonrió al escuchar a Penny hablar de su trabajo.
“Oh mira, justo apenas vamos a buscar un lugar donde comer tartas de queso” dijo Leo, con entusiasmo.
Sheldon, que seguía acomodando los recipientes en la mesa con precisión, agregó con su tono particular: “Estaba poniendo ese lugar en mi lista para visitar” dijo Sheldon, como si fuera parte de un plan cuidadosamente estructurado.
Penny rió suavemente y levantó la mano como si estuviera dando un consejo.
“Pues les recomiendo la tarta, es lo mejor” dijo Penny, con seguridad.
Mientras probaba un poco más de la comida india, Penny se animó a contar algo más sobre sí misma.
“También estoy escribiendo un guión, sobre una chica sensible que viene a L.A.
desde Lincoln, Nebraska, para ser actriz, pero termina siendo mesera en Cheesecake Factory” dijo Penny, muy feliz, con brillo en los ojos.
Sheldon la miró con curiosidad y comentó sin filtro.
“Entonces está basada en ti” dijo Sheldon, directo.
Penny negó con la cabeza, sonriendo.
“No, yo soy de Omaha” dijo Penny, divertida.
Leo no pudo evitar reírse para sí mismo, bajando la mirada al plato para disimular.
“Suena prometedora, yo iría a verla” dijo Leo, con tono sincero, lo que hizo que Penny sonriera aún más.
Ella se quedó pensando un momento, como si buscara qué más decir.
“A ver, qué más…
Creo que eso es todo, es la historia de Penny” dijo Penny, quedándose perdida un instante en sus pensamientos.
Leo la miró con calma y agregó con una sonrisa tranquila: “Suena a solo el comienzo de algo bueno” dijo Leo, dejando la frase en el aire como si fuera una promesa.
— Penny bajó el rostro de repente, las lágrimas comenzaron a caer mientras hablaba con voz quebrada.
“Lo era…
hasta que me enamoré de un idiota” dijo Penny, llorando, con el rostro inclinado hacia el suelo.
Sheldon, que estaba concentrado en su plato, se detuvo y miró a Leo con desconcierto.
“¿Ahora qué le pasa?” dijo Sheldon, confundido.
Leo extendió la mano hacia él, como pidiéndole que se detuviera.
“Déjamelo a mí” dijo Leo, con calma, tomando el control de la situación.
Penny levantó el rostro, con lágrimas aún en los ojos.
“Dios…
viví con él durante cuatro años…
Cuatro años.
Eso es casi lo que dura la secundaria” dijo Penny, con un tono de incredulidad y dolor.
Sheldon arqueó las cejas, sorprendido.
“¿Tardaste cuatro años en terminar la secundaria?” preguntó Sheldon, genuinamente asombrado.
Leo apretó los labios, conteniendo la risa ante la literalidad de Sheldon, mientras Penny lo miraba sin entender del todo.
Penny se levantó del sofá, limpiándose las lágrimas con la mano.
“No puedo creer que confié en él” dijo Penny, con rabia y tristeza, caminando hacia la cocina.
Leo se levantó también, siguiéndola con paso tranquilo.
Al llegar a su lado, colocó suavemente la mano en su hombro.
“Todos elegimos mal alguna vez, Penny.
No es tu culpa” dijo Leo, con voz firme pero cálida, intentando darle consuelo.
— Penny se giró para mirar a Leo, con lágrimas en los ojos.
“¿Sabes qué es lo más patético?
Que aunque odio sus mentiras y sus engaños…
todavía lo amo” dijo Penny, llorando, y luego preguntó mirando a Leo.
“¿Estoy loca?” Sheldon, sin levantar la vista de su plato, respondió con total naturalidad.
“Sí” dijo Sheldon, mientras seguía comiendo.
Leo se acercó, puso las manos en los hombros de Penny y la miró con calma.
“No, no estás loca.
Solo te enamoraste de alguien que no resultó ser lo que esperabas” dijo Leo, con voz firme pero cálida.
“A todos les pasa, ¿quién no ha sufrido por amor?” agregó Leo, intentando darle consuelo.
Sheldon levantó la cabeza un instante y dijo con seriedad.
“Yo” Leo contuvo la risa ante la respuesta literal de Sheldon, mientras Penny lo miraba con incredulidad.
De pronto, Penny se lanzó a darle un fuerte abrazo a Leo.
Él se lo devolvió con suavidad, pero ella se separó rápido, avergonzada.
“Lo siento mucho, soy un desastre.
Encima estoy asquerosa por la mudanza y mi estúpida ducha no funciona” dijo Penny, bajando la mirada.
Leo sonrió con tranquilidad, mientras Sheldon lo observaba y se levantaba de su asiento.
“La mía sí” dijo Leo, con tono sencillo.
Penny lo miró sorprendida.
“¿En verdad?
¿No sería muy extraño si usara su ducha?” dijo Penny, insegura.
Sheldon, que ya traía cosas en las manos, respondió con su tono particular.
“Sí” Leo se inclinó un poco hacia ella, manteniendo la calma.
“Estás pasando un mal rato, como todos.
Una mano que ayude nunca le cae mal a nadie” dijo Leo, con voz serena.
Penny lo volvió a abrazar, esta vez con más calma.
“Gracias” dijo Penny, con sinceridad.
Al girarse, Sheldon le entregó una toalla y un paquete con artículos de baño, todo nuevo, como si lo hubiera preparado para una ocasión así.
Penny lo tomó sorprendida, con una sonrisa que mezclaba gratitud y alivio.
— Penny tomó la toalla y los artículos de baño que Sheldon le había entregado.
“Gracias, Sheldon” dijo Penny, con una sonrisa sincera.
Sheldon levantó la mano como corrigiéndola.
“No me lo agradezcas, son cosas de Leo.
Cláusula 30, sección 9 del ACC” dijo Sheldon, con total seriedad.
Penny lo miró confundida, sin entender a qué se refería, mientras Leo se acercaba y la guiaba hacia el baño.
Al llegar a la puerta, Penny se detuvo un momento y lo miró.
“Gracias, eres un encanto” dijo Penny, dándole un beso en la mejilla.
Leo sonrió con calma y regresó a la sala, donde Sheldon terminaba de comer con su meticulosidad habitual.
Sheldon levantó la vista del plato y miró a Leo con curiosidad.
“¿Qué vas a hacer con ella?
Según las estadísticas, hay un 95% de posibilidad de que tú y ella terminen en coito” dijo Sheldon, en su tono directo y clínico.
Leo se recostó en el sillón, relajado, y respondió con tranquilidad.
“Voy a disfrutar de conocer gente nueva.
Lo veo como un nuevo experimento interesante” dijo Leo, con una sonrisa serena.
Sheldon se quedó pensando de nuevo, como si estuviera procesando la respuesta y calculando nuevas probabilidades en silencio.
— Leo terminó de comer y dejó el plato sobre la mesa.
Justo en ese momento, alguien tocó la puerta.
Sheldon se levantó con rapidez y abrió.
Al entrar, Raj y Howard aparecieron con entusiasmo.
Howard levantaba un CD en la mano como si fuera un trofeo.
“¡Esperen a ver esto!” dijo Howard, emocionado.
“Es increíble” agregó Raj, con una sonrisa.
Howard continuó, imitando una voz robótica.
“Es una clase de Stephen Hawking en MIT en 1974, antes de que se convirtiera en una escalofriante voz de computadora” dijo Howard, exagerando el tono.
Leo los miró y negó con la cabeza, con gesto tranquilo.
“No es un buen momento” dijo Leo.
Raj y Howard se detuvieron, confundidos.
“¿Por qué?” preguntaron al mismo tiempo.
Sheldon, con total naturalidad, respondió mientras cerraba la puerta detrás de ellos.
“Porque trajo a una chica” dijo Sheldon.
Raj se quedó enmudecido, como si no pudiera procesar lo que acababa de escuchar.
Howard volvió a mirar a Leo, con una sonrisa pícara.
“Ya enséñanos tus métodos.
Por favor” dijo Howard, insistente.
Leo soltó una risa breve, sin darle demasiada importancia.
Sheldon agregó con su tono particular, como si estuviera dando un informe oficial.
“Es la vecina de enfrente y Leo le prestó la ducha” dijo Sheldon, dejando a Raj y Howard aún más sorprendidos.
— En ese momento, Penny salió del baño envuelta en una toalla, apenas se iba a bañar.
“Oigan, ¿ustedes cómo cambian de tina a regadera…?” dijo Penny, deteniéndose de golpe cuando notó a las dos personas extra en la sala.
Leo reaccionó rápido, levantándose del sillón.
“Penny, ellos son Howard y Raj…
pero deja, te ayudo, olvidamos” dijo Leo, caminando hacia ella.
Se fue con Penny de regreso al baño, mientras Sheldon se quedaba con Raj y Howard en la sala.
Howard lo miró con frustración, refunfuñando.
“Maldito, se niega a enseñarme cómo lo hace…” dijo Howard, apretando el CD en la mano.
Raj soltó una risa, mirando a Howard.
“Ni aunque lo giraras como un juguete a control remoto llegarías al nivel de Leo” dijo Raj, divertido.
Mientras tanto, en el baño, Leo le mostró a Penny cómo ajustar la palanca para pasar de la tina a la regadera.
“Así, mira…
solo giras aquí y listo” explicó Leo, con calma.
Penny lo miró agradecida.
“Gracias, eres un encanto” dijo Penny, sonriendo.
Penny entró a la ducha y arrojó la toalla al suelo, cerrando la cortina mientras el agua comenzaba a caer.
— Mientras Leo se disponía a salir del baño, Penny lo detuvo desde la ducha, con la voz suave pero cargada de inseguridad.
“Oye, Leo…
no quiero abusar, pero ¿me harías un favor?” dijo Penny, dejando que el agua corriera mientras lo miraba a través de la cortina.
Leo se giró hacia ella, apoyándose en el marco de la puerta.
“Depende, ¿qué necesitas?” respondió Leo, con calma.
Penny bajó un poco la voz, casi avergonzada.
“No es algo que le pediría a alguien que acabo de conocer…
pero, ¿me ayudarías a recuperar mi televisor de mi ex?” dijo Penny, con un tono que mezclaba vergüenza y esperanza.
Leo soltó una risa breve, negando con la cabeza.
“Claro, aunque no creo que salga muy bien” dijo Leo, divertido.
Penny asomó el rostro un poco más, con una sonrisa nerviosa.
“Entonces no hay problema si no puedes” dijo Penny, intentando restarle importancia.
Leo la miró con firmeza, aún sonriendo.
“No te preocupes, será divertido.
Dame la dirección” dijo Leo, con tono seguro, como si ya estuviera dispuesto a acompañarla en esa pequeña aventura.
— Leo salió del pasillo del baño y regresó a la sala, donde Raj, Sheldon y Howard lo esperaban con curiosidad.
“Hay una misión de rescate” dijo Leo, con tono serio.
Los tres lo miraron confundidos.
“¿Qué misión?” preguntó Howard, arqueando una ceja.
Leo se acomodó en el sillón y explicó.
“Voy a ir a recoger el televisor de Penny en casa de su ex” dijo Leo, tranquilo.
Raj y Howard se miraron entre sí, dudando.
“Eso no suena como algo en lo que queramos meternos” dijo Raj, nervioso.
Leo levantó las manos, intentando convencerlos.
“No se preocupen, no tienen que hacer nada.
Solo necesito testigos, para no ir a la cárcel” dijo Leo, con una sonrisa que los confundió aún más.
Howard lo miró incrédulo.
“¿Testigos?” repitió, como si no entendiera la lógica.
Leo señaló a Howard y Raj.
“Sí, ustedes dos me acompañan.
Sheldon se queda a cargo de la visita y de cuidar el departamento” dijo Leo, con firmeza.
Sheldon asintió, como si fuera una orden oficial.
“Muy bien, yo me encargo de la logística aquí” dijo Sheldon, acomodándose en su lugar.
— Cambio de escena Raj, Howard y Leo iban en el auto de Leo rumbo a la casa del ex de Penny.
El ambiente estaba cargado de nervios y curiosidad.
Howard se inclinó hacia adelante desde el asiento trasero.
“¿Cuál es el plan?
¿Lo vas a golpear?” preguntó, con una mezcla de miedo y emoción.
Leo negó con la cabeza, manteniendo la calma mientras conducía.
“No, solo voy a hablar.
Pero ustedes son mi respaldo por si hay problemas” dijo Leo, con tono firme.
Raj levantó las manos y mostró sus delgadas muñecas, adornadas con pulseras.
“¿Nosotros?
Mira esto…” dijo Raj, señalando sus brazos delgados y luego apuntando a los gruesos brazos de Leo.
“Cuando tú tienes eso, no necesitas esto” agregó, riéndose de sí mismo.
Leo soltó una carcajada, relajando el ambiente.
“Sí, tienes razón” dijo Leo, divertido, mientras el auto seguía avanzando hacia la misión improvisada.
— Cambio de escena Sheldon y Penny estaban en la sala, mientras el murmullo lejano del tráfico nocturno se colaba por la ventana.
Penny, aún con el cabello húmedo por la ducha, se acomodó en el sillón y miró a Sheldon con curiosidad.
“Entonces…
los chicos, ¿trabajan con ustedes en la universidad?” preguntó Penny, tratando de romper el silencio.
Sheldon asintió con calma, como si fuera una pregunta obvia.
“Sí.
Howard es ingeniero y Raj es astrofísico” dijo Sheldon, con tono preciso.
Penny bajó la mirada un momento, pensativa.
“¿Crees que me excedí al pedirle ese favor a Leo?” preguntó, con un dejo de inseguridad.
Sheldon levantó las cejas y respondió sin rodeos.
“Sí.
Para una persona normal sería extraño” dijo Sheldon, directo.
Eso hizo que Penny se sintiera un poco incómoda, bajando los hombros.
Pero Sheldon continuó, como si quisiera aclarar.
“Pero para Leo no.
Siempre hace cosas así por diversión.
Aunque me preocupa que se meta en problemas con tu ex” agregó Sheldon, con seriedad.
Penny lo miró sorprendida.
“¿A qué te refieres?” preguntó, con un tono más preocupado.
Sheldon se acomodó en el sillón y explicó con calma, como si estuviera dando una clase.
“Bueno, Leo tiende a reírse mucho y provocar cosas en la gente.
Normalmente son risas o pensamientos.
Pero si es alguien con quien no se lleva bien, tiende a hacerlos enojar o a burlarse.
Yo creo que viene de su gusto por la adrenalina” dijo Sheldon, con total seguridad.
Penny se quedó en silencio, procesando lo que acababa de escuchar.
La idea de que Leo pudiera provocar a su ex la dejó algo preocupada, mordiéndose el labio mientras pensaba en lo que podría pasar.
— El auto se detuvo frente al edificio del ex de Penny.
Los tres bajaron y caminaron hacia la entrada.
Raj y Howard miraban alrededor con nerviosismo, mientras Leo avanzaba con calma.
“¿Cómo piensas entrar?” preguntó Howard, mirando la puerta cerrada.
Leo sacó una pequeña herramienta metálica de su bolsillo y, con movimientos rápidos, abrió la cerradura como si fuera una llave común.
Howard lo miró con los ojos abiertos.
“Ya enséñame tus habilidades” dijo Howard, casi suplicando.
Raj soltó una risa nerviosa, y Leo también rió mientras guardaba la herramienta.
Caminaron por el pasillo hasta llegar a la puerta del departamento.
Leo tocó con firmeza.
La puerta se abrió y apareció Kurt, un hombre tan grande como Leo, con una expresión molesta.
Raj y Howard retrocedieron de inmediato, casi escondiéndose detrás de Leo.
“¿Quiénes son ustedes?” preguntó Kurt, con voz áspera.
Leo mantuvo su sonrisa tranquila.
“Hola, verás, Kurt…
mi novia me comentó que su ex aún tiene su televisor y me pidió que viniera a recogerlo.
¿Serías tan amable de entregármelo?” dijo Leo, con tono sereno.
Kurt frunció el ceño, su mirada se endureció.
“Así que ya tiene nuevo novio…
Lárgate antes de que les rompa la cara a los tres” dijo Kurt, intentando cerrar la puerta.
Leo detuvo la puerta con una sola mano, obligándolo a abrir de nuevo.
Su voz se volvió más firme.
“Mira, Penny ya me había dicho que tenías cosas pequeñas, pero no pensé que el cerebro fuera una de ellas.
Te lo pedí amablemente.
La siguiente opción no será tan amable.
¿Me das el televisor o lo hacemos difícil?” El pasillo quedó en silencio.
Raj y Howard se miraron entre sí, tensos, mientras Kurt apretaba la mandíbula, midiendo a Leo.
— Kurt lo provocó con voz áspera.
“¿Y qué vas a hacer, perra?
¿Crees que te tengo miedo?” dijo, avanzando un paso.
Raj y Howard se quedaron paralizados, atrapados entre dos hombres enormes que parecían a punto de pelear.
Leo amplió su sonrisa y levantó su celular, mostrando la pantalla donde se leía “911”.
“Entonces vamos por la forma difícil.
Veamos qué opina la policía cuando vea las facturas a nombre de Penny y levantemos cargos por robo” dijo Leo, con calma.
Kurt murmuró entre dientes, dudando.
“Perra…” Leo apoyó una mano firme en su hombro y comenzó a apretar ligeramente, sin perder la sonrisa.
“Aunque si prefieres la violenta, tampoco me molesta” dijo Leo, con voz serena pero cargada de amenaza.
Kurt tragó saliva, retrocediendo apenas.
“Tómalo” dijo finalmente, resignado, dejándolo pasar.
Leo entró al departamento y recogió el televisor exacto que Penny le había descrito, mientras Raj y Howard lo miraban con una mezcla de alivio y nerviosismo.
El ambiente seguía cargado, pero la tensión se había inclinado claramente a favor de Leo.
— Al salir del edificio, Howard y Raj por fin se relajaron, caminando detrás de Leo con el televisor en brazos.
“Leo, pensé que ibas a pelear como en una película de acción” dijo Howard, aún con la adrenalina en la voz.
Leo se rió, acomodando el televisor con facilidad.
“Podría, pero no era el momento.
¿Quién va a tu casa y te patea el trasero por un televisor?
Chicos, tenemos cerebro, hay que usarlo, no solo en el trabajo” dijo Leo, con calma.
Raj lo miró y suspiró, comparándose con Leonard.
“Tú lo dices fácil porque tu cuerpo está lleno de músculos” dijo Raj, levantando los brazos delgados como prueba.
Leo sonrió y respondió con sencillez.
“Tal vez” dijo, mientras los tres se dirigían al auto.
— Cambio de escena En el departamento, Penny estaba nerviosa, sentada en el sofá junto a Sheldon.
Habían estado hablando de cosas triviales para pasar el tiempo: Nebraska, Texas, y las diferencias entre ambos lugares.
Penny jugaba con sus manos, mirando de vez en cuando hacia la puerta como si esperara que se abriera en cualquier momento.
Sheldon, en cambio, permanecía tranquilo, con la misma postura rígida de siempre.
“¿Crees que estén bien?” preguntó Penny, intentando ocultar su ansiedad.
Sheldon la miró con calma.
“Leo es muy capaz.
Aunque debo admitir que la probabilidad de que haya algún conflicto físico era del 45%” dijo Sheldon, como si hablara de un cálculo matemático.
Penny suspiró, tratando de relajarse, aunque sus nervios seguían presentes.
— La puerta del departamento se abrió y entraron Raj y Howard, seguidos por Leo que cargaba el televisor.
Lo bajó con cuidado sobre el escritorio, como si fuera un trofeo recién recuperado.
Penny se levantó de inmediato y corrió a abrazarlo.
Leo le devolvió el abrazo, aunque mantuvo un gesto serio.
“Me preocupé” dijo Penny, con voz sincera.
Leo la miró, arqueando una ceja.
“¿Por qué?” preguntó, serio.
Penny señaló con la mirada a Sheldon.
“Él me dijo que a veces te pones loco cuando te diviertes o cuando te llevas mal con alguien” dijo Penny, con un tono nervioso.
Leo soltó una risa breve, sacudiendo la cabeza.
Penny lo miró con curiosidad.
“¿Cómo lo conseguiste?
¿No tuviste problemas?” preguntó.
Leo abrió la boca para responder, pero Howard se adelantó, levantando las manos como si fuera un narrador oficial.
“Bueno…
déjame contarlo yo” dijo Howard, y comenzó a relatar la aventura con exageraciones, describiendo cómo Kurt los enfrentó y cómo Leo lo manejó con calma y firmeza.
Penny escuchó atenta, con los ojos abiertos, y al final volvió a sonreír.
“Gracias por ahorrarme problemas” dijo Penny, con gratitud.
Luego agregó con entusiasmo: “Los invito a cenar al rato, ¿qué les parece?” Los chicos aceptaron, y Penny se dirigió a su departamento, seguida por Leo que cargaba el televisor para instalarlo en su lugar.
Mientras tanto, Raj, Howard y Sheldon se acomodaron en la sala y comenzaron a ver la clase de Hawking en el CD que Howard había traído, fascinados por la voz y las ideas del físico.
— Más tarde Llegó la hora y todos se reunieron para cenar.
El ambiente era más relajado, Penny estaba contenta de tener su televisor de vuelta y de compartir la mesa con sus nuevos amigos, mientras Leo disfrutaba de la compañía y Sheldon mantenía sus comentarios peculiares que hacían reír a Raj y Howard.
— Acuerdo de Compañeros de Cuarto (ACC) Cláusula 25 – Permiso para invitaciones no programadas de mujeres desconocidas.
Sección 7: Leonard Hofstadter tendrá el derecho, una vez cada dos meses, de invitar al departamento a una mujer previamente desconocida, con la intención de coito no programado o interacción social con los inquilinos del edificio.
Este permiso se concede en conformidad con: La Cláusula 12 – Peticiones de Sheldon, La Sección 9 – Veto absoluto a la presencia de aves dentro del departamento, Y la Sección 5 – Beneficios derivados de la autorización, siempre que no se incurra en molestias sensoriales, acústicas o bacteriológicas para el autor del presente acuerdo.
Acuerdo de Compañeros de Cuarto (ACC) Cláusula 30 – Uso del baño.
Sección 9: En caso de que Leonard Hofstadter autorice el uso de la ducha a un invitado, el inquilino que haya extendido la invitación deberá adquirir equipo de ducha completamente nuevo y entregarlo al Presidente del Departamento previo al uso de la misma.
Dicho equipo será destinado exclusivamente al invitado, y su costo, reposición y disposición final serán responsabilidad única del inquilino anfitrión, sin que ello implique obligación alguna para el Presidente del Departamento.
REFLEXIONES DE LOS CREADORES Charly8Villan Hola, aqui charly, entre ustedes y yo, yo queria que lo golpeara, pero como dije, quien llega y te rompe la cara por un televisor.
Estaba leyendo fanfiction de TwD, nose porque a nadie le gusta Andre, siempre me parecio atractiva.
Aunque no esta en mi Top 5, no se me hace nada desagradable, Top 1 – Maggie
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com