Leer Novelas
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
Avanzado
Iniciar sesión Registrarse
  • Completado
  • Top
    • 👁️ Top Más Vistas
    • ⭐ Top Valoradas
    • 🆕 Top Nuevas
    • 📈 Top en Tendencia
  • Configuración de usuario
Iniciar sesión Registrarse
Anterior
Siguiente

The strongest warrior of humanity - Capítulo 130

  1. Inicio
  2. Todas las novelas
  3. The strongest warrior of humanity
  4. Capítulo 130 - Capítulo 130: capitulo 130 esto se está poniendo muy interesante
Anterior
Siguiente
Tamaño de Fuente
Tipo de Fuente
Color de Fondo

Capítulo 130: capitulo 130 esto se está poniendo muy interesante

Masha se preparó para atacar.

Su postura era firme, su respiración controlada.

Sabía que ese golpe no podía fallar.

Pero en el instante exacto en que ella avanzó, Carlos aprovechó la apertura.

Su espada descendió en un arco letal.

El corte fue mortal, directo hacia Ling.

El impacto resonó como un grito de acero.

Aun así… no cayó.

Solo me quedaba una esperanza.

Un último plan.

—Distráelo… —pensé—. Si logro hacerlo caer, aunque sea un segundo…

Pero ¿cómo?

Cada choque de espadas era más violento que el anterior.

Chispas, ondas de presión, grietas en el suelo.

Ese tipo…

leía nuestros movimientos.

O peor aún…

se estaba adaptando.

—Maldita sea… —pensé—. Lo subestimé.

Cada intento era anticipado.

Cada ataque, respondido.

Una sonrisa amarga cruzó mi rostro.

—Oh… —murmuré—. Esto ya no está a mi favor.

Entonces lo hice.

Parpadeé.

El mundo se dobló por un instante.

Aparecí detrás de él.

Mi espada desapareció de mi mano en un destello, reemplazada al instante por otra.

La Espada Sangrienta.

La magia de teletransportación distorsionó el aire mientras liberaba el ataque.

—Cortes múltiples.

Varios tajos rojo oscuro se lanzaron al mismo tiempo, como colmillos hambrientos.

El sonido fue seco.

Cruel.

Ling retrocedió un paso.

Una pequeña herida se abrió en su cuerpo.

No era grande.

No era profunda.

Pero era real.

—…Te alcancé.

Me alejé de inmediato, retrocediendo con cautela.

No para huir.

Sino para confirmar algo.

Si podía herirlo…

entonces aún había una oportunidad.

Y esta pelea…

todavía no había terminado.Masha y Sasha ya no estaban.

Por un instante pensé que habían desaparecido.

Levanté la mirada.

Ahí estaban.

Ambas en el aire, unificando sus auras, entrelazando sus ataques como si el cielo mismo fuera a romperse.

La presión que emanaban formaba una onda destructiva en gestación.

Pero lo que más me inquietó…

fueron sus ojos.

Chispas.

Una determinación peligrosa.

—Bien… —murmuré—. En ese caso, me toca hacer mi parte.

Corrí hacia él.

Un destello azul verdoso explotó bajo mis pies.

Ling respondió al instante.

Él también avanzó.

Cada cruzada entre nosotros era imposible de seguir, incluso para mis propios sentidos.

El sonido de nuestras espadas chocando se perdía entre ráfagas de energía.

No sabía cuánto tiempo les tomaría completar esa técnica.

Solo podía ganarles tiempo.

Minutos.

Pero esos minutos se volvieron eternos.

Ninguno caía.

Y eso que…

aún no había liberado ni el 6% de mi capacidad.

Me incliné, esquivando sus ataques con movimientos mínimos, precisos.

Hasta que uno me alcanzó.

El impacto fue brutal.

Salí disparado varios metros, atravesando el aire como un proyectil.

Giré en el aire y retrocedí, clavando los pies en el suelo antes de dar un paso atrás.

Respiré hondo.

Levanté mi otra espada.

La espada nocturna.

Llamas oscuras brotaron de ella, retorciéndose como sombras vivas.

—Flashes of Fire.

Los ataques se liberaron uno tras otro.

Ling los esquivó todos.

Cada uno.

Con una facilidad insultante.

Pero había algo que no sabía.

El espacio se quebró.

Usé teletransportación Arcana.

Desaparecí.

Y aparecí justo frente a él.

Por primera vez…

su mirada vaciló.

Confusión.

Y ese pequeño instante…

era todo lo que necesitaba.Respiro profundo, el aire pesa, arde en mis pulmones, cierro los ojos y en ese instante él ataca.

Fue tan rápido que ningún humano podría verlo, ni siquiera reaccionar, pero yo no necesitaba ver, lo escuché, cada vibración, cada intención, cada ruptura del aire. Giré el cuerpo y mi espada atravesó el vacío con una estocada perfecta empujándolo lejos, el suelo explotó bajo sus pies y no dije nada, solo sonreí, manteniendo la calma, esa calma peligrosa.

He aprendido a controlar mis impulsos, y eso es un logro, aunque también una maldición. Siento cómo mi poder responde, más violento, más salvaje, como dijeron ellos, cada vez que lo concentro se vuelve más peligroso, más difícil de contener. Aún está bajo control, pero no debo confiarme, Shiro lo advirtió, si pierdo el control dejaré de ser yo mismo, y eso… no puede pasar.

Ling se levanta lentamente, su sonrisa es oscura, retorcida, tan enfermiza que me provoca un escalofrío, aun así mantengo los ojos cerrados, para mí ver no es necesario, sentirlo es suficiente. Y en ese momento lo entiendo, esta es mi especialidad, cualquier cosa que haga es efectiva, contra cualquiera.

—Bien… es hora de movernos de nuevo.

Ambos avanzamos al mismo tiempo, el viento ruge con furia, el cielo se oscurece, el sol se vuelve rojo como sangre, la tierra parece flotar en un mar carmesí. Por un momento pensé que este dominio era suyo, pero no, cada abismal posee el suyo, y mientras más lo empujas, más salvaje se vuelve, como un depredador herido. Eso me trae recuerdos… y una sonrisa siniestra se dibuja en mi rostro.

—Oye Sasha, ¿ya crees que es hora? —mi voz es baja, firme—. El ataque combinado está listo, pero dime, ¿crees que funcione?

—Debemos ser cuidadosos —responde con frialdad—, no perdamos el tiempo, hay que esperar el momento exacto. ¿Los ves? Son monstruos, su velocidad no es normal, esto está fuera de lo común… y lo sabes, Masha, aún quedan recuerdos de aquel día, y esto nos está llevando al borde de la muerte.

Masha suspira, cansada.

—Lo sé… lo entiendo —dice—, estoy agotada, pero tengo que ser sincera, aún no logro superar a este niño. Cada vez que lo veo me inspira a no rendirme, lo que le mostré le gustó, mi progreso… si no fuera por él, ni por Henry, no me habría vuelto fuerte.

Su voz se quiebra apenas.

—Lo extraño, y tú lo sabes, fue el mejor… el mejor capitán, el mejor líder.

Aprieta los puños.

—Pero no puedo rendirme ahora, esta es nuestra primera experiencia contra amenazas como esta, por eso debemos valorar cada segundo, eso es ser un caballero. ¿Recuerdas cuando dudábamos que un niño pudiera enfrentarse al caballero oscuro?

Sonríe, peligrosa.

—Ahora lo veo claro, ese tipo es un obstáculo, y si queremos ser las mejores, debemos mostrar lo que él nos dio.

Masha me mira.

—Verlo… es como verlo a él otra vez, como si siguiera vivo. ¿Tú qué piensas, Sasha? ¿No crees que ya es momento de que él sea nuestro líder?

Sasha guarda silencio, su mirada es tranquila, demasiado tranquila, y cuando habla su voz pesa.

—No sé si sea el momento… lo único que sé es que me preocupa lo que vendrá después.

El viento vuelve a rugir, la presión aumenta, el mundo tiembla, y en medio de todo eso… yo sonrío.

Porque lo sé.

Esto apenas está comenzando.

Continuará..

Fuente: Webnovel.com, actualizado en Leernovelas.com

Anterior
Siguiente
  • Inicio
  • Acerca de
  • Contacto
  • Política de privacidad

© 2025 LeerNovelas. Todos los derechos reservados

Iniciar sesión

¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

Registrarse

Regístrate en este sitio.

Iniciar sesión | ¿Perdiste tu contraseña?

← Volver aLeer Novelas

¿Perdiste tu contraseña?

Por favor, introduce tu nombre de usuario o dirección de correo electrónico. Recibirás un enlace para crear una nueva contraseña por correo electrónico.

← Volver aLeer Novelas

Reportar capítulo