The Guardian [Spanish/Español] - Capítulo 995
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- Capítulo 995 - 995 Una locura
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995: Una locura 995: Una locura Una grieta se extendió por el cielo.
En la Ciudad Atlántida donde Leslie se encontraba la vio abrirse como si el mundo se estuviera rasgándose.
Apenas apareció las alarmas sonaron por toda la ciudad mientras drones se elevaron en el cielo.
Ella actualmente se encontraba en el patio del cuartel de la Ciudad y como Aurora informó de que ella iba a ir a hablar con Ojos Grandes, su armadura de poder estaba preparada.
Tres metros de altura, delgada y ligera, Leslie entró con rapidez y apenas su armadura se cerró, ella levantó el rifle, pasando las notificaciones.
“Informe.” Pidió, su voz no pudo ocultar la tensión.
“La alarma… Alto nivel…” Desde la red una voz entrecortada apareció.
“Altos niveles de energía psionica detectados.
Interferencia en la comunicación identificando.
Iniciando protocolo anti-psionico.” La voz de su inteligencia artificial sonó en sus oídos.
Al momento siguiente, un escudo ligeramente azulado cubrió su cuerpo.
Al mismo tiempo, ella pudo ver como otras armaduras de poder activaban escudos, pero también antenas que liberaban ondas de energía.
“Leslie estamos recuperando la comunicación en la ciudad y seguimos trabajando para restaurar la comunicación mundial.
Sin embargo, la densidad de energía psionica es extremadamente alta.” La voz de Andrés sonó en sus oídos.
“Est…” “¿Que sucede?” Preguntó Leslie sin ocultar su voz tensa al darse cuenta de que se volvió a cortar.
“La ciudad está siendo atacada.” Respondió Andrés.
“Se han detectado varios desbordamientos en mazmorras en la ciudad y en los alrededores bajo el mar.” Mierda… Leslie se tensó y de inmediato inició sus propulsores para empezar a volar en el cielo.
Su inteligencia artificial se encargó de conectarse a la red que se estaba recuperando y ella empezó a recibir las noticias en tiempo real.
La Ciudad Atlántida estaba en medio del océano atlántico y en sus tierras se encontraban varias mazmorras que eran controladas directamente, pero más allá, se encontraban mazmorras que rodeaban la ciudad, bajo el mar.
Por supuesto, todas eran limpiadas con regularidad ya que la Ciudad Atlántida tenía la mano de obra y la fuerza para proteger sus costas, pero incluso así varias mazmorras se estaban desbordando al mismo tiempo.
¿Qué demonios está sucediendo?
Leslie se hizo esa pregunta, la energía psionica estaba aumentando a niveles extraordinarios y no parecía parar.
¿Cómo era posible que eso desencadenara desbordamiento?
Ella supuso que era debido a que la energía psionica y la energía mágica se contradecían, pero al final, ella no analizó la causa, sino que empezó a volar.
Su dirección fue a la mazmorra más cercana, que ella tomó en la red.
Gracias a la inteligencia artificial que la apoyaba y la red de la ciudad fue simple dividir las fuerzas por toda la ciudad de manera organizada.
La mazmorra estaba cerca del cuartel militar y era usada por los soldados para prácticas y cuando ella llegó, vio a un par de gusanos saliendo de la mazmorra y ella simplemente utilizó su laser para cortarlos.
El láser atravesó la carne de las criaturas de rango B con suma facilidad y en menos de diez minutos, las criaturas estaban en el suelo muertos.
“Al menos no son muchos monstruos…” Murmuró sin ocultar su alivio al ver que ningún enemigo salía.
Las mazmorras al ser limpiadas regularmente se encontraban mayormente vacías lo que significaba que incluso si se desbordaba las bestias del interior podían ser manejadas.
Leslie al darse cuenta de la situación volvió a volar, esta vez no vio mazmorras disponibles ya que todas estaban siendo controladas por el ejército.
Incontables drones volaban por el cielo y desde el cuartel ella podía ver el mar y los barcos navegando rodeando la ciudad.
La ciudad no era débil, sino que, todo lo contrario.
Era una de las ciudad más poderosa y más avanzado a nivel tecnológico.
Aun así, Leslie pudo sentir como los niveles de energía psionica aumentaban en gran medida a cada minuto.
La sensación era aún mayor que áreas con artefactos dedicados a reunir energía psionica y el problema era que por los informes que su inteligencia artificial le daba, el efecto era mundial.
Antes de que ella pudiera pensar sobre la situación, le llegó una nueva notificación y de repente, vio como un barco activaba un cañón apuntando a otro barco y activaba el cañón lanzando un láser que golpeó el escudo del barco.
“Que esta…” Al instante siguiente su propia armadura de poder realizó un análisis físico y mental con el sistema interno sin permitirle moverse y cuando las pruebas pasaron, ella obtuvo control y recuperó la comunicación.
“¡Leslie la ciudad está siendo atacada desde adentro!” La voz alarmada de Andrés sonó en sus oídos.
“Soldados y ciudadanos parecen que se han vuelto locos.” Ser atacado era normal.
La Ciudad Atlántida era uno de los aliados principales de Zerzura y de Aurora, al igual que la Empresa Cosmos.
Era inevitable que fueran atacado, pero desde adentro… “Están siendo controlados mentalmente…” Esas palabras la dejaron congelada por unos segundos, antes de empezar a moverse.
****** “Tch…” Érica que se encontraba en la Ciudad Zerzura chasqueó la lengua mientras observaba sus clones de hielo inmovilizar a un grupo de aventureros que de repente empezaron a actuar de manera errática.
El grupo fue detenido antes de que pudieran atacar a un grupo de policías que estaba patrullando cerca.
“Inmovilícenlo y muévanlo.” Ordenó Leslie a sus clones y esos clones asintieron con una inteligencia humana.
Cada uno de esos clones eran de diferentes personas que obedecían la ciudad y no temieron compartir todo cuando sus mentes fueron clonadas para crear clones no solo leales, sino que lo suficiente inteligente como para seguir órdenes.
En cierta forma era como una inteligencia artificial, aunque mágica.
Y en la ciudad se encontraba innumerables clones de este tipo al igual que en la muralla que rodeaba toda Zerzura.
Sin embargo, ella o sus incontables clones de rango A y S no fueron la razón por la cual este grupo e innumerables otros estaban siendo detenidos rápidamente.
“Las armaduras de poder han sido enviadas a la sección de bestias mágicas.” Informó Atenea por su sistema de comunicación.
“La muralla de Zerzura estaba en su máxima potencia.
Actualmente seguimos reduciendo el efecto de la energía mágica.
La ciudad ha sido controlada y seguimos vigilando.
Desconocemos si más personas pueden ser controlados.” “¿Hubo problemas?” Preguntó Érica mientras volaba por el cielo.
Su aura de rango SS podía ser sentido por cualquier persona en la ciudad, no suficiente para presionar a otros, pero si para mostrar su presencia.
La Ciudad Zerzura tenía una alta confianza en el gobierno de la ciudad y sus gobernantes, pero nunca estaba mal saber que un rango SS estaba protegiéndolos… Y uno como ella.
Incluso así, era difícil mantener la situación y más cuando de repente múltiples personas, bestias mágicas y usuarios de habilidades de repente empezaron a atacar a otros.
En algunos casos en menor medida debido a que aventureros tenían cierta resistencia mientras que otros fueron controlados en mayor medida y con mayor rapidez.
“Varios heridos alrededor de la ciudad, pero actualmente estamos bajo control.
En otros lados la situación no es tan simple.” La respuesta de Atenea hizo que Érica frunciera el ceño.
Zerzura desde los ataques terrorista estaba con la guardia alta, preparada para moverse espacialmente a cualquier lugar aparte de la ciudad y de sus áreas vecinas.
La Ciudad Zerzura tenía una alta riqueza y apoyo de la Empresa Apicius, la segunda empresa más rica del mundo y a la vez de la Iglesia del Tiempo y el Espacio, lo que significaba que tenían la riqueza para apoyar defensas que otras naciones no se podrían permitir.
Como el muro que ahora mismo estaba creando una barrera alrededor de la ciudad evitando que la energía psionica se intensificara en el interior o la magia espacial que permitía a soldados y militares moverse por la ciudad con facilidad e incluso Atenea que controlaba incontables drones y armaduras poder.
E incluso Érica fue beneficiada de la riqueza cuando la ciudad le brindó innumerables núcleos de energía mágica y personas dispuestas a que ella usara su hechizo, permitiéndole crear un ejército de clones que ahora protegían Zerzura y todos los pueblos bajo su influencia e incluso aliados.
Aun así, no todos tenían esta defensa.
“¿Es algo mundial?” Preguntó Érica con seriedad.
“Dirígete a la entrada oeste y la Cardenal Brousseau te podrá informar correctamente.” Atenea cortó la comunicación y Érica no pudo evitar suspirar.
A ella le hubiera encantado tener una inteligencia artificial como Leslie o como Andrés para obtener la información al instante.
Al final, ella en vez de lamentarse obedeció y se movió a la entrada oeste.
En el muro notó a mas militares y fuerzas de lo que esperaba.
Vio al gremio de los Orisha Oko dirigidos por Alima, una de las fuerzas de Zerzura, notó al Coronel Makeba, la Sumo Sacerdotisa Xaali, a la Cardenal Najjar y la Cardenal Brousseau.
El General McLean estaba en la zona norte mientras que en el este se encontraba el Pirata Somalí y en el Sur se encontraba Abdellah, mientras que la Cardenal Najjar al oeste.
Junto a ella, la ciudad tenía cuatro rangos SS protegiendo la ciudad e incontables rangos S.
Érica al bajar la ciudad frunció el ceño al ver varias bestias mágicas reunirse a la distancia alrededor de varios Smilidon Fatalis.
Esas bestias mágicas categorizadas como enemigos a primera vista ahora parecían guiar a otras criaturas y bestias menos inteligentes y salvajes hacia la ciudad.
“¿Ellos también están siendo controlados?” Preguntó Érica a la Cardenal Brousseau.
“Si, hemos recibido noticias desbordamientos sucediendo en toda África.
Al igual que varias bestias mágicas han estado apareciendo y guiando a las criaturas que surgen de las mazmorras.” Respondió la Cardenal Brousseau y observando a las criaturas, añadió.
“Liam ha mencionado que varios grupos se están dirigiendo a la ciudad.
Por suerte no hemos avistado enemigos humanos.” El grupo que estaba en esta sección eran alrededor de cien criaturas guiadas por dos rangos S y estaban esperando a la distancia.
Sin embargo, el continente era enorme y en tan solo el área de influencia de Zerzura se encontraban cientos de mazmorras.
En otras ciudades y otros aliados era probable que el numero fuera igual o mayor.
La única ventaja actual era que no se podían ver humanos y esa razón no era que Zerzura no tuviera enemigos, sino que se eliminaron a esos enemigos.
Algo que no se hizo con los enemigos tipo bestias que habían aprendido a ocultarse de la Reina y de los humanos.
“¿Alguna ciudad necesita respaldo?” Preguntó Érica en calma al ver que la Cardenal Brousseau estaba tranquila.
Demasiados pueblos y ciudades estaban bajo el control directo de Zerzura y bajo su influencia, lo que significaba que tenían una extensa área para proteger.
“Helen esta en oeste mientras que el General McLean se está encargando de la protección en otras partes de Zerzura y África.
Con tus clones de soporte es suficiente para protegernos.” Respondió la Cardenal y señalando el portal que varios sacerdotes estaban potenciando, añadió.
“Necesito que vayas a Londres.
Allí se presentó un enemigo particular y necesitan apoyo.” Érica al recibir tanta información se tomó su tiempo al darse cuenta de que no era urgente su ayuda.
“¿Cuantos sitios están siendo atacados?” “Esto está sucediendo en varias ciudades alrededor del mundo, pero Zerzura, la Ciudad Atlántida, Londres, la Ciudad Elelín del Imperio de Sur América y el Bosque Mágico son los más afectados.
Según el último informe todos los desbordamientos están sucediendo a sus alrededores.” Érica frunció el ceño.
Prácticamente estaban atacando a cada uno de los aliados de Zerzura y ella ya podía suponer el peligro que algunas de esas ciudades enfrentaban.
El Bosque Mágico era enorme y tenía una alta densidad de energía mágica lo que significaba que existían incalculables mazmorras naturales y otras temporales, incluso con el esfuerzo de la reina y su gente limpiando.
Era lo mismo para la Ciudad Elelín, la joya del Emperador estaba en medio de las Amazonas y en términos de densidad de energía mágica era similar al Bosque Mágico con la única diferencia de que no toda el área era controlada.
“El problema es que Londres está siendo afectada por una tormenta de nieve y los desbordamientos se están volviendo difíciles de controlar incluso con el apoyo de Cecile y Meredith.” Érica al escuchar la explicación asintió y se puso en la plataforma donde los sacerdotes estaban canalizando su energía mágica para activar el hechizo de movimiento espacial.
En Londres estaba Isabel y su amiga traicionó a Ojos Grandes.
Estaba claro que ese grupo no quería dejar a una traidora viva y a diferencia de los otros lados algo diferente estaba sucediendo.
“Gracias por la información.
Me encargaré.” Respondió Érica en calma.
Al instante siguiente el hechizo se activó y el viaje espacial inició.
Los alrededores se encontraban más borrosos que viajes espaciales normales dejando ver que la energía mágica estaba siendo lo suficiente alta como para afectar viajes espaciales.
Este, por suerte no era un viaje espacial normal, sino que creado con el poder de sacerdotes que adoraban un Primordial y como tal continúo funcionando.
Esa era otra razón por la cual la Cardenal Brousseau estaba en calma.
Zerzura era el centro de la alianza no solamente por Aurora, sino que, por la capacidad de enviar personas a todas partes del mundo, permitiendo que todos sus aliados recibieran apoyo.
Luego de un minuto el espacio se estabilizó y ella apareció en una sucursal de la iglesia en el centro de una gran sala donde incontables ciudadanos se encontraban resguardándose.
Los grandes ventanales que normalmente daban vista a la ciudad ahora estaban cubiertos de blanco puro.
Una tormenta de nieve había tragado el edificio y por lo que Érica sentía, toda la ciudad.
*** Nicole aplastó la cabeza de una anaconda gigante de rango S y luego lanzando un puñetazo, devastó todo lo que estaba al frente de ella, dejando un cráter y árboles cortados junto a cientos de Aotus que trataban de acercarse.
Esos pequeños primates de medio metro que normalmente eran territoriales se movieron para abrumarla.
Sus movimientos normalmente agiles y rápidos ahora eran un poco lentos, dejando ver que atacar durante el día no era lo suyo.
¿Su respuesta?
Fue otro puñetazo y luego otro hasta que al frente suyo quedo un área devastada de más de cien metros sin ningún árbol a la vista.
“Tch.” Nicole observó sus alrededores y pisando el suelo con fuerza saltó, elevándose en lo más alto.
Ella liberó su aura de rango SS y una fuerza aplastante cayó en los alrededores, los pocos Aotus supervivientes quedaron inmovilizaron y el terror instintivo ganó sobre lo que sea que los controlaba.
Entonces empezaron a huir y Nicole frunció el ceño manteniendo su guardia en alta.
Nadie la atacó.
Ella esperaba que alguien lo hiciera.
Actualmente el Imperio de Sur América estaba sufriendo lo mismo que todo el mundo con una intensidad mayor.
En todo el mundo se estaban desbordando mazmorras, pero aquí las criaturas que salían y que habitaban las amazonas estaban atacando los alrededores, lo que significó que todas las fuerzas del imperio fueron movilizadas y Víctor tenía muchos súbditos.
El General Quiroga mejor conocido como el General del Norte estaba protegiendo el norte afirmando su título, Alfredo Rivas como el General del Mar estaba protegiendo todas las costas de los monstruos o criaturas que se acercaban mientras que el General del Cielo, Rashad se encargaba de proteger las áreas más difíciles de acceder como las amazonas o la Cordillera de los Andes.
Luego estaba ella, atacando los puntos más importantes alrededor de la ciudad Elelín, evitando que se formara una horda de enemigos.
Ella estaba a más de diez kilómetros de distancia y era una oportunidad perfecta para ser emboscada, pero no sucedió.
Nicole volvió a volar a la ciudad y en cinco minutos vio el muro alrededor de la Ciudad Elelín en donde se encontraba el emperador.
La alarma de la ciudad estaba levantada y los militares estaban resguardando el área junto a aventureros, pero los ciudadanos no tenían miedo.
Ella fue al edificio más alto donde Eva Santos estaba bebiendo vino desde una copa mientras que otras personas estaban a su alrededor.
Entre ellos, Nicole vio a María y a Ye An.
“Oh, esperaba que no llegaras tan pronto.” Dijo Eva Santos con una sonrisa y señalando la botella de vino, preguntó.
“¿Una copa?” Estaba relajada.
Algunos dirían que demasiado, pero era inevitable, ellos estaban bajo la protección del Emperador de Sur América, quien conquisto estas tierras y uno de los pocos rangos SSS del mundo.
Nadie podía definir en qué posición se encontraba cada rango SSS y no existía clasificaciones, pero Nicole estaba segura de que Víctor estaba en la cima… Aunque su opinión podía ser considerada imparcial ya que ella era su aprendiz.
“¿No deberías estar más tensa?” Preguntó Nicole mientras que María se acercaba y usaba un artefacto para ayudar a limpiar la sangre de su ropa.
“¿Por qué lo estaría?
No todos los días ves una amenaza mundial que probablemente tiene a la persona que me esclavizó como objetivo.” Respondió Eva sonriendo.
Ella tenía su arco cerca y estaba en uno de los edificios más alto sirviendo como apoyo para cualquier eventualidad.
Nicole no se vio afectada por el tono de Eva o sus palabras, ella conocía la relación de su maestro y esa mujer.
Eva Santos la Reina del Norte cayó en manos del emperador y si bien había pasado tiempo desde esos días, el rencor era inevitable.
A nadie le gustaba ser esclavizado.
“Probablemente si él muere tú mueras.” “Oh, lo sé, Nicole.
Esto no quita que disfrute un poco.” Replicó Eva.
El Imperio de Sur América tenía cuatro rangos SS incluyendo a Eva entre los tres Generales y cinco si ella se contaba.
Tal era el número oficial y este grupo de elite era liderado por Víctor, un rango SSS.
Cualquier enemigo que le lanzaran necesitaba ser suficiente poderoso para derribarlos y más importante, para derrotar lo que sea que Víctor ocultara.
Nicole pensó en Ersin, la secretaria del Emperador y cuya fuerza no era conocida públicamente.
Al final mirando el palacio a la lejanía, ella se centró en su tarea.
“No se olviden de verificar sus artefactos de protección mental.
Los informes dicen que otras ciudades aliadas han sido atacadas internamente y necesitamos estar preparados.” Ordenó Nicole y mirando al cielo viendo que la grieta en este punto parecía haber tragado a la tierra, murmuró.
“Esto está por empezar.” *** Clémentine frunció el ceño mientras se daba cuenta que esta era la segunda vez que veía la puerta hacia su cuarto a pesar de que estuvo caminando durante varios minutos.
Su antigua casa que ella conocía tan bien ahora se transformó en un laberinto interminable que la tragó.
Ella estaba nerviosa.
Era imposible no estarlo, del pequeño grupo que vino, algunos podrían creer que ella al ser una psionica de rango SS tenía la mayor ventaja al poder protegerse de lo que sea que afectó a su padre, pero tal idea era un engaño.
Podía protegerse mentalmente, pero ella era la más débil.
Alice en este momento probablemente estaba devorando todo a su paso mientras que Aurora podría cortar todo lo que se interpusiera.
Lo que la dejaba a ella, quien, a pesar de sus habilidades y su confianza, se estaba dando cuenta la complejidad de este lugar.
Este laberinto le recordaba la torre de Fenghuang y ella supo que este sitio estaba construido en el Plano Astral de la Tierra y era empoderado por la energía psionica de ese lugar.
Todo mientras que era controlado por un poder mental más fuerte que el suyo y Clémentine entendió que ese poder pertenecía a su padre… Una fuerza de rango SSS.
¿Cómo era posible?
Ella no lo sabía, desde hace tiempo que ella se había alejado de su padre y era porque ambos tenían diferentes puntos de vista.
Ahora ella no sabía si esos puntos de vista eran porque alguien controlaba a su padre o… Enfócate… Ella detuvo sus pensamientos y cerró sus ojos.
Se concentró en la tarea en manos.
Aurora y Alice no necesitaban su ayuda, ambas podrían sobrevivir a lo que sea que se le lanzara, pero ambos eran armas destructivas cuando se trataba de lidiar con lo psionico.
Ella era diferente.
“…” Ella abrió sus ojos y una luz purpura brilló iluminando los alrededores, su mente tomó el control de los alrededores.
Los muros que parecían interminables desaparecieron como polvo y ella movió su mano, llevando a que todos los muros se volvieran traslucidos.
Vio la figura borrosa de Aurora caminando en un interminable pasillo hacia el centro de la formación donde una poderosa presencia la esperaba y en otro lado, notó una oscuridad absoluta que lentamente devoraba todo a su paso mientras iba al centro.
Clémentine notó el centro de la formación y sintió la energía psionica, pudo percibir la energía de su padre, pero ella no se dirigió a ese lugar, sino que se giró y miró al exterior de este interminable laberinto.
Mas allá no se encontraba su barrio, sino que una barrera psionica y ella dio un paso, su energía psionica y su mente tomó el control de los alrededores, distorsionando el sentido del espacio y llegando al límite del laberinto donde se encontraba la barrera.
Ella era una viajera que cruzó la barrera dimensional de todo un universo y si tal barrera no la detuvo, el poder de un rango SSS tampoco podía hacerlo.
Su mirada dio a parar a la barrera purpura y ella enfocó su mente, quirúrgicamente cortando la barrera con su poder.
Aurora, Alice y los demás hablaron de lo que esperaba si las tres entraban en ese sitio y lo que se llegó a la conclusión fue que su enemigo la traería al centro de su poder.
En el lugar donde tuviera confianza para ganarles o controlarlas.
¿Si Aurora era controlada y esclavizada los demás se rendirían?
Clémentine sintió que no todos lo harían, pero al menos Zerzura y la Ciudad Atlántida lo harían al igual que la Iglesia del Tiempo y el Espacio.
Por supuesto, si se pudiera controlar a alguien como Aurora, su enemigo no se hubiera movido tan sigilosamente durante tanto tiempo y no la habría querido asesinar.
Ahora su enemigo la encerró, pero para Clémentine esto era una oportunidad para ver qué era lo que su enemigo preparaba.
La barrera se fue cortando lentamente y Clémentine sintió que lentamente su conexión con el Plano Astral de la Tierra volvía y entonces lo vio.
En medio del Plano Astral se encontraba la tierra y rodeándola se encontraba este plano, que lentamente se iba asimilando con la tierra como si ambos mundos se estuvieran convirtiendo en uno.
“¡!” Clémentine abrió sus ojos mientras su mente empezaba a obtener más información y el mundo empezaba a tener sentido.
Percibió como incontables criaturas y pesadillas tomaban forma desde todo el Plano Astral mientras otras estaban a la espera de que la superposición de la tierra y el Plano Astral sucediera completamente.
Cuando eso sucediera, ya no habría diferencia entre la Tierra real y el Plano Astral.
Un mundo donde el poder de la mente lo era todo estaba por entrar a la realidad y con ello, todas las pesadillas que este mundo resguardaba.
Clémentine al darse cuenta, perdió el control de los alrededores y volvió a aparecer en el pasillo que daba a su cuarto.
“Es una locura…” Murmuró, sabiendo que necesitaba informar de lo que sabía.
Solo personas como ella entenderían la gravedad de lo que ella acababa de ver.
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