Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

The strongest warrior of humanity - Capítulo 129

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. The strongest warrior of humanity
  4. Capítulo 129 - Capítulo 129: capitulo 129 justo como quería
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 129: capitulo 129 justo como quería

Ling estaba completamente sorprendido.

El poder que tenía frente a él era monstruoso, algo que no debería existir.

Pero lo que realmente se reflejó en su rostro no fue solo sorpresa…

Fue miedo.

Un miedo profundo, antiguo, como si los recuerdos de hace mil años hubieran regresado de golpe.

Como si aquella visión significara una muerte eterna.

En los ojos de Carlos no había humanidad.

Solo odio.

Carlos caminaba lentamente hacia él.

Cada paso hacía temblar el suelo.

Su voz era fría. Oscura.

Su mirada ya no contenía emoción alguna, como si la persona que había estado allí hace unos momentos…

ya no existiera.

—¿Qué pasa? —dijo con una calma aterradora—.

¿Acaso viste a un ser que se convirtió en un dios solo por odio?

Ling no podía moverse.

—¿O viste a alguien que te recordó exactamente cuál es tu lugar, insignificante abismal?

La presión aumentó.

—Antes pensaba en cosas que no podía comprender sobre mí… —continuó Carlos—.

Pero ahora…

Levantó el rostro lentamente.

—Ahora solo quiero matarte.

Destruirte.

Hacer que jamás vuelvas a despertar.

El aire se volvió pesado, casi imposible de respirar.

Masha observaba a Carlos sin poder apartar la mirada.

Su expresión había cambiado por completo.

Estaba temblando.

Una sonrisa incrédula apareció en su rostro.

—Otra vez… —susurró—.

Esa misma energía…

Pero algo era distinto.

Sus ojos…

eran penetrantes, profundos, como una galaxia en movimiento.

Tomaban la forma de un zorro hecho de noche y estrellas.

Y su cabello…

Ya no era azul como antes.

Eso solo podía significar una cosa.

Masha llegó a una conclusión que le erizó la piel.

Carlos…

había empezado a dominar su poder.

Aunque fuera solo un poco.Pero una sonrisa bastante retorcida se mostró en el rostro de Ling.

Esa sonrisa… borró por completo la expresión de Masha.

—Muy bien, humano —dijo con voz baja y venenosa—. Has logrado hacerme enfadar.

Solo te diré una cosa: no importa cuántas veces te esfuerces contra nosotros… no eres capaz de hacer nada.

Sus ojos brillaron con burla.

—¿Sabes por qué ustedes están aquí?

¿Acaso no sabes por qué el rey está tan solo en estos momentos?

Un silencio incómodo cayó sobre el lugar.

—Algo anda mal, Carlos —dijo Melissa caminando hacia él—.

Parece que ese tipo está tramando algo, debemos—

—Melissa —la interrumpí—, cambié de opinión.

Ella se detuvo.

—Ve con Mío al trono de inmediato.

Si ves a David, dile que vaya con ustedes.

Yo me quedaré aquí con Masha y Sasha. Esto ya es algo personal contra él.

Mi mirada se volvió seria.

—Y si llegan a encontrarse con un abismal mucho más fuerte… no se arriesguen demasiado.

Luego fijé mis ojos en Melissa.

—Especialmente tú.

No sé qué tan fuerte seas contra alguien como este perro, pero si logras derrotarlo… te haré un cumplido.

¿Qué te parece?

Me quedé pensativa.

Si en verdad estaba pidiendo eso… entonces solo había una cosa que yo quería.

Tener un día completo con él dentro de la escuela.

Tal vez era un poco egoísta de mi parte, pero quería saber más de él.

Había pasado mucho tiempo desde la última vez que pudimos hablar con calma.

Y ahora… sentía que este era el momento exacto.

Ya había tomado una decisión.

—Muy bien —respondí—.

Es un trato.

Mi voz se endureció.

—Pero más te vale cumplirlo, porque si no… haré que tu vida sea el mismo inframundo.

—Bien —dije después—. Es hora de irnos, Mío.

Debemos dejarle esto a él.

Me acerqué un poco más a ella.

—Tranquila, no hará algo estúpido.

Lo sé porque lo conozco más que nadie.

Su mirada está llena de heridas, pero esas heridas solo lo harán más fuerte.

Sonreí con seguridad.

—No dudes de él. Confía.

Mío bajó la mirada.

—Sé que mi padre no hubiera querido esto…

Espera un momento, Melissa… ¿acaso tú ya sabes…?

Asentí lentamente.

—Por supuesto. Sé toda la verdad.

Y en verdad hay cosas que me gustaría hablar contigo también, pero no es el momento.

Me giré.

—Tenemos algo que hacer. Así que ven ahora.

Mío sabía que tarde o temprano se iba a enterar de la verdad.

Pero por ahora… decidió ignorarlo.

Ambas nos fuimos a toda prisa rumbo al trono.

Porque al parecer…

él no había venido solo.

Había alguien más en este lugar.

Y lo peor de todo…

Era una presencia que ni siquiera ellos habían logrado sentir. Bien… ya se han ido.

Respiré hondo.

No podía hablar en voz alta, así que activé mi magia de telepatía, conectando directamente con Masha y Sasha.

—Pónganse en guardia —les dije en sus mentes—.

Espero que puedan seguir mi ritmo. Sé que se han vuelto más fuertes desde la última vez que nos vimos… y lo noto.

Esa determinación que tienen no debe ser en vano.

Di un paso al frente, sin apartar la mirada de Ling.

—¿Qué les parece si les demostramos quiénes somos en realidad?

Si acabamos con uno de ellos, al menos servirá como recordatorio de que no debieron meterse donde no debían.

Mi voz mental se volvió más fría.

—No se confíen. Ese tipo no ha mostrado su verdadera fuerza.

Y por eso… yo tampoco lo haré.

Solo estoy usando una pequeña parte de mi magia y mi poder para no llamar la atención.

—Perdón por interrumpirte —respondió Sasha por telepatía—, pero no eres muy bueno para no llamar la atención.

De hecho, estás llamando demasiada atención.

Su tono era casi burlón.

No pude evitar una leve sonrisa.

Sasha no había cambiado nada.

Pero Masha… ella sí.

Desde que perdió su ojo y ahora lo cubre con un parche, algo en ella se transformó.

Comprendió que debía volverse más fuerte.

Esa mirada…

Esa presencia…

Me recordó al viejo.

Por un instante fue como verlo vivo frente a mí, y eso solo aumentó mi sorpresa.

Antes de que pudiera seguir pensando, Ling atacó.

Su espada apareció frente a mí en un instante, un golpe directo, intimidante, diseñado solo para asustar.

Pero lo esquivé.

Salté hacia atrás y contraataqué de inmediato, golpeándolo con fuerza y obligándolo a retroceder varios metros.

—Veo que mis reflejos han mejorado —murmuré—.

Hace tiempo que no sentía esta sensación…

Mis labios se curvaron levemente.

—Veamos de qué estoy hecho ahora.

Ling alzó la mano y varios hechizos surgieron de ella como proyectiles vivos.

No estaba peleando en serio.

Solo quería jugar.

Y lo peor…

Se estaba divirtiendo.

Eso me trajo recuerdos que prefería olvidar.

—Cuidado… —me dije—. Mantén la cabeza fría.

Respiré hondo.

Entonces dejé que una gran cantidad de energía fluyera hacia mis manos.

No pronuncié ningún hechizo.

Simplemente lo lancé.

El choque fue brutal.

La explosión sacudió el lugar, el aire se rompió, la tierra tembló.

De inmediato desplegué una barrera para que el Reino no se viera afectado.

Pero aun así…

Había llamado demasiada atención.

Y lo sabía.

Porque allá adentro…

algo ya estaba empezando a moverse.Sasha no lo pensó dos veces.

Corrió hacia el frente, clavando los pies en el suelo y apuntando su espada, liberando una presión brutal que hizo vibrar el aire a su alrededor.

Su intención era clara: atacar sin dudar.

Pero dentro del humo…

algo se movía.

Sin que ella pudiera notarlo, varios destellos oscuros surgieron desde la neblina, expandiéndose como serpientes vivas.

El cielo comenzó a oscurecerse, la luz se tiñó de rojo, y el sol pareció convertirse en un festín de sangre, cubriendo todo nuestro alrededor con una atmósfera opresiva.

Retrocedí lo más rápido que pude, esquivando los destellos uno tras otro.

Pero fue demasiado tarde.

Uno de esos ataques impactó directamente en mi costado.

El dolor fue inmediato.

No era una herida mortal…

pero sí peligrosamente profunda.

Apreté los dientes.

—Tch…

No había opción.

Liberé toda la presión contenida, dejando que mi aura recorriera mi espada.

La apunté directamente hacia el humo.

Destellos de múltiples colores estallaron desde el filo.

—Filo de los Mil Castigos.

El ataque se liberó con violencia, desgarrando el aire.

Pero en ese instante… sentí algo.

Algo muy mal.

Mis ojos se abrieron con sorpresa.

—Espera un momento… ¿acaso él está…?

Desde el humo surgió una presión aún más aterradora.

—Técnica de los Mil Mundos… Blade Fury.

—¡Maldición…!

No tuve tiempo para esquivar.

Levanté mi espada y bloqueé.

Nuestros ataques chocaron de frente.

El impacto fue devastador.

El suelo se resquebrajó, la barrera tembló, y sentí cómo mis brazos crujían bajo la fuerza del choque.

Sabía que este enfrentamiento me estaba afectando más de lo que aparentaba.

Pero aun así…

Una sonrisa se dibujó lentamente en mi rostro.

—Parece que ya estás listo…

¿O me equivoco?

Giré ligeramente la cabeza, sin apartar la vista del humo.

—Masha.

Ella dio un paso al frente.

Su aura cambió por completo.

—Técnica de la espada… Shadow Shredder.

La oscuridad respondió a su llamado.

Y la verdadera batalla…

apenas estaba comenzando.

Continuará

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo