The Forsaken Ligth - Capítulo 18
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo
18: XVIII.
El precio de la segunda vida 18: XVIII.
El precio de la segunda vida El tiempo ya no tenía forma.
Semanas… quizás meses.
Cada día se derretía en el siguiente como si el mundo se hubiese quedado sin calendario.
El grupo había encontrado un nuevo refugio: la carcasa de una casa abandonada, a medio construir.
Una ruina con techo, y eso ya era un lujo.
Pero Guest veía señales.
Demasiadas.
Rasguños en los troncos.
Cortes limpios, como de arma afilada.
Y cristales verdes esparcidos entre la hierba, brillando como veneno al sol.
—El Espectro está jugando con nosotros —murmuró para sí.
A unos metros, Shedletsky hacía guardia.
Two Time meditaba, rígido, con la postura de alguien que no descansaba, sino que luchaba contra sí mismo.
Noob, Builderman y 007 habían armado una carpa torpe pero adorable.
—¿Cómo se supone que vamos a caber todos aquí?
—preguntó Noob.
007 lo miró, luego la carpa, luego a Noob… y soltó una carcajada.
—Si llueve, prefiero dormir bajo un árbol.
Que la use quien más la necesite.
Chance y Elliot caminaban por el bosque.
Esta vez de verdad caminaban; sin otros fines, sin esconderse… o eso creía el resto.
Desde aquella noche, su vínculo era un hilo suave pero firme que se tensaba con cada respiración compartida.
A veces solo conversaban.
A veces, el silencio los hacía acercarse hasta que solo quedaban sus manos, sus labios, o pequeñas caricias tímidas.
Pero Elliot… Elliot guardaba un miedo que Chance no veía.
Cada miembro del grupo tenía algo donde descansar su alma.
Un punto de luz.
Un abrazo.
Un amigo.
Todos menos Two Time.
Él observaba desde la distancia, siempre cerca de Taph y Dusekkar.
No los veía a ellos.
Veía lo que eran juntos.
Un vínculo cálido, un refugio… un lujo que él ya no tenía.
El Spawn lo notaba.
—Míralos —susurró en su mente, veneno suave—.
Dusekkar es débil… Y Taph… muda, frágil… La vida perfecta para tomar.
Two Time apretó los dientes, respirando entrecortado.
—Cállate ya… Pero la voz no se callaba.
No podía.
Era parte de él.
—Una vida más.
Solo una.
Y obtendrás tu segunda oportunidad… obtendrás a Azure.
Two Time tembló.
Recordó su rostro.
La pérdida.
—No quiero matar a nadie… no otra vez.
El Spawn rió, esa risa que se siente detrás del cuello.
—Tonto.
No estás matando: estás sobreviviendo.
Todos aquí tienen algo.
¿Y tú?
Sigues llorando su muerte… solo, vacío, olvidado.
Two Time cerró los ojos con fuerza.
Era un hombre al borde de quebrarse.
—¿Por qué yo…?
¿Por qué me torturas?
—¿Torturarte?
Yo soy el único que te queda.
Los únicos brazos que te han sostenido.
¿Ellos?
¿Alguna vez te han elegido a ti?
El silencio dolió.
Porque era verdad.
O lo parecía.
—Solo dame un nombre, Two Time… y ella vuelve contigo.
Solo uno.
Al atardecer, el grupo se reunió.
La pareja enamorada regresó cargada de provisiones.
Guest parecía más tranquilo, menos tenso.
Los demás reían, discutiendo tonterías.
Todos eran calor.
Todos eran hogar.
Excepto, como siempre, Two Time.
Se sentó en el borde del grupo, invisible para ellos.
Hablaba a veces, tratando de integrarse, pero su voz nunca recibía respuesta real.
Elliot lo miró.
Ella sí lo veía.
Pero antes de que pudiera moverse, Chance la envolvió con un brazo, protector.
—Hey… ¿Qué pasa?
Te noto preocupada.
Elliot murmuró: —Es Two… míralo, está… roto.
Creo que necesita ayuda.
Chance suspiró, besándole la sien.
—Ese Spawn lo dejó traumado.
Dale tiempo.
Ven.
Vuelve a dormir.
Ella cedió, aunque algo dentro de ella seguía queriendo volver a verlo.
Saber si estaba bien.
Mientras todos dormían, Two Time permanecía sentado.
Observándolos.
Uno a uno.
Pero no con ternura… Con la mirada fría, analítica, de un cazador.
Un carnicero eligiendo la carne.
El Spawn habló, ya sin disfrazar su tono triunfal.
—¿Lo ves?
Tantos candidatos… y tú complicándote la vida.
Two Time tembló.
—¿Tendré a Azure de vuelta?
—Tendrás más que eso.
Tendrás tu historia de regreso.
Tu vida.
Tu amor.
Todo lo que perdiste… Solo tienes que entregar lo que sobra.
Two Time lloró silencioso.
No sabía si quería matarse o abrazar la voz que lo destruía.
—¿Por qué yo…?
—Porque tú eres perfecto.
Porque eres débil, y fuerte… y miserable.
Y porque yo te amo más de lo que ellos jamás lo harán.
Two Time dejó de resistir.
Sus dedos se crisparon en el suelo.
Su respiración se volvió lenta.
Luego… se apagó.
Era como ver un alma salir por los ojos.
El Spawn tomó el control.
Two Time se levantó.
Sus pasos ya no eran humanos.
Sacó su daga con la suavidad de quien saca una flor del agua.
Se acercó al campamento.
A su presa.
El cielo no tuvo tiempo de advertir a nadie.
Solo hubo silencio.
Y la sombra de Two Time cruzando la oscuridad… lista para reclamar la vida que compraría la suya.
Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com