The Kingdom of Claws (SAGA) - Capítulo 52
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Capítulo 52: Capítulo 9: El camino hacia ningún lugar
Parte 1
El viento golpeaba el rostro de Alistair y Nilo. El sol era bastante intenso en este basto desierto. Ambos se habían cubierto con telas de distintos colores y con símbolos que parecían esotéricos tejidos en ellas, esas telas claramente eran de Nilo.
No tardaron mucho para que se encontraran con problemas. A lo lejos vieron unas estelas de humo que venían de lo que parecía ser una pequeña ciudad en medio del desierto.
– ¡Akutah, más rápido, en esa dirección!
Con un fuerte aleteo de sus alas, el dragón purpura acelero el vuelo en dirección del conflicto.
El dragón estaba volando a gran velocidad, esto hacia que para Alistair y Nilo fuera difícil ver sin que el viento y la arena les bloquearan la visión. Pero aun así llegaron bastante rápido a la ciudad.
Estaban volando en la entrada de la ciudad, solo se veían banderas quemadas, telas volando por el aire a medio quemar, edificaciones en ruinas, cuerpos sin vida en las calles, y un silencio antinatural para tan horrorosa escena.
Alistair bajo con precaución de Akutah, se aferró en las escamas de este, una vez abajo, ayudo a Nilo a bajar con cuidado. Inmediatamente se dieron cuenta de la situación, incluso la arena bajo sus pies se sentía diferente, había sido envuelto todo en ceniza, la arena desértica ahora se tornaba de un color oscuro como si de carbón se tratase.
Nilo y Alistair empezaron a recorrer la pequeña ciudad mientras se mantenían en guardia, el dragón purpura se quedó en la entrada de esta, parecía mostrar molestia ante el humo y ceniza a pesar de que el exhalaba fuego.
Los cristales de las ventanas en los edificios estaban rotos y quemados, los habitantes estaban quemados en las calles, aunque algunos mostraban signos de ser asesinados por espadas.
Alistair solo pudo entrecerrar los ojos ante tal imagen, mientras que Nilo no podía evitar soltar algunas lágrimas y taparse la nariz por el olor a carne quemada que se hacía más fuerte entre más avanzaban al centro de la ciudad.
Caminaron lentamente entre los edificios en ruinas, todavía se sentía el calor, no era algo que había pasado hace mucho tiempo. Doblaron ligeramente una esquina y lo vieron. Un montón de cadáveres apilados unos encima de otros formando una enorme montaña de carne quemada, los cuerpos fueron mutilados por espadas, brazos, cabezas, piernas, era difícil encontrar un cuerpo relativamente intacto, por no decir imposible.
Nilo cayo de rodillas sobre la ceniza, no podía evitar sentir nauseas ante tal atrocidad, Alistair se sentía mareado, una imagen borrosa vino a su mente, un hombre apuñalado por su propia arma, la conciencia de Alistair todavía seguía perturbada por su anterior batalla con Arvyn, el entendía que se trataba de supervivencia, pero aun así, le molestaba de sobremanera. Y pensaba que lo que sea que fuera Arvyn, era malo por su naturaleza, pero, ¿y si el mundo lo convirtió en eso? Ante sus ojos estaba la mayor obra maestra de la maldad humana que él había visto hasta este momento.
La cicatriz en la espalda de Alistair empezó a doler ligeramente, pero él lo ignoro, estaba totalmente consternado con la imagen salida del mismo infierno, ¿Cuál era la finalidad de hacer todo esto? ¿No podían simplemente matarlos rápidamente?
– Vamos.
Alistair le extendió su mano a Nilo que todavía se encontraba de rodillas en el suelo. Nilo ahora con sus rodillas y manos oscuras por la ceniza, agarro la mano de Alistair y se puso de pie a duras penas.
– Sigamos, busquemos sobrevivientes.
La voz de Alistair era más seca de lo normal, y Nilo pudo notar que sus ojos parecían estar inexpresivos, antes tenía los ojos negros como la noche, pero con un ligero brillo que lo hacía ver más humano, ahora ese brillo no estaba, su expresión era algo totalmente diferente, incluso luego de la batalla con Arvyn y sus secuaces, su mirada no era tan fría.
La pareja siguió caminando por la abandonada ciudad, no habían rastros de los caballos, ni siquiera sus cuerpos calcinados, los atacantes claramente habían robado los caballos, pero podía identificar algunos cuerpos de gatos y perros, al parecer estos tuvieron una muerte rápida porque solo tenían una o dos heridas con cuchillo, en comparación con los humanos, esto era una bendición.
Doblaron varias esquinas de la ciudad buscando sobrevivientes, pero sin éxito alguno, hasta que llegaron a lo que parecía ser una zona comercial.
En el centro de la aparente zona comercial se encontraba un enorme molino de madera que por alguna razón estaba relativamente intacto. De este molino se extendían varios troncos de madera que tendrían alguna función para la ciudad, pero ahora estos eran participes del horror.
En los troncos horizontales que salían desde la parte alta del molino, se encontraban hombres, mujeres y niños colgados de sus cuellos, no fueron quemados o apuñalados, simplemente colgados, ¿Qué hacía diferente a estas personas del resto de los habitantes del pueblo? Quizás la respuesta nunca llegaría a ellos.
Parte 2
Ali y Nilo llevaban unas 2 horas aproximadamente recorriendo el lugar, era un mal llamado ‘’pueblo fantasmas’’. Todo atisbo de esperanza había desaparecido, no sabían cómo había sucedido tal acto de crueldad, y ya no podían solucionarlo, ahora solo les quedaba volver a donde su dragón e irse del lugar.
Alistair y Nilo daban pasos suaves, pisando los fragmentos de cristal roto que se encontraban a los pies de las ventanas de lo que alguna vez fueron los hogares de los habitantes de la ciudad.
Ambos se estaban devolviendo por un camino distinto al que ingresaron, la ciudad era relativamente pequeña, pero para solo dos personas, era una ciudad enorme.
Iban pasando al lado de un callejón oscuro. Nilo escucho un sonido como de algo arrastrándose a lo que Nilo agarro levemente la manga izquierda de Alistair y le indico que había escuchado algo del pasillo oscuro.
Alistair desenfundo su espada y camino con precaución hacia la oscuridad del callejón.
Aunque el callejón era oscuro y las estelas de humo bloqueaban la luz del sol, no era lo suficientemente oscuro para no saber lo que había frente a su nariz, así que continuo sin miedo pero precavido.
Un sonido similar a como si arrastraran un costal de papas sobre la tierra llego a los oídos de Alistair.
Este trago saliva levemente y empezó a arrastrar suavemente el pie derecho hacia adelante mientras se impulsaba con el izquierdo desde atrás, esto lo hacía para tener un margen para esquivar llegado el momento, después de todo no sabían que podría estar ahí, un animal salvaje, un sobreviviente o uno de los responsables que dejo la ciudad en estas condiciones.
Ahí lo vio.
Entre los cuerpos (o trozos de estos) se arrastraba una mano bañada en sangre y ceniza, esta mano pertenecía claramente a un cuerpo, era un joven, por su aspecto, era más joven que Alistair y Nilo.
Al ver de qué se trataba, Alistair enfundo su espada y rápidamente se puso de rodillas para intentar levantar al joven.
– ¡Nilo! ¡Ayúdame!
Nilo sin entender muy bien de que se trataba, corrió en su dirección, y al ver aquel joven, solo puso una expresión de preocupación y se inclinó ligeramente para ayudar a Alistair a sacar al chico.
Lo arrastraron rápidamente del callejón y lo llevaron cerca de un pozo que habían visto unas calles atrás, a pesar de lo ocurrido, el pozo era funcional.
Alistair puso al chico sentado en el suelo apoyándose en una columna cubierta de ceniza, mientras que Nilo sacaba agua del pozo con una cubeta de madera, aunque un poco quemada, el agua no se derramaba en lo absoluto.
Con la delicadeza que una hermosa dama podía ofrecer, Nilo limpio el rostro ceniciento del chico con un poco de agua que tenía en sus manos, luego vertió un poco de agua en su cabello. El chico abrió ligeramente los ojos y empezó a toser desesperadamente, a lo que Nilo agarro el balde de madera y de este le dio a beber al chico un poco de agua.
– Gra…cias…
El chico nuevamente cerró sus ojos azules, aunque parecía estar mejor. Ambos notaron que la piel del chico era muy blanca y su cabello rubio, puede que fuera un forastero o algo por el estilo, las personas del área eran generalmente morenas, ya sea de nacimiento o por el sol desértico.
Nilo hablo rápidamente.
– Debemos llevarlo con nosotros, Ali.
Alistair frunció el ceño.
– Ni siquiera sabemos quién es.
– ¿Y tú crees que dejarlo a morir aquí es mejor? Mira a tu alrededor, es el único sobreviviente, y sus padres probablemente ya estén…
Alistair apretó su mano derecha y exhalo un bocado de aire.
– Está bien, llevémoslo con nosotros.
La expresión de Nilo se ilumino al obtener lo que quería que era ayudar a aquel chico.
Alistair continúo.
– Pero en el próximo pueblo lo dejamos, ¿te parece?
Una alegre Nilo asintió rápidamente.
Incluso en esta situación tan desesperanzadora, Alistair no pudo evitar pensar lo hermosa que era la mujer con la que estaba viajando, casi olvidaba que estaba en una ciudad fantasma.
Parte 3
Sintió una ligera brisa en su cuerpo, lentamente abrió los ojos, su cuerpo se sentía ligeramente mejor, cerró y abrió las manos varias veces, y cada vez que lo hacía sentía que agarraba algo suave. Finalmente abrió los ojos del todo, y vio lo que estaba apretando, era la cintura de una mujer, ella tenía una linda figura, cabello negro pero con leves destellos entre rubios y rojizos en las puntas, el en este momento estaba asegurado con una cuerda a la cintura de ella, la misma cintura que llevaba un rato manoseando y ahí vio el rostro de la joven mujer, él se encontraba a su espalda pero pudo ver su mirada que venía desde el frente.
– ¿Ya estás despierto, supongo?
El chico avergonzado soltó la cintura de la mujer, solo para darse cuenta que estaba volando, de no ser por la cuerda que lo ataba, sin duda habría caído al vacío desde una altura de decenas de metros.
Estaba volando sobre el lome de un dragón.
– Oye Ali, creo que debemos aterrizar, ¿No crees, Akutah?
Alistair no miro hacia atrás mientras que Nilo dio un par de palmadas al lomo del dragón purpura.
Ante las palmadas de su amiga, el enorme dragón bajo la velocidad ligeramente y empezó a descender hasta que logro aterrizar en una zona rocosa que tenía un par de árboles y un pequeño pozo de agua. Ahí fue un lugar perfecto para aterrizar.
El chico rubio bajo rápidamente del lomo del dragón y cayo de rodillas sobre la arena, estaba hiperventilando a lo que una preocupada Nilo le dio un poco de agua que tenía almacenada en una calabaza seca. Luego de tomar un par de veces de la calabaza, empezó a toser unas cuantas veces.
Para este punto el chico ya se había calmado, y estaba bajo un árbol sentado.
Alistair y Nilo estaban sentados bajo otro árbol viendo al joven rubio.
– ¿Qué debemos hacer con él?
– Buena pregunta… iré a hablar con él.
Con una inocente sonrisa, Nilo se puso de pie y camino hacia el joven. Aunque era un acto que se esperaría de ella, igualmente Alistair mostro una expresión de disgusto pero aun así no hizo nada al respecto.
– Hola, mucho gusto, mi nombre es Nilo.
Con una sonrisa radiante como el sol, Nilo extendió la mano hacia aquel joven de cabello rubio y piel clara, pero este solo hizo una mueca y miro en otra dirección. Ante la actitud del chico, Nilo no pudo evitar forzar una sonrisa rígida y algo irritada.
– ¡Oye! ¡¿Qué haces?! ¡Tras de que te salvamos, eres así de grosero! ¡Te hubiéramos dejado en ese horrible lugar!
El joven apretó sus puños, y miro de reojo a Nilo. La chica sabía que había dicho algo delicado, solo se dejó llevar por su enojo, pero no debió decir eso.
– Lo… siento…
El joven no pudo evitar dar un fuerte suspiro y por fin decidió hablar.
– No importa, y gracias por ello.
Nilo puso una expresión confundida.
– Gracias por salvarme de ese lugar.
Nilo junto las palmas de sus manos como si imitara una señal de oración pero no era así del todo.
– No te preocupes, era lo correcto, y ya que estas hablando, ¿podrías empezar diciendo tu nombre?
Con una voz muy baja, el chico respondió.
– Johan.
Nilo aligero su expresión y siguió hablando.
– Oh, Johan, es un lindo nombre, dime, ¿eres de por aquí?
El ahora Johan, respondió sin mucho problema.
– No realmente, o bueno, desde que tengo memoria vivía en esa pequeña ciudad, aunque mis padres no eran nativos de ahí, solo escaparon de su tierra natal por las guerras.
– Ya veo, entiendo, y tus padres…
– Muertos.
Un silencio fúnebre envolvió el lugar.
– En la ciudad… unos atacantes desconocidos, con armaduras, eran soldados de algún lado, tenían incluso dragones. Destrozaron la ciudad, quemaron todo y a todos, y algunos fueron colgados para extender su sufrimiento, yo sobreviví porque mis padres y algunos vecinos se lanzaron sobre mí cuando los dragones pasaron lanzando sus llamaradas.
Alistair los miraba a la distancia pero escuchaba con claridad, si lo que decía aquel joven era cierto, entonces los cuerpos que lo cubrían cuando lo encontraron pertenecían a…
Johan estaba recordando lo sucedido mientras le hablaba a Nilo. La furia se dibujaba en su rostro mientras apretaba sus puños, su rostro se iluminaba ligeramente por los leves rayos de luz solar que pasaban entre las hojas del árbol que usaba como refugio.
A pesar de que su malestar era palpable, rápidamente Johan se calmó, aunque era joven, sabia manejar muy bien sus emociones, incluso, luego de perderlo todo.
Nilo se inclinó hacia adelante, y lo abrazo.
Alistair no puedo evitar poner una expresión de malestar. Ahí frente a el, estaba Nilo abrazando al chico nuevo, poniendo la cabeza del chico en su pecho, aunque entendía la intención de ella, no debería hacer eso, la diferencia de edad no era muy clara entre ellos.
El rostro de Johan estaba claramente rojo, esto lo pudo notar Alistair.
– No entiendo cómo te sientes, ni eh pasado por algo parecido, y quizás sea peor de cómo lo cuentas, pero al menos, en este momento, déjame consolarte. Todos necesitamos una mano amiga de vez en cuando.
Nilo seguía hablándole a Johan mientras aun lo tenía envuelto entre sus brazos apoyándose en su pecho. Las lágrimas empezaron a deslizarse por el rostro de Johan y a mojar el pecho de Nilo, luego vinieron unos alaridos de la boca del joven. Nilo acariciaba suavemente el cabello de Johan mientras este dejaba salir todo su dolor y frustración.
Aunque Alistair estaba celoso, no era algo que pudiera evitar, después de todo, Nilo y su abuela habían sido muy amables con el cuándo estaba en su peor momento.
– Iré a descansar, el calor me está matando, ustedes sigan en lo suyo, en un rato nos prepararemos para irnos, y de camino al Reino de Espinas, dejaremos a Johan en algún pueblo de camino.
Johan se alejó de Nilo rápidamente y hablo.
– Si no es mucho inconveniente, déjenme acompañarlos hasta el Reino de Espinas, tengo familia ahí, que quizás… pueda quedarme con ellos.
La expresión de Johan había cambiado nuevamente, Alistair no entendía realmente el por qué, pero si no había otra opción, este chico los acompañaría un buen rato.
– Como sea, en un rato nos vamos entonces.
Nilo le puso la mano en el hombro a Johan y le dio una sonrisa cálida.
Parte 4
Muy al sur, en algún lugar más allá del Reino de Espinas, incluso más allá del Bosque del Origen.
Una flota compuesta de 6 barcos grandes, todos en madera con seguros de acero grueso, velas resistentes que no tenían señales de desgaste al igual que sus cubiertas, eran unos increíbles barcos reforzados. Y para navegar tan increíbles maquinas, necesitan marinos igualmente increíbles.
– ¡VAMOS, PEDAZOS DE BASURA!
Toda la flota estaba compuesta por hombres robustos, con enormes barbas, cascos de madera y acero con enormes cuernos que sobresalían haciendo parecer a estos marinos unos auténticos demonios de los mares.
Todos los tripulantes hacían su labor, algunos se encargaban de las velas, otros de la munición que rodaba por el suelo gracias al movimiento de las naves. La lluvia golpeaba con fuerza los rostros de los robustos hombres.
Toda la flota se encontraba navegando alrededor de un enorme torbellino que se formó en medio del océano.
Un hombre con enormes brazos e igual de peludo de pies a cabeza, al igual que el resto, estaba guiando toda la flota, era claramente el capitán. Este se encontraba parado al borde de uno de los barcos, en la punta de este específicamente, solo sostenido por una gruesa soga que amarraba su corpulento brazo.
– Vamos… ven por nosotros.
Aquel hombre tenía una expresión de emoción, o tal vez un júbilo casi sexual por lo que estaba pasando.
Algo se retorcía bajo el agua en el centro del torbellino. Lo que parecía ser una espina dorsal, sobresalía del océano, pero no era la espina de un humano, esta tenia cuernos, y se veían algunas escamas alrededor, el dueño de esta espina no salía del agua, así que los marineros no podían ver la criatura, pero claramente era lo que buscaban.
Un rugido salió del centro del torbellino.
La tormenta golpeaba con fuerza los barcos, la flota preparaba los cañones y los apuntaban al centro del torbellino, más específicamente, donde se veía la sombra retorcerse bajo el agua.
El hombre robusto en la punta del barco dio la orden para disparar, seguido a ello, todos los cañones dispararon al unísono impactando con la bestia haciendo que se retorciera de formas extrañas y soltara un grito que parecía más a mil mujeres gritando, era algo demoniaco, salido de las profundidades del infierno.
El torbellino se detuvo, y como si fuera por influencia divina, la tormenta se dispersó a la vez.
Uno de los barcos de la flota fue rápidamente absorbido por el océano, no hubo tiempo de reacción ni gritos, fue silencioso, pero lo que vino después, nadie lo esperaba, incluso en esta situación.
Múltiples proyectiles fueron disparados desde el océano a gran velocidad, clavándose en los barcos, destruyendo las velas e incluso lastimando algunos tripulantes, pero nadie murió.
Luego algo aterrador vino desde las profundidades del océano, esa oscuridad y unos ojos dorados que parecía que te invitaran a pasar, era algo anormal.
– ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA!
Todos estabas confundidos, una risa vino desde la oscuridad del océano, ¿aquella bestia se estaba riendo de ellos? ¿Acaso creía que eran estúpidos?
El capitán de la flota apretó sus dientes tan fuertes como si se fueran a romper, apretó con su puño la soga que aseguraba su brazo y con su brazo libre, apretó el borde del barco que arranco un pedazo de madera de este.
– ¡No dejen que esa maldita bestia se burle de nosotros! ¡MATENLO! ¡MATENLO! ¡MATENLO! ¡LO QUIERO MUERTO!
La euforia del capitán contagio a los barcos restantes, todos entraron en cólera y empezaron a disparar con los cañones al océano, no había dirección, solo debían confiar en su instinto animal.
Parte 5
Ya habían pasado 2 horas aproximadamente desde que el primer barco desapareció en el océano y empezaron el contraataque. La adrenalina inicial ya había abandonado el cuerpo de los robustos marinos y ya solo quedaba un grupo de hombres cansados (Pero siempre alertas).
Las nubes se estaban volviendo a agrupar. No habían vuelto a escuchar las risas del abismo o sombras retorciéndose en el fondo del océano, así que podrían asumir que aquella criatura murió.
El capitán hablo con una voz grave pero con un tono más ligero que antes, como si estuviera feliz.
– Creo que con esto, ya no tenemos que preocuparnos de nuestras rutas marítimas, y ni siquiera tuvimos que traer dragones.
Toda la flota estaba extasiada, habían aniquilado a su enemigo, aunque nunca lo vieron, eso ya no importaba.
– ¡Ahora desplieguen las velas y vamos al reino de-!
– ¡Lo siento capitán, todos los navíos tienen las velas destrozadas, las perdimos en el primer ataque de la bestia!
Lo que decía aquel hombre era verdad, las velas ahora estaban inutilizables gracias a los fragmentos de madera y acero que fueron disparados por la criatura inicialmente, ahora solo quedaban trozos de tela y cuero colgando en donde alguna vez habían poderosas velas con el escudo de su reino.
El capitán dirigió a algunos a las zonas bajas de los barcos a buscar telas para reparar las velas y volver a casa. El capitán también bajo los escalones de donde se encontraba para ayudar en la reparación de las velas, pero escucho un sonido burbujeante que venia del agua.
– ¿Qué mier-?
Lo que parecían ser burbujas de aire salían a la superficie del agua, pero esta se estaba tiñendo de rojo, seguido de aquel evento extraño, una explosión carmesí se fusiono con la oscuridad de las nubes tormentosas, una lluvia carmesí baño a toda la flota.
– Es sangre…
Toda la tripulación solo podía ver cómo les llovía sangre formando incluso pequeños charcos en las cubiertas de los barcos.
– ¡Todos prepárense!
Un instante después de la orden del capitán, largas extremidades parecidas a brazos pero como si fueran espadas, salieron del agua y atravesaron uno de los barcos e incluso con sus cadavéricos dedos se llevaron algunos tripulantes al océano y otros de plano fueron partidos en varias partes.
– ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA…!
La risa era tan fuerte que parecía como si la cabeza les fuera a estallar. Entrañas volaban por los aires, era lo que se podría decir, el infierno.
El capitán agarro una enorme hacha a dos manos y empezó a lanzar ataques a los brazos espada que atacaban pero no logro golpear a ninguno.
– ¡¿De qué diablos te ríes?! ¡Muéstrate cobarde!
Las risas se detuvieron.
Una enorme montaña de agua se levante frente a él, esos ojos dorados lo vieron, el capitán no pudo evitar sonreír al punto de deformar por completo su rostro, esto era lo que él esperaba, acabar con la criatura de frente.
Apretó con fuerza su hacha al punto de que la sangre empezó a brotar de las palmas de sus manos, pero no pareció darse cuenta, de todas formas ahora todo el paisaje era carmesí, y las olas golpeaban con fuerza, truenos empezaron a caer alrededor de ellos.
– Este es… el perfecto escenario… bestia.
Una gran cantidad de hileras de colmillos se abrieron frente al capitán y nuevamente salió esa risa monstruosa como si centenares de mujeres y niños se rieran en coro.
Ese día, una flota de 6 barcos tripulados por fieros guerreros, desapareció en el océano, sobrevivientes: 0.
Parte 6
Alistair y Nilo ya habían empacado todo nuevamente sobre Akutah para empezar su vuelo hacia el Reino de Espinas, no muy lejos de ahí, se encontraba Johan viendo hacia el horizonte, en dirección de lo que alguna vez era su hogar, tenía una mirada melancólica, fuertemente sin que nadie lo notara, apretó sus puños al punto de que empezó a gotear sangre de ellos.
Nilo empezó a llamar a Johan para que este se montara en el dragón purpura, a lo que este se relajó un poco y se dirigió hacia ellos.
– Ya voy.
Aunque Alistair tenía mala cara, no podía dejar al chico ahí luego de esa horrible experiencia, y además Nilo lo odiaría si llegara a hacerlo.
Y así, el grupo iba haciéndose cada vez más grande.
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