Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

The Forsaken Ligth - Capítulo 20

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. The Forsaken Ligth
  4. Capítulo 20 - 20 XX
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

20: XX.

La falla en el corazón del equipo 20: XX.

La falla en el corazón del equipo Elliot volvió a la sala común.

Algunos comían en silencio.

Otros estaban fuera, matando el tiempo como podían.

Pero ella ya no cargaba paciencia.

Solo carga.

—Se va a desplomar —dijo sin rodeos—.

¿Qué vamos a hacer con él?

007 levantó la cabeza.

Y por primera vez… la contradijo sin suavidad.

—Esperamos a que luche contra esa cosa en su cabeza —gruñó—.

Es su batalla.

Elliot lo enfrentó de inmediato.

—¡Se va a morir ANTES de ganarla!

Se acercó y la tomó por su camisa, furioso.

—¿Entonces qué?

¿Lo soltamos para que nos corte el cuello mientras dormimos?

Estas palabras hicieron estallar a Elliot.

Lo apartó de un empujón.

Guest se puso tenso, listo para intervenir.

—Oh, sí, claro —escupió ella—.

Hagamos eso.

¡Así te mata y estamos todos bien!

Los ojos de 007 ardieron.

—¿Sabes?

—dijo él, venenoso— Ver tu pizzería ardiendo aquel día… no me disgustó.

Me encantó como no te imaginas y daría lo que fuera por revivirlo.

Guest ya iba a levantarse, pero el disparo de Chance hacia el techo cortó la discusión como una guillotina.

—¡Suficiente!

—rugió Chance, recargando el arma— Cálmense los dos.

007 no bajó la guardia.

—Por supuesto.

Ahí está el ingenuo defendiendo a su novia.

Una lástima que yo jamás vaya a ser suficiente para ustedes.

Guest tuvo que sujetar a Chance antes de que se lanzara encima de 007.

—¡SE ACABÓ!

¡CIÉRREN LA BOCA LOS TRES!

—tronó Guest.

Noob entró, confundido.

Guest lo señaló sin siquiera mirarlo.

—Noob.

Llévatelos a los tres afuera.

Me van a volver loco.

Afuera, Noob se sentó junto a la fogata apagada.

Los otros tres seguían resoplando, llenos de rabia.

—Bien… —dijo Noob con una calma inquietante— Los escucho.

Uno a la vez.

Se giró hacia 007.

—Empieza tú.

Elliot iba a hablar, pero Chance la calló cubriéndole la boca.

Incluso la acarició para calmarla, cosa que solo la enojó más.

007 respondió con tono frío.

—Elliot quiere ser demasiado compasiva con Two Time.

Por poco lo libera.

Ella sabe en qué estado está él.

—Gracias.

Ahora tú, Elliot —dijo Noob, imperturbable.

Ella exhaló.

—Lo están matando.

Encerrarlo es una cosa, pero dejarlo sin comer… eso no es humano.

—Bien.

Punto válido —asintió Noob—.

Chance.

Chance se sentó con un suspiro en el pasto.

—No.

Noob suspiró.

—Guest vivió una vida militar demasiado dura.

Y ahora… estamos aquí.

Lo último que quiere, lo último que queremos… es dividirnos entre nosotros.

Se levantó.

—Hablaré con Dusekkar sobre Two Time.

Ahora váyanse.

007 se dió la vuelta primero, sin ver a nadie.

Chance guió a Elliot por el hombro, tratando de alejarla de él.

Esa noche, Elliot no pudo dormir.

Se daba vuelta, suspiraba, parpadeaba.

Era inútil.

Tomó una linterna.

Caminó hacia el rincón más oscuro del refugio.

La celda improvisada.

Two Time estaba allí.

Acurrucado como un niño.

No el asesino que casi fue… sino un hombre débil, roto, al borde de desaparecer.

Él levantó la mirada.

Elliot se sentó frente a él, al otro lado de la barricada.

—No vine a liberarte —advirtió.

—Entonces… ¿a qué viniste?

—su voz salió seca, dolida.

Elliot señaló su propio pecho, con firmeza.

Extendió su mano ignorante del riesgo.

—A recordarte que aquí —tocó su corazón— hay algo que el Espectro no puede poseer.

Algo que todavía te pertenece.

No estás perdido.

Podemos ayudarte… si tú quieres.

El Spawn no se quedó quieto.

—¿La ves?

—susurró dentro de él— No te ama.

Te tiene lástima.

Te mira como una carga.

Como un perro enfermo… Two Time apretó las sienes.

—Cállate… —murmuró, casi gritando.

—Two… —Elliot extendió más su mano.

Él reaccionó sin querer.

El instinto.

El pánico.

La voz.

La daga salió de debajo de su manta.

Elliot retiró la mano, pero la hoja alcanzó a cortar su dedo.

Un hilo de sangre.

No mucho… pero suficiente.

Ella vio la herida.

Respiró hondo.

Retrocedió.

—Descansa, Two Time.

Se levantó, cubriendo su dedo con su manga.

Y se fue.

Sin saber que ese acto… terminaría de sellar a Two.

Porque Two Time vio la sangre en su daga.

Y en esas gotas… vio el rostro de Azure.

Sonriendo.

Llamándolo.

—¿La ves?

—susurró el Spawn— Ella te espera… Solo tienes que pagar el precio.

Solo uno.

Two Time no respondió.

No lloró.

No gritó.

Simplemente se dejó caer en su rincón… y se dejó quebrar un poco más.

Chance tampoco dormía.

Había salido al bosque, inquieto por las palabras de Elliot, por el miedo en su pecho, por Two Time… Entonces lo oyó: —Mmm… ¿El famoso Chance?

La voz no provenía de un humano.

Chance se tensó.

Buscó el origen del sonido.

Una luz verde.

Un aura siniestra.

—¿Quién está ahí?

—preguntó, levantando su arma.

La figura que salió de entre los árboles parecía hecha de jade.

Un guerrero.

Un cadáver.

Un rey… con una corona casi de cristal y espadas en ambas manos.

Un gigante imposible.

Chance retrocedió un paso.

—Qué noble —dijo el ser, con voz profunda—.

Proteges lo que amas… Pero no puedes protegerlo todo.

—¿Quién eres?

¿Qué quieres?

—Chance ya apuntaba directo.

El gigante inclinó su cabeza.

—Llámame 1x.

Y sin aviso, lo pateó con una fuerza brutal.

Chance cayó rodando contra la tierra, la pistola por los suelos.

1x se inclinó, enorme, su sombra cubriendo todo.

—Sabes qué es peor que perder a alguien —murmuró—.

Ver cómo lo destruyen frente a ti.

Y quedarte de brazos cruzados.

Chance intentó levantarse.

—¿De qué hablas?

¿Qué quieres decir?

1x acercó una de sus espadas a su cuello.

—Two Time.

Ese pequeño roedor… se acerca demasiado a tu gente.

A ella.

A ti.

La amenaza no era física.

Era emocional.

Psicológica.

Era intoxicación pura.

—Solo digo… —añadió 1x— será su ruina.

Y desapareció.

Como si nunca hubiese estado allí.

Chance quedó temblando sobre la tierra húmeda.

Marcado.

No por un ataque físico.

Sino por la idea que 1x le dejó clavada entre las costillas: el miedo a perderlo todo.

Corrió de vuelta al refugio.

Fue directo hacia la celda de Two Time.

Este dormía, temblando.

Con la daga aún en la mano.

Chance sintió un escalofrío recorriéndole la espalda.

Se acercó al lecho donde Elliot descansaba… y la abrazó con fuerza.

Sin notar el pequeño corte en su dedo.

Solo quería sentir que estaba viva.

Que seguía allí.

Que no había desaparecido.

1x no era un asesino común.

No atacaba de frente.

Jugaba.

Manipulaba.

Corrompía.

Le encantaba ver a sus presas quebrarse por dentro… antes de quebrarlas por fuera.

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo